El lobo y los cuatro cerditos (obra teatral)

ESCENA 1

(Cuatro cerditos están jugando en un prado cuando se acerca a ellos el lobo)

Lobo: ¡Hola, cerditos!

Cerdito 1: ¿Qué haces aquí? (mostrando desprecio por el lobo).

Cerdito 2: ¡Lárgate!

Cerdito 3: Eso, eso. ¡No te queremos aquí!

Cerdito 4: Vamos, chicas.

Lobo: Solo quiero ser vuestro amigo…

Cerdito 1: No eres igual que nosotras.

Cerdito 4: Nos vamos.

Cerdito 3: ¡Y no nos sigas! (dándose la vuelta mientras se marchan)

(El lobo se queda solo)

Lobo: ¿Por qué? ¿Por qué me tratan así por ser diferente? Solo quiero ser su amigo, pero ellas no me aceptan por no ser como ellas.

ESCENA 2

Cerdito 2: Pobre lobo, no nos ha hecho nada…(dirigiéndose a sus amigas)

Cerdito 4: Cállate, es diferente a nosotras, nunca podrá ser nuestro amigo.

Cerdito 1: Todos, al fin y al cabo, somos iguales. Deberíamos hablar con él.

Cerdito 4: Pues vayan ustedes.  Vamos, (agarrando del brazo al cerdito 3 que ha permanecido callado). déjalas que vayan con el lobo (saliendo de escena).

(Los cerditos 1 y 2 buscan al lobo y lo encuentran sentado en el suelo)

Cerdito 2: ¡Lobo!

Lobo: ¿Quién me llama?

Cerdito 1: ¡Hola! solo queremos pedirte perdón por lo de antes. Nos hemos dado cuenta de que no todos somos iguales y no por eso tenemos que dejar de ser  amigos.

Lobo: No pasa nada. ¿Podéis ayudarme a construir mi casa?

Cerdito 2: ¡En marcha!

ESCENA 3

(Los cerditos 3 y 4 observan cómo el lobo y sus hermanos trabajan construyendo la casa y deciden salir de su escondite)

Cerdito 3: ¡Hola, lobo! perdón por nuestro comportamiento.

Cerdito 4: Sí, perdónanos. ¡ No era nuestra intención hacerte daño!

Lobo: No os preocupéis. ¿Queréis ayudarnos?

Cerditos 3 y 4: ¡Sí! (Todos se abrazan  y comienzan a trabajar)

(Baja el telón)

Escrito por Nerea Falcón, Martha Guerra, Vania Delgado, Keny Santos y Kevin Cárdenes ( 2º Eso, Curso 16/17)

 

 

Segunda oportunidad

ACTO I

Ricitos, una pequeña encantadora de pelo negro, se pierde en el bosque.

Ricitos: Estoy cansada, parece que hay una cabaña, pediré ayuda. (Entra, mira a su alrededor y encuentra una camita. Se acuesta en ella y se levanta sobresaltada al escuchar voces)

Enano 1: ¿Quién eres tú?

Enano 2: ¿Qué haces aquí y por qué estás acostada en mi cama?

Ricitos: Me perdí en el bosque y encontré vuestra casita.

Enano 1: Esta no es nuestra casa, estamos de ocupas.

Enano 2: Es de una familia de osos  que está invernando en una cueva.

Ricitos: ¿Vivís solos?

Enano 1: No, vive con nosotros una chica llamada Blancanieves.

Enano 2: Pero estamos preocupados porque hace unos días salió en busca de alimentos y aún no ha regresado.

Ricitos: Si quieren, yo me puedo quedar cuidando la casa y ustedes pueden salir en su busca.

Enanos 1 y 2: ¿De verdad? ¡Muchas gracias!

ACTO II

Ricitos limpia la casa cuando tocan a la puerta. Abre la puerta y se encuentra a  una señora mayor con aspecto de necesitar ayuda.

Bruja: Buenos días, joven. ¿Me podrías dar un vaso de agua, llevo mucho caminando y estoy sedienta.

Ricitos: Sí, claro. En seguida se la traigo (entra en busca de un vaso de agua y regresa con ella.

Bruja: Gracias, pequeña (se toma el agua y saca una manzana de la cesta que lleva). Ten esta manzana en señal de agradecimiento (  se marcha).

Regresan los enanos y Blancanieves a la casa.

Enano 1: ¡Hola, Ricitos! Esta es Blancanieves.

Blancanieves: ¡Hola!. Ya me han hablado los enanos de ti. Muchas gracias por cuidar de la casa. ¡Qué rico olor!

Ricitos: He hecho un queque de manzana, para agradecerles todo.

Blancanieves: ¡Qué buena pinta! ¿Lo probamos?

Ricitos: Sí, claro, lo repartiré entre todos.

Enanos 1 y 2: No queremos ahora, guarda el nuestro para la cena.

Ricitos: Bueno, pues para Blancanieves y para mí.

 Ricitos y Blancanieves comen un trozo y caen al suelo sin sentido

Enano 1: ¿Qué os ha pasado? ¡Vamos, despertad!

Enano 2: No despiertan, vamos a tumbarlas en las camas.

Enano 1: Parece que están dormidas.

           Tocan a la puerta y es la bruja que regresa a la casa

Bruja: Lamento mucho lo que hice, esperaba que no se hubieran comido la manzana. Esta poción romperá el hechizo.

La bruja vierte la poción en la boca de las jóvenes y estas despiertan. Los enanos, la bruja y las jóvenes se ponen a bailar.

Escrito por Saray, Sua, Shaila, Gabriela y Nerea (2º Eso, Curso 16/17)

Lío de amores

ACTO I

(Entra Cenicienta, caminando por un bosque y se encuentra con un príncipe)

Cenicienta: ¡Hola! ¿Cómo te llamas? (algo tímida)

Damián: ¡Hola! Me llamo Damián, soy el príncipe de los Cárpatos. ¿Y tú? ¿Eres de por aquí?

Cenicienta: Sí, soy Cenicienta, una campesina. Vivo con mi madrastra en el castillo de mi padre fallecido.

Damián: ¡Oh, siento la muerte de tu padre!. Espero que eso no te impida seguir tus sueños.

Cenicienta: (Con voz quebrada) Gracias.

Damián: Bueno, debo irme, tengo que ayudar a mi padre con la caballería. Espero volver a verte.

              (Damián sale de escena )

Cenicienta: ¿Por qué es tan dichoso este hombre de robarme el corazón?

(Cenicienta se marcha a su casa)

ACTO II

(En casa de Cenicienta)

Madrastra: ¡Cenicienta! ¿Dónde has estado? ¿Por qué has tardado tanto? (chillando).

Cenicienta: Lo siento, no volverá a ocurrir…(con cara de pena)

Madrastra: Haz la colada y prepara la comida, y rápido.

(Cenicienta con la cabeza baja corre a hacer lo que su madre le dice. Después tocan a la puerta y Cenicienta escucha a su madrastra hablando con un hombre)

Madrastra: ¡Hola, buenas tardes! ¿Qué desea?

Mensajero: Buenas tardes, estoy aquí presente para entregarle esta carta, que es la invitación de un gran baile que organiza el príncipe Peter Pan.

Madrastra: ¡Oh, gracias! estaré encantada de asistir.

(Cenicienta va a donde está su madrastra)

Cenicienta: Aquí está su comida, madre.

Madrastra: Déjala ahí y búscame mis joyas que tengo un baile esta noche al que tú estás invitada, pero no vas a ir porque tienes mucho trabajo que hacer.

Cenicienta: Madre, no tengo nada que hacer, ya lo he hecho todo.

Madrastra: ¿Estás segura?

Cenicienta: Sí, madre.

Madrastra: Mira detrás de ti.

(Cenicienta se vuelve ysu madrastra aprovecha para tirar la comida que le acaba de traer )

Cenicienta: Pero madre, si lo acabo de limpiar todo.

Madrastra: Lo siento, pero no vas a poder ir (saliendo de la habitación).

(Cenicienta está recogiendo con lágrimas en los ojos y su hada madrina aparece)

Hada: ¿Qué te pasa, mi niña? No estés triste. Soy Campanilla, tu hada madrina.

Cenicienta: (Sorprendida) ¡Hola, hada! mi madre se ha ido al baile y ha causado este desastre para que no pueda ir (triste).

Hada: Tranquila, yo lo solucionaré (agita su varita mágica) Abra Cadabra, pata de cabra, que este desastre se arregle.

Cenicienta: Gracias, pero ya no me da tiempo.

Hada: Ya verás que sí vas a poder ir (guiñando un ojo). Magia potagia, ¡ que se convierta en una bella dama!

ACTO III

(Cenicienta se presenta en el baile con un precioso vestido. La madrastra le roba la varita a Campanilla y cuando ve a Cenicienta en el baile le echa un hechizo para que se enamore de Peter Pan, que está al lado de ella para que se enamore de él. )

Cenicienta: ¡Hola, príncipe!

Peter Pan; ¡Hola! Te gustaría bailar conmigo?

Cenicienta: Encantada.

Peter Pan: ¿Cómo se llama?

Cenicienta: Cenicienta

Peter Pan: Bien, pues Cenicienta. ¿Quieres casarte conmigo?

Cenicienta: Sí, por supuesto.

(Cenicienta sale corriendo. Peter Pan sale tras ella. Llega el  día de la boda)

Cura: Estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a estas dos personas. ¿Hay alguien en contra de que estas dos personas se unan en matrimonio?

Damián: ¡Sí! (todos se vuelven). Yo me opongo a este casamiento. Yo, Damián de los Cárpatos, amo a Cenicienta y sé que ella me ama a mí.

(Cenicienta queda impactada y el hechizo se esfuma)

Cenicienta: ¡Oh, príncipe! no sé cómo no me he dado cuenta de que mi amor es tuyo (corre hacia Damián y lo abraza).

(Peter Pan se queda solo mientras Cenicienta y Damián se marcha)

Obra escrita por Manuel, Paula, Érika, Aday y Angie (2º Eso, Curso 2016/17)

Dramatizando cuentos tradicionales

(Ricitos de Oro entra en una casa)

Ricitos: ¡Hola, hola! ¿Hay alguien aquí? ¡Oh, qué libro tan bonito ! mmm… está cerrado…(busca la llave, la encuentra y abre el libro). “Pinocho”, “Alicia en el País de las Maravillas”, “Caperucita roja y el lobo” y “Los tres cerditos”. Érase una vez un señor que construyó un muñeco de madera al que llamó Pinocho…

(Entra Pinocho)

Pinocho: ¡Abuelo, ya he llegado! ¿Abuelo?

Ricitos: ¡Pinocho!

Pinocho: ¿Quién eres?

Ricitos: Me llamo Ricitos de Oro.

Pinocho: ¡Ah! ya sé quién eres. Espera… si tú eres Ricitos de Oro…¡eso quiere decir que aquí viven tres osos!

Ricitos: no creo que haya osos por aquí…

Pinocho: Pues más te vale que sea verdad, porque a los osos les gusta morder la madera.

Ricitos: Bueno, te dejo, Pinocho, que voy a preparar algo de comer.

(Pinocho ve el libro y se dispone a leer)

Pinocho: El País de las Maravillas recibió de nuevo la visita de Alicia…

Alicia: Sombrerero,  a que no sabes qué me ha pasado. ¡Eh, tú no eres el sombrero!

Pinocho: Pues claro que no, yo soy Pinocho.

Alicia: ¡Ah! Pues bienvenido al País de las Maravillas.

Pinocho: Gracias, supongo. Ya hablaremos de eso más tarde. Voy a ayudar a Ricitos de Oro en la cocina.

Alicia: ¿También está ella aquí?

Pinocho: Sí, cuando yo llegué ella ya estaba aquí.

(Pinocho se va y Alicia, que ve el libro se pone a leer)

Alicia: Perseguida por el lobo llega Caperucita a casa de su abuela…

Caperucita: Abuelita, te he traído la comida…(entrando en la casa)

Alicia: ¿Cómo que abuelita?

Caperucita: ¡Hola, Alicia! Vine a traerle la comida  a mi abuelita.

Alicia: Pues tu abuelita no está aquí, probablemente habrá salido.

Caperucita: Pues aprovechamos la comida nosotros.

Alicia: ¿Qué has traído de comer?

Caperucita: Dos menús de pollo y papas deluxe.

Alicia: Dámelo que lo llevo a la cocina.

(Alicia sale de la habitación y se dirige a la cocina. Mientras Caperucita, que ha visto el libro, empieza a leer en voz alta)

Caperucita: Entonces sopló y sopló y la casa derribó…(Entra el lobo soplando) ¡El lobo,  el lobo! ¡El lobo ha entrado a casa!(gritando).

Lobo:Tranquila, tranquila. Soy el lobo de los tres cerditos.

Caperucita: ¿No me vas a comer? (sorprendida)

Lobo: Noo, nunca me he comido a nadie. Yo solo los persigo por diversión.

Caperucita: Ah, pues lo siento por gritar, pensé que me ibas a comer.

Lobo: Y hablando de los tres cerditos, ¿los has visto por aquí?

Caperucita: No, seguro que estarán por el bosque cantando y hablando.

(Ricitos de Oro entra)

Ricitos: Ya está la comida lista. ¡Ah, el lobo! (Corre a la cocina y coge una sartén con la que vuelve)

Caperucita: ¡No, tranquila! Es un lobo amistoso, no nos va a comer.

Ricitos: ¡Ah,,vale! (dirigiéndose al lobo)  Perdón, no era mi intención.

Lobo: Por los pelos, casi me llevo un sartenazo en la cabeza.

(Alicia  y Pinocho entran corriendo)

Alicia y Pinocho: ¿Qué ha pasado aquí?

Caperucita: Es que vino el lobo y me asusté, pensé que me iba a comer.

Alicia: ¿Habéis formado todo este escándalo por eso?

Pinocho: ¿Acaso tú no te has asustado?

Alicia: Claro que no, el lobo siempre será malo si es Caperucita la que cuenta el cuento.

Lobo: En eso te doy la razón, Alicia,  no todos los lobos somos malos.

Caperucita: ¡Yo no me he inventado el cuento!

Ricitos: Venga, chicos, parad de discutir.

Pinocho: Sois unas peleonas, todo el día estáis discutiendo.

Alicia: Pues prefiero dar mi opinión a estar todo el día callado, como tú.

Lobo: ¡Pelea! ¡pelea!

Pinocho: Esto no es una pelea.

Ricitos: Estás mintiendo, te ha crecido la nariz.

Caperucita: Cállense todos  y ¡fuera de mi cuento!

Lobo: ¡Eh, eh! ¿Cómo que tu cuento?

Alicia: ¿Pero qué dice esta? ¡Es mi cuento!

Pinocho: No, no, no. Es el mío

Ricitos: Has mentido otra vez, te ha vuelto a crecer la nariz.

Caperucita: Cállate Pinocho, que tú solo eres un trozo de madera.

Pinocho: Y tú eres una niñita maleducada que depende siempre de su madre.

Alicia: Pues para ser un trozo de madera es bastante listo.

Lobo: Volvamos al tema del cuento.

Ricitos: Ahora que estáis más tranquilos, os quiero decir que yo llegué a esta casa,leí este libro y empezasteis a aparecer.

Caperucita: ¿Quieres decir que no existimos?

Pinocho: ¡¿No existimos?!

Alicia: No le hagáis caso, lo dice para que nos vayamos.

Lobo: Es verdad, chicos. Si no fuésemos reales, no estaríamos aquí.

Ricitos: Yo no estoy diciendo que no existáis, solo estoy diciendo que este no vuestro cuento.

Caperucita: Sí, ahora intenta quedar bien.

Lobo: Pues habrá que ponerle una solución a este conflicto.

Alicia: Además, está empezando a oscurecer, si salimos de aquí nos podríamos perder.

Pinocho: Yo no sé vosotros, pero yo ya estoy cansado.

Ricitos: Pues acostémonos a dormir, mañana ya lo solucionaremos todo.

(El lobo comienza a roncar)

Caperucitra: Con este ruido no puedo dormir.

(Ricitos hace un sonido para callarlo mientras Pinocho y Alicia lo ruedan de lado. Ricitos se levanta y se pone a limpiar la casa)

Caperucita: ¿Te ayudo?

Ricitos: Vale, gracias.

(Empiezan a despertarse todos)

Lobo: ¡Qué bien dormí anoche!

Pinocho: No me extraña, no parabas de roncar.

Alicia: Es verdad, lobo,  roncas mucho.

Caperucita: Bueno, vamos a solucionar el problema del libro.

Ricitos: Eso, bueno como os estaba explicando anoche, este es mi cuento. Vosotros aparecisteis de ese libro (señala el libro).

Lobo: Entonces, ¿cómo volvemos a nuestros cuentos?

Ricitos: No lo sé, pero hay que averiguarlo.

Pinocho: ¿Por qué no buscamos alguna pista? A lo mejor encontramos algo que nos diga cómo volver.

Alicia: Pues venga, no hay tiempo que perder.

(Todos se ponen a buscar alguna pista)

Caperucita: ¡Creo que he encontrado algo, vengan todos!

Ricitos: Venga, léelo, a ver qué dice.

Caperucita: “Para que los personajes vuelvan a sus cuentos, solo debes leer los finales de ellos”.

Alicia: Pues venga, vamos a leer los finales y a desaparecer de aquí.

Lobo: Eso, que quiero ver a los tres cerditos.

Pinocho: Y yo quiero ver a mi abuelito.

Caperucita: Y yo a mi abuelita y a mi madre.

Ricitos: Pues vamos (coge el libro y comienza a leer) Y entonces Alicia se despierta y descubre que todo fue un sueño…

(Alicia va desapareciendo mientras se despide)

Alicia: Bueno, adiós, me lo he pasado muy bien, siempre seréis bienvenidos en mi cuento.

Ricitos: Bueno (Ricitos sigue leyendo) Y Pinocho se convierte en un niño de verdad…

Pinocho: Adiós, amigos.

Ricitos: Adiós ( sigue leyendo) Y el lobo sopló y sopló, pero la casa no derribó…

Lobo: ¡Adiós, humanos!

Ricitos: ¡Adiós! Y por último…Y el leñador destripó al lobo y sacó a Caperucita y a su abuelita…

Caperucita: Buenos, pues, supongo que esto es un adiós.

Ricitos: Pues sí.

Caperucita: Pues entonces…adiós Ricitos.

Ricitos: Adiós Caperucita…

      (Ricitos se queda sola en la casa mientras baja el telón)

Obra escrita por  Lucía, Rosa, Yesenia, Nikolai y José Raúl (2º Eso B Curso 2016/17)