Energía para el Siglo XXI

Cada año, la demanda de energía eléctrica es mayor. Incluso se ve incrementada en aquellos países, emergentes, donde este tipo de recursos no venía siendo habitual.

Canarias (Aquí puedes ver el consumo eléctrico por islas en tiempo real)

Las fuentes de energía fósiles supusieron para la Humanidad el impulso necesario para construir las sociedades modernas. No obstante el precio medio ambiental ha sido considerable. Actualmente sus reservas se inclinan más hacia su ocaso.

Las energías alternativas renovables, suponen una ayuda a la ingente demanda de energía actual. Pero no alcanzan aún a sustituir a las fuentes fósiles. Se ha avanzado mucho con ellas pero siguen siendo variables y, mayoritariamente, necesitan grandes superficies para obtener potencias energéticas importantes.

La energía nuclear de fisión, la que utilizan las centrales nucleares actuales, al margen de los graves y puntuales accidentes ocurridos en su corta historia, sigue no siendo renovable y, en el mismo nivel problemático, genera residuos radiactivos de considerable peligro para la vida y que perdurarán muchos cientos o miles de años.

¿Cómo es la energía que nos merecemos?. La de la reacción nuclear de fusión

El estudio es de tal nivel de complejidad y de tal magnitud que ha de realizarse en consorcio de muchos países (España incluida). La fundamentación científica está clara hace mucho tiempo. Lo complejo es la Tecnología para implementar todo ello: materiales, controladores, sensores… todo ello es el Proyecto ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor).

 

El petróleo

El petróleo, tanto como fuente de energía como materia prima para otros productos que no son combustibles, tiene una trascendencia fuera de toda duda.

Aquí tenemos un documento que hace una exposición clara sobre el mismo.

(2008 A&E Televisión Networks, Actuality Productions, Inc. History)

Y estos días también es noticia

Noticia: máximo histórico de dióxido de carbono atmosférico (El País)

Noticia: predicciones sobre cambio climático (El País)

La otra historia de la Electricidad

Las aplicaciones de la electricidad son una de esas grandes transferencias de conocimiento científico que se plasmaron en una clara mejora de las condiciones de vida humanas, es decir: Tecnología. No podríamos “sobrevivir” una semana sin la electricidad en nuestras ciudades. Muchos experimentamos nuestra absoluta dependencia con esta forma de energía cuando la tormenta tropical “Delta” dejó sin suministro eléctrico la isla sólo unos cuatro días. Más desastroso fue el “apagón” de Nueva York.

Este “invento” se estableció a finales del siglo XIX. Estamos a principios del Siglo XXI: poco más  de un siglo con la electricidad. Cuando hablamos de los “padres” de la electricidad siempre nos vienen a la mente los nombres de: Edison, Faraday, Henry, Lenz, Ampere, Franklin, Maxwell… y, efectivamente, ellos definieron en gran parte el desarrollo científico y tecnológico actuales en el campo electromagnético.

Pero, la cosa pudo ser muy diferente. Quizás, si se hubiese confiado más en otro investigador mucho más desconocido pero no menos importante: Nikola Tesla. Estaríamos ahora, quizás,  en un futuro más avanzado. Ideas ahora novedosas, ya las había introducido hace ciento cincuenta años Tesla…

Arquitectura Bioclimática

Construir con materiales naturales y que se puedan reciclar. Orientar la vivienda para obtener del entorno la mayor cantidad de luz y calor para hacerla confortable sin gastar energía para ello. Idear sistemas de refrigeración/calefacción no basados en el consumo de energía. Aprovechar las energías alternativas disponibles para generar electricidad y calentar agua….La arquitectura bioclimática parece que es algo del futuro pero… nada más lejos. Nuestros abuelos ya contemplaban estos parámetros a la hora de construir.

(ITER, viviendas Bioclimáticas Tenerife)

(Fundación Sotavento Galicia)

Y si Canarias tiene tantos recursos energéticos naturales (luz, calor y viento) y depende tanto del buen estado de su naturaleza para su economía, ¿Por qué la arquitectura bioclimática brilla por su ausencia?