EL TIBURÓN QUE COMÍA GALLETAS SALADAS

 20150224_144744

En el fondo del mar, en una gran casa de coral con hermosas cortinas de algas multicolor, vivía una familia de tiburones azules. Ningún pez se acercaba a la casa por temor a ser devorado.

20150224_144757

 

Al papá tiburón, que era el más comilón de  la familia, le gustaba mucho el atún. Cada vez que un atún se cruzaba en su camino ¡ÑAM! se lo zampaba de un solo bocado.

 

20150224_144808

 

La comida favorita de la mamá tiburón eran los cangrejos así que cada vez que un cangrejo se cruzaba en su camino ¡ÑAM! se lo zampaba de un solo bocado.

 

20150224_144820

 

 

A la hermana mayor tiburón le gustaban mucho, mucho, mucho las langostas. En cuanto veía una se lanzaba a cazarla y ¡ÑAM! se la zampaba de un solo bocado.

 

20150224_144837

 

 

El hermano mediano tiburón prefería comerse una jugosa y brillante merluza de plata. Nadaba y nadaba hasta encontrar tan exquisito manjar para ¡ÑAM! zampársela de un solo bocado.

 

20150224_144917

 

La familia estaba algo preocupada porque el pequeño tiburón azul  no había encontrado aún su alimento preferido. En sus juegos se había hecho amigo de los animales marinos.  Su mejor amigo era el pez espada  pero también se lo pasaba GENIAL jugando con los calamares que le hacían cosquillas en las aletas dorsales o con los caballitos de mar. ¡Cómo iba él a comerse a sus amigos!

 

20150224_144931

 

Una tarde que estaba jugando con sus amigos al escondite el pequeño tiburón azul fue arrastrado por una poderosa corriente marina hasta el otro lado del arrecife de coral.  Estuvo dando vueltas y más vueltas hasta que su cola tropezó con el casco de un barco encallado en el fondo del mar. El pequeño tiburón azul nunca había visto un barco de cerca así que se metió dentro a investigar.

 

20150224_144946

 

 

Estaba oscuro y todo cubierto de algas pero encontró un hueco por donde nadar sin peligro y llegó hasta la bodega del barco. Allí había un montón de cajas metálicas corroídas por el salitre. Su instinto y su olfato le animaron a abrirlas. Dentro había unas cosas extrañas que se deshacían en contacto con el agua. Algunas eran cuadradas, otras eran redondas y otras alargadas. En el agua se fue formando una especie de masa marrón que el pequeño tiburón azul ¡ÑAM! se zampó de un solo bocado. Había descubierto, por fin, su alimento favorito ¡LAS GALLETAS!

 

20150224_145001

 

El pequeño tiburón azul nadó y nadó siguiendo el rastro de la masa marrón justo hasta la entrada de su casa y le contó a su mamá lo que había encontrado. La mamá, contenta de que, por fin, el pequeño tiburón azul encontrara su alimento favorito cogió una lata y leyó los ingredientes para hacer la receta. Pero en el fondo del mar no hay azúcar, ni harina, ni mantequilla, ni huevos, ni sal, ni leche. Y aunque los hubiera quedarían diluidos en el agua salada.

 

20150224_145019

 

Así que la mamá ideó un plan. Salió en busca de los ingredientes para su exclusiva receta. Y se puso manos a la obra. O mejor dicho, manos a la masa. En un bol hecho con conchas de vieiras mezcló cuidadosamente caparazón de cangrejo triturado, algas marinas, plancton, cola de langosta y fino polvo de guijarros. Con todo ello hizo una masa, como de chicle, que puso al horno durante una media hora aproximadamente.

 

20150224_145035

 

El resultado fueron unas sabrosísimas galletas saladas que el pequeño tiburón azul ¡ÑAM! se zampa de un solo bocado.

20150224_145057

 

 y colorín, colorado este cuento se ha acabado

¿ Cómo te imaginas que son las galletas saladas que la mamá tiburón cocinó para el pequeño tiburón azul?

¡DIBÚJALAS!

Esa es la propuesta que hacemos a los niños y las niñas al finalizar la lectura del cuento. Entre todos los dibujos elegimos, por votación, el que más nos gusta de todos. El ganador recibe como premio la inclusión de su obra en la última página, convirtiéndose así en otro ilustrador del cuento “El Tiburón que comía galletas saladas”

4 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • claudia najera en 14 abril, 2019 a las 23:32
    • Responder

    hermoso cuento, fantástica, Situación Didáctica, para geneerar en los niños, observación, vocabulario, la rima, las artes, Portador de texto: la receta.

    si tiene algún otro cuento, estare al pendiente y buscare.
    excelente tarde.
    Visto desde la Ciudad de México

    1. Buenos días Claudia:
      Muchísimas gracias por acercarte a este espacio de amor por la literatura infantil y por tus comentarios sobre el cuento. Surgió a partir de un proyecto de aula ( en el aula de Educación Infantil de tres años) sobre las galletas. El cuento gustó mucho a los niños y a las niñas y es cierto que da mucho juego para trabajar diversos aspectos y competencias, sobre todo la competencia en comunicación lingüística ( vocabulario, texto literario, recetas, dramatización a partir del cuento, reseñas, etc.) así como la competencia artística ( crear y dibujar la galleta).
      En el blog puedes encontrar más cuentos que pueden servir de inspiración para su uso en el aula. A mi me gusta especialmente “El País de las flores”, “Pol y el osito de peluche” o ” De cómo el autógrafo de mi hermana se coló por la ventana de una casa encantada”. Espero que los disfrutes.
      Un cordial saludo desde Tenerife.

  1. Me encantó. gracias por este cuento, mi hijo lo ha disfrutado mucho

    1. Buenos días Berny:
      Gracias a ti, y a tu hijo, por leer y disfrutar del cuento.
      Este cuento que se creó en el aula de Educación Infantil de tres años, como complemento a un proyecto de investigación colectivo, fue muy bien recibido por los niños y las niñas. Que les guste a ellos y ellas, público exigente y expectante, es sin duda la mejor recompensa a la creación de este álbum ilustrado. Yo también disfruté mucho escribiéndolo e ilustrándolo.
      Muchos besos para tu hijo y para ti. Seguid disfrutando de momentos compartidos y de amor por la literatura infantil.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.

Ir a la barra de herramientas