Cuadro resumen

La evaluación del Plan Canario de Formación del Profesorado pretende cubrir una doble finalidad: por un lado, debe servir para emitir una valoración sobre la planificación (del plan en su conjunto y de sus programas específicos) y, por lo tanto, debe ser útil para determinar en qué medida se han conseguido los objetivos previstos; por otro, debe servir para valorar la influencia de la formación en los centros y su influencia en el alumnado.

La detección de las necesidades y demandas reales, tanto del profesorado como de los centros educativos y de la propia Administración educativa, constituye un elemento esencial en el diseño de cualquier plan o programa formativo.

En este esquema, la Red de centros del profesorado, repartidos por todo el territorio de la Comunidad Autónoma de Canarias, juega un papel esencial al contar en su organización con un Consejo General formado por las personas coordinadoras de la formación de los centros educativos adscritos, lo que permite atender a las necesidades particulares de cada centro y a diferentes colectivos del profesorado.

El proceso evaluador se realiza tanto en la fase de planificación como en la ejecución de las actividades, y su efectividad viene condicionada por una serie de factores, entre los que destacamos:

  • Se debe planificar, de forma paralela y en coherencia, con el Plan y los diferentes Programas y actividades.
  • Ha de obedecer a un plan de actuación de los agentes implicados en la evaluación.
  • Debe prever la variedad de fines que se plantea la formación permanente.
  • Debe anticipar estrategias variadas, contando con diversos agentes de evaluación.
  • Se debe desarrollar en momentos diferentes. Empieza, como ya hemos visto, antes de la misma elaboración del Plan, con la detección y el análisis de las necesidades, y continúa a lo largo del proceso de implementación a fin de reformularlo.
  • Debe priorizar el análisis cualitativo de los datos, por encima del cuantitativo, pero debe permitir procesar, comparar y analizar resultados.

Hay que hacer constar que la evaluación del Plan en su conjunto es bastante compleja, al contar con más de un millar de acciones y afectar a miles de docentes en cada curso escolar.

>En el siguiente esquema se resumen los aspectos más significativos de la evaluación del Plan Canario de Formación del Profesorado:

Cuadro resumen

 

8.1. ¿Quién hace la evaluación?

Cuadro resumen

La evaluación se lleva a cabo a través de todos los participantes en el Plan de Formación, y se hace de forma independiente.

Por un lado, están las personas participantes, formadoras y responsables de la organización de cada una de las actividades formativas; y por el otro, las diferentes organizaciones que las sustentan:

  • Los centros educativos a través de las comisiones de seguimiento de formación de sus Planes de Formación.

La convocatoria de planes de formación en centros establece que la evaluación del plan estará a cargo de la Comisión de Coordinación Pedagógica del centro que debe valorar en qué medida esta formación ha contribuido a la implementación del plan de mejora del centro. La evaluación del Plan de Formación tendrá en cuenta los siguientes aspectos: la valoración del proceso y del trabajo desarrollado, mediante las actas de las sesiones de trabajo y la memoria final.

  • Los centros del profesorado (CEP), a través de sus órganos colegiados (el Consejo General del Centro del Profesorado, el Consejo de Dirección del Centro y el Equipo Pedagógico).

Estos órganos de gobierno se encuentran regulados en la Orden de 22 de diciembre de 2010, por la que se actualiza la organización y funcionamiento de los Centros del Profesorado de la Comunidad Autónoma de Canarias (BOC nº 33, de 15 de febrero de 2011).

En los consejos generales de los CEP están representadas todas las personas que ostentan la jefatura de estudios de los centros públicos y privados concertados que desempeñan las funciones de coordinación de formación en sus centros. Por otro lado, sus consejos de dirección lo integran: la Dirección del CEP, representantes de los equipos pedagógicos, de su consejo general, de los movimientos de renovación pedagógica, de los equipos de orientación y psicopedagógico y miembros de la Administración educativa, siendo uno de ellos el inspector o inspectora de Educación de la zona del CEP.

Tal y como recoge el Decreto 82/1994, de 13 de mayo, por el que se regulan la creación, organización y funcionamiento de los Centros del Profesorado (BOC nº 65, de 27 de mayo de 1994), estos órganos colegiados tienen entre otras funciones detectar y concretar necesidades formativas del profesorado de la zona, así como realizar, supervisar y aprobar la evaluación de la programación anual de actividades.

Otras personas e instituciones que participan en los procesos de evaluación son:

  • El profesorado supervisor de las prácticas del alumnado universitario dentro del programa de formación inicial de los futuros docentes.
  • Los diferentes centros directivos de la Consejería de Educación como: la Dirección General de Personal, la Dirección General de Formación Profesional y Educación de Adultos, y la Inspección de Educación.
  • La Comisión Canaria de Formación del Profesorado, órgano consultivo de participación, que interviene asesorando y supervisando la planificación de la formación del profesorado en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.
  • El Instituto Nacional de Administraciones Públicas (INAP) hace una evaluación externa de un grupo muestral de actividades del Plan Canario de Formación del Profesorado, a través de una empresa especializada, mediante un proceso de encuestas anónimas.

En el siguiente esquema se resume los agentes que intervienen en la evaluación del Plan Canario de Formación del Profesorado:

Cuadro resumen

 

8.2. ¿Qué tipos de evaluación se realizan y qué se evalúa?

El Plan Canario contempla fundamentalmente dos procesos de evaluación:

  • La evaluación de cada una de las actividades formativas que se llevan a cabo.
  • La evaluación general del Plan y de sus programas.

 

8.2.1. La evaluación de las actividades específicas

Cuadro resumen

Existe un procedimiento de evaluación de cada una de las actividades de formación del profesorado que organiza la Consejería de Educación y Universidades, y que consta fundamentalmente de tres mecanismos:

  • La realización de un formulario encuesta estándar por parte de los asistentes y su posterior procesamiento, y cuyos indicadores más importantes son: el grado de consecución de los objetivos propuestos, la vinculación de la actividad con la realidad del centro, su utilidad práctica y la valoración del personal formador.
  • La elaboración de un exhaustivo informe por parte del coordinador o coordinadora de la actividad.
  • El análisis por parte de la Administración de los siguientes ítems: número de plazas certificadas, coste de la plaza de formación, coste de la hora de formación, porcentaje de plazas cubiertas en relación a las plazas ofertadas, porcentaje de plazas certificadas en relación a las plazas cubiertas y porcentaje de plazas certificadas en relación a las plazas ofertadas.

De este modo, se obtienen otros parámetros medibles que tienen que ver con la optimización de recursos y costes.

A continuación, se relacionan los formularios estándar de los instrumentos de evaluación (encuestas y memorias), utilizados en relación con la evaluación de cada una de las actividades específicas que se llevan a cabo:

  • Formulario de evaluación de las personas asistentes a una actividad formativa presencial (formulario PERF-14)
  • Vaciado de las encuestas a cumplimentar por la persona responsable de la actividad formativa presencial (formulario PERF-15)
  • Formulario de evaluación de las personas participantes en una actividad formativa de teleformación (formulario PERF-14B)
  • Vaciado de las encuestas a cumplimentar por la persona responsable de la actividad formativa de teleformación (formulario PERF-15B)
  • Memoria a realizar por el personal formador (formulario PERF-19)
  • Memoria a realizar por el centro organizador de la formación. (memoria)

En el siguiente esquema se resume los pasos llevados a cabo en este ámbito de evaluación:

Cuadro resumen

 

8.2.2. La evaluación del plan y de sus programas

Cuadro resumen

Además de las memorias de las programaciones generales anuales con las actividades llevadas a cabo en el ámbito de la Red de centros del profesorado y de los planes de formación en centros, se ponen a disposición del profesorado canario diversas encuestas online con la idea de tener una muestra amplia y representativa de los usuarios de la formación, tanto de los docentes que acuden a las diversas actividades formativas, como de los responsables de la formación de los centros educativos.

Con ellas se pretende establecer procedimientos sistemáticos que permitan recopilar y estructurar la información obtenida. Bajo este argumento, se pregunta al profesorado, entre otros aspectos, por las líneas estratégicas del plan y sus programas formativos específicos, la contextualización de la formación, los canales de difusión e información de las actividades, las áreas de mejora y las temáticas o problemas de carácter general, que sería necesario abordar en el centro educativo en cada curso escolar.

Además, cabe destacar el proceso de evaluación que el profesorado supervisor de las prácticas de alumnado universitario de grado y máster realiza en relación con la formación inicial de los futuros docentes.

A continuación, se relacionan los formularios estándar de los instrumentos de evaluación (encuestas y memorias) utilizados en relación con la evaluación del Plan y de sus programas:

En el siguiente esquema se resume los pasos llevados a cabo en este ámbito de evaluación:

Cuadro resumen

 

8.3. La Comisión Canaria de Formación del Profesorado como órgano consultivo de participación

La Consejería de Educación y Universidades cuenta con un órgano consultivo de participación denominado “Comisión Canaria de Formación del Profesorado”, que interviene asesorando y supervisando la planificación de la formación del profesorado en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.

Dicha comisión se encuentra regulada por la Orden de 20 de mayo de 1997 (BOC nº 80, de 20 de junio de 1997) y está formada por representantes de todas aquellas instituciones que tienen que ver con la formación docente, esto es: los centros del profesorado, las universidades, las asociaciones del profesorado y movimientos de renovación pedagógica, asociaciones sindicales y miembros de la Administración educativa como la Inspección de Educación, entre otros.

Entre sus finalidades está conocer los planes para la formación del profesorado, una vez elaborados por la Administración educativa, para verificar su adecuación a los criterios y líneas definidas y realizar su seguimiento y valoración.