¿QUIÉNES FUERON LAS “HELLO GIRLS”?

Durante la Primera Guerra Mundial, las Hello Girls jugaron un papel crucial en el frente occidental con un arma muy particular: los teléfonos.

Tras más de medio siglo luchando por su reconocimiento, las teleoperadoras que llegaron a compartir barracón con los soldados, acabarían consiguiendo la veteranía de guerra.

Aunque es de sobra conocido (aunque no tan reconocido) el esfuerzo que muchas mujeres realizaron durante la guerra, ejerciendo de madres en solitario, de enfermeras en el frente y de trabajadoras en las fábricas, otras tantas participaron activamente en el campo de batalla y su papel fue determinante en el conflicto.

Corría el año 1918, cuando la Armada norteamericana decide enviar a 450 mujeres a Francia para ayudar en la Primera Guerra Mundial sirviendo para el ejercito como teleoperadoras de teléfonos. Más de 7.000 mujeres se habían presentado como voluntarias, pero solo unos cientos fueron seleccionadas.

Todas comparten una serie de características: hablan con fluidez el inglés y francés, y son entrenadas exhaustivamente por la American Telephone and Telegraph Company para realizar comunicaciones de guerra.Al finalizar el entrenamiento militar, todas ellas son enviadas a París para desempeñar sus tareas y, posteriormente, son trasladadas en pequeños grupos a diferentes puntos del país y a diversos escenarios a lo largo del conflicto.Están en el mismo campo de batalla que los soldados.

Al igual que el resto de combatientes estadounidenses, las “Hello Girls” juran la bandera, llevan uniformes, tienen rango y son juzgadas por la justicia militar. Reciben el mismo salario que los soldados de su misma posición en el ejército y, al igual que los combatientes, asumen riesgos al refugiarse en barracones que son incendiados durante los bombardeos. Tal y como reconocía la historiadora Elizabeth Cobbs, autora del libro The Hello Girls

Estas mujeres estaban en puestos de extrema responsabilidad y confianza, porque cada comando para abrir fuego o para detener una ofensiva, para avanzar o retroceder en la Primera Guerra Mundial, se hizo por teléfono. Y esa llamada estaba conectada por una mujer que podía escuchar cada palabra.

Y es que su trabajo consiste en realizar la conexión directa de las tropas con el general al mando y transmitir así todos los comandos de guerra, de los que depende el éxito o el fracaso de las batallas. El General de los Ejércitos John J. Pershing (el militar con más rango de la historia de Estados Unidos, junto a George Washington) había solicitado personalmente que fuesen mujeres las que realizasen esta tensa tarea por considerarlas “más pacientes, esforzadas, trabajadoras y fiables que los hombres”.

Lucha por el reconocimiento

A pesar del papel que han jugado durante el conflicto bélico, una sorpresa desagradable les espera al acabar la guerra: el gobierno estadounidense les dice que no han sido soldados. Por eso, durante 60 años, las “Hello Girls” pelean por su reconocimiento. Y es que las Fuerzas Armadas, un sector totalmente masculino, les agradece su colaboración pero se niega a otorgarles los beneficios de los veteranos de guerra por el hecho de ser mujeres. Será en el año 1977 cuando finalmente lo consigan, aunque sólo una pequeña parte de ellas puede disfrutarlo, pues la mayoría ya no sigue con vida.

Una película documental, estrenada en el 2018, nos recuerda la particular historia de estas mujeres que lograron probar, tras una larga batalla, que su labor había sido esencial para la victoria del frente occidental.