Una mujer cambió mi vida

Era un día despejado cuando mi abuela salió a dar una vuelta por la calle y, al pasar por una casa, oyó unos ruidos. De repente de la casa salió una mujer cargando escombros que tiró a la basura. A mi abuela le sorprendió que aquella mujer pudiera hacer ese trabajo tan cansado.
Mi abuela le preguntó por qué estaba haciendo eso, la mujer en seguida le respondió que ella siempre había estado sola y todo lo había hecho ella sin ayuda de nadie. Mi abuela interrumpió diciéndole que si ella podía hacer todos los trabajos qué hacía un hombre. A la chica no le molestó y le respondió sonriendo que ella siempre había hecho cualquier trabajo que hiciera un hombre y que cualquier mujer puede hacer todos los trabajos que quiera, lo único es que tiene que creer en sí misma y ser fuerte.
Mi abuela se quedó sin palabras y le dio la mano, dándole la enhorabuena por lo que había dicho. Después de ese día mi abuela quiso hacer todo trabajo que le gustara o que quería hacer y siempre recordará aquellas palabras de aquella mujer que la hizo ser como es ahora.

Relato escrito por Joan Gabriel Marrero Lugo

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