En este blog se ofrecen contenidos rigurosos a la par que amenos para difundir los múltiples aspectos del extraordinario patrimonio biológico de nuestros ecosistemas, haciendo hincapié en la problemática en torno a su protección, conservación y uso sostenible.

Programa SEGA 2016: col de risco herreña (Crambe feuilleei A. Santos)

Escrito por ServBiodiversidad el . Posteado en Biodiversidad, Canarias, Conservación, El Hierro, Flora, Medio terrestre, Noticias, Programa de seguimiento

Perteneciente a la familia de las crucíferas o brasicáceas y endémica exclusiva de la isla del Meridiano, la col de risco herreña (Crambe feuilleei) se encuentra incluida en el Catálogo Canario de Especies Protegidas con la categoría de «interés para los ecosistemas canarios».

Taxón de porte arbustivo de hasta 2 metros de alto, especialmente en el momento álgido de su floración (finales de junio y principios de julio), debido a la formación de erguidas y vistosas ramas florales (panículas) que sobresalen notablemente por encima de las hojas. Estas ramas languidecen a medida que avanza el mes de julio, lo que traduce en una progresiva disminución de la talla de los ejemplares reproductores.

Suele presentar un tallo leñoso y de pocas ramas (2-8) que suelen desarrollarse a cierta distancia del suelo y en cuyos extremos aparecen grandes hojas, agrupadas en rosetas .

Dichas hojas, que tienen un peciolo de hasta 6 cm de largo, son color verde oscuro (más claro en juveniles), de forma elíptico lanceolada, con el margen irregularmente dentado y, generalmente, presentan dos lóbulos en la base. Además, resultan muy ásperas al tacto debido a que están cubiertas de un pelo muy corto y tieso por ambas caras. Durante el transcurso del verano, languidecen y amarillean hasta que acaban desprendiéndose.

Las numerosas flores, que se agrupan en panículas, son pequeñas, con pétalos ovalados de color blanco.

Los frutos son pequeños (1 mm), de color verde, de forma oval con un ápice formado por una protuberancia de forma cilíndrica a cónica, de color marrón y presentan cuatro costillas laterales poco patentes. A medida que avanza el mes de julio y el periodo de fructificación, disminuye el número de flores y languidecen las panículas, disminuyendo también la detectabilidad de los ejemplares.

Recientemente se ha entregado en la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias un trabajo relativo al seguimiento de esta especie, realizado por el biólogo Juan Luis Silva Armas, en el que se recopila información para la identificación diagnóstica de Crambe feuilleei, para el reconocimiento de su hábitat y de su distribución, así como sobre su estado de conservación actualizado, en base a los datos obtenidos en el campo durante su periodo de floración y fructificación del año en curso.

Durante el trabajo de campo se procedió a realizar un censo para determinar el tamaño poblacional del taxón, basado en el conteo directo e indirecto de ejemplares en los núcleos de presencia conocida y registrada, así como en áreas adyacentes, y en el registro de posiciones geográficas de los puntos en los que se observó la presencia de la especie.

El análisis comparativo de los resultados obtenidos con respecto a los datos precedentes respecto al tamaño y distribución de los núcleos de esta especie, así como las observaciones y evidencias recopiladas in situ relativas a la incidencia de factores de amenaza o presiones sobre su población, permite determinar que su situación actual es estable, con un tamaño poblacional cercano a los 200 ejemplares repartidos de forma más o menos equitativa en dos subpoblaciones.

La evolución previsible de la población, a corto y medio plazo, se considera igualmente estable y, a largo plazo, favorable. Tal diagnóstico se fundamenta en una reducida fracción de juveniles y en la ausencia de factores de amenaza sobre los núcleos de población, que en su mayoría quedan relegados a lugares prácticamente inaccesibles, así como a la inclusión de la totalidad de ellos en alguno de los espacios de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias.

Programa SEGA 2016: canutillo de Sabinosa (Silene sabinosae Pit.)

Escrito por ServBiodiversidad el . Posteado en Biodiversidad, Canarias, Conservación, El Hierro, Flora, Medio terrestre, Noticias, Programa de seguimiento

Endémico exclusivo de la isla de El Hierro e incluido en el Catálogo Canario de Especies Protegidas con la categoría de «en peligro de extinción», el canutillo de Sabinosa (Silene sabinosae) es una planta herbácea vivaz de base leñosa y muy ramificada, que crece de forma rastrera o colgante. Las hojas son color verde-amarillento, largamente espatuladas, y reunidas en rosetas al final de los tallos. Durante el periodo de floración (abril-mayo) los ejemplares adultos desarrollan escapos florales largos (20-50 cm), simples y erectos, con dos o tres pares de foliolos. En el extremo de los citados escapos aparecen las flores, agrupadas en racimos apretados, de dos a tres verticilos. El cáliz es peloso-glanduloso, con cinco dientes lanceolados y nervios de color púrpura y los pétalos marcadamente bilobulados y de tonos blanco-rosáceo a rosa-purpúreo.

Durante la fructificación (mayo-junio) las flores se transforman en cápsulas oblongas, sin pelo y lisas, de unos 12 mm de largo y 6 de ancho, que sobrepasan ampliamente el cáliz. Al principio, estas cápsulas son de color verde y se vuelven crema-amarillento a medida que maduran. Cada una de ellas produce en torno a 30 semillas de forma arriñonada, superficie rugosa y 1 mm de tamaño.

Recientemente se ha entregado en la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias el trabajo correspondiente al seguimiento de 2016 de esta especie, llevado a cabo por el biólogo Juan Luis Silva Armas. Dicho documento recopila información para la identificación diagnóstica de Silene sabinosae, para el reconocimiento de su hábitat y de su distribución, así como la relativa a su estado de conservación actualizado, en base a los datos obtenidos en el campo durante su periodo de floración y fructificación del año en curso.

Mediante una serie de visitas realizadas a los lugares de presencia conocida y registrada para esta especie, se procedió a realizar un censo de la población basado en el conteo directo e indirecto de ejemplares y en el registro de las posiciones geográficas de los puntos en los que se observó su presencia.

El análisis comparativo de los resultados obtenidos con respecto a los datos precedentes respecto a tamaño y distribución de los núcleos de esta especie, así como las observaciones y evidencias recopiladas in situ relativas a la incidencia de factores de amenaza o presiones sobre su población, permite determinar que su situación actual es crítica, con un tamaño poblacional de menos o apenas un centenar de ejemplares relegados en, al menos, cinco enclaves puntuales del Risco de Tibataje, a los que accede libremente ganado guanil presente de forma permanente en la zona. Se obtuvieron evidencias de la destrucción total o parcial, a consecuencia de ello y en sólo tres meses, de un tercio de los ejemplares reproductores de uno de estos enclaves.

En definitiva, se considera que la evolución previsible de la población, a corto plazo, continuará siendo desfavorable al haber finalizado el periodo de ejecución de su correspondiente Plan de Conservación del Hábitat sin que se haya logrado, entre otros objetivos, eliminar o paliar el principal factor de amenaza que afecta a esta especie.

Programa SEGA 2016: bencomia herreña (Bencomia sphaerocarpa Svent.)

Escrito por ServBiodiversidad el . Posteado en Biodiversidad, Canarias, Conservación, El Hierro, Flora, Medio terrestre, Programa de seguimiento

Especie vegetal exclusiva de la Isla del Meridiano, la bencomia herreña es un arbusto de 2-4 m de altura que suele presentar una ramificación abierta y abundante desde la base del tronco y un aspecto general cargado de tonalidades diversas (verdes, glaucos, grises, amarillos y pardos) que hacen que no destaque demasiado entre la vegetación de su entorno, ni siquiera cuando está en flor.

En el extremo de las ramas aparecen las hojas, agrupadas en rosetas. Las hojas son compuestas y están conformadas por un número impar de foliolos (13-15) opuestos y con el borde aserrado. Dichos foliolos son de forma oblonga a lanceolada y tienen el haz algo peloso y de color verde, mientras que el envés es de color glauco y más densamente pelosos. Las hojas más viejas amarillean, se secan y tardan en desprenderse de las ramas.

Las plantas de esta especie tardan en alcanzar la madurez sexual y se observan ejemplares de entre 1,5 a 2,5 m de altura en estado vegetativo y sin evidencias de haberse reproducido en años anteriores. Las flores son unisexuales y de muy pequeño tamaño, agrupándose en inflorescencias péndulas con forma de amento simple (de unos 10-25 cm de largo y 1 cm de ancho) y poco aparentes, al quedar semiocultas entre las hojas y tener tonalidades similares al resto de la planta. Estas inflorescencias pueden ser masculinas, femeninas e, incluso, bisexuales de modo que, en una misma subpoblación, pueden aparecer tanto plantas monoicas como dioicas . En las inflorescencias masculinas las flores aparecen dispuestas de forma laxa y son sésiles, de pétalos verdes y revolutos y con 40-45 estambres colgantes. Los frutos son carnosos y globosos (de unos 5 mm de diámetro), de color glauco-verdoso y, generalmente, monospermos.

El reciente estudio de seguimiento de poblaciones de Bencomia sphaerocarpa, realizado por el biólogo Juan Luis Silva Armas, se llevó a cabo mediante un trabajo de campo sistemático en el que se hicieron visitas a los lugares de presencia conocida y registrada para esta especie y áreas aledañas, así como a las inmediaciones del vivero forestal de La Frontera, procediéndose a realizar un censo de las distintas poblaciones basado en el conteo directo e indirecto de ejemplares y en el registro de las posiciones geográficas de los puntos en los que se observó su presencia.

El análisis comparativo de los resultados obtenidos, con respecto a los datos precedentes respecto al tamaño y distribución de las subpoblaciones de la bencomia herreña, evidencia que se ha producido un notable incremento del tamaño poblacional y un mínimo aumento de su área de ocupación como consecuencia de la constitución de una subpoblación introducida y asilvestrada en las inmediaciones del vivero forestal. Sin embargo, a partir de las observaciones y evidencias recopiladas in situ relativas al estado de las subpoblaciones naturales de esta especie (afectadas de forma especialmente acusada, debido al escaso número de ejemplares que conforma cada una de ellas, por la incidencia de factores de presión natural) y considerando, por otro lado, que ha finalizado el periodo de ejecución de su correspondiente plan de recuperación sin que se haya logrado alcanzar los objetivos previstos, se determina que tanto el estado de conservación de la población de Bencomia sphaerocarpa como su evolución previsible, a corto plazo, son desfavorables.

Programa SEGA 2015: el drago (Dracaena draco L.)

Escrito por ServBiodiversidad el . Posteado en Biodiversidad, Canarias, Conservación, El Hierro, Flora, La Gomera, La Palma, Medio terrestre, Programa de seguimiento, Tenerife

Dracaena draco es una especie de porte arbóreo con copa densa, aparasolada, tronco de color grisáceo, flores reunidas en racimos apicales y frutos globosos, anaranjados en la madurez. La subespecie típica (draco) es endémica de Macaronesia, estando presente en las islas Canarias y en Madeira. En el archipiélago canario se ha citado para Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro y Gran Canaria.

Especie preferentemente rupícola, crece en andenes y repisas de escarpes y riscos verticales, casi siempre en lugares inaccesibles, pero también en laderas de cierta pendiente y en piedemontes, en el área potencial del bosque termófilo. Normalmente las poblaciones de dragos aparecen en consorcio con especies de los matorrales rupícolas.

En el último seguimiento de este taxón amenazado, llevado a cabo por Ricardo Ángel Mesa Coello, Javier Martín-Carbajal González y Ana María Portero Álvarez, se pudo constatar que la principal presión es la derivada del pastoreo de suelta. Efectivamente, se pudo comprobar que el ganado destruye los ejemplares accesibles, sobre todo cuando se encuentran en los primeros estadios de plántulas y juveniles. Otra presión es la competencia con plantas exóticas en algunas subpoblaciones, principalmente Opuntia maxima y Agave americana. Sin, embargo los jóvenes dragos medran bien en presencia de ambas especies, que por otra parte les prestan cierta protección ante los herbívoros depredadores. El riesgo principal al que se enfrenta la especie son los desprendimientos de rocas que ocasionan la muerte de ejemplares. La principal presión sobre el hábitat es la presencia de exóticas que ocasionan cambios en la composición de la vegetación. Otro riesgo importante es el derivado de los temporales de viento: los ejemplares situados en las zonas más venteadas suelen presentar ramas rotas, lo que en ocasiones puede provocar la muerte del ejemplar.

El estado de conservación de la especie es bueno en los núcleos en los que ha desaparecido el pastoreo, como en algunos sitios de Anaga. Así, la presencia de juveniles es importante sobre todo en los lugares donde no hay acceso de herbívoros. Las subpoblaciones del norte de Teno presentan igualmente un buen estado de conservación, pero en este caso con un regenerado menos importante y con una mayor dispersión y aislamiento de los ejemplares adultos. En el resto de subpoblaciones tinerfeñas se considera que el estado de conservación es aceptable, salvo la subpoblación de Barranco de Masca cuyo estado es preocupante debido a que es la única en la que se ha observado una disminución continuada en el número de efectivos poblacionales. Las subpoblaciones de la isla de La Palma se consideran aceptables debido a que en todas ellas se han detectado ejemplares juveniles o regenerado espontáneo. El drago de Agalán de La Gomera se encuentra protegido por un vallado. El ejemplar de Guarazoca, en El Hierro, es igualmente un regenerado espontáneo de un gran drago de origen plantado, por lo que se considera aceptable.