Natalia Sosa Ayala

Texto: Sonia Vaquero González

(1938-2000) 

“Como vapor de lluvia en el asfalto
cada paso que emprendo se hace nube”

 

 

Natalia Sosa Ayala nace en Las Palmas de Gran Canaria el 27 de marzo de 1938. Hija del escritor Juan Sosa Suárez se crió en un ambiente de amor a la cultura y las letras y de compromiso social e intelectual. Pronto empezó publicar en la prensa local sus primeras composiciones y con tan solo 17 años publica su primera novela Stefanía.
En 1956 empieza a colaborar de forma activa con las revistas Guiniguada y Mujeres en la isla con poemas, cuentos, crítica literaria y artículos de opinión.
En 1961 se traslada a vivir a Inglaterra y será a su vuelta en 1963 cuando vea la luz su segunda obra Cartas en el crepúsculo una atípica novela. En 1970 comienza a trabajar en el colegio Claret con cuya colaboración publica su primer libro poético 1980, Muchacha sin nombre , un año más tarde aparece su segundo poemario Autorretrato que la consolida como una de las voces más originales y profundas de la literatura canaria del momento. En 1992 aparece Diciembre su tercer poemario En 1996 publica en Las Palmas su libro Desde mi desván y otros artículos. Neurosis. Cartas conjunto de confesiones, reflexiones, recuerdos y artículos de prensa.
Cuando es sombra la tarde es su último poemario, 1999 y ya de forma póstuma aparece Los poemas de una mujer apátrida como un compendio que la autora realiza de todo lo que supone su trayectoria vital y poética. Su producción literaria va de la mano de una intensa labor como colaboradora en las secciones de opinión del periódico La Provincia donde deja patente su compromiso con la realidad social.
Natalia Sosa muere en la misma ciudad que la vio nacer en el año 2000. Su producción como escritora, donde lo social y lo personal, lo real y lo más íntimo se funden en una perfecta unión a lo largo de su vida, no está suficientemente reconocida.

 

 

 

MUCHACHA SIN NOMBRE 1980

MUCHACHA SIN NOMBRE

No me llamo Natalia.
Jamás nací.
O si nací fue muerta.
El sol extendía sus primeros rayos
por una madrugada fatídica de marzo.
Mas no era yo la que su luz bebía.
Yo no existí jamás.
A lo sumo fui venas, manos, sangre,
un corazón pequeño y precintado
pero no fui jamás destinada a ser alguien.
Mi nombre, yo, Natalia,
estará inscrito en un papel cualquiera, en labios que no saben lo que hablan,
en tardes remotísimas y ausentes,
acaso,
en el tiernísimo corazón de alguien.
Mas yo, yo no soy yo,
no soy Natalia.

MUCHACHA SIN PRESENTE

Soy una muchacha que no tiene presente.
Camino
hacia el umbral gris de la mañana.
Bajo
hasta la gran urbe
en donde están los hombres esperándome.
El autobús me lleva.
Me despido
del canto mañanero de algún pájaro.
Los jazmines se van quedando atrás;
los árboles,
de pronto, ya no mecen sus ramas.
Toco mi corazón
para saberme viva
y siento sus latidos
violentos y atrasados.
Tropiezo con la calle,
mis ojos ya no ven.
Camino y todo pasa ya,
como una losa
Bruscamente
caída sobre el alma.

AUTORRETRATO 1981

Poder volver atrás , sentir los ojos limpios,
resucitar, borrar esta impureza,
ahogar este dolor,
consumidor del pecho.
Poder decir, perdón, y renacer la misma
con mi pequeño corazón de abeja.
Mas no es posible, no
desterrar esta angustia, esta sombra perversa,
las nubes, los recuerdos.
Poder volver atrás, gritar perdón
y cerrar,
para siempre las puertas de la mente.
Mas, ¿quién va a perdonarme?
Soy yo misma.
¿Qué castigo imponerme que libere
este universo de dolor que ruge
por todas mis paredes y mis sienes?
¿A quién decir perdón, perdón,
si ni siquiera el viento ya me escucha?
¿A quién mirar ya, si a ti no puedo?
¡Oh, Dios, Mi pecho!
Mi pecho me duele mortalmente
y no oye, no pide, no suplica.
Mi pecho
es una llaga en carne viva
y en él penetran millones y millones
de tristes esqueletos.

DICIEMBRE 1992

Amor me ha dirigido el dardo más certero,
el que clavó en mi pecho su espita de colores
por donde el vino embriagador derrama
su esencia más hermosa.
Me ha llenado las manos de veranos rompientes,
de mares de oleajes, de espumas y veleros
y ha colmado, oh, bendito, de panes y de mieles
mi sufrido jardín de vieja tierra roja.
Oh, incansable muchacho, oh, irreverente niño,
cómo silba en el viento tu pértiga de sueño,
cuando tensas el arco de la pasión más dulce.

CUANDO ES SOMBRA LA TARDE 1999

A Pino Ojeda

No entiendo por qué
a veces,
cuando es sombra la tarde y confusa es la luz
surge un pensamiento constante de mi mundo,
no sé por qué lo gris
al frío y lo indeciso, se apoderan, terribles, de mi sueño más puro
y lo vuelven atroz.
Acosada por ellos, elementos malditos,
el espanto es agua que refleja el terror,
el sentimiento previo de mi fin
presintimiento de que él llegará
en la soledad de la pequeña casa,
frente al mar,
casi sin dios,
como siempre he vivido,
palpando ávidamente lo que veo.
Quiero dejar escrita
una palabra dulce, colgar de la ventana un retal blanco.
Pero alguien
me encontrará
dormida
con el nombre de Nada
al borde de mis labios […]

STEFANÍA 1959

Stefanía mantenía su escrutinio con bondad. Le era preciso mantener una cierta inclinación por él en aquellos momentos: Pese a eso, ahora nada era de ella. Sus ojos y sus labios sólo obedecían a la «voz ». Cada acto estaba regido por ella enteramente. Su corazón no te da fuerzas sino para latir acompasadamente. Otros días había tenido plena libertad, pero ahoga la «voz» era ella misma. Y la VOZ.» mandaba. Andrés volvió a hablar: -Soy muy egoísta, porque te amo a ti y a Paula. -Ya lo sé- respondió sinceramente Stefanía, pero clavó en la cara de él sus ojos llenos de angustia. -No debí conocerte- prosiguió Andrés-. Todo debió haber muerto. Stefanía puso atención a estas pocas palabras y meditó sorprendida. iLa muerte de todo! Aunque esto, pronunciado por Andrés, no hubiera sido para ella, se hubiese conmovido igualmente. ¿Acaso ellos mismos sabían que era «todo »? ¿No dudaban todavía? Andrés mencionaba algo que ella desconocía. De pronto se Ie ocurrió pensar en Paula más intensamente que nunca. La suya era una lealtad entera que no le permitía sospechar de su propia hermana, Stefanía lo reconoció consternada. Sin embargo, respecto a ella, los dos habían sido siempre sinceros. En todo momento tuvieron en cuenta que su existencia era mucho más poderosa que la de cualquiera de ellos dos.
Todo se había perdido. El estudio estaba en silencio y los minutos pasaban. Los dos pensaron en la familia, como dos cómplices de un terrible pecado. Pecado …, pecado. ¿Tenía ella realmente un pecado en su alma, tan grande como pretendía su corazón? Asumir esta convicción le pareció horroroso.

CARTAS EN EL CREPÚSCULO 1963

Pensaba con los codos en la barandilla: «Volveré siempre ai nido que me espera. El mundo es un inmenso nido.» Y escribió sobre una columna: «Queridísimo mío: seré feliz. Seré como las aves…» Había vuelto a elevar el rostro. En tanto, el mar rugía a sus pies. «No es ese tu camino —dijo la muchacha lentamente—. No has nacido para estrellarte contra un estúpido muro de contención, sino para vivir también libre. ¿A dónde podrías tú llevarme, mar? Desconozco el mundo.» Pero se vio reflejada dentro de sí misma y reparó, una vez más, en la gran luz que poseía y que aún no se había extinguido completamente. Ni siquiera había comenzado a enturbiarse dentro de su corazón. «Ella es mi esperanza —afirmó al mar. Y añadió—: Es como tú de inmensa. Se alarga y no tiene fin, se eleva y no tropieza con nada… Pero tú has tropezado con un muro, queridísimo mar; lo considero un espantoso ridículo para tus portentosas fuerzas. ¿Por qué no lo derribas? Entonces yo me ahogaría entre la espuma, y, como en un juego, me quedaría inerte… Pero no me seduce morir porque ahora, tú lo sabes bien, noto el embrujo de la vida.»

 

 

 

“La obra de usted se apoya, a mi juicio, no en la descarnada realidad de todos los días, sino (lo que es aún más importante) en la experiencia íntima de la autora. Es una novela doblemente poemática: no ya por su enfoque y tono generales, pero también por ser una biografía espiritual de quien se retrata en uno de sus personajes.”

Ventura Doreste

“Hablar de Natalia Sosa, es hablar de un alma libre por excelencia. Un alma, ilimitada, en un cuerpo de mujer. Su vuelo se pierde con hondura, fuerza y valentía en un supremo arrebato espiritual o, cual antítesis brutal, en un literario sensualismo sin barreras que sublima a lo carnal. Natalia, puramente mística y desgarradamente corpórea, la combinación perfecta que conforma, peyorativamente, su estro de poeta. Natalia, sutil, como perdida en lo etéreo pero, también, la Natalia vital, osada y cambiante. Peculiar cualidad que ha marcado, en gran medida, su ardua y dilatada trayectoria literaria.”

Marisol Herrera Sabater

“Pero observamos también en su obra aún no publicada una aceptación personal que sí es nueva y que marca sus versos, una plenitud humana desconocida hasta el momento en su producción literaria, expresión de la consecución de la madurez tan deseada y que se ha presentado de pronto, sin avisar, abriendo de par en par las ventanas de una vida hasta ahora sometida y temerosa, pero que se anuncia libre, asumiendo completamente las ideas por las que desea continuar latiendo”

Teresa Cancio León

“Esa mujer que ven es mi querida prima Natalia Sosa Ayala, poetisa. Aún se recuerdan y se halagan sus textos; yo sus charlas, su voz pausada, su paseos por el jardín de su casa de Funchal. Toda sensibilidad. Un amor cuyo recuerdo me emociona. Inesperadamente alguien ha puesto en mis manos esta imagen y el corazón me ha dado un vuelco. La quise mucho, la admiré como nadie sabe y su muerte dejó a nuestra familia, a los amigos, desnudos. Ahora que cala con más fuerza la posibilidad de reconocer su trabajo literario debemos empujar para que así sea. En la familia mi prima siempre fue un ser especial, atenta, cariñosa, cobijada en su mundo pero mirando la vida y lo que por ella pasaba con el interés de quienes la viven con compromiso. La sensibilidad le producía dolor” Marisol Ayala

 

 

Conferencia
«A la espera del alba: Seis poetas canarias del s. XX», Daniel María

Estudios
Diccionario de escritoras canarias del siglo XX, Blanca Hernández 2008
“La frágil soledad de Natalia Sosa” Luis León Barreto, La Provincia 29 de enero de 1984
“Natalia Sosa, Diciembre” Manuel Padorno, La Provincia 11 de marzo de 1993

Revistas
Mujeres en la isla

Mujeres en la Isla : revista pionera del periodismo femenino en Canarias


Aguayro
http://mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/aguayro/id/2105

Obras digitalizadas
Stefanía
http://mdc.ulpgc.es/cdm/singleitem/collection/MDC/id/40877/rec/27

Cartas en el crepúsculo
http://mdc.ulpgc.es/cdm/singleitem/collection/MDC/id/70921/rec/28

 

 

Poesía

Muchacha sin nombre 1980

Autorretrato 1981

Diciembre 1992

Cuando es sombra la tarde 1999

Los poemas de una mujer apátrida 2003

PROSA

Stefanía 1959

Cartas en el crepúsculo 1963

Desde mi desván y otros artículos. Neurosis. Cartas. 1996

Literatura Canaria (LCA)

2º Bachillerato

Chona Madera

 

 

Texto: Kenia Martín Padilla

ASUNCIÓN MADERA

(1901-1980)

Nadie sabe por qué lloran los poetas.

 

 

Asunción Madera nació en Las Palmas de Gran Canaria, en una familia acomodada. Residió temporalmente en Madrid y en Málaga, donde permaneció hasta 1979, cuando regresa a su isla. En su obra se refleja el dolor de la muerte, pues tuvo la mala suerte de sufrir la de su madre y sus dos hermanas. Firmaba sus obras con el hipocorístico Chona, que era como le gustaba que le llamasen.

Además de escritora fue periodista y colaboró con diarios del archipiélago como El Eco de Canarias, La Tarde o El Día. También participó en revistas literarias, como Mujeres en la isla, Mensaje o Gánigo. Su labor como escritora hizo que ganara el premio de poesía Tomás Morales.

 

De El volcado silencio
MI SUEÑO

Mi sueño –que ya no es sueño
porque no es un sueño de nadie-
pronunció un profundo “no”
y se me quedó en la calle.

Mis ilusiones se fueron
a desandar los caminos
que emprendieron jubilosas,
sin contar con el destino.

Bellas ilusiones; sueños;
¿Dónde estáis?
Soledades han quedado
convertidos;
y yo, en medio de ellas
como el muerto
entre los cirios.

VENCIDAS MIS REBELDÍAS

Vencidas mis rebeldías
heme toda mansedumbre.
De tanta renunciación
llevo el corazón sin lumbre.
¡Ay, la espera
de las horas no llegadas!
¡Ay, los días
y su yunque, y la verdad
que truncó mi fantasía!

Llorando voy por mis sueños,
que solo sueños tenía…

NADIE SABE…

Nadie sabe por qué lloran
los poetas.
¡Nadie sabe, nadie sabe…!
El llanto en los demás
justifícanlo: sus duelos.
Ellos: porque vuela el ave;
porque ayer fue el mar de seda;
porque sonó dulce el clave
y se hizo polvo de oro
la luz en la rosaleda,
o porque unos ojos bellos
le miraron con bondades…
Nadie sabe por qué lloran
los poetas.
¡Nadie sabe, nadie sabe…!

ESTAS MANOS

Estas manos que nunca
taparon a un hijo,
ni lavaron nunca
sus carnes rosadas,
se duelen de haber nacido
para nada.
Mi madre en mí queda
como obra truncada.
¡Qué pena por ella!
Yo hubiera querido
prolongar su savia;
pero a veces digo, para mi consuelo
¡nadie por mi culpa llorará su duelo!

De Mi presencia más clara

EL SILENCIO

El silencio
es el inmenso palacio
por el que ando despacio.
El silencio
(que no tiene barreras)
nunca me dice: Espera.

El silencio,
que no es primavera,
ni es verano,
ni otoño,
ni es invierno siquiera,
que no es nada –para tantos-
constituye mi encanto.

El silencio
no me tiene por rara.
Es mi mejor amigo,
mi palabra más clara.

CANCIÓN DE LOS NIÑOS TRISTES

A María Teresa Madera de Suárez Franchy

Por los niños tristes mi canción se viste.
Por todos los niños sin madre acunados,
yo, madre de todos los desheredados.
Yo tengo los besos de las madres muertas
para sus caritas de nardo cuajado.

A mí sus miradas, sonrisas t/ sueño.
A mí, todo el llanto —de ignorada causa—.
A mí, manecitas que pedís caricias.
Yo tengo el calor del nido deshecho,
y mi pecho, anchura por todos los pechos.

A mí, bienamados:
los niños de nieve,
los niños rosados,
los niños morenos y demás colores.
Los niños son flores.
Por eso los hay tan varios en raza.

Todos, todos, todos,
venid a mi lado.

Por los niños tristes mi canción se viste.
Por todos los tristes y desheredados.
i Venid!
¡Yo tengo el calor del nido deshecho,
y mi pecho, anchura por todos los pechosl

De Las estancias vacías

OTRA POSIBLE EN TI

(Carta que quizás no leas…)
Sé que pudiste ser otra. Tu espíritu
desencantado, silencioso ya,
nacía espera, nada desea.
(¡Tanto fue el rigor dispuesto para ti,
contrario a tu enorme ternura!)
¿Qué podría hacerse?
(¡A mucha pena te tocó vivir)
Sé que hubieses sido otra sin
esa carga.
Otra posible en ti hubiesen conocido
los tuyos, los demás.
Sé que a veces hablas a solas y protestas
y gimes
por verte inútil a ti misma,
doliéndote de tu auténtico ser,
exiliado del tiempo,
hundido en ese mar terrible del que
no se vuelve, del que nadie regresa… Sí,
fantasma de él has sido,
de la tú imposible.
Sé que por eso mismo
la arropaste en lo más íntimo tuyo,
en tu yo infranqueable,
y por tan oculta en ti
crees que nadie sospecha su existencia.
Aun con todo la aman,
porque sin darte cuenta transparentas
la otra,
la que nadie ha visto y sin embargo
por esa intuición que descubre
el trasfondo de tanta apariencia,
la piensan,
ven tras de ti,
conocen.
Incontables veces he pensado en tu yo
sin tiempo;
en los que, como tú, sin el suyo pasaron.
Consuélate.
Apenas hay quien diga: «yo vivo
plenamente». Sí, apenas quien
pueda decirlo. Quien lo diga…

De Los contados instante

SEÑOR ¿POR QUÉ TRAS TANTOS SIGLOS TODAVÍA…?

«Un poco de esperanza, que ya empieza
a doler, tan sostenida».
LUIS LÓPEZ ANCLADA

¿Por qué, Señor, por qué en la tierra el odio
desde que el hombre fue, posó su planta?
A veces oscura luz habítale los ojos,
y como ves, no es como esperabas.
(Gravitóme en el alma honda tristeza,
acaso de otro mundo enamorada…)
Sólo el mal parece a su voluntad sujeto
que el bien, echa en olvido.
¿Por qué mirarse en tal rencor erguidos
y ese no poder verse, como hermanos?
Si levantada ciudad, ya destruida
por ese eterno Caín: bíblico hermano.
Hermano en quien nació, brotó la envidia.
(Oh la terrible simiente, vengadora
de un mal, que sólo en ella fructifica
y hoy como ayer, el pecho le devora).
Qué, con la misma mirada fugitiva
que huye a la luz —que avieso lo delata—,
no advierte que la sangre fratricida,
el sol —más que él, compasivo—, la seca a besos:
que de piedad, en besos se desata.
(Jamás me libraré de esta tristeza,
que un día y otro en mí, va renovada).
Señor, ¿por qué tras tantos siglos, todavía…?
Dales la facultad de ver más claro.
Recuérdales tu Ley —Ley sin querellas—,
que nada como el amor centra la vida
ni más triste, que el despojo… de ella.

De Continuada señal

TIEMPO PRESENTE

QUIEN fuera brisa, o árbol fuera. Sin esta constante angustia.
Sin este frecuente derrumbamiento de ánimo.

Demasiado porosa
la retícula
de nuestra sensibilidad,
impregnando va nuestro espíritu,
de la que hoy azota el mundo.

¿Por qué tanto buscado dolor?
¿Tanto destruirse los unos a los otros,
en este breve respiro que la vida es,
que somos?

¿Volverá el hombre a saber del inmenso bien
que supone la paz?

(Lejos de su fundamental origen,
ha olvidado que es el amor el que lo hace nacer).
Jamás se valoró menos.

Jamás la vida, tan fuera de su órbita; con apenas afectivas
raíces;
con tanta inquietud,
ha atravesado continentes enteros.
Ha cruzado tantos mares.
Ha cargado con tan terrible dolor
las ondas del espacio.
(«Y tu angustia, que me importa tanto»).
PARA SABER MÁS

Toda la obra de Chona Madera se estructura en una forma libre, sin abandonar, casi nunca, ese lejano rumor de la rima asonante, que suena, en sus versos, como la canción de un mar abierto —¿el de sus islas?— que nos comunica tantas cosas humanas, universales, que son de ahora y de siempre. Sebastián de la Nuez. Prólogo a Obras completas.

Tazón inmenso es su corazón, en él se puede beber siempre la limpieza de la intención y la fluidez de la palabra clara. Así es este vaso, deja que en sus bordes se pose el aire cuando pasa, el agua cuando cae, el polvo cuando cruza. Gracián Quijano. Prólogo a Continuada Señal.

Lejos de construir una preciosidad barroca, Chona Madera ha ido levantando, verso a verso, en la sucesión de los días, su edificación sobria y sólida. Luis Benitez Inglott. Prólogo a Las estancias vacías.

La porción de vida vislumbrada en la poesía de Chona Madera lo dice todo contra ese mundo que se empeña en que las mujeres, para llevar un existencia plena, deben casarse, tener hijos, criarlos, y perderse a sí mismas en un abismo de deberes sociales y domésticos. Saro Díaz. Prólogo a Antología Poética.

 

 

Datos biográficos:
http://www.guiadegrancanaria.net/memoriainsular/2001/personajes/chona_madera/chona_madera.html

http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/aguayro/id/1837

Enlace a su obra digitalizada:
Obras completas: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/70716
Las estancias vacías: http://mdc.ulpgc.es/cdm/singleitem/collection/MDC/id/44127
Los contados instantes: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/44018
Mi presencia más clara: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/72581

 

 

 

En los versos de Chona Madera se observa que se trató de una mujer que se alejaba del rol de género dominante en su generación. En aquel entonces, se concebía que las mujeres debían su existencia a ser madres y ocuparse de las labores del hogar. Como puede leerse en su poema “Estas manos”, Chona Madera no tuvo hijos:

Estas manos que nunca
taparon a un hijo,
ni lavaron nunca
sus carnes rosadas,
se duelen de haber nacido
para nada.
Mi madre en mí queda
como obra truncada.
¡Qué pena por ella!
Yo hubiera querido
prolongar su savia;
pero a veces digo, para mi consuelo
¡nadie por mi culpa llorará su duelo!

Tal y como expone la crítica Saro Díaz (en el prólogo de su Antología Poética), Chona Madera, en cambio, dio a luz unos magníficos versos. En su obra permanecerá por siempre su savia y su genética.

 

 

Los críticos incluyen su producción literaria dentro de la poesía de posguerra. Sus versos tienen carácter elegiaco, pues muchos se dedican a la muerte, y se aprecia en ellos la religiosidad de la autora. Algunos poemas son de corte social, mientras que en otros habla de su mundo interior y sus sentimientos.
Sus obras son: El volcado silencio (1944)
• Mi presencia más clara (1956)
• Las estancias vacías (1961)
• La voz que me desvela (1965)
• Los contados instantes (1966)
• Continuada señal (1970)
• Mi otra palabra (1977)
En el año 1979 se publicaron sus Obras completas y en 2003 se publicó una Antología Poética con una selección de poemas.

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

4º ESO

  Recursos de la SA

María Viera y Clavijo

Texto: José Miguel Perera Santana

MARÍA JOAQUINA VIERA Y CLAVIJO
(1737-1819)

Es la amistad un lazo
con que se identifican
dos personas, haciendo
un mismo corazón, un alma misma.

 

 

 

María Joaquina Viera y Clavijo es considerada a día de hoy la primera mujer escritora de la tradición literaria de Canarias (hay otros nombres femeninos anteriores, pero de los que apenas se conservan textos). Nació en el Puerto de la Cruz (Tenerife) en 1737 dentro de un grupo familiar con importantes creencias religiosas, lo que marcará enormemente la personalidad de la artista. Además, el hecho de pertenecer a una familia pudiente va a propiciar que obtuviera una educación significativa, algo relativamente excepcional para las mujeres de su época. Es precisamente su condición femenina de soltera la que hará que, mientras la mayor parte de su familia viva en La Laguna, tenga que acompañar a su madre enferma en los sanos aires del Puerto de la Cruz, hasta que fallece, poco antes de la muerte de su padre en la capital lagunera. En la misma línea de interpretación, la vuelta de su hermano de Madrid –el gran intelectual canario del siglo XVIII José de Viera y Clavijo– obligará a que lo acompañe a cumplir, a partir de 1784, sus funciones eclesiales en la isla de Gran Canaria, donde ambos vivirán hasta el final de sus días. Ella morirá en 1819, dejando un testamento que hoy es fuente principal para conocer información relevante de su figura.
En el primer periodo lagunero tiene contacto con los ambientes ilustrados, y va a ser en este momento cuando comience a aprender y a ejercitar sus inquietudes artísticas. Una de estas actividades fue la escultura, afición a la que ella misma alude en sus propios versos (será en Canarias una de las primeras mujeres que realice este arte, y uno de sus maestros fue el imaginero Rodríguez de la Oliva). No se conocen actualmente obras suyas en este formato, pero es certeza que las hizo, y además con un perfil inusual al que hasta ese instante se habían formalizado en las Islas (por ejemplo, sus retratos a personas no religiosas).
Por los datos que se manejan, suponemos que es en la etapa grancanaria –tan cerca de su admirado hermano– cuando mayormente profesará el arte poético, que lleva a la práctica con la utilización de estrofas variadas. Los poemas que hoy se pueden leer están atravesados en general por la visión religiosa que decíamos, a veces con matices críticos, pero siempre dentro de la ortodoxia. Asimismo, cultiva otras temáticas más cercanas al neoclasicismo y al pensamiento ilustrado europeo, como puede ser la vertiente satírica (contra las vestimentas de moda de la época, contra el político Manuel Godoy….) o encomiástica (versos en homenaje a Luis de la Encina, a los obispos Verdugo y Tavira…). Posee bastantes textos nacidos de determinadas circunstancias, casi siempre vinculadas al contexto social cercano de las Islas Canarias (amigos y familiares, la gesta de 1797, el puente del Guiniguada…), realidad a la que igualmente se adscribe desde la propia tradición literaria insular, cuando de manera explícita hace uso de las rimas esdrújulas, en clara alusión al poeta fundador Bartolomé Cairasco de Figueroa. Por último, es importante reseñar el conocimiento de una prosa de su autoría en la que insta a las mujeres de Canarias a apoyar a los varones insulares desplazados a la Península para luchar contra los franceses en 1808.

María Viera y Clavijo tuvo una doble vertiente en sus dedicaciones cotidianas: una más habitual y tradicional en relación al papel de la mujer soltera en la sociedad histórica, la de ser el apoyo básico de sus familiares cercanos en el hogar (primero con sus padres enfermos y luego con sus hermanos); y otra infrecuente y relativamente novedosa para la época de la que hablamos, que fue la dedicación al mundo del arte, tanto al ejercicio de los versos como al de la escultura.

 

 

A LA GLORIOSA ASCENSIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Se ha cumplido ya el término:
Jesús deja estos páramos,
se eleva por la atmósfera
a los celestes ámbitos.

Aunque quedamos huérfanos,
va a presentar magnánimo
los derechos legítimos
de nuestro reino clásico.

Cinco alegatos próvidos
son documentos válidos,
que en cinco dulces rúbricas
se explican sin preámbulos.

Nuestros timbres y títulos
nos vienen de aquel árbol,
donde su sangre líquida
lavó delitos bárbaros.

Certifica cual médico
que en aquel leño árido
curó divino Hipócrates
nuestros mortales váguidos.

A la diestra deífica,
vestido de nuestro hábito,
aboga por los míseros,
puesto en su solio diáfano.

El corazón con júbilo
vuele en un curso rápido
a su tesoro único
y quédese allí extático.

Marchito y melancólico
queda el globo terráqueo,
pues fue a su punto céntrico
la luz de aquestos ángulos.

¿Viste aquella flor célebre
cuyo frondo vástago,
si es con sol ramos fértil,
es sin sol seco cáñamo…?

Así el mundo ya efímero,
con desmayados hálitos,
mira la ausencia crítico
del amado en su tránsito.

Pero, ¡ah!, que el amor íntimo
de aquel cordero cándido
lo hace quedar en símbolos
dentro de un tabernáculo.

Allí está como víctima;
es nuestro dulce pávulo,
nuestro amigo carísimo,
nuestro sagrado viático.

Se nos da en pan magnífico:
¡qué tierno sustentáculo!
¡Oh!, que este pan angélico
pide un amor seráfico.

Aquel nevado círculo
es un divino cáustico;
de amor es un epílogo
del Esposo el gran tálamo.

VEJAMEN A LAS PRESUMIDAS MODISTAS

Figura de Cupido
toman todas las damas,
desnudas y con flechas
con vendas y con bandas.

Disparan como ciegas
adonde caigas valgas,
y herida la modestia
respira por la llaga.

El pudor y vergüenza
echan a las espaldas,
haciendo alarde y gloria
de no ser recatadas.

Sus vestiduras tienen
la maliciosa traza
de ostentar que las cubren
tirando a desnudarlas.

Nueva desenvoltura
la inmodestia prepara,
precipicios y escollos
para la vista flaca.

Los brazos descubiertos
desde el hombre es gala;
y puestos al ambiente
son estos brazos brasas.

Tal vez se los desnudan
para ser celebradas,
por si acaso merecen
algo más que sus caras.

Se venden inocentes
y que a ninguno dañan,
como los angelitos
de una carne pintada.

Andan como fregonas
o mujeres que amasan,
porque los juboncillos
y camisas se manchan.

Parecen lavanderas
que todas se remangan.
Mas con la diferencia
de ser más deslavadas.

Las ropas transparentes
conviene, porque se haga
completa anatomía
de su figura o talla.

Las cabezas padecen
trastornos y mudanzas,
ya lo pelos tendidos,
ya todas trasquiladas.

Ya están llenas de flores,
y ya están emplumadas;
por tiempos, primaveras,
por otros, gallipavas.

También arman en ella
sus buenas enramadas
de hojas de culantrillo
y flores de borraja.

Traen unas mantillitas
del pescuezo a la espalda
y sobre el casco ponen
finas blondas y gasas.

Así quedan visibles
las admirables trampas
que sobre sus molleras
la vanidad levanta (…).

Pero solo meditan
en las modas más raras,
en el lujo, en la pompa,
en la inmodestia infausta.

De sus ridiculeces
se defienden y exclaman:
“Son modas de Madrid,
de Inglaterra y de Francia”.

Como si el tentador
que seduce y engaña
no fuera el maquinista
de todas estas maulas.

Él corre todo el mundo,
y no hay cosa más clara
como que al Paraíso
fue a sembrar tal cizaña;

vestida estaba Eva
con la más bella gracia
y desnuda la puso
cual esa moda que anda.

Pero al verse desnuda
fue su vergüenza tanta
que de hojas de higuera
hizo como una bata.

Lo que irrita y aturde
de estas mujeres vanas
es que así se presenten
en la iglesia sagrada.

Dicen que van al templo,
como buenas cristianas,
a adorar los misterios
de la religión santa.

A oír del Evangelio
las saludables máximas,
a llorar sus defectos,
a reformar sus almas.

Mas no, no van a eso.
Todo es una patraña,
ellas van a lucirlo
y a parecer bizarras (…).

¿El bullicio continuo
como unas azogadas,
ya con los abanicos,
ya con dijes y trabas? (…).

Causa sonrojo y pena
lo que en la iglesia pasa,
pues el sexo devoto
la profana y ultraja.

Si los predicadores
dicen una palabra
a fin de corregirlas,
ríen a carcajadas.

Dicen que quien los mete
con sus trajes y galas
que en todos los sermones
más solas lo pagan.

No así la Magdalena
cuando Jesús le hablaba.
Oyó humilde sus voces,
dejó adornos que infaman.

¡Oh, cuantas Magdalenas
en estos días andan!
Pero no se reforman
que es desdoro de damas.

Pues aunque en el bautismo
las pompas renunciaran,
eran recién nacidas,
y ellas por sí no hablaban.

Pero estando instruidas
del mundo y sus falacias,
no obliga tal promesa
siendo sus partidarias (…).

Dicen muy orgullosas
sigamos coronadas
de rosas y listones,
pues que no somos beatas.

Las doncellitas tiernas
es razón enseñarlas
a que agraden y brillen
y a ser desahogadas.

A la buena lectura
no hay por qué inclinarlas,
que oigan conversaciones
y con eso les basta.

No son artes ni ciencias
para ellas de importancia,
ni aun el ser instruidas
en la historia sagrada.

Trátense en su presencia
cosas que rubor causen,
pues ignorar no deben
lo que en el mundo pasa.

Que a sus lados se sienten
los que de ellas se agradan
y hablen secretamente
cuando les dé la gana.

Es bien que se entretengan
con necias bufonadas
en murmurar de todo
y estudiar contrandanzas.

De este modo se forma
una dama acabada,
marcial, alegre, airosa,
modista y nada cauta.

Así discurren todas
las que están encantadas
con la gloria del mundo
que de improviso pasa.

1805

AL REVERENDO PADRE MAESTRO SOSA,
REMITIÉNDOLE UNA IMAGEN DE SANTO TOMÁS
HECHA POR LA AUTORA

Es de mi mano esta hechura
de Santo Tomás de Aquino,
trabajada sin el tino
ni las reglas de escultura.
Pero al fin ella es figura
del angélico doctor;
y aunque le falta el primor
y la perfección del arte,
recíbela de mi parte
por el Santo y en su honor.

AL PUENTE DE GUINIGUADA

Soberbio y altanero, el Guiniguada,
con tantos puentes como había vencido,
mientras él por los campos divertido
la tierra deja alegre y rociada.

Otra fuente más alta y reforzada
oye que contra él se había construido.
Esta traición, exclama resentido,
en este invierno quedará vengada.

Del cielo y tierra las aguas he citado
para el combate, las dirige al frente,
mas al llegar se queda como helado

al ver la nueva obra, hacia su fuente,
como volver no puede, avergonzado,
a sepultar al mar va su corriente.

ARTÍCULOS DEL TRATADO DE AMISTAD,
EJECUTADO ENTRE LA SEÑORA DÑA. ÁNGELA
DE LA ROCHA Y LA AUTORA

¡Qué dulce es la amistad!
¡Qué amable, qué tranquila!
Con ella, aquí en la tierra
los gustos de la gloria se anticipan.

Sí: la amistad perfecta
es la que simboliza
aquella unión dichosa
que siempre reina en la mansión divina.

Es la amistad un lazo
con que se identifican
dos personas, haciendo
un mismo corazón, un alma misma.

David y Jonatás
nos dieron la más viva
idea del carácter
de la amistad cordial, sincera y fina.

Y si hubo entre hombres
alianza tan íntima
que el alma de David
a la de Jonatás se conglutina.

¿Qué será entre mujeres
en quienes las caricias
por lo dócil del sexo
son más tiernas, más dulces y expresivas?

Ya pues la Rocha y Viera
en puro amor unidas
van a ser el modelo
o el perfecto ejemplar de dos amigas.

¿Pero esta bella unión
será la de las cintas
que hoy lucen en el pecho
y mañana rompen, hechas tiras?

No, no: será muy sólida,
constante, estable y fija.
Mas para que lo sea
ha de haber reglas ciertas y precisas.

Que si hay algún reparo
no se queden fruncidas,
sino que una a otra
la queja que tuviere se la diga.

En fin, que el trato sea
un trato de familia:
satisfacción, confianza…
sin quebrantar la ley de la política.

Así, bajo este plan
será una amistad limpia,
una amistad cristiana,
una amistad que dure de por vida.

Dios, por su gran piedad,
tal amistad bendiga
y quiera que las dos
en el cielo se hagan compañía.

OCTAVAS [A SU HERMANO JOSÉ]

El admirable Viera ha fallecido…
Sus raras luces ya se han apagado…
Aquel sabio elocuente ha enmudecido…
Se delicada pluma se ha volado.
Este astro bello ha desaparecido,
la tierra se interpuso y lo ha eclipsado:
¡oh, amable Viera, sombra luminosa!
Tu memoria será siempre asombrosa.

Al que a las Letras dio gala y primores,
a su elocuencia frases y hermosura,
a las Musas concepto, brillo y flores,
a la mitología senda pura;
filósofo cristiano sin errores,
historiador que nada desfigura.
A este sabio de sabios el portento
¿no habrá, pues, quien le erija un monumento?

Venid, vosotras, ricas producciones,
de la Naturaleza libro ameno,
donde estudiaba sólidas lecciones
este erudito de talentos lleno.
Rendidle el homenaje de tus dones,
cerrad su tumba, y en congreso pleno,
adorad sus cenizas por trofeo
formándole un honroso mausoleo.

En la flor, en el árbol, y en su yerba,
en la piedra, en la concha y en el ave
del Criador la omnipotencia observa:
ya su Dios se eleva en giro suave.
Una ciencia tan vasta y sin reserva
fue a su especulación preciosa llave,
que descubrió el encanto y la riqueza
de la admirable y gran Naturaleza.

Su nombre que ha exhalado grato olor
deja estampado en su canaria historia;
¿y no merece tal historiador
se grabe en el diamante su memoria?
Mas la fama del hombre es un vapor,
y es siempre su alabanza transitoria:
sí, incomparable y honorable Viera,
la gloria de este mundo es pasajera.

¡Ya le ha dado el Señor gloria inmortal!
Ya lo ha elevado a un eminente puesto,
pasolo de la Historia Natural
a aquel libro divino; de alma impuesto
fue siempre laborioso y siempre igual;
sacerdote pacífico y modesto;
las obras de su Dios hacían su gozo
y su muerte fue dulce y en reposo.

UNA SEÑORA DE CANARIA A LAS DE SU SEXO

Los reveses que inesperadamente han sufrido los animosos ejércitos de nuestro querido y desgraciado monarca en el centro de la España misma, nos ofrecen, compañeras amables y generosas, un campo vastísimo en que dar muestras no equivocadas del patriotismo que nos anima y el interés con que miramos la justa causa defendida, gloriosa y tenazmente por toda nuestra nación.
Aunque no nos faltaría valor y entusiasmo, a imitación de las valientes y para siempre memorables matronas de Zaragoza y de Valencia en estos días amargos de dolor y de luto, para hacer frente a un enemigo feroz, y rechazar a viva fuerza sus acechanzas y despotismo cuando atentase a nuestra libertad, y quisiese que hollásemos los sagrados deberes que nos ligan a nuestro muy afamado FERNANDO, no hemos nacido ni para la pelea ni para la confusión.
Debemos, pues, dejar a nuestros esposos y a nuestros hijos que castiguen con mano intrépida la negra alevosía del aborrecido francés: animarlos, si preciso fuere, a que se sacrifiquen hasta expirar en defensa de nuestro rey y de la patria; y hacer ver al mundo que las esposas y madres canarias saben dominar su corazón, y ahogar los más tiernos afectos cuando lo mandan imperiosamente la razón, el deber y el estado.
Los habitantes de esta Isla, que, como es notorio, a ninguno ceden en la fidelidad y el amor hacia su soberano, han sido hasta ahora solamente espectadores de los grandes acontecimientos de nuestra madre patria infeliz: hemos sabido sus pérdidas y sus triunfos sin hallarse en ellos la más pequeña parte de los nuestros; y aunque vivamente penetrado nuestro interior con las noticias ya favorables ya adversas de los sucesos de nuestras armas, casi nada hemos hecho en beneficio suyo. ¡Oh, qué dolor…!
¿Y no venceremos de una vez los obstáculos sacrificando sin dilación y con entereza nuestros haberes y nuestro cariño? ¿No volarán las huestes de Canaria al socorro de la monarquía que se halla en el mayor peligro y eminente riesgo de ser absorbida y aniquilada por la violencia y la perfidia? ¿Se mantendrán pasivos e indiferentes los nuestros cuando no hay español que no se apresure a salvar a la patria invadida por un enemigo sin compasión, o a parecer gloriosamente entre sus ruinas? ¡Ah!, no es posible; además de exigirlo nuestro deber, lo pide nuestra propia seguridad.
Sigamos, pues, canarias generosas, el ejemplo de las madrileñas, gaditanas y demás señoras de los principales pueblos de la Península dignas por su patriotismo de un eterno renombre; proporcionemos a esta juventud que se presenta voluntaria para unirse con los demás valientes guerreros, deseosa de vengar tantos ultrajes y de libertarnos de la esclavitud e ignonimia que nos atenazan, los auxilios de que carece y estuviera en nuestra mano suministrarle; contribuyamos todos sin distinción de clases con el trabajo de nuestra aguja a que se aliste en breve tiempo su reducido equipaje; y aliviemos con las ofertas y donativos que nuestra situación y economía nos permitieren los inmensos gastos que en defensa de sus derechos, de su religión y de su rey ha de sufrir indispensablemente esta pequeña parte de la agobiada monarquía española.

 

 

La cualidad preeminente de esta mujer isleña fue su genio escultórico, sus grandes aptitudes para crear en el barro vil figuras maravillosas. Si nuestra paisana hubiese sujetado a un riguroso estudio sus grandes disposiciones artísticas, hubiera sido una escultora de renombre.

(Sebastián Padrón Acosta, “Siluetas de mujeres canarias. María Joaquina Viera y Clavijo”).

Pero tampoco quedaron aquí las cosas porque, bien pronto, se dio a la publicidad otra poesía que no podía faltar: la que las propias damiselas escribieron en su defensa, y en la que, como era de esperar, fustigaron cuanto quisieron a ese ser monstruoso, culpable de todos sus males, que se llama El Hombre. Claro está que, bien mirado el asunto, contra quien debieron haber arremetido era contra la “tapada” y arcaizante doña MARÍA VIERA Y CLAVIJO.

(Diego M. Guigou Costa, “XI. Moda femenina”, en El Puerto de la Cruz y los Iriarte).

La segunda época corresponde a su instalación en Las Palmas, donde vivirá hasta su muerte. Habiendo desaparecido su madre en 1772 y su padre en 1773, su destino debía quedar unido al de sus dos hemanos, don Nicolás y don José, adscritos a la curia catedralicia. El regreso a las Islas del célebre polígrafo, con sus preocupaciones científicas y literarias, será para ella un acicate y provocará un mayor interés hacia la poesía, en la que ya había hecho incursiones, como hemos comprobado en los versos dedicados a Rodríguez de la Oliva. Precisamente el mejor conocimiento de esa etapa biográfica de doña María ha sido la causa de que hasta ahora se la haya considerado particularmente como poetisa, aunque no siempre bien considerada. Sin embargo, su lenguaje está salpicado de pensamientos y vocablos relacionados con las artes plásticas (…).

(Carmen Fraga González, “María Viera y Clavijo en el ambiente artístico de los ilustrados en Canarias”).

La obra de doña María nos muestra a una mujer ilustrada, afortunada deudora de un entorno familiar acomodado y culto que le permitió tener acceso a la educación; eran las mujeres de su estrato casi las únicas que lograban adquirirla.

(Elica Ramos, “La virtud de una dama ilustrada”, prólogo al libro Poesía de María Viera).

La letras deben ser un complemento de las principales ocupaciones femeninas. Estos fueron además los objetivos propuestos por la reforma de Carlos III, por las Escuelas Patrióticas, en 1776, al cargo de la Junta de Damas de la Sociedad Matritense (…). Con respecto a su obra, cultivó exclusivamente poesía, que en su totalidad podría definirse por la pervivencia de los modos poéticos heredados del barroco y por algunos rasgos de la poesía neoclásica e ilustrada, en especial, en su vertiente celebrativa y satírica (…). La temática religiosa vertebra y centra casi todo su poemario. Otro deslinde temático se integra en la categoría de la poesía encomiástica y circunstancial (…). Pueden inferirse de la obra de nuestra autora una línea de continuidad de los rasgos inherentes a la tradición poética insular (…).

(Victoria Galván González, “La poesía de María Joaquina de Viera y Clavijo”, introducción a La obra poética de María Joaquina de Viera y Clavijo).

 

 

 

Un poema tan significativo de la autora como “Vejamen a las presumidas modistas” nos puede servir de ejemplo para hacer una reflexión trascendente, desde un punto de vista femenino, a propósito de la literatura de María Viera. Así, no se puede negar que su visión conservadora de la vida genera casi siempre en su letra un enfoque de lo femenino desde una mirada algo machista. Esto es precisamente lo que se puede interpretar en el poema aludido líneas atrás, cuando critica a determinadas mujeres de su tiempo que se apuntaban a las filas de las nuevas vestimentas europeas, con las que traspasaban –según ella– algunos límites impuestos por la sociedad tradicional que defendía. Tal es así que, como bien cuenta Diego M. Guigou Costa, muchas de las féminas criticadas creyeron que el poema había sido escrito por un hombre.
Por contra, sería algo injusto desde este enfoque no subrayar también el hecho de que María Viera y Clavijo es –desde el punto de vista de su dedicación a varias disciplinas artísticas ya en pleno siglo XVIII– una mujer adelantada a su tiempo; y que, incluso, desde su propia visión conservadora, estaba preocupada por la educación del género maltratado de la historia, que debía ser enriquecido desde la lectura, las artes, las ciencias… (idea nada usual para la gran mayoría hasta no hace tanto), tal y como lo explicita en las estrofas finales del interesantísimo “Vejamen a las presumidas modistas”.

 

 

 

– El Puerto de la Cruz y los Iriarte, Diego M. Guigou Costa, Tenerife, 1945, pp. 47-56.

– “María Viera y Clavijo en el ambiente artístico de los ilustrados en Canarias”, Carmen Fraga González, en El Museo Canario, XLVII, 1985-1986-1987, pp. 319-333.
http://www.elmuseocanario.com/images/documentospdf/revistaelmuseo/Revistas/1985-1987.pdf

– Poesía, María Joaquina Viera y Clavijo, colección Volcado Silencio de Ediciones Idea, 2002. Incluye la biografía escrita por José A. Álvarez Rixo y tiene un prólogo de Elica Ramos, titulado “La virtud de una dama ilustrada”. Al final también aparece el testamento de la autora.

– La obra poética de María Joaquina de Viera y Clavijo, edición, introducción y notas de Victoria Galván González, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria, 2006.

– Noticias biográficas de algunos isleños canarios, José Agustín Álvarez Rixo, Ediciones Idea, 2008, pp. 263-271.

– Testamento de doña María Joaquina Viera y Clavijo, edición facsímil, Gobierno de Canarias, 2009.
http://www.gobiernodecanarias.org/opencms8/export/sites/cultura/archivolaspalmas/.content/galeria/pdf_publicaciones/FacsimilCUATRO.pdf

– Las poetisas canarias (siglos XVIII, XIX y XX), Sebastián Padrón Acosta, IEHCan, Biblioteca Sebastián Padrón Acosta. Estudio introductorio y edición de José Miguel Perera. Puerto de la Cruz, 2017.

 

 

No se conoce ningún libro de su autoría. Tenemos acceso en el presente a un buen grupo de poemas que escribió en diversas épocas de su vida, aunque especialmente se sospecha fueron resultados nacidos en su segunda etapa de vida en Gran Canaria. Se conservan en diversos lugares, pero tiene notable importancia para que hayan pervivido la labor recopiladora de los intelectuales José Agustín Álvarez Rixo y Agustín Millares Torres.

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

4º ESO

  Recursos de la SA

Josefina de la Torre

 

Texto:  Kenia Martín Padilla

JOSEFINA DE LA TORRE MILLARES

1907-2002

«Yo buscaré detrás de tu mirada

la imagen de mi imagen»

 

 

 

Josefina de la Torre Millares nació en Las Palmas de Gran Canaria, en 1907. Se crió en una familia que amaba el arte y la cultura; muchos de sus familiares eran poetas, pintores o músicos. Desde muy niña comenzó a escribir poemas y aprendió a tocar el piano, el violín y la guitarra. También aprendió a cantar y a actuar en un pequeño teatrillo que había construido su abuelo en su casa de Las Canteras. Allí organizaba obras de teatro en las que participaban todos los miembros de la familia. Años más tarde, Josefina y su hermano Claudio tomaron el relevo y comenzaron a organizar sus propias representaciones, que bautizaron con el nombre de Teatro mínimo.

También con su hermano Claudio, Josefina viajó a Madrid para terminar sus estudios como cantante y actriz. Al tiempo, se instaló en la capital para desarrollar su carrera literaria y artística. Allí conoció a los escritores de la Generación del 27. Junto a ellos publicaba sus poemas en revistas literarias y acudía a tertulias para discutir sobre poesía. Josefina de la Torre fue una mujer independiente que vivió de su propio trabajo durante toda su vida.

Josefina de la Torre fue una auténtica artista. Además de ser una excelente poetisa, trabajó como cantante y actriz. Comenzó su carrera en el cine doblando películas al castellano durante su estancia en Paris. En los años cuarenta actuó como actriz secundaria en distintas películas y también colaboró como guionista, adaptando una novela suya que se titulaba Tú eres él. Luego cambió el cine por el teatro. Participó en distintas compañías teatrales y llegó a fundar su propia compañía teatral, la Compañía de Comedias Josefina de la Torre. También trabajó en la radio y colaboró en series de televisión. Cuando murió, en 2002, la Academia española de las Artes y las Ciencias Cinematográficas le rindió homenaje en la gala de los Premios Goya, en reconocimiento a su labor como actriz y, en 2007, se celebró el centenario de su nacimiento en su isla natal.

 

 

Disfrutemos algunos de sus poemas:

De Versos y estampas (1927)

Mis dolores se escondían
en el fondo de mi alma.
Eran tantos, tan pequeños,
que casi no me molestaban.

Los guardaba con amor
en el fondo de mi alma.

…………………………….

No te acerques al estanque:
antes me he mirado en él
y vi su fondo a través
de mi sombra.
No te acerques al estanque:
tendrás el pecho hondo y frío
y tembloroso del agua.

…………………………….

La tarde tiene sueño
y se acuesta en las copas de los árboles.
Se le apagan los ojos
de mirar a la calle
donde el día ha colgado sus horas
incansable.
La tarde tiene sueño
y se duerme mecida por los árboles.
El viento se la lleva
oscilando su sueño en el aire.

De Poemas de la isla (1930)

Si ha de ser, quiero que sea
de pronto. Cuando yo piense
en horizontes dormidos
y en el mar sobre la playa.
Si ha de ser, que me sorprenda
en mis mejores recuerdos
para hacer de su presencia
un solo signo de aire.
Dormida no, ni despierta:
si ha de ser, quiero que sea.

…………………………….

Tu nombre ya me lo han dicho
pero yo no te conozco,
ni te vi nunca la cara
ni sé el color de tus ojos.
Pero tu nombre ¡qué claro
lo voy diciendo en el fondo,
con sus siete letras firmes
de tres sílabas, sonoro!
Enamorada ya estoy
aunque yo no te conozco,
ni te vi nunca la cara,
ni sé el color de tus ojos.

Tu nombre ya me lo han dicho
con siete letras en corro.
 
…………………………….

Quisiera tener sujeta
la naranja de la tarde
así entre las manos, fresca,
sin la piel rubia y brillante
tirabuzón de la luna
peinado por mi cuchillo.
Que sabor a fruta nueva
ha de tener en los bordes
el mar, la arena y el air.
¡Qué deseo de partir
en dos mitades la tarde!
Cuando la noche se asome
a su ventanal de cobre
se tragará la naranja.
¡Ay niña desconsolada!

De Marzo incompleto (1968)

Quisiera que en lugar
de este Abril y este Mayo
y de este sol que nace
con el aire temprano,
fuera otra vez, de nuevo,
aquel marzo incompleto.
No tenía principio
ni fin. Era mitad,
centro predestinado,
eje de un solo sueño.
¡Ay, yo hubiese querido
que como rueda libre
del recuerdo, este Marzo
girara! Yo lo tengo
prendido entre mis sienes.
Pero así no lo quiero.
¡Haber sido una vez
círculo de este anhelo!
¡Girar constantemente
por el mismo momento!
Y ahora dieciocho
y veintisiete luego,
y en esas fechas
girar con mi desvelo.
Pero este Abril lejano
y este Mayo en silencio
que dejaron mis voces
encerradas por dentro,
¿qué saben de este Marzo
sin medida, incompleto?

…………………………….

Cuando el tiempo
no tenga ya memoria
y todo lo pasado
sólo exista en la luz
de mi recuerdo intacto.
Cuando tu vida ya sea otra
y ese rumbo
del que hoy irás en busca
sea ya tu destino.
Cuando tú y yo,
salvadas las distancias,
la inevitable ausencia
que tu palabra puso a nuestro alcance
volvamos a encontrarnos
frente a frente,
yo buscaré detrás de tu mirada
la imagen de mi imagen,
y todo
lo que ahora he perdido
lo volveré a encontrar.

…………………………….

Encontrarte
por las abiertas mariposas de la noche.
Por la sombra
donde tus ojos buscarían apoyo.
Descubrirte
por los caminos de lo inesperado,
donde tus palabras
encontrarían su contorno.
Sorprenderte
por tu misma certidumbre,
donde tu propósito conseguiría libertarse.
Y hacer de ti la luz,
el porqué de soñar,
de estar despierto;
la razón de sonreír,
de respirar al sol las alegrías…
Todo lo que en tus ojos se ha dormido.

…………………………….

Me busco y no me encuentro.
Rondo por las oscuras paredes de mi misma,
Interrogo al silencio y a este torpe vacío
Y no acierto en el eco de mis incertidumbres.
No me encuentro a mí misma.
Y ahora voy como dormida en las tinieblas,
Tanteando la noche de todas las esquinas.
Y no puedo ser tierra, ni esencia, ni armonía,
Que son fruto, sonido, creación, universo.
No este desalentado y lento desgranarse
que convierte en preguntas todo cuanto es herida.
Y rondo por las sordas paredes de mí misma
esperando el momento de descubrir mi sombra.

…………………………….

Estoy clavada en el espacio, inmóvil
como una mariposa prisionera.
Coleccionista sordo no dudaste
en dejar los aires sin adioses.Ya no puedo moverme de este quieto
rincón de sueños de mis alas muertas,
donde mi corazón tiene prendido
el filo agudo que le clava el tiempo.
A veces por el borde de los años
-siete colores de la sangre quieta-
pasa rozando el viento y las alegres
desconocidas voces de otros tiempos.
Pero clavada estoy y ya no puedo
descubrir mundos ni contar estrellas…

De Medida del tiempo (1989)

Noches calientes de estío
apretadas de recuerdos,
que atormentadas y oscuras
cabalgan entre mis sueños:
tus lamentos ateridos
claváronme en sus desvelos
una lanza que me fija
en mitad del pensamiento.

…………………………….

Cuando veo mi imagen reflejada
en la luna impasible del espejo,
siento cómo me duele su reflejo
tan fiel a mi verdad enajenada.
Esta forma que late y se rebela,
un tiempo fue de amor y fue de vida;
y aún hoy, que huellas saben de su huido,
queda una voz para su luz en vela.
Pero un día vendrá el irremediable
que a este espejo me asome, ya acabada.
Y la raíz de fuego insobornable
que crece en mi interior, aún no saciada,
conmoverá la cárcel indomable
con su llanto de ruina abandonada.
 

 

 

No es una niña prodigio. Es un poeta […] que siente, exaltada y amorosamente, que expresa divinamente lo que siente, y que, superior en ello a muchos poetas, siente y expresa todas sus emociones con la ingenuidad y la fuerza del arte que brota natural e instintivo, sin saber por qué brota.

Margarita Nelken

Es una poesía directa, sobrevenida de la experiencia, quizá también de los sueños, y que alude a constantes inmutables coo el dolor, la muerte, el amor, la infancia, la melancolía; el tiempo, los amigos, la playa (los juegos en el mar y en la arena), el sol, y todo ello expresado de una forma inmediata, por sus nombres exactos.

Lázaro Santana.

Era un águila. El águila misma de la inspiración cazada viva por primera vez en el continente poético, llevada cautiva, ejemplar único y sin precio camino de Europa. Y que ahora estaba sola, perdida en la noche entre cielo, hondo mar, apoyada en las alas anchas, mientras que en cien lugares del mundo la esperan con la ventana abierta y la pluma preparada, tantos y tantos, con el corazón anhelante, en vano.

Pedro Salinas.

Toda la biografía de Josefina de la Torre responde a una verdadera mujer de vanguardia. Mujer muy activa y en consonancia con un período en constante renovación y aprendizaje, es el testimonio de una época dorada para la poesía española.

Blanca Hernández Quintana

 

 

 

Josefina adoptó un papel representativo en la renovación poética que supuso el grupo de escritores del 27. Recordemos que Versos y estampas, fue editado prologado por el gran poeta Pedro Salinas y que Gerardo Diego incluyó a nuestra autora en su antología de escritores contemporáneos.

Sin embargo, y a pesar de que la historia no ha querido realzar sus figuras, la generación del 27 no estaba únicamente compuesto por hombres. Autoras como Rosa Chacel, Concha Méndez, Ernestina de Champourcin, Carmen Conde, Maruja Mallo, Margarita Nelken o María Teresa de León estuvieron presente en ese nuevo movimiento.

Además, los años de juventud de Josefina coinciden con la II República Española (1931-1936), que fue una época de enormes avances para las mujeres: la adopción de medidas como la igualdad jurídica y el derecho al voto de la mujer, el matrimonio civil y el divorcio, buscaban la autonomía de la mujer en la sociedad española.

Josefina de la Torre quiso ser una de esas mujeres modernas, tal y como ella misma nos cuenta en la antología de Gerardo Diego: “Juego al tennis. Me encanta conducir mi auto, pero mi deporte predilecto es la natación”. Es curioso que Josefina se presente de esta manera, pues en aquella época, hacer deporte y conducir era un privilegio para los hombres.

Su visión crítica se manifiesta en el siguiente fragmento de su novela corta Memorias de una estrella. En su lectura se aprecia, en tono irónico, una crítica a los directores de cine, que no valoraban las dotes artísticas de las actrices sino su aspecto físico.

Ayer me he divertido mucho. ¡Cuánta gente tonta hay en el mundo! Al terminar el trabajo, hubo prueba de actrices. Bueno, al menos ellas decían que lo eran. Se trataba de dos señoritas (esto también lo decían ellas), recomendadas por el guionista, y de las que se venía hablando hacía muchos días. Una de ellas cantaba, tocaba el piano y era actriz de teatro. Una «enciclopedia», como me dijo Josele, el ayudante del director. La otra no sabía hacer ninguna de aquellas cosas. Las dos tenían bonita figura. Pero la «enciclopedia» no era muy guapa; ni fú, ni fá. Y en cambio la otra era preciosísima. Demasiado, para mi modo de ver. Tenía dieciocho años y la otra ¡treinta! El colmo. Total: les dieron a hacer una escena, como prueba. Se trataba de una de las más difíciles, con el protagonista. Las dos mujeres la hicieron. Yo, si he de ser sincera, que a veces hay que ser de todo, diré que la menos bonita la interpretó muy requetebién, con una voz preciosa. La otra, en cambio, estuvo bastante sosita. Pero claro, ¿cómo iban a dudar entre una muchacha de dieciocho años y una vieja de treinta, por mucho piano, mucho canto y muchas tablas que tuviera? Luego me dijo Josele: «Chica, para el cine es preferible una cara bonita que todo el arte del mundo.» Y vaya si tiene razón Josele.

 

 

Página web oficial:
http://josefinadelatorre.com/web.html
Presentación de la biografía y obras:

http://www.rtve.es/lassinsombrero/es/webdoc/las-mujeres/josefina-de-la-torre

www.academiacanarialengua.org/archipielago/josefina-de-la-torre

http://aclrevistaliteraria.academiacanarialengua.org/josefina-de-la-torre/

http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/moralia/id/186

Propuesta de actividades y Powerpoint descargable:

http://aclrevistaliteraria.academiacanarialengua.org/muchacha-isla/

Estudios críticos:

https://bibacceda01.ulpgc.es/bitstream/10553/5427/1/0235347_02001_0003.pdf

https://www.revistafogal.com/2015/09/03/josefina-de-la-torre-o-la-versatilidad-imperdonable/

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/josefina-de-la-torre-el-cine-por-los-cuatro-costados–0/html/ff8c7192-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html

http://www.iehcan.com/wp-content/uploads/2015/12/PDF-3.pdf

Entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=TaDO1bA7e3I

 

 

Josefina de la Torre escribió obras en verso y prosa. Sus composiciones de género lírico son los siguientes:

  • El primer libro que publica, en 1927, se titulaba Versos y estampas. Se trata de una sucesión de escenas de su niñez, en las que la playa, el mar y los juegos tienen el papel protagonista.
  • Dos años más tarde, en 1930, publica su segunda obra, Poemas de la isla, en la que se aprecia la influencia neopopularista de la Generación del 27.
  • Marzo incompleto, publicado en 1968, es ya una obra de madurez.
  • En 1989 se publica su obra poética completa, en la que se incluye el poemario Medida del tiempo, inédito hasta ese momento.

Además de esta obra poética, Josefina de la Torre escribió narrativa. En concreto, publicó una serie de novelas cortas de tema romántico. Estas novelas se reúnen en la colección La novela ideal, que fundó tras el estallido de la Guerra Civil junto a su hermano Claudio y su esposa, Mercedes Ballesteros. Estos relatos están publicados bajo el pseudónimo de Laura de Comminges, en honor al segundo apellido de su padre, Bernardo de la Torre y Comminges.

Por otra parte, en 1954 publicó las novelas cortas: Memorias de una estrella y En el umbral, que aparecen en el número 87 de la famosa colección La Novela del Sábado, de ediciones Cid. Asimismo, realizó algunas adaptaciones teatrales, entre las que destaca Una mujer entre los brazos (1956), de Rafael Materazzo.

Lengua Castellana y Literatura II (LNG)

2º Bachillerato

  Recursos de la SA

María Padrón

Texto: Venancio Acosta Padrón

(1942)

Aún no estoy pura.
Aún está abatido
de pequeñas miserias
el cerebro y espíritu…

De su poema «SENTADA EN EL CAMINO»
« LA ÚLTIMA TIERRA»

 

 

 

María Padrón, nació en las Palmas de Gran Canaria, en el año 1942, descendiente de padres herreños que establecieron su residencia en la capital de la isla de Gran Canaria. Por ello, desde su adolescencia ha visitado con frecuencia la isla de El Hierro y en la actualidad comparte su residencia entre esta y Gran Canaria.
Desde el silencio y sosiego de su casa en Tesbabo, caserío de El Mocanal, muy cercano a la iglesia de San Pedro, en el municipio de Valverde, María Padrón ha encontrado la inspiración adecuada para preparar veintitrés libros de poesía (organizando todo lo escrito a lo largo de treinta y tres años).
La capacidad artística y literaria, se refleja en sus dos grandes pasiones, que son la poesía y la fotografía.
Respecto a su faceta literaria la escritora ha publicado varios libros, algunos de los cuales están dedicados a la Isla de El Hierro. Su bibliografía recoge una serie de títulos:
– Con la voz del viento (1987).
– Eres la isla de las islas (1988).
– La última tierra (2004).
– Materia de isla (2010).
– Un tacto de universo (2011).
– El mar sin nombre (2014).
– Todo hombre es el hombre (2017)

María Padrón, figura en las Antologías:

“Homenaje Poético Internacional” Barcelona, 1986

“Poemas del mar” Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 1989.

“La llama silenciosa” Poetas canarios en El Hierro (World Poetry Movement Islas Canarias) Las Palmas de Gran Canaria, 2012.

En el primer poemario de María Padrón, José Quintana (Laureado por la Academia de París) prologó:

“Con la voz del viento” es la primera obra lírica de María Padrón. Un poemario lleno de carga que transmite vivencias universales, aunque indudablemente nacidas en la exultante sensibilidad de una poeta que se sobrepone a la agonía y soledad del entorno. Cierto que se trata de un libro primero pero con versos y palabras que quedan ya para la eternidad de la lírica canaria, como una presencia más de una nueva voz en la renovada constelación poética.

La poesía es otra cosa… María nos convence de su existencia y participa en la concepción rubeniana. (“La poesía no es cuestión de octosílabos ni de endecasílabos, sino de ideas y sentimientos”) “Con la voz del viento” es un cálido ensueño de canariedad, donde las Islas se nos aparecen como el último timón de una misteriosa mano atlántica, sinfonía navegadora del alma. Y así con toda su conceptualidad lírica, oye las voces del sentir isleño. “Agua con ansias de llegar al suelo / para hacer posible que siga la vida / latiendo a este lado del universo”. En “Con la voz del viento” nos viene a la memoria las palabras del Académico de la Española Dr. Antonio Tovar: “… Si se nos permite hablar con las impresiones de haber leído toda la antología, nos parece que en Canarias tienen un sentido muy especial de su cuerpo”… Encontramos este “sentido especial” en muchos versos de María. Pero no de puro sentimiento para o del cuerpo de sí y de suyo, sino como una confesión y arraigo de los ancestros de sus Islas todas: “Tendida aquí, sobre la tierra, / imagino, bajo su oscura y prieta entraña / el abrazo cálido y vital de tus raíces, / en intima conexión con el misterio”. Y siendo nuestra poeta “Entramado de tu cuerpo” como resultado de un genuino y natural vitalismo poético”. Una raíz misteriosa que con frecuencia se echa de menos en la Poesía de otras regiones”.

La poesía de “Con la voz del viento” está “impulsada por las sombras de la noche”: Se descubre y se revela con la “bendición de la luz”. Y se ensimisma con “Estas casas abandonadas y en ruinas”. Metaforismos vital-temporal: “cómo arrasa el tiempo y la muerte, cuando no hay vida para detenerlo…”. Acordes psicolíricos de resonancias profundas que nacen en María Padrón con su memoria racial, longitudes anímicas que nos traen la presencia de las poetas palmeras Caridad de Salazar y de Leocricia Pestana y Fierro, vibrantes acentos de nuestra tierra y elegías de distancia. Sin olvidar a las tinerfeñas “María Eduarda, canto mágico al hombre. O nos visiona a la Pilar Lojendio de insobornables esperas en el amor. O a Cecilia Domínguez Luís, con sus “Presagios de sueños en la garganta de las palomas”… O como un temblor e incertidumbre en el “Necesito una luz”, de María Paz Verdugo; acercamiento a “La mar de la infancia” de Ana María Fagundo; Ya el alba en la distancia de “La madrugada nueva”, de que nos habla Pino Betancor.

“El tiempo vivido”. La descripción de “Las horas cumplidas del día”. “La soledad e indefensión del hombre” por encima de la desesperación. “La inerte temporalidad” “para que el alma recobre su inocencia”. Los preludios de las estaciones nativas. Con su “Manifestación de poder”. Incluso como “Hijos de un mismo sol” y “Manso morir de pasión rota”… Versos, cantos y poemas donde María Padrón se amuralla en densidad lírica, ecos de nuestra escenografía poética para decirnos agónicamente que:

“Solo un Dios puede ser espectador
y resistir impasible la tragedia”…

Es el misterio de la esencia de lo escrito lo que ha convulsionado a María Padrón. Siente como ha sido su pasión por el parto poético de lo creado: “Nunca hubo profanación más respetuosa, y fue una de esas ocasiones, pocas, en que me brotaron las lágrimas.
Me han impresionado estos versos. He sentido como un atrevimiento el adentrarme en el mundo entrañable de esta poeta insularmente seria. Una poeta que ayuda a decorar con su nombre el ya mágico eslabón de la Poesía Canaria.

Canarias, 1987

La obra de María Padrón ha sido valorada en diferentes certámenes. Así, obtuvo el premio “Sala de Arte Garoé”, de Tenerife en 1988, siendo Presidente del Jurado Domingo Pérez Minik; Accésit del Certamen “Isla de El Hierro”, de 1989; Premio “Rosón de Oro” de Italia, en 1992; Accésits en los Certámenes de Semana Santa, de Gran Canaria, los años 1994 y 1995; Premio en el Certamen “Ruta del almendro” de Gran Canaria en 1996 y Accésit del concurso “Una idea por la vida”, Nacional F.S. del año 2.000.

El pintor Gran Canario Rubén Armiche ha colaborado, con sus óleos, en la portada de los dos últimos libros de María Padrón.

 

 

La poesía de María Padrón, se introduce en lo más profundo de los sentimientos de los herreños, buscando sus raíces. Así es el poema ¿Quiénes eran?, del poemario “La última tierra”.

Os busco en hondonadas de barrancos,
os busco en las montañas;
os percibo en el ondular de la hierba
que enraíza el camino,
descendiente, como yo de vosotros,
de aquella otra que vivió en vuestros pasos.
¿Erais hombres de la conquista?
El invasor aguerrido…
¿Erais hombres Bimbaches?.
el nativo de noble corazón
y verdad en la palabra.
¿Quiénes eran?
¿Quiénes fueron los hombres
que sembraron mi vida
al amor de esta tierra?

También, sus gentes de Tesbabo, aparecen reflejadas en sus versos, “Claudio y la piedra” en el poemario “La última tierra”.

La quiebras, la laceras, la reduces
o la acoplas en líneas hacia el cielo.
La golpeas con fuerza o la acaricias
para crearle, a voluntad, un cuerpo.
Tus manos de piel endurecida
son un tacto de acero
que la elevan o lanzan a lo alto
como una flor al viento…
A veces las cargas a tus hombros
y hay como un sentimiento
de odio y amor que os enemiga
como al agua y al fuego.
Pero vuelves a ella, le eres fiel;
tiene un embrujo grabado en su tiempo
donde lo efímero de tu vida de hombre
quiere abrazar lo eterno.
Continuará la lucha, mas tú, Cayo
ya sabes que ha vencido, a la piedra,
lo Humano.

Al campesino herreño, también le dedicó una poesía en el poemario ”Eres la isla de las islas”.

A él,
a ese campesino
que no abandonó esta tierra dura,

que sembró una y mil veces
este suelo,
con los ojos más puestos
en el cielo
que en la propia tierra.
A ese campesino
que creyó en esta forma de vida
ancestral, primitiva,
elemental y pura.
A ese campesino, a él,
hombre curtido de sol y viento
manos de barro,
fe de columnas…
Cómo le admira mi paso asfáltico
su andar de piedra;
y mis ojos límites
cómo le envidian
tanto horizonte.

En su libro «Materia de Isla» poemas en Fuerteventura, sus versos al Molino de Antigua:

Ante tu puerta, molino,
y ante el giro detenido de tus aspas,
se ha ovillado el presente en pasado.
Es posible escuchar
el gemido del grano,
palpar en la saca
la morbidez de su cuerpo en harina
y oler a pan tostado.

Quijotescos los sueños,
molino de la Antigua,
emociones de antaño…
Las gentes nobles, sanas,
austeridad en el alma,
vida dura y sencilla.
Fuerteventura es amplia
La Canaria Castilla.

De «Un tacto de Universo» es el siguiente poema:

LA MIRADA EN SOMBRAS

Aquí estoy,
con la mirada en sombras
limitada en el techo,
y la clara conciencia
del Yo y del Universo.

Aquí estoy,
tan sola en la conciencia
y limitada en el mundo,
queriendo alzar la voz
de su sueño profundo.

Aquí estoy,
sabiendo lo fugaz de mi presencia;
mas, sin saber por qué estoy
ni a donde me conducen
mi luz y mis tinieblas.

En «El Mar sin nombre» finaliza el libro con el poema:

EL MAR DEL MUNDO

Ese cuerpo del mar
que en la orilla se rompe
y dualiza en espuma,
parece desgarrarse
y herirse entre las rocas.

Ese cuerpo de mar
se recoge en sí mismo, se amansa
y vuelve a ser uno
vital, inmortal, seductor.

Ese cuerpo de mar,
asequible en la orilla a mi cuerpo,
le transmite a mis manos su ser,
su obra de vida, poder y grandeza.

Ese cuerpo de mar trino y uno,
es El, el mar. . .
El mar del mundo, el mar sin nombre.

De su último libro «Todo hombre es el Hombre» son estos poemas:

¿QUÉ ROMPE ESTE EQUILIBRIO?

¿Y dónde está la causa de lo destructivo?
Todo ser, todo elemento,
conlleva su posibilidad de plenitud.

La inmovilidad de la piedra, su dureza.
El vegetal, su apertura y extensión hacia la luz.
El mundo animal, para su búsqueda,
la prodigiosa capacidad del movimiento.
El hombre, en su consciencia,
el conocimiento de sí mismo
y la libertad para elegir su camino.

¿Qué rompe este equilibrio?

¿Qué hace imposible
que lo estático permanezca,
que lo vital se extienda,
que el movimiento avance?

¿Qué hace imposible
que el corazón del hombre,
lata a la vida sin miedo y sin angustia?

¿Qué hace posible
que lo diáfano se enturbie,
que la luz se ensombrezca,
que el horizonte se limite,
que no se hallen caminos,
que el hombre enloquezca,
que el hombre se suicide,
que el hombre tenga siempre
un amargo sabor a mundo;
una fisura por la que entra
la vida desgarrando?

Caben en el hombre todas las preguntas
pero apenas tiene espacio a las respuestas.

PUEDO SER EL TODO

Yo soy el rey del palacio,
el rey inocente del lujo heredado.
Yo soy el mendigo del puente,
al que presiona fuerte
la mano del hambre.
Soy yo la prostituta maltrecha,
asqueada de su vida,
y soy la noble madre
que entrega la suya parida con sangre.
Yo soy el minero de mirada negra
y corazón de lumbre;
y soy el marinero de espacios azules
y esfuerzo salobre.
Soy yo el apresado en la cárcel hosca
que atrajo a mi vida;
y soy el ermitaño de la alta montaña
que asoma a sus ojos
la paz de este mundo.

Yo soy el soldado mordido de acero,
al que a borbotones se le va la vida
por la boca amarga del odio sin freno.

Porque yo, individualidad, puedo serlo todo
en el inmenso corazón del Yo humano.

PERO SON MÁS LOS HOMBRES

Todo hombre es el Hombre;
pero hay hombres sin alma.
Bestias inteligentes,
para el mal sus entrañas.

En el mal sus estímulos,
y el mal guía sus actos;
sus mentes al servicio
de todo lo malvado.

Todo hombre es el Hombre;
pero hay hombres mediocres,
grises, agazapados:
Que otros sufran el golpe…

Pero son más los hombres,
con dignidad y orgullo,
nobles, decentes, arriesgados,
luchando por la vida y por el Mundo.

En cuanto a su amor por la fotografía, también los paisajes herreños, le han inspirado y ha dirigido su objetivo a los distintos aspectos de la naturaleza herreña.
Con motivo de la Bajada de la Virgen de los Reyes del año 2009, la artista presento su primera exposición fotográfica, titulada “El Paisaje del Cielo”, en la sala de exposiciones del Cabildo Insular de El Hierro. Esta exposición se trasladaría posteriormente a la Casa Herreña de Las Palmas de Gran Canaria, con motivo del XXV aniversario de su fundación.

Los salones del Real Club Náutico de Gran Canaria, han sido elegidos por María Padrón para sus exposiciones en dicha Isla. Así en el mes de enero de 2012, en la sala Néstor, se presentaba la exposición

Isla de El Hierro (Flora-Cielo-Lava-Liquen), en febrero de 2013 Isla de El Hierro “El Mar” (Imagen y Poesía)
y en 2014 su última exposición “Conocerte” un cántico, en imágenes, a toda la Isla de El Hierro.

Estas tres exposiciones fueron llevadas, también, a la Sala de Exposiciones del Cabildo Insular de El Hierro.

Y a finales de 2013, en noviembre, traslada una selección de sus tres primeras exposiciones a los salones de la Casa de Canarias en Madrid.

 

 

Voz: María Padrón

Del libro Todo hombre es El Hombre

Al pronunciar al hombre

Por el cansado camino de los siglos

Tal fue mi navegar

A su remoto origen

 

Del libro El mar sin nombre

Por la mano del mar

El mar de El Hierro

Promulgando vida

Cueva del diablo

 

Del libro Un tacto de Universo

Me diluía otros mundos

El tacto está en los ojos

Planeta del prodigio

Sé de una verdad

 

“Cada una de ellas (poemas) viene a ser algo así como un bordado lírico. Encaje de bellas palabras seleccionadas muy acertadamente, para que posean el filo cortante o la suavidad requerida, y de este modo el verso transcurra y haga camino…”

José Jurado Morales.
Poeta.
Fundador del Hogar de la Poesía Hispanoamericana.

“María Padrón siente la necesidad de recuperar la memoria de El Hierro, la de la geografía heredada. Cada elemento cotidiano tiene en ella una evocación de vida que revela el calor y el dolor de la materia que recobra, gracias a ella, el derecho a ser proclamada Ciencia Viva…”

José Quintana.
Lic. en Filosofía y Letras.
Poeta, Antólogo, Ensayista, Crítico.

“María Padrón, voz isleña con amplitud de océano, llena las alforjas de EL MAR SIN NOMBRE con unos versos, que acarician, mecen y arrullan las aguas en calma, pero también atrapan, abrazan y dominan a las más embravecidas…”

Antonio González Padrón.
Presidente de la Asociación de Casas Museo y
Fundaciones de Escritores de España y Portugal.

Me alegro mucho de que nuestra María Padrón, haya dedicado todo un libro a su acercamiento personal al Universo, al que todos pertenecemos «como parte del Cosmos». Y agradezco el poderlo prologar. Y la felicito por atreverse a indagar sobre el «Origen». Es un libro bien recomendable, porque su mirada al cielo nos la devuelve cargada de sabiduría básica: «Aquí estoy, sabiendo lo fugaz de mi presencia; mas, sin saber por qué estoy ni a dónde me conducen mi luz y mis tinieblas».
Para qué añadir más.

Francisco Sánchez.
Fundador y Director del Instituto
de Astrofísica de Canarias.

Mi estimada María Padrón, es una mujer inquieta consigo misma y con el mundo que la rodea y le ha tocado vivir. Es de esas personas que son capaces de escuchar el sonido del silencio paseando por los senderos empedrados de la isla de El Hierro. Es capaz de sentir los pasos vetustos que han esculpido esos viejos caminos, es capaz de escuchar e imaginar las historias de vida que quedaron impregnadas de tiempo. La naturaleza impregna a esta mujer de tal manera, que en ocasiones asombra la clarividencia genética con la que sus sentidos perciben su entorno.

Cándido M. Padrón Padrón.
Profesor y Ex Vicepresidente del Cabildo de El Hierro.

 

 

 

Acércate a la autora en su espacio vital. Toca en la imagen para que visites su lugar de trabajo, lectura, intimidad…

Imagen 360 de María Padrón

 

 

 

 

 

Confidencias

Tengo en mi casa un espacio pequeño, pero muy singular: Un balcón interior…
No es habitual que pase mucho tiempo en El por qué mi forma de escribir no puede ser buscada, sólo puedo hacerlo bajo una emoción mala o buena.
Cuando eso me ocurre, acudo rápido al sitio más próximo para escribir ese primer verso que aflora, a continuación van surgiendo más, de forma fluida, y acaba “de venir al Mundo” un nuevo poema…
Lo que siempre me sorprende, es que estás escribiendo un verso y no tienes la menor idea de cómo será el siguiente; y así, hasta la conclusión del poema sea largo o corto.
Es muy fácil para mí escribir, porque soy una mujer muy emocional. Los temas más sencillos, pueden tener eso que denominan, “carga poética”.
Las emociones nos llegan a todos internándonos en la Naturaleza, contemplando montañas, deteniéndonos a mirar el Mar, transitando cualquier calle, viendo fluir lo humano y lo que expresan sus rostros… incluso, ante una noticia de esas que desgarran el alma… o las nobles, que nos reconcilian con nuestra especie…
Mí singular balcón, me alza sobre lo escrito, me arropa y, serenamente, me permite ordenar los poemas que, algún día… serán un nuevo libro de Poesía.

                                              María Padrón

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

2º ESO

  Recursos de la SA

Pino Betancor

Texto: Kenia Martín Padilla

Pino Betancor Álvarez

1928-2003

«He venido hasta ti a través de los siglos,

con la sombra del lirio y la luz de la espiga.»

 

 

 

Pino Betancor Álvarez nació en Sevilla en 1928, pero vivió en Madrid con sus padres adoptivos. Como tuvo una niñera francesa y, posteriormente, estuvo en un internado en Londres, hablaba inglés y francés. Desde muy niña tuvo afición por la escritura. Con catorce años escribió sus versos en un cuadernillo que tituló Primeros Poemas. También adoraba la danza, el canto y el teatro, a lo que se dedicó durante su juventud en Madrid.
En 1950 visitó Gran Canaria para conocer a su familia paterna. Allí conoció también al poeta José María Millares Sall, que se convirtió en su esposo dos años más tarde. Con él fundó la revista literaria “Planas de Poesía”. Durante la dictadura se mudó a Madrid y regresó en 1974 a Gran Canaria, donde fallece en el año 2003.

Fue poeta y narradora, pero también cantante. Durante su juventud se dedicó al teatro y a la ópera. Además, escribió canciones. Algunas de estas canciones (“Amor de los veinte años”, “Paloma si yo tuviera”, “Desde que tú me dejaste” o “Noche en el mar”) fueron grabadas en el año 2000 por el grupo “Maky Curbelo y San Borondón” en Homenaje a José María Millares y Pino Betancor.

 

 

De Primeros poemas

Yo no me pertenezco. Soy sólo del camino.
De ese largo camino que invita a no volver.
De los anchos desiertos y las blancas estepas
donde olvida el espíritu la realidad de ser.

Amo el mar indomable, su belleza rebelde,
verde extensión de agua que de mi alma se adueña.
Y amo un claro lucero, lejano, palpitante,
que altivamente solo, en el espacio sueña.

Amo lo que es arcano, lo que quizá no existe.
La distancia me llena de una vaga ansiedad.
Me atrae lo indefinible, lo que se llama: lejos,
como atrae a las naves la azul inmensidad.

 

De Manantial de Silencio

MARZO

Las rosas que aún no nacieron
van meciéndose en el aire.

Mi amor, espejismo rojo,
juega a morirse en la tarde,

y tu rostro, ya mi rostro,
parece el rostro de nadie.

Araña de luna, el tiempo,
teje nuestras iniciales.

 

De Cristal

HE VENIDO

He venido hasta ti a través de los siglos,
con la sombra del lirio y la luz de la espiga.
He venido hasta ti desnuda del pasado,
desnuda de mi nombre y ausente de mí misma.
Verde como las uvas, eterna como el agua,
te traje entre los labios un murmullo de viento.
He venido hasta ti desde todos los mundos
para darte las rosas amarillas del sueño.

Errante como el aire que se quiebra en la hojas
de los árboles altos, en los jardines viejos,
me acerqué descubierta de risas y jazmines
hasta tocar la arena sedienta de tu cuerpo.

He venido hasta ti para que el cielo fuera
cómo tú lo forjaste y para que tus brazos
recogiesen las lluvias de todos los abriles
y una luna de estío cantase entre tus manos

He venido hasta ti sin conocer el alba,
para llenar de estrellas tu boca adormecida,
para darte lo blanco de todos los misterios
y el rojo hecho alborada de todas las heridas.

 

De Las oscuras violetas

PRIMER SUEÑO

Si pudiera volver al primer sueño,
a la primera espuma, al primer hálito,
redescubrir la luz con ojos nuevos,
acariciar la flor con nuevas manos.

La hierba primitiva, siglos verdes,
espacios verdes por mi piel rodando.
Los pájaros de entonces, los de siempre,
con sus alas de luz en lo más alto.

Sentir la sangre golpear de nuevo
en el pequeño pulso acelerado,
y hablar con un lenguaje puro y fresco.
Y reinventar palabras, risas, cantos…

Si pudiera volver al primer sueño,
tú serías de nuevo el primer llanto.

 

De Luciérnagas

IMAGEN de un país que ya no existe.
Las largas avenidas del insomnio
poblándose de sombras y de sueños.
Los pájaros nocturnos
invadiendo
la arena de mis ojos.

 

De Las dulces viejas cosas

LA FALDA

Esa falda de tela desvaída,
tantas veces lavada, usada, poseída,
se ciñe a mi cintura
tan impalpablemente,
que casi ni la siento resbalar

suavemente, rozando mis caderas.
Y esa blusa gastada
de la que tú te ríes
cuando me la ves puesta,
ofrece su caricia más íntima

a mis senos, ahora no tan altivos,
como ella, no tan nuevos.
Ay, las cosas gastadas
por el tiempo y la vida,
se han hecho tan amigas

de mi cuerpo,
que cuando estoy cansada
nada me reconforta
como su suave tacto,
tan cálido y sereno.

El gran armario guarda
las ropas más preciadas.
Oscuros terciopelos,
suaves sedas de Italia.
Los hermosos vestidos
conque te gusta verme.

Pero ahora estamos solos
en la dulce penumbra
de la tarde que cae.
Perdóname que elija

entre el placer de verme
hermosa ante tus ojos,
esta humilde alegría
de verme como soy.

 

De Dejad crecer la hierba

1
El tiempo se detuvo y de repente
quise hablar con vosotros,
niños del mundo.
De este mundo en peligro de ser aniquilado.
De esta gran rosa azul
amenazada.

2
Quise hablar con vosotros,
como habla la hierba con el viento,
como habla la lluvia
con la tierra.

3
Quise deciros tantas,
tantas cosas…
Claras, precisas,
como sois vosotros,
espigas verdes creciendo bajo el sol.

4
Espigas nuevas
apuntando a las nubes,
rientes amapolas
despeinadas
por las ligeras aguas de verano.

6
Dejad que crezca el árbol,
que siga siendo
la casa de las aves,
susurrante verdor
de los caminos.

7
Dejad crecer la hierba,
que los campos no dejen
de ser mares de espigas,
alfombras de olivos verde – gris,
tapices de rosados almendros.

8
Dejad creced la hierba…!

Que el agua saltarina de los ríos
vuelva a ser lecho puro
donde vivan los peces,
líquida agua marina
entre los labios.

9
Dejad creced la hierba…!

En este mundo nuestro,
planeta azul y verde,
pudiera de repente apagarse la vida.

11
La tierra es nuestro hogar,
y es para todos.

Los pueblos son estancias
de un único edificio
que debéis preservar de la ruina.

15
Extended vuestras manos,
que no halla ningún muro
que entorpezca los pasos.

Alargad bien los brazos,
porque en la otra ribera
hay también otros niños
que cantan y que ríen
y que lo mismo juegan.

16
Y más allá otro niño,
tiene solo una rama,
o unos cuantos guijarros,
pero son tán bonitos…!

Y un globo, si lo sueltas,
puede volar tán alto…!

17
Pero también hay niños
que no ríen ni saltan,
que por todo juguete
le ponen en las manos,
en sus pequeñas manos,
un fusil negro y frío.

18
Ya no hay cometas rojas.
Ya no hay balones blancos.
Ni siquiera una rama,
ni pequeños guijarros.

19
Sólo pequeñas balas,
sólo pequeños llantos,
y unos ojos, aún nuevos,
donde habita la muerte.

20
Ahora que sois jóvenes,
que el corazón se ensancha
con versos y canciones,
aprended el lenguaje de la paz.

El ritmo del amor
y la ternura.

21
La ternura es hermosa
en el hombre,
no sólo en la mujer,
así como el valor es oficio también
de las mujeres.

Con ternura y valor
vais a salvar al mundo.

22
Con ternura y valor
vais a salvar la vida.

Pues que si Dios existe,
Dios está con vosotros,
niños del mundo.

SE HA DICHO SOBRE ELLA…

Por el conjunto de su obra poética puede afirmarse con seguridad que Pino Betancor es una de las voces femeninas más importantes de nuestras letras en la segunda mitad del siglo XX, y que, vista en su conjunto y a través del tiempo, su palabra osciló entre sus dos núcleos temáticos más persistentes: el amor y la preocupación social, el contenido romántico y su compromiso y solidaridad con el tiempo que le tocó vivir, facetas sin dudas de un mismo instinto de comunión con todo que fueron hilándose en sus versos con un perfecto manejo de la rima, del ritmo y la cadencia. Alicia Llarena. Prólogo a La Memoria encendida.

La obra de Pino Betancor es el diario de un jardín que, a puerta cerrada en ocasiones y en el primor del cielo abierto en otras, ofreció la viveza de su amor, el candor de su deseo y la pena y la frustración de los años más dolorosos de su existencia. Daniel María. Prólogo a sus Obras completas.

 

 

 

Pino Betancor expresó en sus poemas una particular visión femenina. Es interesante su poema “La falda”, porque en él se refleja la presión ejercida sobre las mujeres con respecto a su aspecto físico. Pareciera que las mujeres han de lucir siempre perfectamente arregladas, como si fueran un objeto de expositor. Pino Betancor, en cambio, reclama la comodidad de su falda vieja como metáfora de su auténtica identidad, frente a la belleza artificial.

LA FALDA

Esa falda de tela desvaída,
tantas veces lavada, usada, poseída,
se ciñe a mi cintura
tan impalpablemente,
que casi ni la siento resbalar
suavemente, rozando mis caderas.

Y esa blusa gastada
de la que tú te ríes
cuando me la ves puesta,
ofrece su caricia más íntima

a mis senos, ahora no tan altivos,
como ella, no tan nuevos.

Ay, las cosas gastadas
por el tiempo y la vida,
se han hecho tan amigas
de mi cuerpo,
que cuando estoy cansada
nada me reconforta
como su suave tacto,
tan cálido y sereno.

El gran armario guarda
las ropas más preciadas.
Oscuros terciopelos,
suaves sedas de Italia.
Los hermosos vestidos
con que te gusta verme.

Pero ahora estamos solos
en la dulce penumbra
de la tarde que cae.

Perdóname que elija
entre el placer de verme
hermosa ante tus ojos,
esta humilde alegría
de verme como soy.

 

 

Biografía

http://www.academiacanarialengua.org/archipielago/pino-betancor/quien/#start

Artículos críticos
http://anuariosatlanticos.casadecolon.com/index.php/aea/article/view/550/550

Enlace a sus obras digitalizadas:
Luciérnagas: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/70718
Manantial de silencio: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/1570
Los caminos perdidos: http://www.mdc.ulpgc.es/cdm/ref/collection/MDC/id/1265

Canciones escritas por Pino Betancor y Agustín Millares, interpretadas por Maky Curbelo y y San Borondón: https://www.youtube.com/watch?v=H3Bf-GGM71g

 

 

Durante toda su vida, Pino Betancor escribió una generosa cantidad de obras. Su primer poemario, Manantial de silencio, data de 1951. A esta obra se añadieron las siguientes:
• Cristal (1956).
• Los caminos perdidos (1962).
• Las moradas terrestres (1976).
• Palabras para un año nuevo (1977).
• Las oscuras violetas (1987).
• Las playas vacías (1991).
• Nada más que esa luz (1995).
• Luciérnagas (2000).
• Las dulces viejas cosas (2001).
• Dejad crecer la hierba (2002).

A esto deben sumarse sus poemarios inéditos, algunos de los cuales fueron recogidos en el volumen La memoria encendida (poesía inédita) y publicados en 2003 por Alicia LLarena. En 2017 se publicó su poesía completa en el volumen Nada más que esa luz. Poesía completa (edición de Daniel María), en el que se incluyen otros poemas inéditos.

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

3º ESO

  Recursos de la SA

Pino Ojeda

Texto: Covadonga García Fierro

Pino Ojeda Quevedo

(Teror, 1916- Las Palmas de Gran Canaria, 2002)

«Dejadme con mis alas»

 

¿QUIÉN FUE?

María del Pino Ojeda Quevedo, conocida como Pino Ojeda, fue una importante escritora y artista plástica que cultivó los géneros poético, narrativo, teatral, pictórico y escultórico. También cursó estudios de Música.

Pino Ojeda se aficiona a la lectura cuando aún es una niña, gracias a la biblioteca de su padre. Una de las primeras obras que lee es Las mil y una noches. En los años veinte, estudia en un colegio público, y durante su adolescencia continúa formándose en todas las materias que le interesan, si bien no le es concedida titulación alguna, puesto que cursa los estudios en la modalidad de libre oyente. Pronto comienza a soñar con convertirse algún día en maestra. Pino Ojeda tuvo siete hermanos, de los cuales fallecieron seis a edades muy tempranas. Estas muertes se traslucen en algunos de sus poemas. A los catorce años de edad conoce al que sería su marido, Domingo Doreste Morales, y en 1930 fallece su padre, hecho que constituye otro duro golpe en la vida de Pino Ojeda.

Durante la República, su profesor de Literatura en bachillerato es Agustín Espinosa, referente clave del surrealismo en lengua española. Además, complementa sus estudios con clases particulares de Música en el Ayuntamiento de Las Palmas, de la mano del profesor Andrés García.

En 1937, Pino Ojeda y Domingo Doreste se unen en matrimonio, tras siete años de noviazgo. Nueve meses más tarde del casamiento, el marido es llamado a filas para servir en el frente de batalla de Extremadura, en la Guerra Civil Española. Pocos días después de aquella marcha que se sabe ya sin retorno –el marido anuncia a Pino Ojeda que no piensa matar a nadie, que irá a la guerra con su arma descargada– nace el hijo de ambos, Domingo. Efectivamente, en marzo de 1939, Pino Ojeda recibe la noticia de que su marido ha fallecido. Este mismo mes escribe su primer poema, “In memoriam”, en el que recuerda los momentos previos a la partida de su esposo.

En 1944, Pino Ojeda conoce a Juan Ismael, artista que será, ya para siempre, como un hermano para ella. Juan Ismael es quien introduce a Pino Ojeda en la revista tinerfeña Mensaje (1945-1946), dirigida por Pedro Pinto de la Rosa. Aquí da a conocer sus primeros poemas nuestra autora.

En 1947, Pino Ojeda retoma y amplía sus estudios de arte en la Escuela Luján Pérez. Además, en la década de 1960 accede a las Academias Municipales de Las Palmas, cuando ya es una artista plástica reconocida a nivel internacional, para perfeccionar en Dibujo. Durante los años sesenta y setenta logró exponer sus cuadros y esculturas en países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Suecia, Suiza e Italia.

En 1934, Pino Ojeda comienza a trabajar como secretaria en el Sindicato de Exportación de productos agrarios de la zona centro de Gran Canaria; posteriormente, viaja a Tenerife para trabajar, siempre como secretaria, en una oficina de importación y exportación y, tiempo después, en otra oficina perteneciente a una fábrica de materiales de construcción. Este último empleo tuvo que abandonarlo debido al acoso que sufrió por parte de su jefe. Con el tiempo, Pino Ojeda abandona sus estudios y se prepara para el matrimonio y la maternidad, como era costumbre en la época. Sin embargo, tras el fallecimiento de su marido, se ve obligada a trabajar para poder salir adelante y cuidar de su hijo.

En la década de 1940, Juan Rodríguez Doreste, un familiar, pide un préstamo para que Pino Ojeda pueda abrir una librería (recordemos que, durante el franquismo, las mujeres no tenían derecho a solicitar personalmente un préstamo; ni siquiera a abrir una cuenta bancaria). Se trata de la librería Flores y Libros, situada en la calle Luis Morote, a la altura del Parque Santa Catalina. Gracias a este negocio, Pino Ojeda logra superar la angustiosa situación económica que vivió durante los primeros años de viudez. Además, es en esta época en la que comienza a indagar en la creación plástica.

Entre 1952 y 1955, Pino Ojeda funda y dirige todos los números de la revista Alisio. Hojas de poesía. En ella publican sus textos numerosos poetas procedentes de toda la geografía canaria y española e, incluso, el poeta francés Louis Emiè. Entre los nombres más destacados de esta revista, citaremos aquí a Vicente Aleixandre y Juan Ramón Jiménez (ambos premios Nobel de Literatura), Carmen Conde, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Gabriel Celaya, Ángela Figuera o Angelina Gatell. La labor de Pino Ojeda como editora fue importantísima.

En 1958, y tras verse obligada a traspasar la librería Flores y Libros y a cesar las entregas de la revista Alisio por motivos económicos, Pino Ojeda monta su propia sala de arte en Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de la Galería Arte, situada en la calle Sagasta, 64, en la Playa de Las Canteras. Así, se convierte en la primera mujer en Canarias que crea este tipo de negocio: un espacio dedicado, de forma exclusiva, a la venta de arte y a las exposiciones individuales y colectivas, tanto de pintores canarios como de artistas nacionales y extranjeros.

A partir de 1970, Pino Ojeda dedica los últimos años de su vida laboral a trabajar en una Administración de Loterías, trabajo que no la hacía feliz. De hecho, uno de sus poemarios, El derrumbado silencio. Poemas del exilio, escrito en 1971, hace referencia a este trabajo que la hacía sentir como una “exiliada” del mundo de la cultura y las artes. Aun así, en su tiempo libre nunca dejó de crear. Siempre continuó aprendiendo y experimentando con nuevas formas de creación.

¿QUÉ OBRAS ESCRIBIÓ ?

En 1947, la revista Mensaje publica el primer libro de poemas de Pino Ojeda, Niebla de sueño.

De 1951 data la obra de teatro El río no vuelve atrás (inédita) que Pino Ojeda estuvo a punto de estrenar en 1956 en La Buhardilla (Barcelona), lugar en el que solían reunirse los intelectuales catalanes de la época y que acogía representaciones teatrales. No obstante, el estreno se ve truncado por el fallecimiento de Diego Asensio, director del espacio, como consecuencia de una tuberculosis.

En 1953, la escritora grancanaria logra el primer accésit en el premio Adonais con su poemario Como el fruto en el árbol, que será publicado en 1954. Este galardón, el más prestigioso del país en poesía, favorece que la autora empiece a ser reconocida a nivel nacional dentro del gremio de escritores, realizando lecturas y recitales en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, donde refuerza sus lazos de amistad con los autores españoles de postguerra.

En 1954, Pino Ojeda resulta finalista del premio Nadal con su novela Con el paraíso al fondo, que permanecerá inédita hasta 2017. De 1954 también datan algunas obras de teatro inéditas, como El hombre que se quedó en la guerra y El gran cobarde.

En 1956 Recibe el premio Tomás Morales por La piedra sobre la colina, un extenso poema dividido en doce estancias que no se publicará hasta 1964.

Su siguiente poemario, El alba en la espalda, se publica en 1987, y en su edición se incluye una carta de Juan Ramón Jiménez dirigida a Pino Ojeda. El mismo título, de hecho, está inspirado en el verso juanramoniano “ya te da el alba en la espalda”.

En 1993 se publica El salmo del rocío, libro de poemas que obtuvo el Primer Premio Mundial de Poesía Mística, convocado por la Fundación Fernando Rielo en 1991.

Póstumamente se publica el poemario Árbol del espacio (2007), ilustrado por Plácido Fleitas y Juan Ismael.

En 2017 se publican la novela Con el paraíso al fondo y el poemario El derrumbado silencio. Versos del exilio; y en 2018 el Gobierno de Canarias dedica el Día de las Letras a Pino Ojeda, como reconocimiento a su trayectoria.

Poesía 

OJEDA, Pino (1947). Niebla de sueño. Tenerife: Ediciones Mensaje.

_____ (1954). Como el fruto en el árbol [1953]. Madrid: Rialp.

_____ (1964). La piedra sobre la colina [1956]. Tenerife: Tagoror de Ediciones.

_____ (1987). El alba en la espalda. Madrid: Ediciones Torremozas.

_____ (1993). El salmo del rocío [1991]. Madrid: Fundación Fernando Rielo.

_____ (1997). Antología poética (Ed. Sebastián de la Nuez). Las Palmas de Gran Canaria: Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

_____ (2007). Árbol del espacio. Las Palmas de Gran Canaria: Archipliego/Domibari.

_____ (2016). Obra poética (Ed. Blanca Hernánez Quintana). Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo de Gran Canaria.

_____ (2017). El derrumbado silencio. Versos del exilio [1971]. Las Palmas de Gran Canaria: Canarias eBook.

Novela

OJEDA, Pino (2017). Con el paraíso al fondo [1954]. Las Palmas de Gran Canaria: Canarias eBook.

Teatro

Morir solo una vez [1950, inédita]

El río no vuelve atrás [1951, inédita]

Razones para morir [1951 inédita]

Píramo y Tisbe [1951, inédita]

En la hora de la verdad [1951, inédita]

El hombre que se quedó en la guerra [1953, inédita]

El cuadro del niño dormido [1953, inédita]

Caleidoscopio [1954, inédita]

El gran cobarde [1954, inédita]

Antologías colectivas

BOURNE, Louis (1992). Contemporary Poetry from the Canary Islands.  Londres:  Forest Books.

CASANOVA DE AYALA, Félix (1989). Los mejores poemas de ayer y hoy. Tenerife: Centro de la Cultura Popular Canaria.

CONDE, Carmen (1954). Poesía Femenina Española Viviente. Madrid: Arquero.

DE LA NUEZ, Sebastián (1986). Poesía canaria (1940-1984). Santa Cruz de Tenerife: Interinsular Canaria.

_____ (1993). Literatura canaria contemporánea. Las Palmas de Gran Canaria: Edirca.

HERNÁNDEZ QUINTANA, Blanca (2003). Lunas de la voz ausente: antología de escritoras canarias de la primera mitad del siglo XX. Tenerife: Baile del Sol.

_____ (2004). Desde su ventana. Antología de poetas canarias del siglo XX. Madrid: Ediciones La Palma.

_____ (2008). Diccionario de escritoras canarias del siglo XX. Tenerife: Ediciones Idea.

JIMÉNEZ FARO, Luz (1975). Poetisas españolas. Antología general. Tomo III: de 1940 a 1975. Madrid: Torremozas.

LÓPEZ ANGLADA, Luis (1955). Panorama poético español (1939-1964). Madrid: Editora Nacional.

MILLÁN, Rafael (1955). Antología de poesía española. Madrid: Editorial Aguilar.

QUINTANA, José (1970). 96 poetas de las Islas Canarias. Bilbao: Comunicación Literaria de Autores.

RAMÍREZ, Víctor y FRANQUELO, Rafael (1986). Literatura canaria. Antología de textos. Siglo XVI al XX. Las Palmas de Gran Canaria: Imprenta Pérez Galdós.

ROMANO COLANGELI, Maria (1964). Voci femminili della lirica spagnola del 900. Bolonia: Patron.

  1. AA. (1969). Antología general del Adonais (1943-1968). Madrid: Rialp.
  2. AA. (1995). Alisio. Hojas de poesía (1952-1955). (Ed. Pino Ojeda). Las Palmas de Gran Canaria:  Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

Bibliografía sobre la autora

COELLO HERNÁNDEZ, Alejandro (2017). “La poesía de Pino Ojeda: `si mi poesía pregunta, mi poesía contesta´”. En Fogal, núm. 13 (s/p). Tenerife.

GARCÍA FIERRO, Covadonga (2015). “Pino Ojeda: perfil polifacético”. En Cuadernos del Ateneo, núm. 34 (pp. 58-61). Tenerife: Ateneo de La Laguna.

_____ (2016). “Pino Ojeda y las voces poéticas de postguerra. La revista Alisio. Hojas de poesía”. En Revista Nexo, núm. 13 (pp. 13-26). Tenerife: Instituto de Estudios Hispánicos.

_____ (2016). “Pino Ojeda o la victoria del amor”. En Cuadernos del Ateneo, núm. 36 (pp. 101-106). Tenerife: Ateneo de La Laguna.

JORGE PADRÓN, Justo (1992). “La poesía de Pino Ojeda”. En GAVIÑO DE FRANCHY, Carlos  (ed.). Encuentro de Escritores Canarios (pp. 51-57). Las Palmas de Gran Canaria: Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

PÁEZ MARTÍN, Jesús (1999). “Pino Ojeda y Pino Betancor”. En LÓPEZ, Elsa (ed.). La poesía escrita por mujeres y el canon (pp. 177-198). Lanzarote: Cabildo Insular de Lanzarote.

RODRÍGUEZ PADRÓN, Jorge (1991). “Aspectos de la obra de Pino Ojeda”. En RODRÍGUEZ PADRÓN, Jorge. Lectura de la poesía canaria contemporánea. Tomo I. (pp. 381-401). Islas Canarias: Gobierno de Canarias.

SANTANA DOMÍNGUEZ, Juan Francisco (2009). Pino Ojeda: pintora y poeta. Las Palmas de Gran Canaria: Ediciones Anroart.

VV.AA. (2018). García Fierro, C. (coord.). Pino Ojeda. Te busqué por los sueños. Canarias: Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

 

LEE SU OBRA

Del poemario Niebla de sueño (1947)

¡Cómo quisiera ser tus pequeñas cosas!

El aire que te roza y te acaricia.
El polvo que te sigue y se te posa.
El agua que desciende y te penetra.
La ropa que te cubre y te ausenta
la carne fuerte y olorosa.
El cuello que rodea tu garganta,
yo quisiera ser.
Y quisiera ser tus manos, tus pies.
Pisar donde pisas y tocar lo que tocas.
Ser color y sentarme en tus pupilas.
Ser agua y verterme en tu boca.
Ser luz y en las mañanas
abrir mis dos ventanas
para que a la vida tú te asomes.
¡Ay, cómo quisiera ser para ti la nada

y poderte ofrecer el más allá!

 

Del poemario Como el fruto en el árbol (1954)

 

TE BUSQUÉ POR LOS SUEÑOS

Te busqué por la tierra, por largos
pasillos de seres. Te busqué por las noches,
por calles y sombras, por quietas esquinas
agudas. Te busqué por los días. Nadie
con carne y tacto me descubría tu nombre.

Te busqué por los bosques: altas miradas
rodaron por copas, por ramas, por quietas
palmeras, por viejos pinos lejanos. Pero nada,
nada tenía escrito tu nombre.

Te busqué por las hojas sobre vientres
de campos morenos. Te busqué por los trigos,
por valles y praderas de lirios, por montañas,
por fuentes. Por cada sendero oculto
iba gritando tu nombre.

Te busqué por los mares, por frágiles
barcas de marineros mojados. Te busqué
por algas, por peces, por rocas agudas,
por olas y anchas playas doradas.

Te busqué más abajo, en lo hondo, entre
viejas astillas de barcos remotos. Olvidadas
cartas marinas no decían tu nombre.

Te busqué por estrellas, por nubes,
por albas, por quietos celajes. Te busqué
por los aires, por la luna callejera,
por locas primaveras saltando.

Te busqué por el tiempo, por los siglos:
fríos cementerios no tenían tu nombre.

Tú eras un signo, un signo de ave
y nadie, nadie podría encontrarte.

Te busqué por los sueños:
Por los sueños, tú me estabas esperando.
MENSAJE A LOS HOMBRES
A mis hermanos Ana María y Rafael

Yo no sé por qué los hombres, cuando caminan por la tierra y los bosques,
van rumiando silenciosos sus pequeñas, bajas preocupaciones.
Ellos deberían dejar sus agrias, difíciles conciencias,
en la primera vuelta del camino donde la civilización se expresa.
Allí sobre la dura y cementada superficie gris que habla de dolor,
de sangre interminable.

Los hombres no debieran llevarse al bosque, a la tierra,
sus pesadillas nocturnas,
sus agobiadoras, durísimas contiendas.
Ellos podrían llevar arriba la misma sencilla mirada,
el mismo sencillo gesto de los seres que van a encontrarse.
Sólo una mirada sin pasado, sin ayer, sin retorno.
¡Si los hombres se dieran cuenta de estas pequeñas cosas
y subieran a lo alto libres de ellos mismos,
libres de sus pobres, ligeras ansias!
Si ellos supieran rezar sin voces, dentro de sí, detenidamente, sin prisas.
Si ellos lograran dejar en las ciudades
—llenas de polvo, de ruidos y fiesta—
sus pobres, mentidas palabras.
Encontrarían allá arriba el brazo que les rodeara calladamente la espalda.
Encontrarían la voz que perdieron con el primer desperezo de hombres.
Encontrarían, sí, como partiendo de su propia carne,
el camino que olvidaron cuando sus pobres corazones aprendieron
a maldecir en silencio.

Del poemario La piedra sobre la colina [1956] (1964)

Todo al alcance del deseo trascendido
subiendo hasta iluminarse.
Desbordado como marea que sube y muerde
sin apenas herir
pero hundiéndose en la carne tibia de la orilla.

Todo presente.
Posible entre los dedos que se van alargando
hasta hacer brotar la llama
donde habrán de quemarse.

Qué allí todo.
Qué posible.
Lucha de ansias que se agrandan y purifican.
Lucha del amor por el amor que ya existe.

Todo viviendo.
Abrazándoles alma y materia.
Llenándoles de paz en la espera innumerable.

Qué luz en los ojos buscándose en la distancia.
Qué seguridad fluyendo por la vena
más fuerte del corazón
para que no se les destruya la esperanza.

Del poemario El alba en la espalda (1987)

Siempre esperando.
Desde aquella muerte temprana
cuando aún estaban mis hojas tan verdes.
Qué esperanzada pisaba los campos.
Qué generosa y colmada mi mano.
Qué afanada tras la cosecha.

Noches interminables vigilaban
al viento por si traía un mensaje.
Esperas bajo el sol. Diálogos
con la luna tristísima de invierno.
Y qué dolor bajo el cielo que cubre
tanto silencio,
tanta pregunta sin respuesta.

Van pasando los años.
Nada sobre la tierra.
Ninguna posible esperanza.
Ninguna verdad madurando.
Sólo silencio.

Del poemario El salmo del rocío (1993)

MÍRAME

Mírame
así
pequeña
como
roja
amapola
tan
fugaz
y
sencilla.
Mírame
así
silente
sin
vestirme
en
la
gala
ardorosa
del
tiempo.
Sola
ante
ti
mecida
por
la
brisa
en
la
leve
canción
de
mi
instante
de
luz.

Del poemario Árbol del espacio (2007)

Cierro los ojos. No ambiciono nada.
Brilla el sol, agosta árboles,
destruye simientes. Mi corazón
no oye el rugir del viento.
Estoy serena, en reposo. Sonrío.
Por qué y para qué lucha,
afán y esfuerzo. Para qué
acumular riquezas, sueños, ansias.
Tan ambiciosa entrega, para qué.
Qué ciega he sido. Cómo he caminado
tras las mismas promesas ya destruidas.
Ahora puedo sonreír.
Sutiles pensamientos surgen
de la penumbra, iluminando
la agobiadora sombra.
Qué gráciles separan
verdad y sueño.
Qué intensidad en la idea.
Desde mi mente parten
tiernos coloquios que van dando
vida al silencio.
Todo tiene su valor, su equilibrio.
Nada nace ni vive por sí mismo.
Lo creo y recreo
serenamente.
Camino despacio, viendo partir
los días, tan sugerentes, tan plenos
dentro de mi dominio.

De la novela Con el paraíso al fondo [1954] (2017)

(Fragmento)

Las luces de la avenida le dan de lleno en los ojos. «Fuego y humo. Eso es todo», piensa. «Arder y luego la consunción total. Nace el árbol y más tarde o más temprano el fuego lo doblega y lo devora. Nace el hombre y, cuando al final de la vida lo cubre la tierra y lo envuelve la nada, polvo y cenizas lo asemejan al árbol. Todo es igual. En ese final todo es semejante. En ese principio todo es exacto. Hay una sola diferencia. Los hombres pisamos con la misma indiferencia las hojas de los árboles que las de nuestro corazón. Los árboles, en cambio, nos siguen protegiendo con su sombra a pesar de todo».

«A pesar de todo…», murmura María mirando dulcemente la apacible serenidad de los árboles.

De la obra de teatro El gran cobarde [1954, inédita]

(Fragmento)

MARTHA (sin mirarle): No estoy tranquila.

JORGE (enfadado): Pues nadie lo diría…

MARTHA (con la misma actitud): Sé controlar mis nervios.

JORGE: A veces, pienso que te importa muy poco todo esto…

MARTHA (con sequedad): Ya ni me ofenden tus palabras. Estoy oyéndote decir desde hace más de un mes siempre lo mismo, y a todo se acostumbra una.

JORGE: (irritado): ¡No, a todo no! Yo no puedo acostumbrarme a estar encerrado, perseguido, enjaulado como una auténtica fiera. Tú estás libre, puedes entrar y salir, puedes hacer tu santa voluntad.

MARTHA (muy seca): Llevo el mismo tiempo que tú aquí encerrada.

JORGE: Pero estás libre, andas por la casa sin ningún tipo de temor, no tienes que mirar a todos lados, como si de las paredes fuese a surgir una mano que te agarrase… (Deja la cabeza entre las manos, como es costumbre, en actitud desesperada).

MARTHA: También yo estoy corriendo mis riesgos. El agente me ha dicho que si no descubro tu paradero me detendrán a mí.

JORGE (levantando la cabeza con avidez): Y tú, ¿qué piensas hacer?

MARTHA (sin mirarlo): ¿Qué harías tú…?

JORGE (levantándose airado y con los ojos tremendamente abiertos): ¡Me vas a denunciar! ¡Lo estoy leyendo en tus ojos!

MARTHA (levantando también su cabeza y mirándole fijamente): Y ahora, ¿qué ves en mis ojos? ¡habla! Ahora los tengo delante de ti. Es ahora cuando tienes que decir lo que ves en ellos (al ver la actitud de su marido, que se ha quedado algo encogido y temeroso). Bien, ¿qué es lo que ves en mis ojos, Jorge? ¿No te atreves a hablar? ¿es que no quieres hablar? Pues bien, la que voy a hablar soy yo. ¿Sabes lo que yo veo en los tuyos? ¿Sabes lo que veo yo en tu mirada?, pues te lo voy a decir, Jorge. ¡Odio! ¡Sólo odio! Eso es lo que hay en tu mirada desde que esto empezó. Un odio feroz, tremendo, me miras como si yo fuese el enemigo, como si temieras algo de mí, como si pensaras que yo… ¡sí, no pongas esa cara!, ¡no me engaño!, ¡come! (Entre dientes): si yo fuera capaz de denunciarte…

JORGE (interrumpiéndola): ¡No, no…! Yo no he pensado eso que dices en ningún momento… Eso no es cierto (mirándola al tiempo que se le acerca y se queda parado delante de ella, casi rozándole la cara). No… ¿Verdad que nunca harías una cosa semejante?

MARTHA (mirándole con absoluto desprecio): ¿Verdad que lo has llegado a pensar alguna vez?, ¿verdad, Jorge?, ¿verdad que sí?

(Jorge comienza a pasear de un lado para otro mientras sus ojos se van empañando y sus facciones se ablandan. De pronto, se dirige al sillón y se sienta con la cabeza entre las manos. Mientras, en la habitación, todo ha quedado en silencio.)

LEYENDO CON GAFAS VIOLETAS

En la obra de Pino Ojeda, como se puede comprobar por la selección de textos, hallamos reflexiones enriquecedoras sobre los roles de género y la igualdad.

A modo de ejemplo, diremos que  en la novela y en algunas obras de teatro encontramos a personajes femeninos que desafían los roles de género y las estructuras convencionales del matrimonio (Martha, en la obra de teatro El gran cobarde), adoptan un papel protagonista y luchan por su futuro de manera autónoma y decidida (María, en la novela Con el paraíso al fondo).

PARA SABER MÁS

Enlace a la revista monográfica Pino Ojeda. Te busqué por los sueños (Gobierno de Canarias, 2018)

http://www.gobiernodecanarias.org/opencms8/export/sites/cultura/dlc/documentos/revistaletras2018.pdf

Enlace a la propuesta didáctica para Infantil y Primaria

http://www.gobiernodecanarias.org/noticias/-/m/92396/pino_ojeda_primaria%20(1).pdf

Enlace a la propuesta didáctica para Secundaria

http://www.gobiernodecanarias.org/noticias/-/m/92395/pino_ojeda_secundaria_campos.pdf

Enlace al poema “Te busqué por los sueños”, con voz de Pino Ojeda

Literatura Universal (LIE)

2º Bachillerato

  Recursos de la SA

 

 

 

 

 

 

 

 

Tina Suárez

Texto: Mari  Nieves Pérez Cejas

Tina Suárez Rojas
1971

                                                              “prefiero
ser cabeza de gorgona
que torso de sirena”

 

 

 

Tina Suárez Rojas nace en Las Palmas de Gran Canaria en 1971. Es licenciada en Filología Hispánica y profesora de Lengua castellana y Literatura. Como poeta ha escrito más de una decena de libros y sus poemas forman parte de relevantes antologías. El humor, disfrazado en muchas ocasiones de ironía, es un elemento central en sus versos, gracias al cual la autora construye un universo lírico singular en el que los temas y tópicos propios de la tradición se liberan y se transforman. Su poesía se eleva como un poliedro de seis caras, ofreciéndonos otras realidades en la voz de esta poeta que juega libremente con las palabras y con la emoción que de estas se desprende, porque, tal y como afirma Tina Suárez “a mí me gusta jugar y, al fin y al cabo, la poesía es ante todo, un ejercicio de lenguaje”.
Asimismo, ha participado como poeta y como ponente en encuentros poéticos y revistas literarias nacionales e internacionales en las que ha sido traducida al italiano y al portugués.

 

 

POESÍA

★ De Pronóstico reservado

PITAGÓRICA

«¡Mi pequeña estudianta!»
C. E. de Ory

en la infancia escolar

ese terror a la seño
de cálculo ese desbarajuste
en los números que te restaba
fuerzas para enfrentarte
a pitágoras y multiplicaba
las carcajadas ajenas delante
del encerado

no se te daban los ángulos
compañera
¿quién lo diría?
en ese lento
aprendizaje de teoremas absurdos
tú eras abriéndose paso
entre los catetos del reino
la más bella hipotenusa
en clave de luna

★ De Una mujer anda suelta

MANIFIESTO

Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
GABRIELA MISTRAL

se acabaron el ocio boyante
y la dulce haronía de las tardes
palaciegas
se acabaron los romanceros
que nos enclaustraban
entre almenas y tábanos

no más fijar la esperanza en un
horizonte estéril
en la ficticia polvareda
de algún galope celeste

lleva premura talar cuanto antes
de la herencia paterna las torres
más altas lleva premura
lanzar la rueca contra el firmamento
arrancar de cuajo estas doradas trenzas
cambiar el quadrivium
por los dragones silvestres

infantas sin pecado concebidas
escúchenme todas
el placer es una guerra y el amor
una conquista
tomemos la ballesta y olvidemos
los lirios

las fresas con nata el rubor
de abanicos la languidez sublime
queden atrás las prímulas ceremoniales
que nos prohibieron
decir te quiero con los codos
en la mesa

salgamos a pisarle los talones
a la vida
cortejemos a villanos
seduzcamos a hechiceras

y mueran para siempre mueran
las princesas insufribles de testa
quejumbrosa!

COLORÍN COLORADO

… me vengaré, llorando!
JOSÉ MARTÍ

no le quitabas ojo al horizonte
en las tardes propicias
te jugabas el espinazo sobre las tejas
por descubrir la dirección del viento
abrías los puños de la camisa
se diría que buscando alas
en lugar de manos
tramabas secretitos
con las palomas de enfrente

tu amor me daba en las narices
olores a mortaja
yo por si acaso
fui cultivando espantos
como flores de otoño a fin de que la muerte
no me pillara desprevenida
pero aposté la entereza a que te quedarías
y me jugué la confianza

saliste de mi vida con mesura
aupado en tibios aires de grandeza
se te olvidó por completo
que una vez fuiste batracio
que por el beso de esta estúpida
degeneraste en príncipe

AMOR TRES DELICIAS

mi amigo me invita a cenar
al mandarín risueño

si lo miro atentamente
tiene los ojos un poquitín oblicuos

tal vez en el trecho
que va del rollito imperial
al chop suey de pollo
o quizás en mitad de los litchis
saque a la luz su sabio abolengo
de grullas amarillas confiese
que bebe flor de loto en porcelana
ming que a menudo juega al go
con su sombra chinesca
que se desmenuza la boca recitando
a wang wei o que sabe amasar
pastelitos de mijo las veces
que la luna se torna copa amarga

si lo miro atentamente
tiene los ojos un poquitín oblicuos

puede que de un momento
a otro ilumine mis sentidos
musitando en la velada
que entre algodón y poliéster
guarece un enorme
kylin milenario de fuegos naturales
y ansias devoradoras

ahora mi amigo me acaricia
la rodilla con técnica taoísta

si tenemos un poco de suerte
y el i ching nos da resultado
no cabe duda de que esta noche
su ying mi yang y viceversos
rechinaremos por todo lo bajo
las otras muchas ventajas
de la revolución cultural

★ De Que me corten la cabeza

CUMPLEAÑOS FELIZ

«sabe que no te olvido,
aunque la vida a veces me distraiga»
Arturo Maccanti

todo era bajar hasta tu casa

escapar de puntillas
sobre los adoquines del pueblo
llegar a la playa
inundada de luna

eran tus malvasías en mi cesto
el jable haciéndonos hueco
en la oscura complacencia
de tenernos tan cerca

era todo un susurrar a tientas

unas felicidades mi vida
y un quererte mucho ¿recuerdas?
y un saberme a poco

★ De El principio activo de la oblicuidad

FOR SALE

por ahí anda eva

su hijito caín de la mano
y el canastillo de pomas
sobre la cabeza

dicen que deja atrás
en cartel de inmobiliaria
una tentadora
ganga edénica

finca rústica
adán adosado
paraíso en venta

★ De Las cosas no tienen mamá

TE FARURU O LAS DELICIAS DE TU ALCOBA

En algún lugar de Tahití, a la entrada de su
casa, Gauguin o Taata vahine -hombre-mujer,
como lo llamaban los indígenas por su
melena larga- había escrito: Te Faruru,
esto es, Aquí se hace el amor, en maorí.

Aquí se besa, se acaricia, se saliva, se lubrica
aquí se araña, se desgarra, se llora, se moquea
aquí se muerde, se grita, se suda, se eyacula
aquí violencia y ternura, aquí el incendio
aquí el placer de ser cuerpo
aquí ves dios al desnudo
aquí da gusto morir
aquí me quedo
te faruru.

DESAPERCIBIDA

Aunque es probable que jamás te hayas dado cuenta
hay un beso mentolado uncido a tus labios
un ayer reflectante en tu ojo derecho
una díscola costumbre en tu mano zurda
una vaga caricia más allá de tus gatos
una góndola perdida entre tu correspondencia
un poco de laurisilva sobre tu tostada
un mapa de samotracia enterrado en tu huerto
una cítara colgada dentro de tu ropero
un fanal encendido del pasillo a tu alcoba
una rama de espliego cerca de tu almohada
un llave apolínea debajo de tu alfombra
un nombre que gorgonea al final de tu agenda.

Aunque es probable que jamás te hayas dado cuenta
hay una mujer sentada a la puerta de tu casa.

CONSTATACIÓN DE LA TESIS DE PESSOA

Porque es Amor mentira de poetas
Gaspar Gil Polo

Te equivocas.

No estuvo escrito en mi alma tu gesto
por ti no escribí los versos más tristes una noche
no me deslumbraron tus ojos claros, serenos
no poblé tu vientre de amor y sementera.

No tocaste mi corazón deshecho entre tus manos
no sentí que me hiriera tu llama de amor viva
no justificaste en absoluto mi existencia
no fui yo aquel perro de tu señorío.

No te erigí ángel de amor en una apartada orilla
ni glorioso desatino ni celestial locura
no subiste mi muerte a flor de labio
jamás anhelé en verte buscar la vida.

No remonté por ti los muros de pleberio
no te busqué en la alegría de los pronombres
no hiciste diferentes las golondrinas, las madreselvas
no se durmió la voz en mi garganta tras tu partida.

Cuando sobre mí caiga la postrera sombra
seré un despojo más bajo la tierra,
sin llama ni memoria, un pulso fenecido,
porque te juro que confundes el metal de mi querencia,
que te pierdes en la niebla que ocasiona tu delirio:

yo no te he amado nunca, mi amor, nunca
yo nunca te he querido, vida mía.

CODA
(SOBRE UNA ADAPTACIÓN DEL ECLESIASTÉS)

En otra parte, el amor me espera…
Olivia Rois

Hay tiempo de comenzar y tiempo de poner fin.
Tiempo de interrumpir y tiempo de reanudar.

Hay siempre un tiempo para amar.

Y un tiempo de amar las ganas de seguir amando.

★ De Delirografías de un pequeño Dios

IX

¡Lázaro, escucha al Poeta!

Si el Amor no tiene voz
no se idolatra
no se nombra el Amor
se entenebrece
si no hay susurros que lo acaricien
rumores que lo pronuncien
quejidos que lo desgarren
reclamos que lo alborocen
si no se dice,
sin un balbuceo no prende apenas
su voz silábica,

la voz agoniza en las simas
de lo innominable,
y Amor se olvida y adolece.

¡Lázaro, levántate y habla!
Deja el silencio a la Muerte.

★ De Mi corazón es un cubo de Rubik desordenado

LOS OTROS CUENTOS

Caperucita la roja emprendió la huida de madrugada
en un despiste inadmisible del pelotón de fusilamiento.

A las juventudes aldeanas
queda terminantemente prohibido
pasar por el bosque sea cual sea su destino.

Loba feroz donde las halla
aprovecha la condenada estos tiempos de cerezas
para asaltar las conciencias con versos de Ho Chi Minh.

¡A desalambrar a desalambrar! es su cántico delirante.

No se dejen en absoluto seducir
que entre el orujo y el bizcocho esconde en la cestita
envuelto en paño de lino su fusil kalashnikov.

Caperucita la roja representa al elemento desestabilizador.

Se recompensará generosamente
a quien traiga sus ojos, sus orejas, sus manos
a quien traiga su lengua corrupta
coleando en bandeja de plata.

PROSA

La prima de Fanny Norcross

«Vivía rodeada de personas mediocres»
—Natalia Ginzburg – Boston, 28 de agosto de 1876

Querida Bonnie Sue:
El viaje de regreso a Boston ha resultado agotador, créeme, no obstante aquí me encuentro otra vez en la casa paterna, aunando fuerzas para retomar mis afanes después de los días de asueto que tan bien le ha venido a esta insobornable migraña.
Tenías razón. El pueblo de Amherst es una idílica postal de praderas verdes salpicadas de impolutas casitas. La brisa lleva esencia de rosas y magnolias… Todavía hoy siento que perfuman mis cabellos, ¿podrás creerlo?
Fanny Norcross fue muy gentil conmigo en todo momento. Tuve además ocasión de conocer a su prima, la tarde que fuimos a visitarla a su preciosa casa, rodeada de unos majestuosos olmos que casi parecían los ángeles custodios de aquella familia.
Te haré una confidencia: la prima de Fanny es tan extravagante que en la primera impresión me desconcertó sobremanera. Salió a recibirnos a la salita de estar —de muy pobre decoración, todo hay que decirlo— con un traje de piqué blanco inmaculado, semejante a un canesú de esos que van bordados con realces de marfil. Mi perplejidad fue aún mayor cuando, como respuesta a mi presentación, ella mostró una sonrisa pudorosa y me entregó una ramita de azalea con un casi imperceptible: «bienvenida a mi hogar, señora». Admito que me costó bastante disimular el estado de extrañeza en el que me sumió aquel ser menudo, de largos bucles rojizos, que más se asemejaba a una visión espectral que a una distinguida dama de Nueva Inglaterra. Claro que a medida que fui acomodándome —ya conoces mi gran capacidad para adaptarme a las situaciones— empecé a verla de otro modo, especialmente cuando tuvo la cortesía de llevarme al invernadero de su jardín, donde aprecié su exquisito gusto por el cultivo de los tulipanes y los lirios, o cuando nos dio a probar sus panecillos de jengibre recién horneados. Mientras tomábamos el té, puedo jurarte que habló tan solo de los petirrojos y de sus hábitos estivales, siempre bajo la atenta mirada de su madre, una anciana paralítica a cuyo cuidado se ha entregado, al parecer, en cuerpo y alma.
Luego, ya casi al final de la tarde, cuando manifesté mi pasión por la repostería, Fanny aprovechó para elogiar las recetas de pudin, buñuelos y compotas de su prima, dado que tan inquietante criatura, según supe, es hacendosa y esmerada en su elaboración.
Así que, en definitiva, lo más destacable de mi viaje a Amherst ha sido conocer a esa rareza que es la prima de Fanny Norcross.
Ah, bueno, y sí, se llama Emily, Emily Dickinson, y creo que además escribe poemas, un fajo de cuartillas cosido con hilo transparente en el que da rienda suelta a sus fantasías de anacoreta… ¡Cielo Santo, imagínatela, ja, ja, ja, ja, ja…! Pero en fin… de todas sus aficiones, esta es sin duda la más irrelevante.
Me despido pues, querida, hasta una próxima vez. Espero verte pronto.
Afectuosamente, Lizzy

 

 

 

“El universo poético de Tina Suárez Rojas es un artefacto complejo que contiene los resortes básicos de la rutina vital: el amor, el desamor, la muerte, la risa de sí misma y la literatura como materia troncal.”

Ángel Sánchez, poeta

“Admiro hace muchos años la capacidad de Tina Suárez para crear imágenes y su dominio del lenguaje desde la sutileza y la ironía, desde la ternura y también desde la sapiencia de una lectora que busca como nadie entre los libros esa poesía que no sigue modas efímeras y casi siempre interesadas.”

Santiago Gil, periodista y escritor

“No nos hallamos ante un poemario con débitos al surrealismo, sino que parte y está radicalmente anclado en el lenguaje, en la búsqueda de una dicción inédita.”

Sabas Martín, escritor

“La poesía de Tina Suárez es inteligencia, es decir, el hecho resultante de la capacidad de entender. Esta comprensión es como el ascenso de un globo aerostático, un ir desprendiéndose de las cargas que impiden el vuelo. Es la cabeza de la Gorgona que se desprende del cuerpo: “prefiero/ ser cabeza de gorgona/ que torso de sirena”. Es la poesía de la fiereza, antes que el canto dulce e hipnótico de la seducción. Adiós a la primavera, a los cisnes, a las flores, a las princesas…”

Joaquín Mª Aguirre Romero
Universidad Complutense de Madrid

 

 

 

“¿Qué va decir el poeta de su poesía…? Hago mía la sabia pregunta de Pedro Salinas. Apenas soy capaz de hablar de mis poemas, preferiría una sencilla presentación formal, estimado lector aquí los poemas, poemas míos aquí el lector.
Yo, que quiere que le diga, no soy ese ser leve, alado y sagrado, en estado de endiosamiento que concibiera Platón, pues para desgracia del célebre griego soy, además, lo que se dice mujer.”
Palabras de la autora en “Poética, que es gerundio”, La Página, Tenerife 1997, p. 82.

Solo con acercarnos a algunos de los títulos de la obra de Tina Suárez podemos inferir la actitud poética de la autora ante la condición femenina, pues la mujer es la figura central de muchos de sus poemas. En ellos la voz de la poeta se alza reivindicativa y transgresora:

“Sucede hombres necios que yo
no me canso de ser mujer bruja y arpía
ni de estar loca
mía es la transgresión
mío es el cauce turbio de las hemorragias
y me preparo para el día en que llaméis
al mundo por mi nombre”

Muchas de las figuras femeninas que la historia ha demonizado asumen el protagonismo literario y se adueñan de los versos. En el poema Ecce Femina, brujas, gorgonas o adúlteras se convierten en mujeres con “licencia poética/ para mataros a todos”; pero también hablan las prostitutas (“hace algún tiempo que en el distrito/ de subura soy meretrix augusta/ a qué ocultarlo”) y las locas… Todas ellas tienen algo que decir. Todas ellas se deshacen de las ataduras de la tradición y reivindican su espacio y su poder. Los mitos se rompen o se transforman: los príncipes se desprenden de su halo de cuento en La pena negra de Blancanieves, Eva vende el paraíso en su poema For sale, las princesas abandonan su aura idealizada (“y mueran para siempre mueran/ las princesas insufribles de testa/ quejumbrosa”). En definitiva, la mujer ya no es un simple objeto poético, una dama lánguida que duerme su protagonismo literario, sino que se erige como sujeto activo de una poesía que juega con el canon imperante y lo deshace:

MI NOMBRE ES CLODIA

pretendes hacerme pasar
a la historia
y a la historia de la literatura
por ser la mujer
que más has amado
la más bella en veleidades
también del imperio la más puta
[…]
quisiera reposada en el triclinio
abandonarme a racimos salaces
sin tener que percibir los ecos
de tus yambos acusicas
deja al menos por jupiter de llamarme lesbia
que no da lugar sino a equívocos
AVE ET VALE CATULO
QUE TE ZURZAN

Tina Suárez Rojas es una escritora “ex- céntrica”, en tanto que su voz dibuja una realidad alternativa, capaz de deshacer el halo sagrado que envuelve la tradición. Esta actitud herética es en ella valentía y acierto:
“He de decir, para empezar, que no me reconozco poeta que vaya por el mundo con la frente en llamas, el aura inmaculada y un noli me tangere al borde de los labios. Soy además, para colmo de males, todo lo contrario de lo que hasta hace poco se tildaba de poetisa (aunque respeto sinceramente a todas aquellas colegas que hoy reivindican ese vocablo una vez liberado de sus antiguas connotaciones peyorativas). Quiero decir que mi naturaleza femenina, mi condición femenil, el factor cultural de mi feminidad – el cual me impone una serie de rasgos al parecer consustanciales a mi sexo- en ningún momento, me ha hecho naufragar en ese terrorismo del alma que es el sentimentalismo o, en el peor de los términos, la sensiblería, atribuidos más de una vez a la también denominada mujer que escribe versos, y a través de los cuales se pretende definir un estilo prototípicamente femenino con una suerte de categorías genéricas como son la intuición, la sensibilidad, el pudor, o la sutileza… A propósito de todo esto, comenta Laura Freixas que una poeta resulta anti-natural o, según sus propias palabras, “cae en lo monstruoso” -y desde mi punto de vista esta feliz caída podría resultar un claro síntoma ex-céntrico- cuando desacraliza la sexualidad, revisa y reinterpreta arquetipos y mitos femeninos (la femme fatal, la virgen, la lesbiana, la suicida…), cuando reclama como sujeto de deseo el cuerpo masculino, y no se centra en lo íntimo y lo privado de su condición femenina.
Algo de monstruosa debe de tener quien les habla cuando cree ante todo en el poder desmitificador de la poesía, cuando creo en su virtud de ser más ávida que comedida y cuando creo en la disponibilidad para hacer de la poesía el más hermoso instrumento de venganza.”

Para finalizar, Tina Suárez opina sobre esta “Constelación de escritoras canarias. Voces para un archipiélago”. La autora afirma que se trata de “un proyecto innovador, de enorme interés y por supuesto necesario. Cualquier propuesta o proyecto de orientación revisionista que sirva para dar a conocer a las mujeres no solo en el ámbito de la literatura sino también de las bellas artes, de la ciencia o del pensamiento, es la mejor forma de reivindicarlas. En el caso de Canarias, esta reivindicación se dignifica desde la triple condición con la que hemos tenido que lidiar: la de mujeres, la de escritoras y la de isleñas ultraperiféricas.”

 

 

➢ AGUIRRE ROMERO, Joaquín Mª (2002). “El arte polifónico”. Madrid: Universidad Complutense
https://webs.ucm.es/info/especulo/numero22/t_suarez.html

➢ SUÁREZ, Tina (2003). La voz tomada: Antología 1996-2003. Tenerife: Ed. Baile del Sol, Colección Plenilunio.

➢ Entrevista realizada por Mª Nieves Pérez Cejas

A principios de abril de 2018 y en el marco del proyecto “Una constelación de escritoras. Voces para un archipiélago” contacté con la poeta Tina Suárez Rojas con el propósito, no sólo de conocer más sobre ella y sobre su obra, sino de acercarme a su labor como profesora de Lengua castellana y Literatura. En esta entrevista Tina Suárez nos habla de la poesía y de la importancia honda de la palabra como “sustancia mágica capaz, no solo de nombrar el mundo, sino de transformarlo”. Y es así que la poeta transmite la palabra a sus estudiantes, transformada en emoción, en la herramienta vital de una literatura que no se resume en “una pila de nombres, títulos y fechas”, sino que representa “otra forma de acceso a la cultura, otra forma de conocernos a nosotros mismos y a los demás”.

Tina Suárez: «La fuerza catalizadora [de la poesía] se me antoja, en determinados momentos, una forma de supervivencia.»

Para empezar esta entrevista nos gustaría conocer algo más sobre su vida. ¿Podría destacar alguna anécdota vital, algún recuerdo, quizás de la infancia, relacionado con la lectura o con el hecho de escribir? ¿Cuándo sintió inclinación hacia la escritura? Mi madre tenía la costumbre de comprarnos a mi hermana y a mí casetes que recopilaban poemas infantiles recitados. Ese fue mi primer contacto con la magia de la palabra poética, precisamente a través de su esencia primigenia, la oralidad.

Durante su etapa como estudiante, ¿Cómo fue su relación con los estudios? ¿Hay algún profesor o profesora que recuerde con especial interés? Tuve la fortuna de tener en 5º curso de la extinta EGB a un profesor inolvidable, don Rafael, que un día a la semana nos proponía –no nos obligaba- aprender de memoria un poema para después recitarlo. Él siempre nos interrogaba de la misma manera: ¿algún voluntario? Al principio, éramos dos, tal vez tres, los niños que recitábamos el poema aprendido. A lo mejor por efecto del contagio y al ser testigos del gusto que suponía a los voluntarios dar voz a aquellos versos, los demás compañeros fueron poco a poco sumándose. Prometo que esos poemas aún viven en mi memoria, me han acompañado a lo largo de todo este tiempo y, de algún modo, me han alumbrado el camino hacia la poesía.

¿Ejerce en la actualidad como profesora de lengua castellana y literatura? Si es así, ¿qué aspectos fundamentales considera que han cambiado desde su etapa como estudiante? Los estudiantes son hijos de su tiempo. El conocimiento y el dominio de las llamadas nuevas tecnologías que hoy traen adquiridos un gran número de adolescentes al comenzar la Secundaria es apabullante. Creo que ese es uno de los aspectos más destacables, porque si bien es cierto que ha traído consigo grandes avances, también ha contribuido a lastrar de forma alarmante el proceso de aprendizaje. Por ejemplo, los alumnos han convertido Internet en el atajo más rápido para elaborar cualquier tipo de trabajo académico, con la fórmula mágica del corto-pego. Ajenos a la polución informativa que abunda en la red, dan por bueno cualquier dato falto de rigor y sin contrastar. Lo que ganan en inmediatez (y escaso esfuerzo), lo pierden en superficialidad. Considero, asimismo, que este vasallaje que rinden los más jóvenes a las redes sociales ha relegado de tal modo el hábito de la lectura que ha terminado por convertirla en una rareza.

Parece que la lectura y, con ella, la palabra, ha perdido interés para el alumnado actual, ¿está de acuerdo con esta afirmación? ¿Cree que debería de reivindicarse el valor de la palabra y del texto como intermediaria entre la persona y la realidad? Sí, estoy de acuerdo, aunque afortunadamente siempre contamos con casos excepcionales representados por esos estudiantes ávidos de descubrir el mundo desde las páginas de un libro. En cuanto a la segunda pregunta, es innegable que formamos parte de una sociedad tecnólatra en la que la influencia audiovisual es poderosísima. Si a eso añadimos que el sistema educativo español no levanta cabeza hace mucho tiempo y que ha contribuido a que se hayan ido diezmando cada vez más las Humanidades (¿a qué altura han quedado las Lenguas Clásicas, la Filosofía o la propia Lengua Castellana y Literatura –antes dos asignaturas independientes y ahora, fusionadas- con su reducción de horas…?), nos encontramos con una situación casi desesperante, porque se evidencia a todas luces que no interesa que los jóvenes tengan acceso al privilegio del saber, que se formen desde la libertad crítica y el refinamiento intelectual. No se apuesta por el desarrollo de una conciencia ética y social ni por el conocimiento de los valores de la tradición occidental que potencian precisamente las áreas humanísticas. Insisto, aquí lo que se impone es la sibilina tiranía de la tecnocracia, con sus títulos protoespecializados, eso sí, y de formación actualizadísima que garantice una rápida colocación en el mercado. Por otro lado, no quiero dejar pasar lo ocasión para lamentar el proceso de burocratización que está padeciendo la enseñanza en detrimento de la práctica docente. Pero en fin… Esa es otra batalla.

Como profesora de literatura, ¿qué herramientas emplea en sus clases para transmitir al alumnado que la lectura es una fuente de placer y de conocimiento? Evidentemente, hago uso de mis herramientas intelectuales para poder ubicar al alumno en el contexto histórico y sociocultural del autor y de su texto, pero sobre todo me valgo de mis herramientas emocionales. A través de ellas, quiero transmitir el amor por la palabra como sustancia mágica capaz no solo de nombrar el mundo sino de transformarlo; quiero hacerles comprender que habitamos una lengua -el español, con la particularidad de sus modalidades dialectales, como es nuestro caso-, una lengua rica, llena de historia y transformaciones, maravillosamente flexible hasta el punto de permitirnos jugar con ella desde ese aspecto lúdico que otorga la experimentación idiomática. Acudo sí, a herramientas emocionales para que abandonen la idea de la Literatura como una materia monolítica y estereotipada cuyos fundamentos son una pila de nombres, títulos y fechas. Intento presentarla como otra forma de acceso a la cultura, otra forma de conocernos a nosotros mismos y a los demás, otra forma de descubrir y descubrirnos a través de historias, de personajes, de poesía. Que sean capaces de comprender que no hay tanta diferencia entre lo que sentían Calisto y Melibea y lo que hoy puedan sentir dos adolescentes deseosos de querer estar siempre juntos; que el tremendo dolor que volcó Miguel Hernández en su “Elegía” podría ser el mismo que cualquiera de ellos sentiría con la muerte inesperada de un amigo; que las cantigas de escarnio ya eran una manera de protestar y sacudir conciencias en plena Edad Media… De eso se trata, de transmitir entusiasmo, esa pasión que nos llevó a convertirnos en profesores de Lengua castellana y Literatura, y en mi caso, en escritora.
Diré también que recurro a la memoria, la tan denostada memoria en los estudios de ESO y Bachillerato. Yo he invitado a mis alumnos a memorizar el estribillo de “La canción del pirata” o incluso las “Endechas a la muerte de Guillén Pereza” y, en este último caso, más de uno lo ha hecho a ritmo de rap. Y ha resultado positivo. Ha sido hermoso, porque me consta que ya no la olvidarán nunca, al menos así me lo han reconocido, cuando al cabo del tiempo me he vuelto a encontrar con ellos. El profesor George Steiner –que me permito citar aquí- así lo expresa en su libro Presencias reales: «Aprender de memoria un poema o un pasaje musical es proporcionar al texto o a la música una fuerza y una claridad que habitan en ellos mismos. Lo que sabemos de memoria se convierte en un instrumento de nuestra conciencia, un marcapasos en el crecimiento y la complicación vital de nuestra identidad. (…) El recuerdo, a su vez, se convierte en reconocimiento. Y en descubrimiento (reconocer es conocer de nuevo)».

No sé si como poeta ha participado en algún encuentro con estudiantes en colegios e institutos. En el caso de que así sea, ¿qué considera que le aporta el contacto con la adolescencia? Y, al mismo tiempo, ¿qué ofrece su poesía a estos jóvenes? Cuando me han invitado a leer ante un público joven, lo primero que me propongo es llevarlos al terreno de la desacralización de la poesía. Me interesa echar abajo apriorismos líricos para que comprendan que no existen temas exclusivamente poéticos sino que todo es susceptible de poetizarse si se busca un equilibrio entre el elemento intelectual (trabajar el lenguaje) y el elemento emocional (hacer verosímil la emoción, sin degenerar en el sentimentalismo). Me complace además transmitirles la idea de que el poeta y el yo poético no tienen por qué ser coincidentes, y que en poesía se puede hacer uso de múltiples fórmulas y recursos para fingir un sentimiento o un estado de ánimo. Generalmente, salgo muy contenta de la recepción que ha tenido la lectura de mis poemas en un auditorio de adolescentes. Suelen tener a favor una gran intuición poética y una oculta necesidad de sentirse conmovidos.

En relación con su obra, ¿podría hablarse de una “biografía vital literaria”, es decir, ¿es su obra una explicación de su vida? La mía es una poesía que no desdeña el simulacro sentimental, cuya representación esté más cerca de la verosimilitud que de la veracidad. Aunque no niego el hecho de que en todo poema subyace un residuo emocional propio, defiendo la idea de que el tono confesional al que invita la poesía, también se nutre de elementos de ficcionalidad. Dicho esto, y en relación a la pregunta de si mi obra es una explicación de mi vida, he de confesar que la poesía es el único camino que conozco por el que mejor sé perderme y por el que mejor sé encontrarme, solamente a través de ella consigo propiciar encuentro con todas las personae que soy y que no soy… Esta condescendencia que la poesía tiene conmigo la vuelve completamente imprescindible en mi vida. Su fuerza catalizadora se me antoja, en determinados momentos, una forma de supervivencia.

¿Cuáles son los temas que más le inquietan? ¿Podría destacarse en su obra alguna temática recurrente? Los temas que me obsesionan son los mismos que se han tratado a lo largo de la historia de la literatura: el discurrir de la vida, tan supeditada al concepto del tiempo; el amor con sus bondades y sus tiranías, y por supuesto ese punto de penumbra y de variable distancia que llamamos muerte. Estos temas convierten al poema no solo en ese espacio ideal para exorcizar mis íntimos demonios sino también para conjurarlos.

 

 

Acércate a la autora en su espacio vital. Toca en la imagen para que visites su lugar de trabajo, lectura, intimidad…

 

 

 

 

 

 

 

 

Tina Suárez Rojas es autora de trece poemarios, cuyos títulos se detallan a continuación:
Huellas de gorgona (Premio de Poesía “Tomás Morales” 1996), Pronóstico reservado (Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Las Palmas” 1997), Una mujer anda suelta (Premio Internacional de Poesía “Gabriel Celaya” 1999), Que me corten la cabeza (2000), El principio activo de la oblicuidad (Premio “Carmen Conde” de Poesía 2002), La voz tomada (2003), Los ponientes (Premio Internacional de Poesía “Odón Betanzos” 2004), Las cosas no tienen mamá (2008), Blas y Catalina tras el Genio de la Ciencia (2010), Brevísima relación de la destrucción de June Evon (2013), Delirografías de un pequeño Dios (2014) de Así habló Sara Trasto (2014) y de Mi corazón es un cubo de Rubik desordenado (2017).
Además, sus poemas han formado parte de destacadas antologías como La nueva poesía canaria (Verbum, 2001), Ilimitada voz: Antología de Poetas Españolas 1940-2002 (Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2003), Archivo de la Poesía Española Reciente de Abel Martín. Revista de Estudios sobre Antonio Machado (2003) o Cambio de siglo. Antología de Poesía Española 1990-2007 (Madrid, Hiperión, 2007), entre otras.

Literatura Canaria (LCA)

2º Bachillerato

Pepa Aurora

Texto: Ana Belén Hormiga Amador

JOSEFA RODRÍGUEZ SILVERA

PEPA AURORA

1946

He aprendido mucho más de los cuentos de brujas, que de princesas

 

 

 

Josefa Aurora Rodríguez Silvera, conocida como Pepa Aurora, nació en Agüimes, en 1946, pero su familia se trasladó a Ingenio y creció en este lugar.

Desde muy pequeña se aficionó a la lectura, lo que le permitió conocer la obra de diferentes autores: Benito Pérez Galdós, Blasco Ibáñez, escritores de la generación del 27 o clásicos como Homero.

Pepa Aurora estudió Magisterio y descubrió así una vocación que ha marcado toda su vida. Durante más de treinta años, Pepa Aurora ha trabajado como maestra, narradora oral y escritora de literatura infantil y juvenil.

También ha participado en múltiples encuentros, presentaciones, talleres, cursos de animación a la lectura, narraciones, congresos, proyectos pedagógicos e investigaciones que han servido para recuperar la narrativa popular y acercar la literatura al entorno de las niñas y de los niños de Canarias, de la Península y de algunos países sudamericanos.

Sus poemas han llegado a diversas escuelas hispanas y centros públicos de Estados Unidos en los que se estudia español, siendo en algunos casos propuestos como lecturas obligatorias. Además, varios libros de poesía de Pepa Aurora se han utilizado para musicalizarlos y para llevar a cabo proyectos musicales en las escuelas.

Su producción poética para adultos también ha tenido mucha importancia, por eso ha sido traducida al inglés y publicada en diferentes calendarios desde 1990 al 2008.

Le han concedido muchísimos premios nacionales e internacionales de poesía, teatro infantil y narrativa:

-Premio Alhóndiga de poesía popular (1985)
-Premio “Anastasia del Pino” al mejor cuento (1986)
-Premio Internacional “del Dicho y el cuento breve” (2008)
-Premio “Chamán”: máxima distinción que concede la Cátedra de Narración Oral (1992).
-Premio de teatro Infantil (Agüimes 2005).
-Premio “El Almendro de las Artes y Las Letras” 2011 en Tenerife.

Además, ha recibido bastantes reconocimientos por su encomiable labor:

-Existen doce bibliotecas infantiles en Gran Canaria y Tenerife que llevan el nombre de “Pepa Aurora”
-El Ayuntamiento de Ingenio decidió que un parque infantil se denominara “Parque de la lectura Pepa Aurora”.
-Fue nombrada “Cachorra de honor” por la Asociación de cachorros canarios.
-Más de cien Comunidades Escolares (padres, profesores, alumnos) le han rendido homenaje.
-Además, ha recibido: el ”Ingenio de oro” de la Fundación Musical Blas Sánchez por su contribución a la cultura; el” Premio Ciudad de Telde a la cultura 2009”; un premio del C.C.P.C por su defensa de la cultura 2009; “La Tarja” en 2010 (Máximo galardón de Solidaridad Canaria) por su defensa de las raíces culturales; el “Cuchillo de oro” por su defensa a las raíces canarias. (2008) del Ayuntamiento de Santa Lucía.
-En el 2017 ha sido nombrada hija adoptiva de Ingenio.

Pepa Aurora es una artista incansable que dedica su tiempo a múltiples labores relacionadas con la cultura: escribe, narra, participa como jurado en certámenes y concursos literarios, investiga, elabora prólogos y ejerce de presentadora o pregonera.

Además, lleva veinte años realizando un trabajo de investigación que consiste en recopilar cuentos de la tradición oral. Los frutos se encuentran agrupados en dos tomos: Cuentos de Brujas, miedos y misterios y Cuentos de la tradición para leer y contar: CCPC- 2000-2016. Pepa Aurora emplea muchas horas en esta labor. Dentro de poco saldrá el tercer tomo, La tradición oral en Canarias (Apuntes para la historia.)

Desde 1989, Pepa Aurora forma parte del grupo de narradores orales hispanoamericanos. Gracias a ello, sus historias y poemas siguen llegando a muchísimos rincones del mundo (México, Colombia. Chile, Venezuela…).

Pepa Aurora confiesa estar muy ilusionada con los dos libros que se publicarán próximamente: una novela juvenil histórica y un libro de poemas.

 

 

Fragmento en el que la autora habla sobre su infancia:

Biografía de Pepa Aurora

Mi infancia se desarrolló en una hermosa villa llamada El Ingenio, pero también pudieron llamarla villa Alisio o villa Fantasía, porque el viento y la creatividad corrían por sus calles empedradas y dejaban rumores y humores de tibicenas y mahios prendidos en los tejados o sobre las mohosas paredes.
Contaban las madres, las abuelas, las tías…las historias subían y bajaban las calles del pueblo sobre las escobas de las brujas o en bellos alazanes principescos…
Tal vez por eso, en cuanto aprendí a leer, abrí ilusionada el primer libro y ya no pude parar… Leí los libros que se guardaba en la biblioteca de mi abuelo y cuando se acabaron, seguí con los de la biblioteca de la Villa y después continué en la ciudad. El único alto que hacía, en el tiempo de la lectura, era para repasar una y otra vez los comic que mis padres me compraban cada semana.
Hace más de cuarenta años que escribo cuentos y poemas, y además recopilo y recreo historias que despertaron mi imaginación y las cuento a los niños. Mantengo la esperanza de que ellos también despierten su creatividad y se aficionen a la lectura con mi trabajo.
He publicado más de trescientos cuentos en más de cincuenta libros y hago poemas con música que permite a los niños jugar, inventar y reinventar su lenguaje cotidiano.

Versos de chocolate, Canarias eBook, 2017

Varios poemas extraídos de diferentes obras:

El mar
De Olas más olas

Parece una manta azul
que envuelve a todas las islas
en abrazo solidario
y les recuerda que es una
sola Tierra.

Al atardecer.
De Al derecho y al revés

El ave,
prisionera de la noche,
detiene su vuelo un instante,
bebe la última gota de la melodía del agua
y se prende en la hojarasca.

Winsurfeando
De Alisios y calimas

El aire parece niña
con alas de mariposa.

El abejeo del viento
juega a ser reina pirata
guiando velas de ensueños
por caminitos de agua.

El aire quiere ser niña
con el alma aventurera.

Ríe el mar a carcajadas
por las cosquillas del viento
y todos vuelan sus alas
soñando mares inmensos

Y el aire se vuelve niña,
corazón lleno de cuentos.

Fragmentos extraídos de sus cuentos:

Cuento Los últimos lagartos
De Cuentos canarios para los más jóvenes

Al amanecer las dunas parecen inmóviles, como un paisaje barnizado. Es un tiempo mágico, repleto de ternura, que las aves marinas aprovechan para pasear y revolcarse en la brillante arena, pero cuando la suave transparencia comienza a enturbiarse alzan el vuelo y sigue la estela plateada de las bandadas de peces.
Un día, una joven gaviota observó que sobre las huellas de trípodes dejadas por sus compañeras había otras más suaves, casi imperceptibles; como si un suspiro dejara un caminito de caricias sobre el polvo dorado.

La caja de las Palabras

La abuela, que no era abuela de nadie pero sí abuela de todos, contaba cuentos en una cocina que olía a plátanos y a papayas. Sacaba sus historias de una cajita de madera antigua que guardaba celosamente.

Tilila

La noche borró los caminos de las ardilla y las aves; pero abrió las verjas para que salieran los animalillos nocturnos. Y mamá erizo, que había salido en busca de alimentos y a estirar un poco las piernas, escuchó el llanto del bebé ardilla.

Las campanas que sonaban solas
De Juana Catalina, la última bruja

Érase una villa alegre y ventosa que se extendía como una falda estampada desde la cumbre hasta el mar.
Sus habitantes tenían todo lo que necesitaban para vivir tranquilos y felices; desde un teatro siempre en movimiento, hasta una tienda que vendía de todo menos chucherías para los niños.
¡Eh, ¿qué cómo es eso? –se preguntarán ustedes.
Pues sí, tal era el respeto de los unos con el trabajo de los otros, que ese privilegio estaba reservado de forma exclusiva a la vieja Andreína.

 

 

Pepa Aurora convierte a los cernícalos y lagartos en maravillosos seres a los que debemos amar y cuidar. Para ella todos los animalillos son buenos y protagonistas de historias.

Salvador Sagaseta en La Provincia, 1984.

Pepa Aurora es una escritora comprometida con su tiempo, y con su profesión de docente, defiende la igualdad, el entorno vivencial y la realidad de las islas. La literatura en Canarias se enriquece con su personalísima pluma. Cultiva la prosa, el teatro y la poesía para los más pequeños de la casa
Es una escritora original que cultiva como nadie la fantasía de los niños, y los enseña a soñar con elementos sencillos a su alcance: una lagartija, una flor, una tabaiba, un monte, un volcán…

Francisco Tarajano Pérez, prólogo de Papá Teide, 1987

Querida Pepita: He leído con mucho gusto todos los trabajos que me has enviado. Me alegra mucho que pidas mi opinión antes de comenzar a editar. No te voy a corregir lo que tienes mal y que podría mejorar el trabajo, ni siquiera te voy a señalar lo que no veo bien. Como profesor tuyo te diré lo que creo debes hacer para que tú misma aprendas y lo mejores:
Primero: Debes leer más y más, sé que conoces mucho la literatura de los siglos pasados, ahora te hace falta conocer a los contemporáneos, y no sólo a los que escriben en castellano sino también a los que traducen su obra. Debes ver diferencias, estilos, formas, oraciones que utilizan…
Segundo: Si te vas a dedicar a la literatura infantil, piensa que es un género poco trabajado y apreciado en España: tal vez porque lo han cultivado poco y tarde. Te aconsejo que leas a esa pléyade de autores hispanoamericanos que han desarrollado una interesante literatura infantil en países como Chile, Cuba o Argentina. Por supuesto ponte al día en lo que hay escrito en España sin olvidar a países como Alemania, Inglaterra o países escandinavos.
Tercero: Debes tener Fortaleza a partir de ahora. Te recuerdo que no existen antecedentes en Canarias del género que pretendes cultivar. Tienes el agravante que el tema que has escogido para comenzar: Canarias, aunque es totalmente necesario para los niños y la escuela, te puede causar disgustos y aislamiento. Procura esparcir tus trabajos. Reflexiona y piensa antes de editar tu primer libro
Ya sabes que estaría encantado de hacer ese prólogo.

Carta de don Francisco Hernández Monzón- Inspector de Enseñanza Primaria a Pepa Aurora, 1978.

Ante el deterioro de la naturaleza, la voz de Pepa Aurora se alza para transmitirnos mensajes de optimismo a través de sus cuentos. Y lo hace con un léxico inundado de canarismos de diversos orígenes (guanchismos, portuguesismos, arcaísmos, americanismos…) dándoles a sus lectores la posibilidad de familiarizarse con nuestra modalidad dialectal.

José Antonio Samper, Epílogo del libro Cuentos Canarios, 1987

Estoy orgullosa de su crecimiento como escritora, su prosa se ha hecho ligera, clara, brillante, tierna, cercana y comprensible para todos los lectores, cualquiera que sea su edad. Sus cuentos defienden la igualdad y valores inamovibles como lealtad, amistad, solidaridad, amor a la naturaleza…
Me admira esa labor silenciosa y menos conocida de investigadora y recopiladora de historias de la tradición oral, de su minuciosidad en la búsqueda de orígenes; y de esa disposición siempre amable a compartir sus conocimientos con alumnos, compañeros, estudiantes varios, y con todas las que le pedimos colaboración.

Carta escrita por Corina Alonso en 1990 sobre Pepa Aurora.

La prosa de Pepa Aurora regala a los niños, y a los no tan niños, alas para llegar a los puntos más lejanos del planeta, recursos para encontrar caminos, palabras para no olvidar acentos. Juega con las palabras a través de los cuentos y los versos. Ella sabe transformar a los Alisios en aves, a las aves en amigos, a los amigos en colaboradores, y lo hace así, encadenando y jugando con las palabras con una admirable agilidad mental. Sus relatos invitan a la reflexión. Cada lectura es una puerta abierta a pasear veredas, a crear y recrear vivencias, a pensar en las pequeñas cosas que vamos dejando atrás y que tanto nos hace falta.

Don Francisco Navarro Artiles, 2002.

«No hay más que leer el índice de este libro para presentir lo que comprobaremos en sus capítulos, se trata de un volumen totalizador, de la concreción explícita y próxima de un proyecto, se trata de un volumen que se volverá insustituible para el maestro (y para padres, madres, abuelos y abuelas) para la escuela, para la formación docente; se trata de un volumen para la reactivación de mucha de la sabiduría acumulada por la humanidad y para la incorporación de saberes varios; para enseñar a imaginar y a relacionar y que tiene que ver con la incorporación y activación de los poderes creadores en todos los aspectos de la existencia.»

Francisco Garzón Céspedes, sobre el libro El lenguaje creativo en la escuela (Experiencias de una maestra,) ,2010

«Lo importante en la obra poética y narrativa de Pepa Aurora, tanto si la leen niños, adolescentes, jóvenes y adultos es que cumple con las tres finalidades de toda obra bien hecha y dignificante- que por desgracia es bastante limitada-:ilumina el entendimiento, estimula el sentimiento y deja constancia fidedigna de la realidad que manifiesta.»

Víctor Ramírez, 2018

 

 

Pepa Aurora ha participado durante toda su trayectoria en diversas iniciativas que han servido para visibilizar el importante papel de las mujeres dentro de la sociedad o rechazar la violencia machista. Recientemente ha colaborado en la elaboración de dos trabajos:

Mujeres con ingenio. Emprendedoras del S. XX.
Igual y diferente.

En sus cuentos también apuesta por la igualdad visibilizando aspectos como la diversidad sexual para recalcar la necesidad de ser tolerantes:

Marina
Del libro La isla de los colores

Cuando la noche dormía su cansancio, Marina se paseaba por los tejados en busca de no se sabe que sueños.
De mayor reafirmó sus diferencias libertarias y no hubo forma de cambiarla. Recordaba a Ulises, el gato siamés del vecino, que un día se atrevió a enamorarla.
Marina y Ulises jugaban como dos sombras bajo la luz de la luna. De pronto, en medio de los juegos, el siamés maulló con un sonido grave y profundo como queriendo imponer su criterio:
-¡Miauuuuuuuuuuu!
Y Marina, que no estaba acostumbrada que nadie le gritara, maulló con extraña voz aguda mostrando sus garras:
-¡ Miaaaaaaggggg)!
El siamés enfadado corrió a su casa y cuando retomó la amistad no volvió a levantarle la voz……

La isla de los colores, CCPC, 2009

 

Carmen
De Iguales y diferentes

-¿Por qué has llegado a casa tan triste? ¿Tienes algo que contarme?
-¡Qué lista eres, abuela! Ya sabes que me gusta competir y jugar con los niños pero no me gusta pelearme con ellos.
-¿Te ha salido algún noviete en tu camino?
– ¡Yaaa,! ¿Cómo lo sabes? ¿Te acuerdas del niño que va a clase de piano conmigo?
– ¡Claro que lo conozco!
– Pues me dijo que yo le gustaba mucho y me invitó a salir con él.
– ¡Pero ese chico es tan joven como tú!¡No tienen edad para andar ennoviados! ¿Qué le contestaste?
– Pues que no, que me gustaba otra persona. Entonces se enfadó, y hasta me dijo que con el pelo corto parezco un marimacho. Me dio tanto coraje que le tiré su carpeta al suelo y se le desperdigaron todas las partituras: ¡Todavía las debe estar recogiendo!
-¡Bueno Ya se le pasará! Seguro que volverán a ser amigos…Pero bueno, mi niña! Esa sí que es una buena noticia: ¿Qué persona es esa que te ha robado el corazón?
– ¡Ay, abuela! ¡Me da mucha vergüenza contarlo! Aunque contigo es fácil hablar.
– ¡Anda, cuéntame!
-Me gusta una niña del colegio. Cada vez que la veo el corazón me late con mucha fuerza. A veces habla conmigo en los pasillos o en el recreo y, cuando la miro de cerca, ella me sonríe y sus ojos azules parecen dos trocitos de mar en un día luminoso. No me gustan los niños, abuela; Bueno, como amigos, sí. ¿Qué me está pasando?

Iguales y diferentes, Anroart, 2018.

 

El sapito Morín

-¿Qué te sucede sapito?
– Desobedecí a mi mamá y no sé volver atrás.
-¡Pobre sapito! No puedo ayudarte, pero te regalaré este sombrero para que el sol no te reseque la piel.
Y siguió barranco abajo corriendo, saltando, casi volando y caminando.
Pintado de mil colores
por el hombre que dibuja flores.
En las ancas
plumas blancas.
En las patas los zapatos
que le regalaron los patos.
Y en la cabeza el sombrero
que le regaló aquel perro.
Me contaron que la primera vez que Morín se bañó en agua limpia junto a su amigo Verdinoso, la felicidad inundó su cuerpo.
Se le diluyeron los colores
pintados por el hombre que dibuja flores.
Con los roces de las cañas de laguna
Se le cayeron las plumas, una a una.
El sombrero que le dejó el perro negro
Se lo regaló a otro perro
Y él se quedó para siempre con los zapatos
que le regalaron los patos.

El sapito Morín, Maresía 2009


http://academiacanarialengua.org/archipielago/pepa-aurora/bibliografia/
https://es.wikipedia.org/wiki/Pepa_Aurora

http://www.folkloredeingenio.com/btn-etnografia-folklore/104-2016/598-pepa-aurora-da-vergueenza-saber-que-los-ninos-terminan-el-bachiller-o-la-eso-sin-haber-leido-nunca-a-un-autor-canario.html
http://www.todoingenio.com/pepaaurora/
http://www.anroart.com/autores/136
http://www.gevic.net/info/contenidos/mostrar_contenidos.php?idcat=25&idcap=236&idcon=1158


 

La producción literaria de Pepa Aurora es extensa. Ha escrito numerosos textos: cincuenta y dos libros en solitario y diez colaborando con otros escritores. Se trata de obras de narrativa infantil y juvenil, poemas, obras de teatro, dichos y ritmos infantiles:

Millo Tierno, Las Palmas de Gran Canaria, Cofima, 1984.
Papá Teide, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1985.
Los Coquitos de mi Ingenio, Ayuntamiento de Ingenio, 1985.
Cuentos de Brujas, Miedos y Misterios en un país sin luz, Ayuntamiento de Ingenio, 1985.
El Tayero, Las Palmas de Gran Canaria, Edirca, 1987.
Cuentos de misterio, brujas y miedos en un país sin luz, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1998.
Los coquitos de mi Ingenio, Ayuntamiento de Ingenio, 1998.
Cuentos canarios para los más jóvenes, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 1998.
Nuevos Cuentos y poesías por Pepa Aurora (Premio “Ingenio de Oro 1999” de la Fundación Canaria Blas Sánchez), 1999
Las isla de las ardillas, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2001.
Historia de una flor, Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2002.
Popó: El escarabajo de las Dunas, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2004.
Los León y Castillo, dos hermanos soñadores, editorial Vegueta, 2004
Marichucena, Interseptem, 2004
Puipana, Interseptem, 2004
La Playa de las Marañuelas, Interseptem, 2004
La morena chipiripi y otros cuentos canarios, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2005.
La caja de las palabras, Septem ediciones, 2006
Cuentos Canarios para chinijos, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2006.
La Lagartija escurridiza, Madrid, Alfaguara infantil, 2007
Un barranco junto a tu casa (ed. bilingüe: «A ravine near your house»), La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2007.
El lenguaje creativo en la escuela: experiencia de una maestra, Las Palmas de Gran Canaria, Anroart, 2008.
Tilila, Septem ediciones, 2008
Dos historias y un escenario, ayuntamiento Agüimes, 2008.
El país de los colores, , La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2009.
El Sapito Morín, editorial Maresía, 2009.
El Monte de Las Brumas La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2009.
Historia de una flor, Editorial Anroart, 2010
Cuentos para niños miedosos, editorial Maresía, 2010.
Juana Catalina, la última bruja de Canarias y sus descendientes en el siglo XXI y otros cuentos, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2012.
Kaweca , editorial Anaya, 2012.
Literatura Infantil y Juvenil en Canarias. Apuntes para la historia, 2012.
Las Montañas de azúcar, Editorial Anroart, 2013.
Pinceladas, editorial Maresía, 2013
Olas y más olas, editorial Diego Pun, 2014.
Cuentos de la tradición oral en Canarias. Misterio, brujas y miedos. La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2015.
Versos de Navidad, Casa de los cuentos, 2015
Versos del derecho y del revés, editorial Diego Pun, 2016.
El retorno de los lobos, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2016.
Cuentos dela tradición oral en Canarias para leer y contar, La Laguna, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2017.
Voces del Malpaís, editorial Diego Pun, 2017.
Versos con Chocolate, editado por la biblioteca y Ayuntamiento de Arucas, 2016 y segunda edición por canariaseBook editores, 2017.

Además ha participado en revistas, recopilaciones y es autora de otros dos libros de investigación:

• La Literatura Infantil en Canarias (Apuntes para la historia), Anroart ediciones, 2012.
• EL Lenguaje creativo en la escuela (Experiencias de una maestra), Anroart ediciones, 2009.

El periódico Canarias 7 publicó en fascículos semanales “Juegos tradicionales en Canarias” en el año 1987.

El Centro de la Cultura Popular Canaria grabó dos CD con cuentos de la autora:

• CD de ocho cuentos grabados también editado por CCPC en 1985
• CD, de doce cuentos grabados en CCPC, 1998.

En 2016, Pepa Aurora participó junto a Luis Rivero Afonso, Lidia Romero y Quico Espino en la elaboración de Mujeres con ingenio. Emprendedoras del S. XX. Se trata de una obra que constituye un reconocimiento social y público al esfuerzo realizado por un gran número de mujeres emprendedoras del municipio Ingenio.

En 2018, Pepa Aurora ha continuado participando en iniciativas encaminadas a fomentar la igualdad. Así, junto a Juan Ramón Hernández, Quico Espino y Oswaldo Martín se ha publicado un libro titulado Igual y diferente en el que figuran tres cuentos de la autora con los que según ella quiere “empoderar a la mujer”.

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

2º ESO

  Recursos de la SA