Archivo mensual: diciembre 2017

Greguerías

El Everest es el granizado de las montañas.

El lápiz está harto de que le partan la punta.

La patata es la inquilina de la tierra.

El sol se siente solo porque nadie lo mira.

Las estrellas son las lámparas del cielo.

La silla está cansada de tener siempre a alguien encima.

La silla es el caballo de cada día.

Los pelos, por la mañana, son las algas que se quedan en la orilla.

Cada mañana, en clase, hay alumnos con tentáculos en las orejas.

El parte es la multa de cada profe.

El boli es el que te susurra las respuestas del examen.

El gallo llora todas las mañanas porque no quiere ir a trabajar.

El invierno está harto de ir siempre de blanco.

El altavoz es la boca del ordenador.

Las sillas lloran porque hay peso sobre ella.

Las persianas ríen porque el viento les hace cosquillas.

La goma se encuentra cansada de borrar tus tonterías.

El paso de peatón está harto de que lo pisen.

La chaqueta busca calor en el invierno.

El viento llora porque nadie lo abraza.

El boli está cansado de escribir tus pensamientos.

El tipex se cansa de tapar los errores.

Almas solitarias de las fiestas se aparta.

Laberinto sin entrada y sin salida que en tu mente se encuentra.

El hijo es el ojo derecho de la madre.

La madre es un océano de amor.

La casa del hombre es la tumba de la vida.

El conocimiento es el alma de la memoria.

Ganar amores es mejor que ganar castillos lujosos.

Compuestos por Isaac Rodríguez, Ayla Esteban, Óscar Galván, Camila García, Nerea Santos, Mónica García, Sofía Sosa (4º Eso, Curso 17/18)

 

 

 

El día que te conocí

Sin buscarlo en un segundo,

día que te conocí,

aunque no me lo esperaba,

día alegre para mí;

sé que no te conocía,

pero me hiciste sonreír;

tu conversación fue breve,

y aún así me sorprendí;

que diferente me sonó,

creo que no me confundí.

 

Romance compuesto por  Aurora Lucía Mariz Cordero (Curso 17/18, 2º Eso)

Amigas por siempre

         Esta historia comienza

         con dos amigas queridas

         que tenían un problema,

          demasiado se querían.

         Besos a escondidas y

          demás cosas ocurrían,

         debido a ese problema 

         que las amigas tenían.

         Bien acaba esta historia:

          esas amigas queridas,

          tal problema no tenían 

         porque solo se querían.

Poema  compuesto por Alba Martínez (2º Eso, Curso 16/17)

 

La costa de Brasil

      Ese día el mar cantaba con el romper  de las olas y, al darme cuenta, caí en las profunas lagunas de tus ojos.  Eran tan profundas que no quise salir a respirar y, al anochecer, el sol se puso celoso porque sabía que no podría brillar ni la mitad que tus ojos.

       Entonces comprendí que tu sonrisa es lo que me empuja más.  Al final quise ser el dueño de tus besos y de tu amor, de tu cariño y de tus caricias. Así te explico mi amor en versos con la belleza del canto de las olas, con el brillo del sol en tus ojos, con el anochecer en el mar… y aquí no puedo más… porque esto sí es amar.

Relato poético escrito por Gabriel Marrero  (2º Eso, Curso 17/18)