Cuento tradicional con narrador en 3ª persona observador

     El lobo estaba acostado en el pasto verde del inmenso bosque. Tenía demasiada hambre y no podía pensar con claridad. Hambriento, esperaba por Caperucita, su novia, que le traía algo de comer.

       Al llegar esta, le dijo que la comida era para su abuela. El lobo se enfadó tanto que la esperó en casa de su abuelita. Se acostó tranquilo en la cama de la viejita y, cuando Caperucita llegó y se acercó a la cama, su hermosa caperuza roja se tiñó aún más de rojo.

Relato escrito e ilustrado por Liliana Rodríguez (4º Eso, Curso 16/17)

 

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