Cuando llegué a Jinámar

DSCF7115  Mi primera impresión fue de asombro. Era un barrio muy grande y el aspecto no me gustaba: se veían las calles sucias, los bloques sin pintar y había sitios por los que me daba miedo pasar, como Los Cuarenta. Había pocos jardines, pocos parques, pocos sitios para jugar los niños, pero de eso han pasado diecisiete años, y todo es distinto.

  Descubrí que hay muy buena gente y que las apariencias engañan.

  Se construyó el Parque De Las Mil Palmeras y es uno de los parques más bonitos. Luego construyeron los dos centros comerciales: Las Terrazas y El Mirador. Y Jinámar cambió mucho y, hoy por hoy me encanta mi barrio.

Escrito por Kevin Artiles Velasco

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