Archivos de la categoría CURSO 17-18

Destino

Viejo destino que a mí se aproxima.

Ojalá el dolor pudiera evitar

pero así mi vida debe acabar

aquí y ahora, junto a esta rima.

Cuarteto compuesto por Ayla Esteban  y Thomás Oubiña (4º Eso, Curso 17/18)

El adiós

Tantas noches en vela y tú en mi mente.

Tus manos y tus ojos.

Tantas emociones que compartimos

Mis risas y tus lloros.

Nuestros últimos momentos no olvido.

La sangre y los sollozos.

Ya nunca volverás  a hacerme daño.

Ni a mi corazón roto.

 

 

 

 

 

Poema compuesto por Ayla Esteban (4º Eso, Curso 17/18)

Romance de la Condesa (Continuación)

Inició al fin su camino

         para a su amado buscar,

         pero lo que se encontró

         no  lo podía esperar:

                                                                                    

 

ladrones la atacaron,

         por su vida debía luchar,

         cuando un desconocido

         la decidió ayudar.

 

       Terminado el conflicto

          la batalla pudo ganar

          ella ayuda le pidió,

          para su amado buscar.

          El desconocido aceptó,

          el viaje volvió a empezar.

          La mitad había pasado

          en barco había que zarpar.

 

 

          Tormentas, penas pasaron

           para su amado encontrar,

           pero nunca lo lograron,

            vida nueva empezará.

          Emprendió junto a su amigo

           el regreso a su hogar

           y un final inesperado

           juntos decidieron tomar:

           el tiempo pasado juntos

           los consiguió enamorar.

Continuación compuesta por Alba, Jorge y Adonay (2º Eso, Curso 17/18)

Continuación Romance de la condesita

Cogió un  rápido carruaje
y a su amado fue a buscar.
Después de un largo camino,
la  fueron  a molestar
y la condesa le dijo:
aquí no venga a estorbar;
y siguió su largo camino
 problemas iba a enfrentar.
                      
Tuvo que coger un barco,
para a su amado hallar,
pasaron semanas, meses
sin a su amado  encontrar,
pero cuando salió del barco
vio a alguien espectacular:
ese era su  bien amado,
con quien pudo regresar.
                            
 Continuación compuesta por Eliazar, Enmanuel, Alexei y Joel.
   

Greguerías

El Everest es el granizado de las montañas.

El lápiz está harto de que le partan la punta.

La patata es la inquilina de la tierra.

El sol se siente solo porque nadie lo mira.

Las estrellas son las lámparas del cielo.

La silla está cansada de tener siempre a alguien encima.

La silla es el caballo de cada día.

Los pelos, por la mañana, son las algas que se quedan en la orilla.

Cada mañana, en clase, hay alumnos con tentáculos en las orejas.

El parte es la multa de cada profe.

El boli es el que te susurra las respuestas del examen.

El gallo llora todas las mañanas porque no quiere ir a trabajar.

El invierno está harto de ir siempre de blanco.

El altavoz es la boca del ordenador.

Las sillas lloran porque hay peso sobre ella.

Las persianas ríen porque el viento les hace cosquillas.

La goma se encuentra cansada de borrar tus tonterías.

El paso de peatón está harto de que lo pisen.

La chaqueta busca calor en el invierno.

El viento llora porque nadie lo abraza.

El boli está cansado de escribir tus pensamientos.

El tipex se cansa de tapar los errores.

Almas solitarias de las fiestas se aparta.

Laberinto sin entrada y sin salida que en tu mente se encuentra.

El hijo es el ojo derecho de la madre.

La madre es un océano de amor.

La casa del hombre es la tumba de la vida.

El conocimiento es el alma de la memoria.

Ganar amores es mejor que ganar castillos lujosos.

Compuestos por Isaac Rodríguez, Ayla Esteban, Óscar Galván, Camila García, Nerea Santos, Mónica García, Sofía Sosa (4º Eso, Curso 17/18)

 

 

 

El día que te conocí

Sin buscarlo en un segundo,

día que te conocí,

aunque no me lo esperaba,

día alegre para mí;

sé que no te conocía,

pero me hiciste sonreír;

tu conversación fue breve,

y aún así me sorprendí;

que diferente me sonó,

creo que no me confundí.

 

Romance compuesto por  Aurora Lucía Mariz Cordero (Curso 17/18, 2º Eso)

Amigas por siempre

         Esta historia comienza

         con dos amigas queridas

         que tenían un problema,

          demasiado se querían.

         Besos a escondidas y

          demás cosas ocurrían,

         debido a ese problema 

         que las amigas tenían.

         Bien acaba esta historia:

          esas amigas queridas,

          tal problema no tenían 

         porque solo se querían.

Poema  compuesto por Alba Martínez (2º Eso, Curso 16/17)

 

La costa de Brasil

      Ese día el mar cantaba con el romper  de las olas y, al darme cuenta, caí en las profunas lagunas de tus ojos.  Eran tan profundas que no quise salir a respirar y, al anochecer, el sol se puso celoso porque sabía que no podría brillar ni la mitad que tus ojos.

       Entonces comprendí que tu sonrisa es lo que me empuja más.  Al final quise ser el dueño de tus besos y de tu amor, de tu cariño y de tus caricias. Así te explico mi amor en versos con la belleza del canto de las olas, con el brillo del sol en tus ojos, con el anochecer en el mar… y aquí no puedo más… porque esto sí es amar.

Relato poético escrito por Gabriel Marrero  (2º Eso, Curso 17/18)

EL OCASO

    

Eran las 7 de la mañana. El ocaso se vislumbraba en el horizonte, era precioso, o eso pensaba Laura. Laura se dirigía al consultorio,caminando, a través del campo.

     Esta se miró la mano mientras caminaba exhausta. La herida iba a peor con el paso del tiempo, ¡qué mala suerte tuvo al rozar la mano con una planta con espinas al tratar de ver un saltamontes! Debido a que hoy era su cumpleaños, la quedada con David tendría que retrasarse.

     Una vez en el consultorio, lo que vio se le hizo inconcebible: había un montón de personas esperando a su turno. Mientras Laura esperaba, el tiempo que pasaba se le hacía interminable.

     Al final, Laura salió muy molesta, pues pensaba que el médico fue un desalmado curándole la herida.

Relato escrito por  Xun Felipe Yangkun (2º Eso, Curso 17/18)

Susto incierto

  Era por la mañana y Noah se despertó muy contento porque era su cumpleaños. Esperaba pasarlo en el campo y poder ver saltamontes, que era su animal favorito.
      Por desgracia, Noah bajó las escaleras demasiado rápido, ya que su madre lo había llamado para desayunar, se tropezó y cayó sobre su mano izquierda.
La madre cogió rápidamente su bolso, agarró a Noah con cuidado y lo llevó al médico.

    Al llegar al consultorio, había una fila interminable y Noah se sintió molesto porque creía que la doctora era una desalmada por no curarlo primero. Pero al final esta historia acabó bien, Noah fue al campo y pudo ver saltamontes y divertirse en su cumpleaños.

Relato escrito por Alba Martínez (2ºEso, Curso 17/18)