Dinámica de grupo: resolución de conflictos

¡PUES VA SER QUE NO!

Objetivos:

–         Aprender a decir NO en diferentes situaciones sin sentimiento de culpabilidad.

–         Reproducir diferentes situaciones reales.

–         Practicar diferentes técnicas para decir que no.

Introducción: Parece ser que en nuestra infancia alguien omitió deliberadamente enseñarnos a decir que no. Parece ser un problema generalizado en nuestra cultura y especialmente las mujeres son especialmente propensas a padecer este mal. Nos cuesta decir que no por diferentes razones: búsqueda de la aprobación, preocupación por ayudar a los demás en espera de que ellos hagan lo mismo en el futuro, evitación de situaciones de confrontación, etc. No saber decir que no puede hacer que entremos en un círculo vicioso del que es muy difícil salir y en el que olvidamos nuestras prioridades.

Descripción de la actividad: Primero haremos varias preguntas para la reflexión ¿Es más difícil decir que sí o decir que No? ¿Por qué? ¿En qué situaciones cuesta más decir que NO?

Después practicaremos los modos de decir NO en diferentes situaciones reales. En la fotocopia adjunta se muestran las diferentes técnicas que existen para decir NO o para hacer frente de manera serena y tranquila a una crítica. En pequeños grupos (3-4), un alumno en cada caso asumirá el papel de persona que se niega a algo y el resto intentarán convencerla insistentemente de ciertas cosas.

Elegir entre estas situaciones o añadir una nueva:

–         Tus padres se empeñan en que estudies derecho, pero tú lo que deseas es estudiar música.

–         Un compañero te pide que le ayudes con un trabajo de clase, pero tú tienes un examen al día siguiente y tienes que estudiar.

–         Te invitan a una copa/cigarro/droga en una fiesta, pero tú no quieres consumir.

–         Tienes que hacer un trabajo de clase pero tus amigas van a buscarte a tu casa para ir a dar una vuelta.

–         Habías quedado con tu madre/padre para ir a hacer compras pero tú un amigo ha venido a buscarte para salir.

–         Una amiga critica lo mal que vistes.

–         Una amiga critica tu nuevo corte de pelo/peinado con el que estas muy satisfecha.

–         Un compañero de clase critica la mala letra que tienes.

–         Un profesor te dice que redactas muy mal.

 TÉCNICAS PARA DECIR NO

 Técnica de la autoafirmación “en bocadillo”: No olvides que para conseguir tus objetivos es muy importante decir “no” de forma asertiva, respetando los sentimientos y las opiniones de los demás. Una buena manera es empezar a practicar la técnica de la autoafirmación “en bocadillo” (*), intercalando lo que tenemos que decir entre dos rebanadas de aserción. Por ejemplo: “Te agradezco que me hagas esta oferta, pero ahora no puedo asumir más compromisos de los que tengo; en el futuro estaré encantada de poder colaborar con vosotros“.

 

Técnica del disco roto (o rayado): se trata de repetir nuestro argumento una y otra vez sin alterarnos ni entrar en provocaciones con la otra persona hasta que ésta se dé cuenta que no logrará nada con sus ataques o provocaciones. No es necesario atacar a la otra persona para defender nuestro punto de vista.

¿Cómo la puedes aplicar? Imaginemos que te están ofreciendo tabaco o una bebida alcohólica. Tus amigos insisten en que debes “enrollarte” para ser parte del grupo, que todos están haciendo lo mismo, etc. Tú debes insistir en un No quiero y ellos tendrán que respetar tu decisión.
Por ejemplo, un amigo te habla de esta manera:
Amigo: Tío ¿qué te pasa, eres mariquita o qué?
Tú: No, simplemente no quiero.
Amigo: Venga, mientras nosotros nos estemos divirtiendo, tú te lo estarás perdiendo.
Tú: Ya, pero no quiero.
Amigo: Qué van a decir de ti los demás. Si no te atreves, no vengas más con la pandilla.
Tú: No me importa lo que digan, yo no quiero beber ni fumar. Si quieres otro día nos vemos.
Técnica de Banco de Niebla: como la frase indica es como si las palabras entraran en una nube que te protege y no resuenan en tu interior haciéndote sentir culpable o desdichado. Por ejemplo, imagínate que estás discutiendo con alguien y que no quieres llevarle totalmente la contraria porque consideras que eso empeoraría las cosas. Con esta técnica le das de cierta forma la razón a la otra persona y parece que aparentemente estás cediendo. Sin embargo, el otro acabará por darse cuenta que tampoco cambiarás de opinión. Y, a lo mejor, después te lo piensas y ves sus críticas de forma positiva. Es decir, puedes considerar sus comentarios como un consejo o bien ignorarlos si estos no eran expresados de forma sincera. Es importante que cuando la apliques mantengas un tono de voz sereno y reflexivo porque si tus palabras suenan duras o a burla, el otro puede sentirse agredido.

Por ejemplo, en el caso de las amigas Sandra y Mónica, supongamos que se han reconciliado pero la primera ha decidido no seguir dejándose manipular por Mónica:
Mónica: ¡Qué gorda estás!. (Banco de Niebla) Sandra- Sí es verdad podría estar más delgada (M): Deberías ponerte a régimen. (Banco de Niebla): (S): Sí, tal vez comiendo un poco menos estaría menos gorda. (M): Bueno y no olvides el deporte. (Banco de niebla) (S): Sí, a lo mejor me decido por alguno. (M)Pues yo te aconsejo que te decidas ya porque francamente estás gorda. (Banco de Niebla) (S) Sé que podría estar más delgada.

Pregunta Asertiva: se trata de que consigas más información por parte de la persona que te está criticando, independientemente de que sus intenciones sean buenas o no, e incluso te permite descubrir si se trata de un consejo o de una mera manipulación.
Pensemos en el siguiente caso de dos hermanas, Julia (J) y Ana (A) que discuten. ¿Qué puedes leer entre líneas por sus palabras y comportamientos?
Julia: No seas tonta, no te pongas ese vestido, no te queda nada bien. Ana: ¿Por qué piensas eso? (J): Es que se te notan los michelines. (A) Pero cuándo me lo compré no pensabas eso. (J) Ya, pero ahora es distinto, además ese color no se usa de noche. (A): ¿Por qué no? (J): Porque te quedaría mejor un color oscuro. (A): ¿Porqué? (J): Porque tú eres más seria. (A) ¿Más seria respecto a quién? (J) A mí, por ejemplo. Mira, ya te he dicho que a mí me funciona bien con los chicos estar siempre sonriente. ¡Ah! Sin olvidar el vestir a la moda, por eso me han invitado también el viernes a una fiesta (A): ¿Tienes una fiesta el mismo día que yo? (J): Sí, que casualidad ¿no? (A) Y cómo crees que a mí no me va bien este vestido, tú lo podrías usar ¿No? (J): Pues, sí.
¿Te das cuenta? Es como si jugaras a los reporteros: las preguntas que aplicas te servirán para que encuentres los argumentos, e incluso las intenciones que la otra persona tiene para que cambies, pero dependerá de ti si lo consideras conveniente o no.

 

 

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2 respuestas a Dinámica de grupo: resolución de conflictos

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  2. Pingback: 10 geniales técnicas grupales para la educación emocional | El Blog de Educación y TIC

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