La LEY 6/2014, de 25 de julio, Canaria de Educación no Universitaria habla de que la Consejería competente en materia de Educación establecerá acuerdos con las universidades canarias para regular la participación del profesorado y de los centros docentes públicos y privados concertados en la fase del Practicum de la formación de los futuros docentes. Además, indica que esta formación deberá comprender, al menos, la capacitación adecuada, para afrontar los retos del sistema educativo, en el marco de los principios y objetivos de la presente Ley, la adquisición de conocimientos y el desarrollo de capacidades y aptitudes profesionales, entre las cuales deben figurar el dominio equilibrado de los contenidos de las disciplinas y de aspectos psicopedagógicos, el conocimiento suficiente de una lengua extranjera, el dominio de las tecnologías de la información y la comunicación y el conocimiento de las instituciones y la cultura europea, española y canaria.

El interés por favorecer la calidad de la oferta formativa de grado y postgrado no se limita exclusivamente a las instituciones universitarias que la promueven, sino que también es compartido por la Administración educativa y por los propios centros docentes, en la medida en que se trata de un hito fundamental en la formación inicial del profesorado, que en los próximos años se integrará en nuestro sistema educativo.

Dentro de las titulaciones de Grado, que habilitan para el ejercicio de la profesión de Maestro en Educación Infantil, Maestro en Educación Primaria y de Máster, que habilita para el ejercicio de las profesiones de Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas, se establece un periodo prácticas en los centros educativos (Prácticum).

El Prácticum es una fase de la formación, cuya peculiar organización la diferencia del resto de materias teórico-prácticas, ya que supone una toma de contacto reflexiva, vivencial y profesionalizadora, concibiéndose como un periodo de inmersión en la vida real de un centro educativo. Además de tomar contacto con las actividades lectivas propias, el alumnado universitario tiene la oportunidad de conocer directamente los diversos ámbitos que caracterizan el funcionamiento ordinario de un centro educativo, lo que le permitirá entender las nuevas competencias profesionales del docente que la sociedad del siglo XXI demanda.

En este marco, la Consejería de Educación y Universidades entiende que es fundamental la institucionalización de los programas de prácticas en los proyectos educativos de centros, de forma que el acompañamiento del alumnado en esta fase, sea responsabilidad de la propia organización escolar y no solo de la persona docente que lo tutela. De esta forma, los centros también asumen un papel protagonista en la formación inicial al crearse una red que, en colaboración con las universidades, se encarga de la realización del Practicum de la Formación del Profesorado no Universitario.

 

6.1. Las redes de centros de prácticas de la Comunidad Autónoma Canaria

Actualmente, la Consejería de Educación y Universidades pone a disposición de las Universidades, que han firmado Convenios de Colaboración con este objeto, las dos redes de centros educativos no universitarios: Red de centros de Educación Secundaria y Red de Centros de Educación Infantil y Primaria para el desarrollo de las prácticas de sus títulos de grado y postgrado.

En el siguiente enlace se encuentra la información de las redes de centros de prácticas y las Universidades con las que la Consejería de Educación y Universidades tiene convenios de colaboración, ya firmados, para la realización de dichas prácticas.

La formación inicial del profesorado

NOTA:

Si un centro educativo no pertenece a la red y desea formar parte de ella, en el enlace anterior puede encontrar el protocolo para solicitarlo. Además encontrará la actualización de las universidades que han firmado convenios de colaboración con la Consejería de Educación y Universidades.

 

6.2. Funcionamiento de las prácticas universitarias en el ámbito de la Comunidad Autónoma Canaria

Para el desarrollo de los Practicum, se asigna a cada alumno o alumna un centro de formación en prácticas y un docente supervisor.

La planificación de las actuaciones del alumnado en prácticas se organiza en torno a un programa individual, en cuya elaboración participa tanto el profesorado universitario, que actuará como tutor o tutora, como el profesorado del centro docente, que actúa como supervisor o supervisora. Dicho programa, que tendrá en cuenta el contexto socioeducativo del centro, incluye todos aquellos aspectos y ámbitos de actuación propios de la función docente.

La coordinación del profesorado universitario y el profesorado supervisor del centro de formación en prácticas es imprescindible para un adecuado desarrollo del Practicum. A tal fin, se establece de común acuerdo un calendario de reuniones y otras actuaciones de coordinación entre ambos colectivos, definiéndose entre otros aspectos el informe de evaluación que se elaborará.

En el desarrollo del Practicum se contemplan tres figuras: el profesorado tutor (docente universitario) y el profesorado supervisor y coordinador (docentes no universitarios)

El profesorado tutor (docente universitario) tiene las siguientes funciones:

  • Colaborar con el profesorado supervisor del centro educativo y con el alumnado del Practicum en la elaboración y desarrollo del programa individual, que incluirá la distribución horaria de las distintas actividades a realizar en el centro docente.
  • Asesorar al alumnado en tutorías o seminarios paralelos y posteriores al desarrollo del Practicum.
  • Promover y facilitar que el alumnado realice una reflexión sobre la práctica docente, relacionando los conocimientos teóricos adquiridos en el Máster y en los estudios de Grado con la experiencia diaria del centro.
  • Valorar, a la vista del informe de evaluación emitido por el profesorado supervisor de prácticas del centro docente, las prácticas realizadas y su vinculación con las competencias establecidas en el plan de estudios.
  • Evaluar y calificar el Practicum

En el centro de formación en prácticas, el profesorado supervisor será un docente que tendrá las siguientes funciones:

  • Colaborar con el tutor o tutora universitaria y con el alumnado en la elaboración del programa individual de desarrollo del Practicum.
  • Facilitar al alumnado el conocimiento del centro y de los distintos ámbitos y funciones del profesorado: la práctica docente, la función tutorial y la organización y funcionamiento del centro, entre otros.
  • Promover la integración del alumnado en el centro durante el período de prácticas.
  • Asesorar al alumnado asignado en el desarrollo de las prácticas, especialmente en aspectos pedagógicos y didácticos, en colaboración con el tutor o tutora de la Universidad.
  • Participar en la evaluación del desarrollo de las prácticas del alumnado, de acuerdo con el Plan de Estudios del Grado o Máster.
  • Participar en la evaluación del desarrollo del Practicum, a través de la encuesta de valoración que la Consejería de Educación establezca al efecto.

La Dirección del centro de formación en prácticas, o por delegación de esta cualquier miembro del equipo directivo o del claustro, se encargará expresamente de la coordinación tanto de las prácticas como de la tutoría del alumnado del Practicum en el centro, a cuyos efectos figurará como coordinador o coordinadora de prácticas en el mismo.

Dicho coordinador o coordinadora tendrá las siguientes funciones:

  • Establecer criterios comunes para el desarrollo del Practicum en el centro docente.
  • Garantizar que el alumnado en prácticas pueda acceder a los documentos que configuran el Proyecto Educativo del centro.
  • Facilitar que el alumnado en prácticas conozca el funcionamiento tanto de los diferentes órganos del centro educativo como de los servicios complementarios.
  • Favorecer el conocimiento y, en su caso, la participación del alumnado en las relaciones del centro educativo con el entorno y con los diferentes sectores de la comunidad educativa.
  • Participar en la evaluación del desarrollo del Practicum, a través de la encuesta de valoración que la Consejería de Educación establezca al efecto.

Las responsabilidades de la coordinación y supervisión podrán recaer sobre el mismo profesorado-supervisor, si la dirección del centro de formación en prácticas lo estima oportuno.