María Padrón

Texto: Venancio Acosta Padrón

(1942)

Aún no estoy pura.
Aún está abatido
de pequeñas miserias
el cerebro y espíritu…

De su poema «SENTADA EN EL CAMINO»
« LA ÚLTIMA TIERRA»

 

 

 

María Padrón, nació en las Palmas de Gran Canaria, en el año 1942, descendiente de padres herreños que establecieron su residencia en la capital de la isla de Gran Canaria. Por ello, desde su adolescencia ha visitado con frecuencia la isla de El Hierro y en la actualidad comparte su residencia entre esta y Gran Canaria.
Desde el silencio y sosiego de su casa en Tesbabo, caserío de El Mocanal, muy cercano a la iglesia de San Pedro, en el municipio de Valverde, María Padrón ha encontrado la inspiración adecuada para preparar veintitrés libros de poesía (organizando todo lo escrito a lo largo de treinta y tres años).
La capacidad artística y literaria, se refleja en sus dos grandes pasiones, que son la poesía y la fotografía.
Respecto a su faceta literaria la escritora ha publicado varios libros, algunos de los cuales están dedicados a la Isla de El Hierro. Su bibliografía recoge una serie de títulos:
– Con la voz del viento (1987).
– Eres la isla de las islas (1988).
– La última tierra (2004).
– Materia de isla (2010).
– Un tacto de universo (2011).
– El mar sin nombre (2014).
– Todo hombre es el hombre (2017)

María Padrón, figura en las Antologías:

“Homenaje Poético Internacional” Barcelona, 1986

“Poemas del mar” Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 1989.

“La llama silenciosa” Poetas canarios en El Hierro (World Poetry Movement Islas Canarias) Las Palmas de Gran Canaria, 2012.

En el primer poemario de María Padrón, José Quintana (Laureado por la Academia de París) prologó:

“Con la voz del viento” es la primera obra lírica de María Padrón. Un poemario lleno de carga que transmite vivencias universales, aunque indudablemente nacidas en la exultante sensibilidad de una poeta que se sobrepone a la agonía y soledad del entorno. Cierto que se trata de un libro primero pero con versos y palabras que quedan ya para la eternidad de la lírica canaria, como una presencia más de una nueva voz en la renovada constelación poética.

La poesía es otra cosa… María nos convence de su existencia y participa en la concepción rubeniana. (“La poesía no es cuestión de octosílabos ni de endecasílabos, sino de ideas y sentimientos”) “Con la voz del viento” es un cálido ensueño de canariedad, donde las Islas se nos aparecen como el último timón de una misteriosa mano atlántica, sinfonía navegadora del alma. Y así con toda su conceptualidad lírica, oye las voces del sentir isleño. “Agua con ansias de llegar al suelo / para hacer posible que siga la vida / latiendo a este lado del universo”. En “Con la voz del viento” nos viene a la memoria las palabras del Académico de la Española Dr. Antonio Tovar: “… Si se nos permite hablar con las impresiones de haber leído toda la antología, nos parece que en Canarias tienen un sentido muy especial de su cuerpo”… Encontramos este “sentido especial” en muchos versos de María. Pero no de puro sentimiento para o del cuerpo de sí y de suyo, sino como una confesión y arraigo de los ancestros de sus Islas todas: “Tendida aquí, sobre la tierra, / imagino, bajo su oscura y prieta entraña / el abrazo cálido y vital de tus raíces, / en intima conexión con el misterio”. Y siendo nuestra poeta “Entramado de tu cuerpo” como resultado de un genuino y natural vitalismo poético”. Una raíz misteriosa que con frecuencia se echa de menos en la Poesía de otras regiones”.

La poesía de “Con la voz del viento” está “impulsada por las sombras de la noche”: Se descubre y se revela con la “bendición de la luz”. Y se ensimisma con “Estas casas abandonadas y en ruinas”. Metaforismos vital-temporal: “cómo arrasa el tiempo y la muerte, cuando no hay vida para detenerlo…”. Acordes psicolíricos de resonancias profundas que nacen en María Padrón con su memoria racial, longitudes anímicas que nos traen la presencia de las poetas palmeras Caridad de Salazar y de Leocricia Pestana y Fierro, vibrantes acentos de nuestra tierra y elegías de distancia. Sin olvidar a las tinerfeñas “María Eduarda, canto mágico al hombre. O nos visiona a la Pilar Lojendio de insobornables esperas en el amor. O a Cecilia Domínguez Luís, con sus “Presagios de sueños en la garganta de las palomas”… O como un temblor e incertidumbre en el “Necesito una luz”, de María Paz Verdugo; acercamiento a “La mar de la infancia” de Ana María Fagundo; Ya el alba en la distancia de “La madrugada nueva”, de que nos habla Pino Betancor.

“El tiempo vivido”. La descripción de “Las horas cumplidas del día”. “La soledad e indefensión del hombre” por encima de la desesperación. “La inerte temporalidad” “para que el alma recobre su inocencia”. Los preludios de las estaciones nativas. Con su “Manifestación de poder”. Incluso como “Hijos de un mismo sol” y “Manso morir de pasión rota”… Versos, cantos y poemas donde María Padrón se amuralla en densidad lírica, ecos de nuestra escenografía poética para decirnos agónicamente que:

“Solo un Dios puede ser espectador
y resistir impasible la tragedia”…

Es el misterio de la esencia de lo escrito lo que ha convulsionado a María Padrón. Siente como ha sido su pasión por el parto poético de lo creado: “Nunca hubo profanación más respetuosa, y fue una de esas ocasiones, pocas, en que me brotaron las lágrimas.
Me han impresionado estos versos. He sentido como un atrevimiento el adentrarme en el mundo entrañable de esta poeta insularmente seria. Una poeta que ayuda a decorar con su nombre el ya mágico eslabón de la Poesía Canaria.

Canarias, 1987

La obra de María Padrón ha sido valorada en diferentes certámenes. Así, obtuvo el premio “Sala de Arte Garoé”, de Tenerife en 1988, siendo Presidente del Jurado Domingo Pérez Minik; Accésit del Certamen “Isla de El Hierro”, de 1989; Premio “Rosón de Oro” de Italia, en 1992; Accésits en los Certámenes de Semana Santa, de Gran Canaria, los años 1994 y 1995; Premio en el Certamen “Ruta del almendro” de Gran Canaria en 1996 y Accésit del concurso “Una idea por la vida”, Nacional F.S. del año 2.000.

El pintor Gran Canario Rubén Armiche ha colaborado, con sus óleos, en la portada de los dos últimos libros de María Padrón.

 

 

La poesía de María Padrón, se introduce en lo más profundo de los sentimientos de los herreños, buscando sus raíces. Así es el poema ¿Quiénes eran?, del poemario “La última tierra”.

Os busco en hondonadas de barrancos,
os busco en las montañas;
os percibo en el ondular de la hierba
que enraíza el camino,
descendiente, como yo de vosotros,
de aquella otra que vivió en vuestros pasos.
¿Erais hombres de la conquista?
El invasor aguerrido…
¿Erais hombres Bimbaches?.
el nativo de noble corazón
y verdad en la palabra.
¿Quiénes eran?
¿Quiénes fueron los hombres
que sembraron mi vida
al amor de esta tierra?

También, sus gentes de Tesbabo, aparecen reflejadas en sus versos, “Claudio y la piedra” en el poemario “La última tierra”.

La quiebras, la laceras, la reduces
o la acoplas en líneas hacia el cielo.
La golpeas con fuerza o la acaricias
para crearle, a voluntad, un cuerpo.
Tus manos de piel endurecida
son un tacto de acero
que la elevan o lanzan a lo alto
como una flor al viento…
A veces las cargas a tus hombros
y hay como un sentimiento
de odio y amor que os enemiga
como al agua y al fuego.
Pero vuelves a ella, le eres fiel;
tiene un embrujo grabado en su tiempo
donde lo efímero de tu vida de hombre
quiere abrazar lo eterno.
Continuará la lucha, mas tú, Cayo
ya sabes que ha vencido, a la piedra,
lo Humano.

Al campesino herreño, también le dedicó una poesía en el poemario ”Eres la isla de las islas”.

A él,
a ese campesino
que no abandonó esta tierra dura,

que sembró una y mil veces
este suelo,
con los ojos más puestos
en el cielo
que en la propia tierra.
A ese campesino
que creyó en esta forma de vida
ancestral, primitiva,
elemental y pura.
A ese campesino, a él,
hombre curtido de sol y viento
manos de barro,
fe de columnas…
Cómo le admira mi paso asfáltico
su andar de piedra;
y mis ojos límites
cómo le envidian
tanto horizonte.

En su libro «Materia de Isla» poemas en Fuerteventura, sus versos al Molino de Antigua:

Ante tu puerta, molino,
y ante el giro detenido de tus aspas,
se ha ovillado el presente en pasado.
Es posible escuchar
el gemido del grano,
palpar en la saca
la morbidez de su cuerpo en harina
y oler a pan tostado.

Quijotescos los sueños,
molino de la Antigua,
emociones de antaño…
Las gentes nobles, sanas,
austeridad en el alma,
vida dura y sencilla.
Fuerteventura es amplia
La Canaria Castilla.

De «Un tacto de Universo» es el siguiente poema:

LA MIRADA EN SOMBRAS

Aquí estoy,
con la mirada en sombras
limitada en el techo,
y la clara conciencia
del Yo y del Universo.

Aquí estoy,
tan sola en la conciencia
y limitada en el mundo,
queriendo alzar la voz
de su sueño profundo.

Aquí estoy,
sabiendo lo fugaz de mi presencia;
mas, sin saber por qué estoy
ni a donde me conducen
mi luz y mis tinieblas.

En «El Mar sin nombre» finaliza el libro con el poema:

EL MAR DEL MUNDO

Ese cuerpo del mar
que en la orilla se rompe
y dualiza en espuma,
parece desgarrarse
y herirse entre las rocas.

Ese cuerpo de mar
se recoge en sí mismo, se amansa
y vuelve a ser uno
vital, inmortal, seductor.

Ese cuerpo de mar,
asequible en la orilla a mi cuerpo,
le transmite a mis manos su ser,
su obra de vida, poder y grandeza.

Ese cuerpo de mar trino y uno,
es El, el mar. . .
El mar del mundo, el mar sin nombre.

De su último libro «Todo hombre es el Hombre» son estos poemas:

¿QUÉ ROMPE ESTE EQUILIBRIO?

¿Y dónde está la causa de lo destructivo?
Todo ser, todo elemento,
conlleva su posibilidad de plenitud.

La inmovilidad de la piedra, su dureza.
El vegetal, su apertura y extensión hacia la luz.
El mundo animal, para su búsqueda,
la prodigiosa capacidad del movimiento.
El hombre, en su consciencia,
el conocimiento de sí mismo
y la libertad para elegir su camino.

¿Qué rompe este equilibrio?

¿Qué hace imposible
que lo estático permanezca,
que lo vital se extienda,
que el movimiento avance?

¿Qué hace imposible
que el corazón del hombre,
lata a la vida sin miedo y sin angustia?

¿Qué hace posible
que lo diáfano se enturbie,
que la luz se ensombrezca,
que el horizonte se limite,
que no se hallen caminos,
que el hombre enloquezca,
que el hombre se suicide,
que el hombre tenga siempre
un amargo sabor a mundo;
una fisura por la que entra
la vida desgarrando?

Caben en el hombre todas las preguntas
pero apenas tiene espacio a las respuestas.

PUEDO SER EL TODO

Yo soy el rey del palacio,
el rey inocente del lujo heredado.
Yo soy el mendigo del puente,
al que presiona fuerte
la mano del hambre.
Soy yo la prostituta maltrecha,
asqueada de su vida,
y soy la noble madre
que entrega la suya parida con sangre.
Yo soy el minero de mirada negra
y corazón de lumbre;
y soy el marinero de espacios azules
y esfuerzo salobre.
Soy yo el apresado en la cárcel hosca
que atrajo a mi vida;
y soy el ermitaño de la alta montaña
que asoma a sus ojos
la paz de este mundo.

Yo soy el soldado mordido de acero,
al que a borbotones se le va la vida
por la boca amarga del odio sin freno.

Porque yo, individualidad, puedo serlo todo
en el inmenso corazón del Yo humano.

PERO SON MÁS LOS HOMBRES

Todo hombre es el Hombre;
pero hay hombres sin alma.
Bestias inteligentes,
para el mal sus entrañas.

En el mal sus estímulos,
y el mal guía sus actos;
sus mentes al servicio
de todo lo malvado.

Todo hombre es el Hombre;
pero hay hombres mediocres,
grises, agazapados:
Que otros sufran el golpe…

Pero son más los hombres,
con dignidad y orgullo,
nobles, decentes, arriesgados,
luchando por la vida y por el Mundo.

En cuanto a su amor por la fotografía, también los paisajes herreños, le han inspirado y ha dirigido su objetivo a los distintos aspectos de la naturaleza herreña.
Con motivo de la Bajada de la Virgen de los Reyes del año 2009, la artista presento su primera exposición fotográfica, titulada “El Paisaje del Cielo”, en la sala de exposiciones del Cabildo Insular de El Hierro. Esta exposición se trasladaría posteriormente a la Casa Herreña de Las Palmas de Gran Canaria, con motivo del XXV aniversario de su fundación.

Los salones del Real Club Náutico de Gran Canaria, han sido elegidos por María Padrón para sus exposiciones en dicha Isla. Así en el mes de enero de 2012, en la sala Néstor, se presentaba la exposición

Isla de El Hierro (Flora-Cielo-Lava-Liquen), en febrero de 2013 Isla de El Hierro “El Mar” (Imagen y Poesía)
y en 2014 su última exposición “Conocerte” un cántico, en imágenes, a toda la Isla de El Hierro.

Estas tres exposiciones fueron llevadas, también, a la Sala de Exposiciones del Cabildo Insular de El Hierro.

Y a finales de 2013, en noviembre, traslada una selección de sus tres primeras exposiciones a los salones de la Casa de Canarias en Madrid.

 

 

Voz: María Padrón

Del libro Todo hombre es El Hombre

Al pronunciar al hombre

Por el cansado camino de los siglos

Tal fue mi navegar

A su remoto origen

 

Del libro El mar sin nombre

Por la mano del mar

El mar de El Hierro

Promulgando vida

Cueva del diablo

 

Del libro Un tacto de Universo

Me diluía otros mundos

El tacto está en los ojos

Planeta del prodigio

Sé de una verdad

 

 

“Cada una de ellas (poemas) viene a ser algo así como un bordado lírico. Encaje de bellas palabras seleccionadas muy acertadamente, para que posean el filo cortante o la suavidad requerida, y de este modo el verso transcurra y haga camino…”

José Jurado Morales.
Poeta.
Fundador del Hogar de la Poesía Hispanoamericana.

“María Padrón siente la necesidad de recuperar la memoria de El Hierro, la de la geografía heredada. Cada elemento cotidiano tiene en ella una evocación de vida que revela el calor y el dolor de la materia que recobra, gracias a ella, el derecho a ser proclamada Ciencia Viva…”

José Quintana.
Lic. en Filosofía y Letras.
Poeta, Antólogo, Ensayista, Crítico.

“María Padrón, voz isleña con amplitud de océano, llena las alforjas de EL MAR SIN NOMBRE con unos versos, que acarician, mecen y arrullan las aguas en calma, pero también atrapan, abrazan y dominan a las más embravecidas…”

Antonio González Padrón.
Presidente de la Asociación de Casas Museo y
Fundaciones de Escritores de España y Portugal.

Me alegro mucho de que nuestra María Padrón, haya dedicado todo un libro a su acercamiento personal al Universo, al que todos pertenecemos «como parte del Cosmos». Y agradezco el poderlo prologar. Y la felicito por atreverse a indagar sobre el «Origen». Es un libro bien recomendable, porque su mirada al cielo nos la devuelve cargada de sabiduría básica: «Aquí estoy, sabiendo lo fugaz de mi presencia; mas, sin saber por qué estoy ni a dónde me conducen mi luz y mis tinieblas».
Para qué añadir más.

Francisco Sánchez.
Fundador y Director del Instituto
de Astrofísica de Canarias.

Mi estimada María Padrón, es una mujer inquieta consigo misma y con el mundo que la rodea y le ha tocado vivir. Es de esas personas que son capaces de escuchar el sonido del silencio paseando por los senderos empedrados de la isla de El Hierro. Es capaz de sentir los pasos vetustos que han esculpido esos viejos caminos, es capaz de escuchar e imaginar las historias de vida que quedaron impregnadas de tiempo. La naturaleza impregna a esta mujer de tal manera, que en ocasiones asombra la clarividencia genética con la que sus sentidos perciben su entorno.

Cándido M. Padrón Padrón.
Profesor y Ex Vicepresidente del Cabildo de El Hierro.