EL OCASO

    

Eran las 7 de la mañana. El ocaso se vislumbraba en el horizonte, era precioso, o eso pensaba Laura. Laura se dirigía al consultorio,caminando, a través del campo.

     Esta se miró la mano mientras caminaba exhausta. La herida iba a peor con el paso del tiempo, ¡qué mala suerte tuvo al rozar la mano con una planta con espinas al tratar de ver un saltamontes! Debido a que hoy era su cumpleaños, la quedada con David tendría que retrasarse.

     Una vez en el consultorio, lo que vio se le hizo inconcebible: había un montón de personas esperando a su turno. Mientras Laura esperaba, el tiempo que pasaba se le hacía interminable.

     Al final, Laura salió muy molesta, pues pensaba que el médico fue un desalmado curándole la herida.

Relato escrito por  Xun Felipe Yangkun (2º Eso, Curso 17/18)

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