Lecturas “refrescantes” para el verano 2011
La familia juega un papel importantísimo en el desarrollo de los hábitos lectores de sus hijos e hijas. Las ideas aquí expresadas son producto de reflexiones realizadas por fundaciones, asociaciones y personas expertas en la promoción de la lectura en familia.
SER CONSTANTES Y PACIENTES
Si somos constantes y regulares lograremos favorecer un buen hábito de lectura. Busquemos un tiempo de lectura para leer en familia todos los días.
COMPARTIR
Podemos comenzar a leerles desde las primeras etapas, sentarnos cerca y proporcionarles libros ilustrados para que los hojeen y se recreen mirando las imágenes y letras. BUSCAR TIEMPO.
Si no les ocupamos todo su tiempo libre con otras actividades, tendrán tiempo para leer.
LEER DE FORMA EXPRESIVA
El tiempo puede hacerse también divertido con la lectura. Contarles cuentos, recitarles rimas y poemas de forma expresiva, asistir a espectáculos de títeres y al teatro pueden desarrollar su sensibilidad e imaginación.
GANAR LECTORES Y LECTORAS
La lectura no tiene que enfrentarse con el resto de las actividades del tiempo libre (ni la televisión, ni el ordenador, ni los videojuegos ni las amistades los alejan de los libros). Por ejemplo, la televisión puede favorecer la lectura: podemos hablarles de los protagonistas, hechos y lugares de sus series favoritas.
DAR EJEMPLO
Sería conveniente que nos vieran leyendo con frecuencia, en situaciones diferentes, en soledad o en compañía. ¿Y si los sorprendemos habitualmente con un libro, revista o periódico en la mano?
AFICIONAR CON LIBROS DE CONOCIMIENTOS
La lectura de libros de deportes, naturaleza,… leyendas, prensa… también puede aficionarlos.
CREAR AMBIENTE
Resultaría muy aconsejable crear un lugar en nuestras casas para el fomento y cuidado de una biblioteca e incluir como una práctica habitual la compra de libros o la solicitud de estos en préstamo en las bibliotecas públicas.
NO IMPONER
Escucharles, interesarnos por sus lecturas, estar atentos a sus preferencias (cuentos, poesías, libros de animales fantásticos, de viajes, de aventuras, etc.), puede ser buena parte de nuestra aportación como padres y madres a su evolución como lectores y lectoras.
Lecturas “refrescantes” para el verano 2011













