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Reporteros en Francés


Reporteros en Francés – Una travesía de la teoría a la práctica- por Patricia Álvarez Leóninformática o plástica. Tan solo 8 valientes permanecen en el aula, dispuestos a profundizar en la lengua extranjera que llevan aprendiendo desde Primaria. ¿Horas a la semana? Tres; ¿creatividad? Infinita; ¿Ganas? Siempre. Vamos allá. Construimos el barco con estos “cuatro […]

Autor: «» descargar pdf Descargar pdf. Publicado el Jul 21, 2015 en artículos 20, El Bucio 20 | 0 comentarios

Reporteros en Francés
Reporteros en Francés
– Una travesía de la teoría a la práctica-
por Patricia Álvarez Leóninformática o plástica. Tan solo 8 valientes permanecen en el aula, dispuestos a profundizar en la lengua extranjera que llevan aprendiendo desde Primaria. ¿Horas a la semana? Tres; ¿creatividad? Infinita; ¿Ganas? Siempre. Vamos allá. Construimos el barco con estos “cuatro gatos”, más bien, con cuatro palos. Digamos que lo que tenemos es una simple balsa y el naufragio acecha a la vista, pero no hay temor. El faro: comunicarse en francés. Ofrecer las herramientas al alumnado para que sea capaz de relacionar todos los conocimientos adquiridos hasta el momento y pueda expresarse. Crucemos el océano. Sí, crucemos. ¿A dónde, maestra? Al idioma real, a la verdadera lengua.
Desarrollo
“En España, no sabemos hablar idiomas”. Esta es una frase habitual, un discurso aprendido por generaciones enteras que hemos ido poco a poco interiorizando hasta concluir en un hastiado sentimiento de resignación. Como docente de francés, cada vez que la escucho, me hiere el orgullo y es inevitable sentirme señalada como culpable. Sin embargo, esta misma crítica me sirve para replantearme una vez más la metodología en las lenguas extranjeras y seguir buscando, como la mayoría de mis compañeros, estrategias para conseguir que nuestros alumnos hablen francés. Que conozcan la base gramatical, sintáctica y léxica del idioma, pero que hablen. Y que lo hagan sin miedo. Con este propósito, decidí enrolarme en la aventura del etwinning: una plataforma virtual europea que pone en contacto a docentes de los países miembros para, entre otros, favorecer el intercambio de experiencias, la
“Cruzar el océano” consolidación de proyectos erasmus + y la realización de actividades coordinadas en las que los alumnos sean los protagonistas.
La ruta y los víveres, por tanto, estaban disponibles. Tan sólo había que elegir el tipo de proyecto con el que adentrarse en esas aguas desconocidas. Con ayuda del motor de búsqueda de socios propio de la plataforma, logré contactar con Pascal Ollier y Nathalie Thibault, profesores de español lengua extranjera en el norte y sur de Francia respectivamente. Ambos rebosaban el entusiasmo necesario para emprender proyectos de este tipo y no tardamos en congeniar como equipo de trabajo. Tres capitanes para un mismo navío lingüístico no estaban nada mal. De esta manera y tras conversaciones a través del correo de la plataforma acordamos concretar nuestro proyecto en torno a los medios de comunicación.
En efecto, el mundo de los medios nos ofrecía un horizonte amplio de posibilidades de trabajo. Se propusieron tareas enfocadas a productos determinados que debíamos cumplir en un plazo para que el intercambio entre nuestros alumnos fuera efectivo. De esta manera, cada centro organizó grupos de tres alumnos en su clase para que se conformaran como empresas de comunicación ficticias. Así, cada empresa debía tener su logo y su nombre, que debían mantener durante todo el curso escolar. Esto garantizaba una implicación mayor por parte del alumnado y actuaba como actividad introductoria.
Una vez hechas las presentaciones, comenzamos a navegar juntos. En numerosas ocasiones, repetimos la frase que lo resumía todo: “cruzar el océano”. Afianzar y regresar a los contenidos aprendidos para poder comunicarnos. En nuestro símil del barco, estos conocimientos actuarían como las velas, que con ingenio, habilidad y entrenamiento, debemos ser capaces de disponer de manera adecuada para poder seguir avanzando.
Siguiendo un calendario acordado por los tres centros participantes, los alumnos han elaborado durante el año los productos siguientes: una noticia de sucesos, una entrevista, un programa de radio, la presentación del tiempo y un informativo televisivo. Cada uno de estos trabajos fue el resultado de una sucesión de tareas muy concretas que perseguían dotar de la seguridad suficiente al alumnado para realizar su producto con éxito. Por supuesto, hubo gramática y textos previos, pero siempre contextualizados en el proyecto, de forma que camináramos siempre hacia la utilidad práctica del idioma. Y a cada milla recorrida, interacción. El componente cultural presente en cada producto era palpable. Todos los géneros periodísticos servían de excusa para contar en la segunda lengua aquello que sucedía a nuestro alrededor, todo aquello que nos interesaba y queríamos dar a conocer.Tras unos pequeños trámites burocráticos en los que se deben esbozar las directrices generales del proyecto y, una vez recibida la aprobación por parte del equipo etwinning y la directiva de los centros participantes, se nos abrió el twinspace. Se trata de una página específica para desarrollar las actividades del proyecto. Los profesores coordinadores están habilitados para gestionar de qué manera distribuir la información y los productos resultantes: a través de foros, blogs, wikis, galería de imágenes o incluso chatroom. Como decía el poeta: lo importante no es la meta, sino el camino. Con el twinspace, el proyecto cobra vida y es gracias a la interacción cuando se alcanza el objetivo fundamental: comunicarse. El hecho de observar la misma tarea realizada por alumnos de otros centros, de otros orígenes, pero de su misma edad y con sus mismas preocupaciones e intereses hace que los alumnos estén más motivados y mejoren su nivel competencial, la mayoría de las veces sin darse a penas cuenta. Animarlos a entrar en la plataforma y comentar los trabajos de los compañeros es imprescindible para que el proyecto adquiera sentido. En muchas ocasiones, este paso requiere un gran esfuerzo e insistencia por parte del profesor, pero es indispensable para que por fin lleguemos a la otra orilla.
Por otro lado, es importante que el alumno no pierda contacto con la realidad del proyecto en ningún momento. En nuestro caso, se habilitó una parte del tablón del aula para publicar todas las actividades y avances efectuados. De esta manera, los alumnos son más conscientes de sus progresos. Además, se creó un grupo de contacto a través del correo electrónico para recordar las fechas de entrega de los productos o incluso sugerir la lectura o el visionado de algunos de los trabajos pertenecientes a los centros socios. Por último, se hizo uso de la red social twitter para difundir artículos de interés o las últimas actividades realizadas. Todos estos elementos ayudaron a recrear el escenario comunicativo adecuado parael desarrollo de la actividades del proyecto.
Conclusiones
Al escribir estas líneas, me reencuentro conmigo misma hace ocho meses y me reafirmo en la idea de fomentar la expresión oral y escrita del idioma a través de situaciones comunicativas como las que permite la plataforma etwinning. Sin embargo, aunque la ruta es clara y el barco potente, las tormentas son inesperadas y hacen zozobrar nuestra marcha. Son muchas las dificultades que nos hemos ido encontrando a lo largo del curso y que han retrasado la consecución de los objetivos que nos planteamos en verano de 2013, antes de empezar el nuevo curso escolar. La falta de hábito de trabajo por parte del alumnado, la dificultad para trabajar en parejas o en grupo, la poca familiarización con la plataforma etwinning o los problemas de conexión a internet en casa de los alumnos o en el propio centro interrumpieron algunas de las actividades programadas o dieron lugar a productos que no tenían la calidad suficiente y esperada. No obstante, estas dificultades se han visto suavizadas al mantener el rumbo, firme y constante. Es complicado hacer que los alumnos se involucren como queremos en una actividad de estas características, alejada de una enseñanza tradicional y, especialmente, demandante. Debemos conseguir que el alumno abandone su actitud pasiva y participe activamente en el aula, insistir en la importancia de la interacción, si hace falta dando más valor en la evaluación a las actividades del proyecto y ayudarles a creer que son capaces de comunicarse en el idioma que aprenden. Es cierto que aún nos queda mucho por recorrer y no hemos llegado a puerto, pero ya estamos a mitad de camino. Ya casi vemos la otra orilla.

Cruzar el océano. Con esta frase simbólica, un grupo de 8 alumnos de IES El Médano se han atrevido a alejarse de las plácidas y seguras costas de la teoría para embarcarse en un proyecto etwinning que les ha permitido asomarse a la dimensión práctica del idioma que estudian. Bajo el título “Nosotros, periodistas: un journal différent”, los alumnos se han transformado en reporteros de la realidad que les rodea. La entrevista, la noticia de sucesos o el informativo televisivo son algunos de los géneros periodísticos que han servido como marco comunicativo para llevar a cabo este proyecto. Un intercambio constante de experiencias entre Canarias y dos centros ubicados en Francia. Somos isla, pero no nos aislamos. Somos Europa.

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