Mi gato y yo

 rufo 2 rufo 6Cuando era pequeña, apenas un bebé, mi madre me puso en la cuna. Desde que llegué a mi casa, mi gato Rufo no se separaba de mí, y cuando estaba durmiendo se me cayó algo encima que no me dejaba respirar.

Rufo llamó a mi madre mordiéndola, maullando… Cuando mi madre se levantó y vio que Rufo iba a mi habitación, mi madre se preocupó y fue corriendo.  Gracias a Rufo sigo viva.

En este último verano, Rufo no se encontraba bien, le daban golpes de calor y tuvimos que ir al veterinario muchas veces.

Hace varios meses estaba yendo a la cocina y de repente me mareé y me apoyé en la pared. Sentándome en el suelo cogí fuerzas y me dirigí a Rufo  que estaba tumbado en el sillón.

Rufo no se podía mover, no había forma,  no tenía fuerza, así que desperté a mi padre gritando desesperadamente. Llamé al veterinario y nos fuimos, la chica no sabía qué hacer y le dije que le pusiera corticoides por vena. Se los puso, esperamos 15 minutos y Rufo y yo nos empezamos a poner mejor.

Rufo se levantó, yo le di un beso en la cabeza y lo abracé. Salió del veterinario él solito, nos subimos al coche y nos fuimos a casa.

Relato escrito por Marta Martínez (2º Eso, Curso2013-14)

Una respuesta a “Mi gato y yo

  1. muy bien

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