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febrero, 2013

  1. JOSÉ DE VIERA Y CLAVIJO (1731-1813): SU OBRA Y SU TIEMPO

    febrero 18, 2013 by ancassua

    José de Viera y Clavijo

    “… Es, pues, la historia natural del propio pais, uno de los estudios más importantes, más ameno y más digno de los racionales que lo habitan; pero no basta que este estudio sea vulgar e imperfecto; es necesario que también sea científico, quiero decir, acompañado de aquellas nociones que se hacen indispensables para poder discernir a fondo las cosas [….]. Si soy canario, ¿por qué no he de dar bastante razón de lo que hay en estas islas, y de lo que no hay; de lo que abundan en ellas y de lo que escasea; de lo que le es privativo y de lo que le es común con otras comarcas?”
    José de Viera y Clavijo: Prólogo del Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias (1799)
    —x—
    Ningún centro educativo, digno de tal nombre, puede quedarse al margen de un día tan señalado para Nuestra Cultura y, por tanto, para La Cultura Universal, como es el Día de las Letras Canarias.
    Nuestras Letras, Las Letras, son Cultura, Pensamiento, Arte, Reflexión, Compromiso, Sensibilidad, Humanismo, Crítica Constructiva, …
    La celebración del Día de las Letras (Canarias, en este caso) siempre es un día especial. Si cabe, este año, en nuestra opinión, tiene un plus de importancia: se celebra el bicentenario (1813-2013) del fallecimiento de D. José de Viera y Clavijo (1731-1813). Nuestro Viera no es solo es la gran figura de la Ilustración en Canarias, sino una de las grandes figuras de la Ilustración española y europea.
    Sólo la inmensa ignorancia y desprecio de buena parte de la sociedad canaria acerca de su propia Cultura e Historia impide el justo reconocimiento de la obra de Viera. Como decía Juan Manuel Trujillo: Canarias se ignora e ignora que se ignora.
    A pesar de ser sacerdote, Viera y Clavijo siempre luchó contra la ignorancia, la superstición y todas las formas de milagrería, lo que le generó algún problema con la Santa (¿?) Inquisición. Toda su labor partía de la necesidad de aunar Fe y Razón, que la devoción cristiana fuera compatible con el conocimiento científico.
    De hecho, Viera es todo un referente en Historiografía (“Historia General de las Islas Canarias”) y Ciencias Naturales (“Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias”), además de contar con un amplio catálogo de obras sobre educación, pedagogía, geografía y cuentos para niños, filosofía, moral, etc…. Como buen ilustrado, tocó practicamente todos los temas del saber de la época.
    Aparte de su figura, me perece oportuna una reflexión sobre su tiempo. El vivió lo que en Historia llamamos las revoluciones atlánticas, a saber: la Independencia de los EE. UU. (1776), la Revolución Francesa (1789), la Guerra de Independencia Española (1808) que en Canarias supuso el recrudecimiento del denominado pleito insular que el pudo superar con gran inteligencia pues era tinerfeño de nacimiento y grancanario de adopción, y las Guerras de Independencia Hispanoamericanas.
    Viera vivió en un tiempo muy convulso pero fascinante. En el último tramo de su vida, se sucedieron acontecimientos que iban a cambiar el rumbo de la Humanidad: se desmorona el Antiguo Régimen de los estamentos privilegiados que cargaban a impuestos al Tercer Estado mientras ellos se negaban a pagarlos; los pueblos se levantan en armas contra los parásitos privilegiados, pasando a algunos por la guillotina, y se rebelan contra las metrópolis coloniales que les niegan la libertad de comerciar.
    Viera pudo ver un cambio de época,  pudo observar cómo el Antiguo Régimen iba dando paso al mundo contemporáneo, a un mundo contemporáneo que él mismo contribuyó a crear con las Luces de su Razón.