Archivo mensual: diciembre 2014

Sucesos que marcan la vida

Hay dos sucesos que me han marcado de pequeña: uno es una historia que contaba mi padre a sus amigos y familiares, lo que le daba más suspense era que, cuando mis hermanos o yo estábamos  por allí, bajaban la voz o se callaban.

Contaba mi padre que le habían encargado a un compañero y a él tirar un muro o arreglar una pared en un convento de monjas. Cuando tiraron ese muro, aparecieron muchos cadáveres de niños recién nacidos, nunca supe cuántos, envueltos en manta.

Yo pensaba que los niños habían muerto por que no estaban bautizados y no podían ir al cielo y se quedaban en lo que antes se llamaba el limbo. Me moría de miedo cada vez que entraba en una iglesia y las monjas me parecían seres  tenebrosos y maléficos. Aún hoy me ponen muy nerviosa.

Este suceso no sé si era verdad o mentira, porque nunca se lo pregunté a mi padre y nunca lo he querido saber.

La otra historia fue un hecho real: el caso llamado de “Las niñas de Alcácer”.

Yo era una adolescente cuando desaparecieron unas niñas en el año 1992. Todo el pueblo buscó a las niñas y la policía investigó a todo el mundo. Los padres de mis amigas y los míos no nos dejaban salir por la noche o se turnaban en ir a recogernos.

Fue el primer caso de niñas secuestradas que yo conocí y cuando se encontraron a las niñas muertas fue un impacto total en toda la sociedad. Yo me moría de miedo cuando salía sola porque cualquier coche parecía que me estaba siguiendo, ya que decían que los asesinos de las niñas las recogieron en un coche cuando estas hacían autostop.

El caso fue muy comentado y confuso, porque incluso se llegó a sospechar de uno de los padres de las niñas.

Todos los días salían noticias en la tele y nos poníamos toda la familia a ver que se había averiguado ese día. Me daba tanto miedo que por muchos meses no salíamos por la noche ni mis amigas ni yo. Por primera vez empecé a desconfiar de las personas y eso sí que da miedo.

Relato escrito por Alejandro García Calle