Discutamos, mejoremos y avancemos

Según la OMS, hay entre un 0.3% y un 0.6% de transexuales en el mundo; por cada siete mujeres trans (nacidas varones), hay unos tres hombres nacidos hembras. Curiosamente, en este guirigay desaforado contra el proyecto de ley nadie se acuerda de los hombres trans. Quizá sea porque son oficialmente mujeres, y ya se sabe que las mujeres pintan menos.

En primer lugar, en España el movimiento trans ha estado integrado en el feminismo al menos desde las jornadas feministas de 1993 en la Facultad de Medicina de Madrid. El supuesto enfrentamiento es una creación reciente por parte de algunas mujeres. Otro error muy extendido es creer que los transexuales son todos travestis de pechos descomunales y plataformas de vértigo (“son una caricatura extrema e insultante de las mujeres”, dijo una feminista, olvidando de nuevo a los trans hombres). Algunas hay, como también hay chicas biológicas a las que les gusta ir reventonas. Pero la gran mayoría viven vidas nada llamativas. Estoy segura de que casi todos los lectores de este artículo se han cruzado con hombres y mujeres trans sin saberlo. Si comienzan a hormonarse en la pubertad pueden ser indistinguibles, y, como es natural, muchos prefieren no ir contando su historia a todo el mundo, porque el prejuicio sigue siendo enorme.

La mayoría de los trans lo son desde la infancia. ¿Quién dice que a los cinco años los niños no saben quienes son? Hay crías de esa edad que alardean de ser niñas, y chicos que pretenden ser Tarzán. Pues bien, hay otros chavales que sienten su sexo con igual naturalidad y certidumbre, solo que resulta ser opuesto al genital. Y no, no es una manipulación de la familia. Al contrario, para los padres suele ser un trauma. Los transexuales no son un invento moderno: han existido desde siempre. Ya son citados, por ejemplo, en el Mahabharata (epopeya del siglo III antes de Cristo). Dentro del útero materno, las hormonas sexuales conforman redes neurales distintas en los cerebros de hombres y mujeres; y se supone que, en algunos casos, esa impregnación hormonal puede variar y hacer que el sexo biológico y el cerebral no coincidan. Esto, que se conoce como disforia de género, no es una enfermedad sino una diferencia: todos somos bioquímicamente diferentes (en 2018, la OMS quitó la disforia de la lista de patologías). Estudios científicos con neuro-imágenes (UNED 2012, Universidad de São Paulo 2018…) demuestran que los cerebros trans se parecen más a los cerebros del sexo elegido que a los del biológico.

A estos trans marcados hormonalmente que lo tienen clarísimo, se están sumando en los últimos años chicos y chicas que, gracias a la progresiva desaparición del sexismo, empiezan a verse libres de la tiranía de los géneros. Hablo de niños que quieren llevar faldas durante unos años, o niñas que desean probar lo que es ser un chico. ¿Y qué mal hay en ello? Que jueguen, que investiguen. No los etiquetemos. No hay que empezar a hormonar hasta la pubertad y para entonces sabrán más de sí mismos. En cuanto a las cirugías (en España exigen mayoría de edad), son palabras mayores, y resulta que los trans recurren cada vez menos a ello. Cuanto más libre y fluida es la sociedad, mejor se llevan con su cuerpo.

En España pueden cambiarse el nombre y el sexo desde 2007 previo certificado de disforia (o sea, de trastorno mental) y dos años de tratamiento médico. Pero los transexuales se niegan a ser patologizados y a que alguien decida por ellos. Reclaman algo tan simple como tener el control de sus propias vidas.

Se trata de un proyecto de ley, y, como tal, manifiestamente mejorable. Por ejemplo, si la autodeterminación de género crea problemas en eventos deportivos o en las estadísticas, podría solventarse de otro modo: quitemos la información del sexo en los documentos públicos (¿para qué se necesita en el DNI?) y que el sexo biológico solo conste en registros más o menos reservados. Debemos debatir, eso sin duda, pero no demonizar. El escándalo extremo en torno a la ley me parece producto del prejuicio, o de intereses políticos, o de una patrimonialización del feminismo, el cual, por fortuna, es múltiple y variado. Por cierto, ¿qué son las feministas históricas? ¿Detentadoras del dogma, Madres de la Iglesia? ¿O feministas viejas? Pues yo, que también soy una feminista vieja, es decir, histórica, estoy a favor del proyecto trans. Discutamos, mejoremos y avancemos.

Rosa Montero – EL PAÍS

LA RUTA VIOLETA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Concejalía del Distrito de Ciudad Alta, pondrá en marcha una iniciativa para visibilizar el papel de las mujeres, en la actualidad y a lo largo de la historia, a través de un recorrido por distintos puntos del Distrito. El proyecto denominado ‘Ruta Violeta’ se iniciará el 8 de marzo y se prolongará hasta el 24 del mismo mes.

«El objetivo de este proyecto es que, a través de un paseo por distintas vías de Ciudad Alta, podamos reconocer y difundir el papel que tienen y han tenido diversas mujeres en el desarrollo económico, social y cultural, toda vez que queremos poner de relevancia las desigualdades que se han producido a lo largo de la historia con las mujeres», aseveró el concejal Josué Íñiguez.

La primera ruta se llevará a cabo el 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer y se repetirá los días 10, 15, 17, 22 y 24 del mismo mes en horario de mañana y de tarde – los lunes de 10.00 a 13.00 y los miércoles de 16.30 a 19.00 horas.

En grupos de un máximo de diez personas, los ciudadanos podrán disfrutar de un paseo a pie por distintos puntos del distrito desde la Plaza Santa Juana de Castilla hasta la Casa de la Mujer. Podrán conocer tanto el legado de históricas mujeres, la mayoría canarias, como Enriqueta Basilio, Chona Madera o Ignacia de Lara, como de actuales como la grancanaria Estefanía Ramírez, campeona del Mundial de Lucha Canaria.

CANARIAS 7

Canarias crea el primer Juzgado de Violencia de Género de España

Las Palmas de Gran Canaria será la primera capital de España que contará con un Juzgado especializado en la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia. El magistrado Tomás Martín podrá en marcha a partir del 1 de abril una experiencia piloto de 24 meses de duración.

El Consejo General del Poder Judicial ya ha dado el visto bueno al acuerdo para que todos los procesos penales registrados en el partido judicial de la capital (Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida y La Vega de San Mateo) por presuntos delitos en los que las víctimas sean niños, niñas o adolescentes -es decir, individuos de entre 0 y 18 años- se remitan al referido juzgado de Instrucción.

La iniciativa ha sido impulsada por la Junta de Jueces de Instrucción de Las Palmas de Gran Canaria y avalada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en desarrollo del proyecto de Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la violencia, que en su disposición final decimoséptima contempla un mandato al Gobierno para la elaboración de dos proyectos de ley con el fin de establecer la especialización de la jurisdicción penal y civil, como en su día se hizo con la puesta en marcha de los juzgados de Violencia sobre la Mujer.  

El Consejo General del Poder Judicial aprobó en su momento el Informe sobre el Anteproyecto de Ley Orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, entonces limitado a la especialización de los juzgados de infancia, familia y capacidad, y recordó que la creación de los órganos judiciales con competencia especializada en la protección de menores y adolescentes ya se contemplaba, como recomendación, en la Observación General del Comité de los Derechos del Niño nº 13 y en las Observaciones finales sobre los informes periódicos quinto y sexto combinados de España. 

En este último, en su apartado 47, se recomendaba que el Estado aumentara “el número de jueces especializados en la infancia” y velara “por que se disponga de juzgados especializados en justicia de menores y de procedimientos que tengan en cuenta las necesidades de los niños y, a este respecto, revise el acuerdo del Consejo General del Poder Judicial de 2017 relativo a transferir a los juzgados ordinarios jueces especializados en la infancia». 

Un partido judicial con las condiciones idóneas

El partido judicial capitalino, recientemente reconocido con un premio nacional a la calidad de la Justicia por sus mejoras en el ámbito de protección a la infancia, tiene las condiciones idóneas para implantar la experiencia piloto ya que cuenta con la guía de buenas prácticas a la infancia, con un protocolo de recepción y acompañamiento a las víctimas menores de edad, salas de espera acondicionadas y sala Gesell. El proyecto no precisa de un incremento de medios materiales ni personales. 

Este proyecto se desarrollará durante un plazo máximo de 24 meses. Comenzará con la asunción del conocimiento por parte del juzgado competente de las causas que se incoen a partir del inicio del mismo. Al cese, el juzgado conservará la competencia para concluir las causas ya iniciadas.

E juzgado elaborará al finalizar la experiencia una memoria en la que deberá, entre otros datos, recoger el número de asuntos tramitados, propuestas de mejora en la coordinación con otros órganos del sistema de protección, fiscalía, Juzgados de Violencia Sobre la Mujer, propuestas de mejora a fin de disminuir la duración del plazo de instrucción o para  disminuir y/o eliminar la victimización secundaria, y cuantas medidas pudieran servir de inicial fuente de conocimiento para un mejor funcionamiento de los proyectados Juzgados de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia. Esta memoria se remitirá a la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, de requerirse y por su conducto, al Consejo General del Poder Judicial. 

Juez especializado

El magistrado que afronta la dirección del proyecto piloto al frente del Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria es Tomás Luis Martín Rodríguez, magistrado de carrera desde 1997, licenciado en Derecho por la Universidad de Salamanca en 1992. Es titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Las Palmas de Gran Canaria desde julio de 2003, y cuenta con una amplia experiencia en materia de la lucha contra los malos tratos en la infancia.

22F – Día europeo por la igualdad salaria entre hombres y mujeres

El 22 de febrero, “Día europeo por la igualdad salarial entre hombres y mujeres”, tenemos que recordar, como cada año,  la brecha salarial de género sigue suponiendo una terrible realidad en todo el mundo.

Somos las mujeres quienes realizamos la práctica totalidad de las tareas de cuidados de menores, dependientes y personas mayores. La mayor parte de estos cuidados se realizan de forma no remunerada y, cuando se trata de empleos en este sector, en una importante proporción en condiciones de precariedad, temporalidad e inseguridad.

El hacerse cargo de los cuidados condiciona la elección de empleos remunerados en este u otros sectores, siendo las mujeres quienes sufrimos mayoritariamente las condiciones de trabajo que conllevan los empleos parciales o por horas. La doble explotación que esto supone durante la vida laboral se extiende más allá de la edad de jubilación, pues se traduce en una doble penalización, con unas pensiones que nos condenan a la pobreza en la vejez y, de nuevo, nos colocan en situación de discriminación respecto a los hombres.

La diferencia salarial entre hombre y mujeres no ha sido erradicada tampoco en Europa. El tratado de funcionamiento de la Unión Europea dice: «Cada Estado miembro garantizará la aplicación del principio de igualdad de retribución entre trabajadores y trabajadoras para un mismo trabajo o para un trabajo de igual valor».  El mismo  principio de igualdad de retribución estaba incluido en el Tratado de Roma ya en 1957. Sin embargo, la brecha salarial existe.

Las medidas correctoras tomadas por los Estados no son suficientes o no son las adecuadas para erradicar la brecha salarial. Nuestras ocupaciones, los sectores en los que trabajamos, el tipo de jornada y contrato que padecemos, la renuncia o el aplazamiento de nuestra carrera profesional para cuidar de hijos e hijas, personas dependientes o ancianas y todo un conjunto de factores sociales, legales y económicos mantienen, vergonzosamente, la brecha salarial. Todavía hoy, las mujeres en Europa, haciendo el mismo trabajo que los hombres, perciben un menor salario.

La educación, como  única vía  para fomentar y promover la igualdad, es la apuesta  para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades de mujeres y hombres en el empleo. Necesitamos un modelo educativo que, desde la Educación Pública, afiance la formación en igualdad y la coeducación, garantice la permanencia de las niñas y mujeres jóvenes en el sistema educativo, promueva una orientación no sexista en el acceso a carreras técnicas e impulse el acceso de las mujeres a cargos de responsabilidad en los centros y la administración educativa.

21F: Día de las Letras Canarias

Natalia Sosa Ayala, “una voz de resistencia” conmemorada en las Letras Canarias 2021 

Natalia Sosa, protagonista del Día de las Letras Canarias 2021

Como cada 21 de febrero en Canarias se celebra el Día de Las Letras Canarias, una conmemoración a todos los escritores y escritoras que a lo largo de la historia del archipiélago han contribuido a la construcción de nuestra identidad y habla a través de la literatura.

Este año será dedicado a la escritora grancanaria Natalia Sosa Ayala (1938-2000), poeta fundamental en la biblioteca de autores canarios. El Gobierno autónomo le rendirá homenaje el próximo miércoles 24, con un Acto Institucional y la organización de varias actividades, que también se podrán disfrutar en streaming.

El acto institucional tendrá lugar a las 20:00 horas en el Teatro Guiniguada en Las Palmas de Gran Canaria, con la asistencia de representantes del Gobierno y de otras entidades colaboradoras. Previamente, se realizarán otros eventos relacionados con la figura de la autora como una mesa redonda con jóvenes autores, que tendrá lugar a las 11:00 horas en este mismo escenario, y la presentación del libro ‘Soy éxodo y llegada’, sobre la segunda parte de la vida de la autora, en la Casa de Colón a las 18:00 horas.

La asistencia es abierta al público hasta completar aforo, si bien es necesario retirar invitaciones(máximo dos por persona), disponibles en la taquilla del Teatro Guiniguada desde mañana, jueves 18 hasta el mismo día del evento (excepto domingo y lunes). En el caso de la presentación de libro, la inscripción se realizará a través de la web de la Casa de Colón. Asimismo, se podrá acceder a todos ellos a través del canal de YouTube de Apúntate a la Cultura y de Facebook ‘Día de las Letras Canarias’,ambas gestionadas desde la Viceconsejería de Cultura, donde se emitirá en streaming.

Serán las primeras actividades de una amplia programación que se prolongará durante todo el año, y a la que se suman Gobierno, cabildos, ayuntamientos y entidades públicas y privadas de toda la geografía canaria.

El Gobierno de Canarias ha instituido desde 2006 la celebración del Día de las Letras Canarias, que se realiza cada 21 de febrero. La elección de esta efeméride como fecha conmemorativa obedece a que ese mismo día del año 1813 tuvo lugar el fallecimiento de José de Viera y Clavijo, que constituye un claro exponente de las letras canarias. Cada año, además de la figura del polígrafo ilustrado, se le dedica un homenaje especial a un autor o autora, cuyos méritos la comunidad canaria desea poner de relieve, fomentando el conocimiento de su vida y obra.

Una voz rebelde durante el franquismo

Como ocurre con la mayoría de las poetas, Natalia Sosa Ayala no fue una mujer al uso. Mujer, escritora y de convicción de izquierdas en la España franquista. Como apunta Blanca Hernández Quintana, doctora de Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, a propósito de una identidad perseguida “como a otras escritoras de la época, que tratan de crear su subjetividad a través de la escritura y van a contracorriente accediendo a un mundo, la cultura y la escritura, prohibidos para ellas”.

A pesar de aquel contexto en el que la educación de la mujer era orientada hacia la formación en las labores domésticas, Sosa Ayala logró publicar regularmente tanto en prensa escrita como en editoriales. También se sumergió de lleno dentro de la sociedad artística de la época. Durante su juventud viajó, trabajó, aprendió a hablar varias lenguas y fue autónoma económicamente. Nunca se casó, y dedicó sus 62 años de vida a la creación de una obra en la que la búsqueda de la identidad o el sentimiento de desolación ante la idea de saberse a contracorriente son temáticas constantes en sus escritos. A través de metáforas y lenguaje cifrado, la poeta logró expresar su mundo interno y convicciones pudiendo saltar con discreción la censura de la época sin ponerse en peligro.

La obra de Sosa Ayala abrazó todos los géneros literarios. Quizá la poesía fue, de todos, su arte más predilecto. Sin embargo, en su vasta producción literaria, encontramos artículos, crónicas, narrativa y una biografía. La autora se empapó del movimiento artístico de Canarias del franquismo. Pinito del Oro, Pepe Dámaso, Mary Sánchez, Orlando Hernández, Lucy Cabrera Ayala o Yolanda Graziani son algunos de los artistas con los que la poeta entabló amistad o colaboraciones artísticas a lo largo de su vida.

En los últimos años su figura como autora esencial canaria ha sido reivindicada a través de investigaciones como la de Blanca Hernández Quintana, quien conoció en profundidad a la autora y su obra.

Natalia Sosa Ayala: una vida de publicaciones

La poesía y el arte formaron parte de su vida desde la cuna. Hija de Pelegrina Ayala Cabrera y el también poeta Juan Sosa Suárez, la joven se crió en un ambiente intelectual propicio para iniciarse de manera temprana en el mundo de la literatura. Hablemos de sus primeros años: con tan solo 17, cuando la adolescente publicó por primera vez en el semanario lanzaroteño ‘Antena’, algunas crónicas y textos literarios. Un año después, en 1956, comienza a escribir en ‘Mujeres en la isla’, donde aparece su primer poema, “No Dejes de cantar”, dedicado a la cantante folclórica Mary Sánchez. Sus colaboraciones continuaron en esta revista a través de textos narrativos y poéticos, entrevistas y crónicas.  En 1959 presenta en El Museo Canario un recital de poesía femenina a cargo de las alumnas de la Escuela Luján Pérez. Su novela Stefanía será editada con portada e ilustraciones de Pepe Dámaso y prólogo de Ventura Doreste, quien dijo que de su obra destaca ‘la claridad, la eficacia y la emoción’.

En 1960 vive en Londres 10 meses trabajando de aupair y perfeccionando su inglés, experiencia sobre la que escribirá diversas crónicas que publicará en la prensa insular. Más adelante trabajaría dando clases de español para extranjeros y traduciendo textos.  Aprendió francés y alemán al tiempo que comenzaba una actividad editorial. ‘Cartas en el crepúsculo’, su primera novela, abrirá la veda para su inmersión dentro del mundo de la literatura canaria. A partir de aquí, su nombre comenzó a aparecer en diferentes diccionarios de autores y firmar en revistas de gran tirada como ‘Semana’ durante los años 70, lo que combinaba con su trabajo como profesora o secretaria del colegio Claret.

En 1980 publica Muchacha sin nombre. Colabora en la prensa local, como La Provincia y Canarias7, para este último publica la columna ‘Desde mi desván’, que será editada, junto con otros textos, en 1996 y se va consagrando como autora. A partir de los años noventa, con la llegada de su jubilación, la autora se sumerge en la búsqueda de sí misma a través de la escritura: los poemarios Diciembre, Cuándo es sombra la tarde y Los poemas de una mujer apátrida, se gestan en esta época de mayor calma, madurez, aunque en un estado de salud más delicado. Muere en el año 2000 a causa de un cáncer.

La Editorial Torremozas de Madrid publica No soy Natalia (2018), un libro que recoge los poemas publicados en la revista Mujeres en la isla de 1957 a 1962 y sus libros Muchacha sin nombre y otros poemas y Autorretrato. Recientemente, el Gobierno de Canarias y la Editorial Torremozas publican conjuntamente Soy éxodo y llegada (2021), en el que se incluye su obra de madurez: su libro Diciembre (1992), el tercer capítulo de Cuando es sombra la tarde (1999), que incluye poemas escritos desde 1996 hasta 1997, y el poemario póstumo Los poemas de una mujer apátrida (2003). Soy éxodo y llegada será presentado el próximo día 24 en La Casa de Colón de las Palmas de Gran Canaria.

ELSAS

“Elsas” un proyecto audiovisual educativo del ICI para visibilizar a “mujeres de todos los tamaños y colores”

El minidocumental, desarrollado por la artista Yolanda Domíngez, se acompaña de material didáctico sobre estereotipos, cuerpos y cánones de belleza que se pondrá a disposición de los centros educativos

“¿Que con la princesa Elsa se han superado los estereotipos?” es una de las preguntas con la que una de las mujeres protagonistas arranca el minidocumental “Elsas” impulsado por el Instituto Canario de Igualdad (ICI) y desarrollado por la artista visual Yolanda Domíngez. Un trabajo en el que mujeres con diferentes características y particularidades se plantean, disfrazadas del personaje infantil Elsa, cuáles son todavía las barreras a las que se enfrentan y cómo romper los estereotipos de género. El minidocumental se acompaña de una guía “Las mil y una Elsas” que incluye material didáctico.

“El objetivo -manifestaba la directora del ICI, Kika Fumero durante la presentación- es visibilizar las interseccionalidades, las mujeres desde los márgenes porque toda aquella mujer que se aleja del canon de belleza establecido es susceptible de situarse en el margen, por eso veremos mujeres con discapacidad, negras, gordas, delgadas, rurales, lesbianas, migrantes… y todas ellas bellas y luchadoras”.

“Este proyecto se sitúa en marco del 8M -precisó- pero pretende ser la anticampaña, una manera de ridiculizar los estereotipos y afirmar que no sólo existe un tipo de mujer correcto”.

La artista visual y activista Yolanda Domíngez, que intervino en la presentación en conexión online, explicó que “el minidocumental se divide en cuatro etapas: cómo nos afecta el estereotipo en la manera en que nos vemos a nosotras mismas, cómo afecta en la manera en que nos ven los demás, el rol de las redes sociales en la perpetuación de estos estereotipos y una fase última de aceptación de cómo somos y superación”.

Las mil y una Elsas posibles en la escuela

Junto al vídeo, el área de Coeducación del ICI ha desarrollado la herramienta didáctica “Las Mil y una Elsas”, con material didáctico sobre estereotipos, cuerpos y cánones de belleza destinadas a profesionales de la educación formal e informal que trabajen con jóvenes adolescentes entre los 12 y los 18 años de edad. Fumero explicó que se ofrecerá formación con las guías al centenar de agentes zonales de Educación.

La guía incluye cuatro unidades didácticas: “Estereotipos y roles de género”, “Nuestros cuerpos y los cánones de belleza”; “Representación de las mujeres y las niñas en la cultura de la imagen”; “Empoderamiento y superación. Representación de la diversidad de las mujeres” además de recursos, acciones, un glosario y fichas para las actividades.

El objetivo es fomentar un cuestionamiento crítico de los roles y estereotipos de género, de la feminidad patriarcal y de la imagen representada de las mujeres en los medios, en la publicidad, en Internet o en las redes sociales, y de este modo prevenir la violencia que se ejerce sobre los cuerpos de las mujeres por el hecho de serlo y fomentar una igualdad de género efectiva y real.

“ En el cole saben que soy un niño y me respetan”

Noah, un menor de 11 años, explica su camino hacia la autodeterminación del género que siente.

“Me da miedo que los alumnos con los que me toque ir, no me acepten”, explica Noah, un niño trans de 11 años que el próximo curso comenzará el instituto en el municipio castellonense de Vila-real. Roger Pardo y Gloria Castellanos, sus padres, aseguran ahora es feliz en su colegio porque conoce a sus compañeros desde Infantil. Conocen a Noah de sobra, han visto su evolución y se dieron cuenta que no era una chica más. Gloria recuerda cuando su hijo comenzó a verbalizar sus sentimientos: “Mamá, ¿por qué no soy un chico? ¿por qué me tuviste que hacer niña?”, recuerda que le decía con solo seis años.

La sensación de que el sexo sentido de Noa no concordaba con el asignado cuando nació echó raíces en ellos. “Tenía un look totalmente diferente a sus compañeras de edad y cada vez se notaba más. Dentro de su timidez, tenía las cosas muy claras y ha ido atreviéndose con la apariencia cada vez más. Lo invitaron en 2º de Primaria a una comunión y una prima suya nos dejó un vestido porque no sabía qué ponerse [toda su ropa era más informal y deportiva] y cuando se vistió vimos que no era Noah. Es el último día que se puso un vestido”, atestiguan sus padres.

“Siempre hemos dejado que los tiempos los marque él. Que vea todo lo que implica [ser una persona trans] y darle información, pero es él quien tiene que tomar las decisiones”, apunta su padre. Los tres juntos, con ayuda de familia, profesores y amigos, han iniciado el tránsito hacia el género sentido al ritmo que marque el menor. Por eso, en pleno debate del borrador de la conocida como ley trans, Roger escribió al periódico para contar su experiencia y poder aportar “nuestro granito de arena”, dice. Porque opina que hay demasiadas noticias negativas sobre las personas trans y eso puede hacerle sentir a su hijo que es un bicho raro. “Y no es así, su madre y yo queremos que tenga las mismas oportunidades que los demás. Que sea feliz”, enfatiza Roger.

La Unidad de Género del Hospital Doctor Peset de València comenzó hace seis meses a tratarlo con inhibidores hormonales porque el menor se acercaba a la pubertad y había que detener el desarrollo implícito a su sexo de nacimiento. Lleva desde junio con una inyección cada tres meses y todo va bien, salvo por algún subidón de calor. En su cole, el CEIP Angelina Abad, de Vila-real, sigue yendo a los baños de chicas, pero entra en el de chicos cuando está en un sitio donde no lo conocen. “Le mola cuando alguien espontáneamente le indica el baño de chicos”, aclara su madre. La ropa la compra en la sección de chicos.

A Noah le gustan las series de abogados, el fútbol, el pádel y el baile, especialmente el hip hop. Ha dado clases de piano, guitarra y dibujo y ahora no para de darle vueltas a su ingreso el próximo curso en el instituto para comenzar la ESO. No recuerda un mal gesto hacia él en su colegio. “Hablé una vez en clase para contarles a mis compañeros que me estaba poniendo los inhibidores y cuál era mi situación”, explica Noah, que se siente “muy feliz” con el tratamiento. “En el cole saben que soy un chico y me respetan desde siempre. Solo les dije que quería seguir ese camino y que todavía no había decidido cambiarme el nombre. Tengo que pensarlo más”, apunta.

Antonio Asensi es el tutor del menor desde 5ª de Primaria y se ha ocupado junto con sus padres y la dirección del centro escolar de poner en marcha el Plan de intervención y acompañamiento en el tratamiento de la identidad de género, expresión de género e intersexualidad, en vigor en la Comunidad Valenciana, que cuenta desde 2017 con una ley trans. Sus padres comunicaron al colegio que Noah había empezado el bloqueo hormonal. “A partir de ahí es cuando Noah empieza a confirmar su identidad de género y se inicia todo el proceso de acompañamiento”, se extiende Asensi. El profesor se formó en tiempo récord —dio un curso de la mano de la asociación LGTBi Lambda—, y aprovechó el proyecto escolar relacionado con el cuerpo humano para introducir el tema y que el menor hablase en clase de su situación. “Para Noah fue un gran alivio, necesitaba dar el paso y contarlo delante de todos, y recuerdo que me emocionó mucho. Es muy reservado y sus palabras salen a cuentagotas”, rememora el tutor.

Noah, junto a su padre Roger y su madre Gloria, en su casa.
Noah, junto a su padre Roger y su madre Gloria, en su casa.ANGEL SANCHEZ

Durante esas clases, los alumnos, de la mano de Asensi, descubrieron que hay géneros diferentes al masculino y femenino cis [persona cuya identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer]. “Me he concienciado más hacia el colectivo trans y, aunque resulte pedante, corrijo mucho a la gente que me rodea. Cada persona es un mundo”, dice. El maestro defiende la existencia de planes de intervención y acompañamiento para todos los alumnos desde pequeños. “El centro está concienciado, es muy inclusivo, y sabe que en las aulas deben tener cabida cualquier persona, sea cual sea su condición”, advierte el docente.

Noah aún no ha dado el paso para que se refieran a él en masculino. “Me cuesta cambiar”, reconoce el chaval, “pero cuando voy por la calle y no saben quién soy, me gusta que piensen que soy un chico y se refieran a mí en masculino. A los que me conocen, me da vergüenza decirles que cambien”. Como apunta su tutor, Noah tiene pendiente un entierro y guardar duelo: “Hay que despedirse de la persona que ha dejado de existir y darle la bienvenida al chico Noah”.

EL PAÍS