EL ROSA Y EL AZUL

Pese a todas las campañas que ha habido contra la división de juguetes para los más pequeños según el género, me he fijado en que los catálogos siguen clasificándolos en fondos rosas y azules. ¿Por qué las empresas y publicistas no han pensado en utilizar más colores? ¿Por qué no podemos hacer apartados naranjas, verdes o rojos? Al fin y al cabo, todos los juguetes sirven para que los niños y niñas desarrollen un juego simbólico, y creo que se tendrían que poder escoger sin clasificarlos en esta estructura binaria que los sesga según el rol de género que le asociamos los mayores.

Julia Escalada Subirá – EL PAÍS