1D – DÍA MUNDIAL CONTRA EL SIDA

Mensaje de Winnie Byanyima, directora ejecutiva del ONUSIDA.

El Día mundial del Sida de este año 2020 será único. La COVID-19 está amenazando el progreso que el mundo ha logrado en materia de salud y desarrollo en los últimos 20 años, incluidos todos los pasos dados en la lucha contra el VIH.

Al igual que todas las epidemias, la enfermedad del coronavirus está haciendo aún mayores las desigualdades que ya existían.Aumentan la desigualdad de género, la desigualdad racial, la desigualdad social y la desigualdad económica. El mundo es cada vez menos equitativo.

Estoy orgullosísima de que durante este último año los movimientos activistas del VIH se hayan movilizado para defender nuestro progreso, proteger a las personas que viven con el VIH y otros grupos vulnerables, y tratar de contrarrestar los efectos de la COVID-19.

Una vez más, los activistas del VIH y las comunidades afectadas han demostrado al mundo que son el gran pilar de la respuesta al VIH. Unos solicitando la dispensación multimensual de los tratamientos para el VIH, otros organizando el reparto a domicilio de los medicamentos, otros proporcionando ayuda económica, alimentos y vivienda a los grupos en situación de riesgo… pero todos siempre en primera línea dando lo mejor de sí. ¡Enhorabuena por ser tan grandes!

Los problemas mundiales requieren una solidaridad mundial. 

Es precisamente esa fortaleza que reflejan las comunidades, inspiradas por la responsabilidad compartida de unas hacia otras, la que ha hecho posible en gran parte nuestra victoria frente al VIH.

Hoy en día necesitamos esa fuerza más que nunca para derrotar a las dos epidemias que nos acechan, la del VIH y la de la COVID-19.

Queridos amigos, a la hora de responder a la tremenda COVID-19, el mundo no puede cometer los mismos errores que en su momento cometió al luchar contra el VIH. Por aquel entonces, millones de personas en países en vías de desarrollo murieron mientras aguardaban la llegada de algún tratamiento.Aún hoy, más de 12 millones de personas siguen esperando su tratamiento contra el VIH y 1,7 millones se infectaron en 2019 por no tener acceso siquiera a los servicios básicos.Precisamente por eso, ONUSIDA lleva todo este tiempo liderando la defensa de una vacuna universal contra la enfermedad del nuevo coronavirus.

Puesto que las primeras candidatas a vacunas contra la COVID-19 han demostrado ser eficaces y seguras, todos albergamos la esperanza de que seguirán surgiendo más, pero tenemos ante nosotros amenazas serias que nos impiden garantizar un acceso justo e igualitario para todos. Instamos encarecidamente a los laboratorios farmacéuticos a que compartan toda su tecnología y experiencia, les pedimos que renuncien a sus derechos de propiedad intelectual, para que así se puedan producir vacunas exitosas a la escala y la velocidad necesarias para proteger a toda la población y volver a activar la economía mundial.

Nuestro objetivo para acabar con la epidemia del sida estaba lejos de conseguirse aun antes de la irrupción de la COVID-19. Hemos de anteponer las personas a todo lo demás. Solo así volveremos a avanzar en la respuesta al sida. Hemos de acabar con las injusticias sociales que multiplican el riesgo de que las personas contraigan el VIH. Y debemos pelear con uñas y dientes por el derecho a la salud. Ninguna excusa justifica que los Gobiernos no inviertan todo su potencial para hacer realidad el acceso universal a la atención sanitaria. Se han de derribar todas las barreras que impiden el acceso, entre ellas, las tasas de los usuarios que necesiten cuidados médicos.

Se han de respetar los derechos de las mujeres y las niñas y hemos de acabar con la criminalización y la marginación de los hombres gais o las personas transgénero.

A medida que nos vamos despidiendo del año 2020, el mundo nos recuerda que nos encontramos en un punto peligroso y que los meses próximos tampoco serán fáciles.

Únicamente la solidaridad mundial y la responsabilidad compartida nos ayudarán a erradicar la COVID-19, acabar con la epidemia del sida y garantizar el derecho a la salud para todos y todas.

Winnie Byanyima

Directora Ejecutiva de ONUSIDA

JORNADAS: Memoria histórica LGTBI

Las jornadas de diciembre se han planteado desde una perspectiva metodológica y archivística, con el objetivo de exponer la situación de la investigación en este ámbito en Canarias, los procesos de investigación de la diversidad y las dificultades de la misma, así como la realidad de los archivos LGBTI en el Estado y la utilización de los materiales historiográficos como medio de expresión artística.

La Dirección General de Diversidad del Gobierno de Canarias ha organizado unas jornadas sobre La Memoria Histórica LGBTI: Memorias y Archivos, que a lo largo de cuatro días de diciembre permitirá acceder a las investigaciones y conclusiones de especialistas en la materia como Dani Curbelo, José Antonio Ramos Arteaga, Gracia Trujillo y Piros Subrat. Estas jornadas se presentan como acción que inicia el proyecto de recuperación de la Estrategia de Memoria Histórica LGBTIQ+ de Canarias del Gobierno de Canarias.

Como argumenta el director general de Diversidad, Victor M. Ramírez, “esta Estrategia nace del mandato legal recogido en la Ley de mayo de 2018 de Memoria histórica de Canarias y de reconocimiento y reparación moral de las víctimas canarias de la guerra civil y la dictadura franquista, que recoge que tendrán la consideración de víctimas a efectos de la misma a las  que sufrieron persecución por razones de orientación sexual durante la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista, entre otros motivos”.

Serán los días 2, 9, 22 y 23 de diciembre en horario de tarde y se podrán seguir online y en abierto, a través del facebook y del canal de Youtube de la Consejería de Derechos Sociales, Igualdad, Diversidad y Juventud.

El miércoles, 2 de diciembre, a las 17 horas intervendrá Dani Curbelo, con la ponencia Arte y Memoria. La expresión artística y audiovisual como medios de recuperación de la memoria LGBTI en Latinoamérica y Canarias. Es graduada en Bellas Artes en la Universidad de La Laguna. Ha participado en diferentes exposiciones y encuentros dentro y fuera de la Isla, colaborado en ediciones y promovido varios proyectos artísticos y audiovisuales como la dirección del documental “Memorias Aisladas” (2016) o la publicación “Entre Líneas” (2017).  Su trabajo está vinculado con su situación y experiencia personal así como con otras realidades concretas, constituyéndose y transitando, desde una perspectiva feminista, anticolonial y disidente, dentro de los indefinidos marcos de lo interdisciplinar.

La siguiente sesión será el miércoles, 9 de diciembre, a las 18 horas e intervendrá José Antonio Ramos Arteaga, con la ponencia titulada: La investigación de la memoria LGBTI en Canarias. Estado de la cuestión. Es catedrático universitario, Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de la Laguna y profesor especialista en Literatura medieval, tiene como principales lineas de investigación el teatro y la literatura medieval. Entre sus lineas de investigación se encuentra la relativa a la Teoría Queer aplicada a los estudios literarios y culturales.

El martes, 22 de diciembre, a las 18 horas intervendrá Gracia Trujillo Barbadillo con la ponencia ‘Lo que no se investiga, no existe. Avances y retos en los estudios sobre las disidencias sexo-genéricas’. Es profesora de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, doctora integrante del Instituto Juan March de Estudios e Investigaciones, y activista feminista-queer. Presentó su tesis doctoral en el año 2007 con el título “Identidades y acción colectiva un estudio del movimiento lesbiano en España, 1977-1998”. En 2009 publicó “Deseo y resistencia (1977-2007) Treinta años de movilización lesbiana en el estado español”, (Editorial Egales).

La última sesión será el miércoles, 23 de diciembre, a las 18 horas con Piros Subirat, con la ponencia Los archivos LGBTI. Una experiencia desde los márgenes de la academia. Es archivero y activista vinculado a los movimientos de izquierda  radical, es autor del libro “Invertidos y rompepatrias. Marxismo, anarquismo y desobediencia sexual y de género en el estado español (1868 —1982)”, (Editorial Imperdible, 2019).

Educar para la igualdad es prevenir las violencias machistas

La violencia de género es una violencia estructural, es decir, que se sustenta en la desigualdad entre hombres y mujeres presente en diferentes ámbitos de nuestra sociedad. No es una violencia puntual, ni excepcional, ni de casos concretos, ni tiene un perfil de agresor o un perfil de víctima. Se produce porque la sociedad, en su conjunto, mantiene el sexismo como una de las bases de la socialización y las mujeres reciben violencia por el simple hecho de ser mujeres. Así ha sido a lo largo de la historia y así es en la actualidad, si bien asistimos a avances que nos permiten tener estrategias para luchar contra ella.

Es estructural porque está basada en una ideología de discriminación de las mujeres respecto a los hombres, en estereotipos que nos marcan desde nuestros primeros años de vida para jerarquizar la sociedad, de manera que todo lo relativo a las mujeres es secundario respecto a lo masculino y de ahí se deriva la naturalización de la superioridad de los varones frente a las mujeres.

Como estructural que es, esta violencia debe ser atajada desde la estructura social, es decir, desde todos los ámbitos que influyen en la socialización de las personas para que esta se produzca libre de sexismo y de discriminación. Por lo tanto, en este trabajo por la igualdad tienen responsabilidad tanto el poder legislativo, como el judicial, como el social, como los medios de comunicación, como las familias, como el ámbito escolar.

La escuela, la enseñanza, no está libre todavía de estereotipos sexistas. En los últimos años son muchos los estudios que demuestran que, desde educación infantil, de manera inconsciente por lo general, en el ámbito educativo se repite una socialización estereotipada, que lleva a la desigualdad y a la discriminación y, sobre todo, que naturaliza una sociedad no igualitaria que va conformando las ideas de niños y de niñas y cuyo máximo exponente es la violencia contra las mujeres: niños que a los cuatro años ya no quieren usar el color rosa porque es de niñas, niñas que a los seis años ya se sienten incapaces para las ciencias, chicas que se construyen con el objetivo de agradar a los hombres, chicos que cosifican a las mujeres y aprenden sexualidad en la pornografía, opciones profesionales con un enorme sesgo de género, desconocimiento de la igualdad, del feminismo y de la historia de las mujeres, etc.

Todo ello, fomenta el sexismo en la sociedad, porque ayuda a una construcción desigual y discriminatoria del proyecto vital de cada persona y lo diferencia por ser hombre o por ser mujer.

La formación del profesorado en cuestiones de coeducación es imprescindible, tanto en su formación inicial como en la formación permanente a lo largo de toda la vida. La igualdad se aprende, luego la igualdad se puede enseñar, pero para eso es necesario que la igualdad esté presente en el profesorado, con sus argumentaciones, sus planteamientos teóricos y prácticos, con su legislación, etc. La mayor parte del profesorado no contamos en nuestra formación inicial con la igualdad y hemos necesitado formarnos a posteriori. Lo hemos hecho de manera voluntaria, como si cumplir con las leyes que nos obligan a coeducar fuera una cuestión de decisión personal.

Hemos de recordar que contamos con tres Leyes Orgánicas, de obligado cumplimiento, que obligan a la presencia de la igualdad y de la prevención de la violencia de género en las aulas: Ley de 2004 de medidas integrales contra la violencia hacia las mujeres, Ley de 2007 de igualdad efectiva entre mujeres y hombres y Ley Orgánica de Educación. A estas hay que añadir aquellas leyes autonómicas que inciden en la obligación de la coeducación, así como diferentes normativas educativas existentes.

Por lo tanto, coeducar es cumplir con las leyes que rigen nuestra sociedad democrática. Coeducar es visibilizar las aportaciones de las mujeres a la Humanidad, porque nuestra cultura androcéntrica las ha invisibilizado. Es trabajar para acabar con los estereotipos sexistas en las aulas para construir una sociedad mejor e igualitaria. Es hacer un uso no sexista del lenguaje que nombre a las niñas. Es socializar desde la igualdad con la construcción de un mundo simbólico en el que no tenga cabida la violencia, educando hombres igualitarios y mujeres empoderadas. Es enseñar el verbo “bientratar”, para una convivencia en igualdad. Coeducar es hacer democracia.

Nuestro lenguaje refleja la sociedad en la que vivimos y en castellano existe el verbo “maltratar”, pero no existe el verbo “bientratar”, eso dice mucho de una sociedad que ha naturalizado el maltrato por encima de la convivencia democrática y pacífica.

La coeducación es fundamental para construir un mundo libre de sexismo, de olvidos y mentiras, de desigualdades y discriminaciones, de violencia contra las mujeres y obstáculos para las niñas. El sistema educativo no puede mirar para otro lado, debe afrontar el objetivo de la igualdad y de la prevención de la violencia contra las mujeres para ser verdaderamente un sistema educativo del siglo XXI. En manos de toda la sociedad está que lo logremos, la igualdad debe ser prioritaria en nuestros centros de enseñanza, solo así conseguiremos la evolución de un sistema sexista hacia un sistema igualitario y justo.

Marian Moreno Llaneza

TODOS Y TODAS contra la violencia de género

La igualdad de género no es solo un tema de mujeres, sino una cuestión de Derechos Humanos. Lo decimos desde Scouts de España y lo dicen las Naciones Unidas. Por eso, la ONU creó la iniciativa HeForShe: invita a hombres y personas de todos los géneros a demostrar su solidaridad con las mujeres para crear un movimiento valiente, visible y unido en defensa de la igualdad de género.

En 2017, durante la 41ª Conferencia Scout Mundial, el escultismo se comprometió con HeForShe y, desde ese momento, scouts de todo el mundo han respondido: “¡Cuenta conmigo!”.

Los hombres de la campaña HeForShe no se quedan al margen: trabajan juntos y junto con las mujeres para lograr la igualdad de género. Y eso pasa por acabar con las violencias contra las mujeres.

¿Qué es la violencia de género?

  • Naciones Unidas la define como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.
  • En nuestro país, la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (2004) dice que es la “manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia“. Considera víctimas de la violencia de género solo a las mujeres que sufran algún tipo de agresión por parte de un hombre con el que tengan o hayan tenido algún tipo de relación sentimental. Esto deja fuera otros supuestos recogidos en el Convenio de Estambul, un instrumento europeo para luchar contra la violencia de género y al que se sumó España en 2015, como los matrimonios forzosos, las mutilaciones genitales femeninas o el acoso sexual y la violencia sexual fuera del ámbito de la pareja. En las manifestaciones feministas para pedir justicia por la violación múltiple durante la fiesta de San Fermín en 2016, uno de los gritos más frecuentes era: “No es abuso, es violación”. Y es que en el apartado dedicado a los delitos sexuales en el Código Penal, no hace años que se sustituyó la palabra “violación” por “agresión sexual”. Indica que el abuso sexual es la penetración vaginal, anal o bucal sin consentimiento, pero sin violencia o intimidación. “No se me ocurre ninguna circunstancia en que se produzca un acceso sexual no consentido y que no haya violencia o intimidación”, explica la abogada Women’s Link, Teresa Fernández, en este reportaje.

Desde 2014 son considerados también víctimas de violencia de género hijas e hijos menores de edad de las mujeres que sufren este tipo de violencia.

PONER EL FOCO EN QUIEN AGREDE

En todo aquello que tenga que ver con violencia de género siempre se apela a las víctimas de la violencia: qué pueden hacer las mujeres que la sufren, a qué número llamar (el 016, que es gratuito) o cómo buscar información al respecto y no dejar huella en el navegador del móvil o el ordenador. Pero… ¿encontramos anuncios televisivos o publicidad en las marquesinas que se dirija a quienes agreden? Es poco frecuente pero, por suerte, cada vez la vemos más. Para que la violencia contra las mujeres acabe, quienes la ejercen tienen que dejar de hacerlo. Esta campaña del Ayuntamiento de San Fernando es un ejemplo de campaña dirigida a los agresores:

SCOUTS

25N

En este día tan importante, el alumnado del grupo 3º ESO B ha querido mostrar su rechazo ante este problema tan grave que afecta a toda la sociedad, a mujeres y a hombres.

Muchas gracias a mi alumnado y a sus familias por el apoyo recibido y la implicación en este video. Gracias también a la alumna Ariana Pérez Quintana por editarlo.

Muy agradecida, Begoña.

HACKEA LA VIOLENCIA MACHISTA

Con el lema ‘Actúa. Hackea la Violencia Machista’, el Gobierno de Canarias y los siete Cabildos insulares han lanzado una campaña con el objetivo de activar a la sociedad y en particular a la población masculina, para favorecer la muestra de conductas proactivas contra el machismo y contra la violencia por cuestión de género.

NO AL SILENCIO CÓMPLICE

Muchas gracias al profesor Alexis de la Cruz, del IES La Vega de San José, por su implicación y por el trabajo que ha desempeñado como Agente de Igualdad en la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deporte del Gobierno de Canarias.

Gracias compañero por tu buen hacer, sin duda, un profesional comprometido.