INVITADAS, la esperada exposición del Prado que visibiliza a las mujeres

Llega 'Invitadas', la esperada exposición del Prado que quiere visibilizar a las mujeres

‘Falenas’. Carlos Verger Fioretti. MUSEO NACIONAL Del Prado

Un cuadro destruido de la pintora Concepción Mejía de Salvador abre la exposición más esperada del año. Símbolo del olvido y el menosprecio que la historia del arte y la museografía ha tenido con las artistas del siglo XIX. Metáfora del mensaje que el Prado quiere enviar con esta gran muestra titulada Invitadas, porque “así es como se han sentido las mujeres tratadas a lo largo de la historia en el arte“.

“Invitadas a un lugar al que no pertenecían y que trataba de excluirlas” ha escrito Javier Solana, presidente del Patronato del Prado en el catálogo de la exposición. “Ayudantas anónimas, copistas, fotógrafas o pintoras de flores y bodegones, único genero que se le permitía a las mujeres por no considerarse una amenaza para los hombres“.

Con esta exposición, la pinacoteca madrileña quiere contribuir a colocarlas en su lugar y a mostrar y reescribir lo que hicieron en las artes y en la sociedad, que fue ocultado, despreciado o borrado intencionadamente.

LA EXPOSICIÓN

Tras más de dos años de intenso trabajo y después de que la pandemia obligara a retrasarla siete meses (su inauguración estaba prevista para el 31 de marzo) la muestra abre por fin sus puertas al público.

En sus salas, 133 obras de arte, explicarán cuál ha sido el papel de las mujeres artistas entre los reinados de Isabel II y de su nieto, Alfonso XIII. “Casi todas son obras propiedad del museo, rara vez expuestas, algunas nunca expuestas. 40 de ellas se han restaurado expresamente para la ocasión“, ha confirmado Miguel Falomir, el director de la pinacoteca madrileña.

Extendida por dos salas del edificio Jerónimos, la muestra se divide en 17 secciones. Su comisario, Carlos G. Navarro, ha dejado clara la dimensión de la muestra, que aspira a dar un paso más en la visibilización de la mujer en el arte. “Invitadas no es una bienal de pintoras españolas del siglo XIX, es una revisión crítica sobre la imagen y la consideración de la mujer en el mundo del arte a través de lo que el Estado dejó en los almacenes del Museo”, explica Navarro, “obras que demuestran que las mujeres fueron elementos subsidiarios manejados por los hombres”.  La exposición busca principalmente “explicar el molde al que tuvieron que someterse las mujeres en ese periodo, desde las obedientes hasta las más luchadoras“.

Una exposición como esta, asegura, no se ha hecho jamás en ningún museo del mundo. “Podemos considerarla como un viaje crítico al epicentro de la misoginia del siglo XIX“, recalca.

EL RECORRIDO

Hay una primera parte de pinturas firmadas por hombres con las que se construye la historia oficial. Obras hechas por varones para adoctrinar a la sociedad. Reflejan la imagen de la mujer que al Estado le interesaba transmitir. “Cuadros que muestran a niñas siendo educadas en sus labores, frente a los niños que estudian matemáticas o geografía; obras que enseñan cómo las mujeres son las encargadas de la educación de las menores, aunque las lecciones morales las reciben de los hombres; pinturas que reflejan el orden patriarcal… Las obras que fueron premiadas en aquella época son las que destacan la pureza y virginidad de las niñas“, apunta el comisario de la exposición.

También destacan las pinturas que muestran a la mujer como alegoría de todo los vicios: la pereza, la soberbia, la lujuria, etc, y aquellas que “las dibujan como brujas, chamanes o médium, como hábiles manejantas de la mente humana, frente a la imagen de sabios, científicos y estudiosos que se promovía de los hombres“, recalca Navarro.

Ya en la segunda parte, aparecen obras hechas por mujeres que, en muchas ocasiones, se vieron obligadas a firmar con seudónimo, iniciales o incluso con el nombre del marido. “Hay algunas curiosidades como la versión de la Virgen del pajarito pintada por Isabel II“, explica el comisario. Y también el descubrimiento de importantes artistas como Antonia de Bañuelos, reconocida retratista de la nobleza europea, María Roëset, de quien se ha podido recuperar un bello autorretrato a cuerpo entero, o Julia Alcayde Montoya, de la que se muestran algunos de los bodegones con los que consiguió ser galardonada en los concursos artísticos de la época. “Los premios no sirvieron para que se normalizara su incorporación al mundo del arte, tanto ella como las demás siempre fueron invitadas de segunda clase“, lamenta Navarro.

La exposición también resalta el camino, a veces épico, que algunas mujeres debieron recorrer hasta librarse de las ataduras impuestas a su género.”Fueron heroínas, pese a saber que tenían todas las de perder, dedicaron su vida al arte“, sentencia su comisario, Carlos G. Navarro.

Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931) estará abierta al público desde este 6 de octubre y hasta el 14 de marzo de 2021.

INVITADAS – RECURSOS PARA LA VISITA

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ANA GARCÍA QUESADA – El País