Archivo diario: 17 marzo, 2014

Un muro de por medio

  
Era la mañana del 2 de octubre de 1969 y, como siempre, Albelard iba al  muro a ver a su amada, a quien siempre le llevaba una rosa.  Ella estaba en la zona oriental y él en la occidental.
Cuando él llegó le dio la rosa y ella, como siempre, la aceptó con una sonrisa de oreja a oreja. Y así pasaron días, semanas, meses, hasta que ya había pasado el año desde que se conocían y cada vez se querían más.
Karin un día decidió cruzar el muro, pero antes, por si a caso su plan no salía bien, le dejaría una nota y una rosa.  En la nota ponía “Yo te quise, te quiero y te querré.  Por  eso iba a cruzar el muro”.
Cuando ella fue a cruzar unos militares la vieron y le empezaron a tirar piedras. Ella cayó y desgraciadamente murió, pero afortunadamente la nota y la rosa cayeron al otro lado del muro.
 Él, tan ilusionado como siempre fue al muro, pero ella no estaba y entonces vio la nota con la rosa. Inmediatamente él supo que eso era de Karin, lo cogió y lo leyó. Él estuvo muy triste. Y cada día iba y metía una rosa por el hueco por donde cada día hablaban.
Cuando tiraron el muro, él se quiso quedar con esa parte del muro como recuerdo y siempre pone una flor, donde antes estaba el muro, en memoria de su amada Karin.
 
Relato basado en  hecho histórico escrito  por Sara Hernández (2º ESO, Curso 2013-14)