Archivos de la categoría CURSO 2016-17

El lobo y los cuatro cerditos (obra teatral)

ESCENA 1

(Cuatro cerditos están jugando en un prado cuando se acerca a ellos el lobo)

Lobo: ¡Hola, cerditos!

Cerdito 1: ¿Qué haces aquí? (mostrando desprecio por el lobo).

Cerdito 2: ¡Lárgate!

Cerdito 3: Eso, eso. ¡No te queremos aquí!

Cerdito 4: Vamos, chicas.

Lobo: Solo quiero ser vuestro amigo…

Cerdito 1: No eres igual que nosotras.

Cerdito 4: Nos vamos.

Cerdito 3: ¡Y no nos sigas! (dándose la vuelta mientras se marchan)

(El lobo se queda solo)

Lobo: ¿Por qué? ¿Por qué me tratan así por ser diferente? Solo quiero ser su amigo, pero ellas no me aceptan por no ser como ellas.

ESCENA 2

Cerdito 2: Pobre lobo, no nos ha hecho nada…(dirigiéndose a sus amigas)

Cerdito 4: Cállate, es diferente a nosotras, nunca podrá ser nuestro amigo.

Cerdito 1: Todos, al fin y al cabo, somos iguales. Deberíamos hablar con él.

Cerdito 4: Pues vayan ustedes.  Vamos, (agarrando del brazo al cerdito 3 que ha permanecido callado). déjalas que vayan con el lobo (saliendo de escena).

(Los cerditos 1 y 2 buscan al lobo y lo encuentran sentado en el suelo)

Cerdito 2: ¡Lobo!

Lobo: ¿Quién me llama?

Cerdito 1: ¡Hola! solo queremos pedirte perdón por lo de antes. Nos hemos dado cuenta de que no todos somos iguales y no por eso tenemos que dejar de ser  amigos.

Lobo: No pasa nada. ¿Podéis ayudarme a construir mi casa?

Cerdito 2: ¡En marcha!

ESCENA 3

(Los cerditos 3 y 4 observan cómo el lobo y sus hermanos trabajan construyendo la casa y deciden salir de su escondite)

Cerdito 3: ¡Hola, lobo! perdón por nuestro comportamiento.

Cerdito 4: Sí, perdónanos. ¡ No era nuestra intención hacerte daño!

Lobo: No os preocupéis. ¿Queréis ayudarnos?

Cerditos 3 y 4: ¡Sí! (Todos se abrazan  y comienzan a trabajar)

(Baja el telón)

Escrito por Nerea Falcón, Martha Guerra, Vania Delgado, Keny Santos y Kevin Cárdenes ( 2º Eso, Curso 16/17)

 

 

Polcas canarias

Para celebrar el Día de Canarias hemos decidido componer nuestras propias polcas, utilizando al menos dos palabras canarias de las que hemos aprendido el significado.

Para tener una idea de cómo se canta una polca hemos tomado como ejemplo a los Jóvenes cantadores, aunque las nuestras no son tan “piconas”:

Segunda oportunidad

ACTO I

Ricitos, una pequeña encantadora de pelo negro, se pierde en el bosque.

Ricitos: Estoy cansada, parece que hay una cabaña, pediré ayuda. (Entra, mira a su alrededor y encuentra una camita. Se acuesta en ella y se levanta sobresaltada al escuchar voces)

Enano 1: ¿Quién eres tú?

Enano 2: ¿Qué haces aquí y por qué estás acostada en mi cama?

Ricitos: Me perdí en el bosque y encontré vuestra casita.

Enano 1: Esta no es nuestra casa, estamos de ocupas.

Enano 2: Es de una familia de osos  que está invernando en una cueva.

Ricitos: ¿Vivís solos?

Enano 1: No, vive con nosotros una chica llamada Blancanieves.

Enano 2: Pero estamos preocupados porque hace unos días salió en busca de alimentos y aún no ha regresado.

Ricitos: Si quieren, yo me puedo quedar cuidando la casa y ustedes pueden salir en su busca.

Enanos 1 y 2: ¿De verdad? ¡Muchas gracias!

ACTO II

Ricitos limpia la casa cuando tocan a la puerta. Abre la puerta y se encuentra a  una señora mayor con aspecto de necesitar ayuda.

Bruja: Buenos días, joven. ¿Me podrías dar un vaso de agua, llevo mucho caminando y estoy sedienta.

Ricitos: Sí, claro. En seguida se la traigo (entra en busca de un vaso de agua y regresa con ella.

Bruja: Gracias, pequeña (se toma el agua y saca una manzana de la cesta que lleva). Ten esta manzana en señal de agradecimiento (  se marcha).

Regresan los enanos y Blancanieves a la casa.

Enano 1: ¡Hola, Ricitos! Esta es Blancanieves.

Blancanieves: ¡Hola!. Ya me han hablado los enanos de ti. Muchas gracias por cuidar de la casa. ¡Qué rico olor!

Ricitos: He hecho un queque de manzana, para agradecerles todo.

Blancanieves: ¡Qué buena pinta! ¿Lo probamos?

Ricitos: Sí, claro, lo repartiré entre todos.

Enanos 1 y 2: No queremos ahora, guarda el nuestro para la cena.

Ricitos: Bueno, pues para Blancanieves y para mí.

 Ricitos y Blancanieves comen un trozo y caen al suelo sin sentido

Enano 1: ¿Qué os ha pasado? ¡Vamos, despertad!

Enano 2: No despiertan, vamos a tumbarlas en las camas.

Enano 1: Parece que están dormidas.

           Tocan a la puerta y es la bruja que regresa a la casa

Bruja: Lamento mucho lo que hice, esperaba que no se hubieran comido la manzana. Esta poción romperá el hechizo.

La bruja vierte la poción en la boca de las jóvenes y estas despiertan. Los enanos, la bruja y las jóvenes se ponen a bailar.

Escrito por Saray, Sua, Shaila, Gabriela y Nerea (2º Eso, Curso 16/17)

Lío de amores

ACTO I

(Entra Cenicienta, caminando por un bosque y se encuentra con un príncipe)

Cenicienta: ¡Hola! ¿Cómo te llamas? (algo tímida)

Damián: ¡Hola! Me llamo Damián, soy el príncipe de los Cárpatos. ¿Y tú? ¿Eres de por aquí?

Cenicienta: Sí, soy Cenicienta, una campesina. Vivo con mi madrastra en el castillo de mi padre fallecido.

Damián: ¡Oh, siento la muerte de tu padre!. Espero que eso no te impida seguir tus sueños.

Cenicienta: (Con voz quebrada) Gracias.

Damián: Bueno, debo irme, tengo que ayudar a mi padre con la caballería. Espero volver a verte.

              (Damián sale de escena )

Cenicienta: ¿Por qué es tan dichoso este hombre de robarme el corazón?

(Cenicienta se marcha a su casa)

ACTO II

(En casa de Cenicienta)

Madrastra: ¡Cenicienta! ¿Dónde has estado? ¿Por qué has tardado tanto? (chillando).

Cenicienta: Lo siento, no volverá a ocurrir…(con cara de pena)

Madrastra: Haz la colada y prepara la comida, y rápido.

(Cenicienta con la cabeza baja corre a hacer lo que su madre le dice. Después tocan a la puerta y Cenicienta escucha a su madrastra hablando con un hombre)

Madrastra: ¡Hola, buenas tardes! ¿Qué desea?

Mensajero: Buenas tardes, estoy aquí presente para entregarle esta carta, que es la invitación de un gran baile que organiza el príncipe Peter Pan.

Madrastra: ¡Oh, gracias! estaré encantada de asistir.

(Cenicienta va a donde está su madrastra)

Cenicienta: Aquí está su comida, madre.

Madrastra: Déjala ahí y búscame mis joyas que tengo un baile esta noche al que tú estás invitada, pero no vas a ir porque tienes mucho trabajo que hacer.

Cenicienta: Madre, no tengo nada que hacer, ya lo he hecho todo.

Madrastra: ¿Estás segura?

Cenicienta: Sí, madre.

Madrastra: Mira detrás de ti.

(Cenicienta se vuelve ysu madrastra aprovecha para tirar la comida que le acaba de traer )

Cenicienta: Pero madre, si lo acabo de limpiar todo.

Madrastra: Lo siento, pero no vas a poder ir (saliendo de la habitación).

(Cenicienta está recogiendo con lágrimas en los ojos y su hada madrina aparece)

Hada: ¿Qué te pasa, mi niña? No estés triste. Soy Campanilla, tu hada madrina.

Cenicienta: (Sorprendida) ¡Hola, hada! mi madre se ha ido al baile y ha causado este desastre para que no pueda ir (triste).

Hada: Tranquila, yo lo solucionaré (agita su varita mágica) Abra Cadabra, pata de cabra, que este desastre se arregle.

Cenicienta: Gracias, pero ya no me da tiempo.

Hada: Ya verás que sí vas a poder ir (guiñando un ojo). Magia potagia, ¡ que se convierta en una bella dama!

ACTO III

(Cenicienta se presenta en el baile con un precioso vestido. La madrastra le roba la varita a Campanilla y cuando ve a Cenicienta en el baile le echa un hechizo para que se enamore de Peter Pan, que está al lado de ella para que se enamore de él. )

Cenicienta: ¡Hola, príncipe!

Peter Pan; ¡Hola! Te gustaría bailar conmigo?

Cenicienta: Encantada.

Peter Pan: ¿Cómo se llama?

Cenicienta: Cenicienta

Peter Pan: Bien, pues Cenicienta. ¿Quieres casarte conmigo?

Cenicienta: Sí, por supuesto.

(Cenicienta sale corriendo. Peter Pan sale tras ella. Llega el  día de la boda)

Cura: Estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a estas dos personas. ¿Hay alguien en contra de que estas dos personas se unan en matrimonio?

Damián: ¡Sí! (todos se vuelven). Yo me opongo a este casamiento. Yo, Damián de los Cárpatos, amo a Cenicienta y sé que ella me ama a mí.

(Cenicienta queda impactada y el hechizo se esfuma)

Cenicienta: ¡Oh, príncipe! no sé cómo no me he dado cuenta de que mi amor es tuyo (corre hacia Damián y lo abraza).

(Peter Pan se queda solo mientras Cenicienta y Damián se marcha)

Obra escrita por Manuel, Paula, Érika, Aday y Angie (2º Eso, Curso 2016/17)

Dramatizando cuentos tradicionales

(Ricitos de Oro entra en una casa)

Ricitos: ¡Hola, hola! ¿Hay alguien aquí? ¡Oh, qué libro tan bonito ! mmm… está cerrado…(busca la llave, la encuentra y abre el libro). “Pinocho”, “Alicia en el País de las Maravillas”, “Caperucita roja y el lobo” y “Los tres cerditos”. Érase una vez un señor que construyó un muñeco de madera al que llamó Pinocho…

(Entra Pinocho)

Pinocho: ¡Abuelo, ya he llegado! ¿Abuelo?

Ricitos: ¡Pinocho!

Pinocho: ¿Quién eres?

Ricitos: Me llamo Ricitos de Oro.

Pinocho: ¡Ah! ya sé quién eres. Espera… si tú eres Ricitos de Oro…¡eso quiere decir que aquí viven tres osos!

Ricitos: no creo que haya osos por aquí…

Pinocho: Pues más te vale que sea verdad, porque a los osos les gusta morder la madera.

Ricitos: Bueno, te dejo, Pinocho, que voy a preparar algo de comer.

(Pinocho ve el libro y se dispone a leer)

Pinocho: El País de las Maravillas recibió de nuevo la visita de Alicia…

Alicia: Sombrerero,  a que no sabes qué me ha pasado. ¡Eh, tú no eres el sombrero!

Pinocho: Pues claro que no, yo soy Pinocho.

Alicia: ¡Ah! Pues bienvenido al País de las Maravillas.

Pinocho: Gracias, supongo. Ya hablaremos de eso más tarde. Voy a ayudar a Ricitos de Oro en la cocina.

Alicia: ¿También está ella aquí?

Pinocho: Sí, cuando yo llegué ella ya estaba aquí.

(Pinocho se va y Alicia, que ve el libro se pone a leer)

Alicia: Perseguida por el lobo llega Caperucita a casa de su abuela…

Caperucita: Abuelita, te he traído la comida…(entrando en la casa)

Alicia: ¿Cómo que abuelita?

Caperucita: ¡Hola, Alicia! Vine a traerle la comida  a mi abuelita.

Alicia: Pues tu abuelita no está aquí, probablemente habrá salido.

Caperucita: Pues aprovechamos la comida nosotros.

Alicia: ¿Qué has traído de comer?

Caperucita: Dos menús de pollo y papas deluxe.

Alicia: Dámelo que lo llevo a la cocina.

(Alicia sale de la habitación y se dirige a la cocina. Mientras Caperucita, que ha visto el libro, empieza a leer en voz alta)

Caperucita: Entonces sopló y sopló y la casa derribó…(Entra el lobo soplando) ¡El lobo,  el lobo! ¡El lobo ha entrado a casa!(gritando).

Lobo:Tranquila, tranquila. Soy el lobo de los tres cerditos.

Caperucita: ¿No me vas a comer? (sorprendida)

Lobo: Noo, nunca me he comido a nadie. Yo solo los persigo por diversión.

Caperucita: Ah, pues lo siento por gritar, pensé que me ibas a comer.

Lobo: Y hablando de los tres cerditos, ¿los has visto por aquí?

Caperucita: No, seguro que estarán por el bosque cantando y hablando.

(Ricitos de Oro entra)

Ricitos: Ya está la comida lista. ¡Ah, el lobo! (Corre a la cocina y coge una sartén con la que vuelve)

Caperucita: ¡No, tranquila! Es un lobo amistoso, no nos va a comer.

Ricitos: ¡Ah,,vale! (dirigiéndose al lobo)  Perdón, no era mi intención.

Lobo: Por los pelos, casi me llevo un sartenazo en la cabeza.

(Alicia  y Pinocho entran corriendo)

Alicia y Pinocho: ¿Qué ha pasado aquí?

Caperucita: Es que vino el lobo y me asusté, pensé que me iba a comer.

Alicia: ¿Habéis formado todo este escándalo por eso?

Pinocho: ¿Acaso tú no te has asustado?

Alicia: Claro que no, el lobo siempre será malo si es Caperucita la que cuenta el cuento.

Lobo: En eso te doy la razón, Alicia,  no todos los lobos somos malos.

Caperucita: ¡Yo no me he inventado el cuento!

Ricitos: Venga, chicos, parad de discutir.

Pinocho: Sois unas peleonas, todo el día estáis discutiendo.

Alicia: Pues prefiero dar mi opinión a estar todo el día callado, como tú.

Lobo: ¡Pelea! ¡pelea!

Pinocho: Esto no es una pelea.

Ricitos: Estás mintiendo, te ha crecido la nariz.

Caperucita: Cállense todos  y ¡fuera de mi cuento!

Lobo: ¡Eh, eh! ¿Cómo que tu cuento?

Alicia: ¿Pero qué dice esta? ¡Es mi cuento!

Pinocho: No, no, no. Es el mío

Ricitos: Has mentido otra vez, te ha vuelto a crecer la nariz.

Caperucita: Cállate Pinocho, que tú solo eres un trozo de madera.

Pinocho: Y tú eres una niñita maleducada que depende siempre de su madre.

Alicia: Pues para ser un trozo de madera es bastante listo.

Lobo: Volvamos al tema del cuento.

Ricitos: Ahora que estáis más tranquilos, os quiero decir que yo llegué a esta casa,leí este libro y empezasteis a aparecer.

Caperucita: ¿Quieres decir que no existimos?

Pinocho: ¡¿No existimos?!

Alicia: No le hagáis caso, lo dice para que nos vayamos.

Lobo: Es verdad, chicos. Si no fuésemos reales, no estaríamos aquí.

Ricitos: Yo no estoy diciendo que no existáis, solo estoy diciendo que este no vuestro cuento.

Caperucita: Sí, ahora intenta quedar bien.

Lobo: Pues habrá que ponerle una solución a este conflicto.

Alicia: Además, está empezando a oscurecer, si salimos de aquí nos podríamos perder.

Pinocho: Yo no sé vosotros, pero yo ya estoy cansado.

Ricitos: Pues acostémonos a dormir, mañana ya lo solucionaremos todo.

(El lobo comienza a roncar)

Caperucitra: Con este ruido no puedo dormir.

(Ricitos hace un sonido para callarlo mientras Pinocho y Alicia lo ruedan de lado. Ricitos se levanta y se pone a limpiar la casa)

Caperucita: ¿Te ayudo?

Ricitos: Vale, gracias.

(Empiezan a despertarse todos)

Lobo: ¡Qué bien dormí anoche!

Pinocho: No me extraña, no parabas de roncar.

Alicia: Es verdad, lobo,  roncas mucho.

Caperucita: Bueno, vamos a solucionar el problema del libro.

Ricitos: Eso, bueno como os estaba explicando anoche, este es mi cuento. Vosotros aparecisteis de ese libro (señala el libro).

Lobo: Entonces, ¿cómo volvemos a nuestros cuentos?

Ricitos: No lo sé, pero hay que averiguarlo.

Pinocho: ¿Por qué no buscamos alguna pista? A lo mejor encontramos algo que nos diga cómo volver.

Alicia: Pues venga, no hay tiempo que perder.

(Todos se ponen a buscar alguna pista)

Caperucita: ¡Creo que he encontrado algo, vengan todos!

Ricitos: Venga, léelo, a ver qué dice.

Caperucita: “Para que los personajes vuelvan a sus cuentos, solo debes leer los finales de ellos”.

Alicia: Pues venga, vamos a leer los finales y a desaparecer de aquí.

Lobo: Eso, que quiero ver a los tres cerditos.

Pinocho: Y yo quiero ver a mi abuelito.

Caperucita: Y yo a mi abuelita y a mi madre.

Ricitos: Pues vamos (coge el libro y comienza a leer) Y entonces Alicia se despierta y descubre que todo fue un sueño…

(Alicia va desapareciendo mientras se despide)

Alicia: Bueno, adiós, me lo he pasado muy bien, siempre seréis bienvenidos en mi cuento.

Ricitos: Bueno (Ricitos sigue leyendo) Y Pinocho se convierte en un niño de verdad…

Pinocho: Adiós, amigos.

Ricitos: Adiós ( sigue leyendo) Y el lobo sopló y sopló, pero la casa no derribó…

Lobo: ¡Adiós, humanos!

Ricitos: ¡Adiós! Y por último…Y el leñador destripó al lobo y sacó a Caperucita y a su abuelita…

Caperucita: Buenos, pues, supongo que esto es un adiós.

Ricitos: Pues sí.

Caperucita: Pues entonces…adiós Ricitos.

Ricitos: Adiós Caperucita…

      (Ricitos se queda sola en la casa mientras baja el telón)

Obra escrita por  Lucía, Rosa, Yesenia, Nikolai y José Raúl (2º Eso B Curso 2016/17)

Rapeando nuestras ilusiones

 

El pescadorcito Urashima

“El pescadorcito Urashima” es un relato de Juan Valera,  basado en una leyenda japonesa a la que este supo imprimir su estilo personal. Para leer esta bella historia que hemos ilustrado y a la que hemos dado voz,  pincha aquí.

 

 

Es tiempo de carnaval

Con cartulina, tijera , pegamento y un poco de imaginación hemos creado nuestros antifaces.

Cuando me siento bien

Tras trabajar en clase las emociones Felicidad y Tristreza hemos decidido crear nuestra versión de la canción “Cuando me siento bien” del grupo canario Efecto Pasillo. Esperamos que el resultado les agrade:

La H muda y la A

En un pequeño planeta lejano, donde solo habitaban 27 personas, la H estaba enamorada de la A, pero cada vez que la veía se quedaba sin habla. Intentó muchas veces hablarle, pero la timidez la vencía. Siempre le pasaba lo mismo, por eso la A le puso de apodo “la H muda”.

Después de muchos meses se hicieron amigos y, por fin, la H logró dirigirle la palabra. Se acercaba una gran fiesta por el lugar y la A y la H fueron juntas. Bailaron, rieron y, como era de esperar, se enamoraron. Desde entonces la H perdió la vergüenza y conoció al amor de su vida.

Relato escrito por Daniela Molina Salas (4º Eso, Curso 16/17)