Inocencia Páez

Texto: Carla Nazco Pérez

(1927-2007)

Y yo te pido Graciosa que el día que yo me muera no me dejes pasar frío, tápame con tus arenas

 

 

 

Inocencia Páez, hija de La Graciosa y amante de sus arenas volcánicas, representante de las mujeres de su isla, admirada y querida por su pueblo, hizo de sus vivencias y sentimientos por su tierra y sus gentes, la fuente de inspiración que dio vida a sus poemas, donde las emociones riman en todos sus versos trasmitiendo el sentir del pueblo.
Nació el 27 de junio de 1927 en la isla de La Graciosa, dedicó su vida al cuidado de los demás y luchó desde muy pequeña para sobrevivir en el medio desfavorable en el que había nacido. No poseía conocimientos en literatura, pero, a pesar de ello, logró convertirse en la mujer poetiza que conquistó el corazón de sus vecinas y vecinos. Una mujer sensible y humilde, que supo transformar sus sentimientos y emociones en poesía. Llevó las vivencias, costumbres y tradiciones de los gracioseros y gracioseras a través del arte de la rima.
Desde muy niña se sintió atraída por la poesía, empezó sus primeros versos a los 12 años, una vez finalizó su formación académica, pero, desde mucho antes, hacía de la rima su método de expresión. Inocencia Páez, definía la poesía como: ‘’la mejor forma que tengo de expresar lo que siento’’.
En la niñez jugó con muñecas y calderos de piedra y cucharas de lapa, además, colaboraba en las labores de pesca y cuidaba de su hogar. En su juventud, realizó un curso de corte y confección, diseñó la camiseta típica de la Graciosa y confeccionó trajes de novia, pero esta actividad la dejó con el paso de los años.
Más adelante, su espíritu inquieto la llevó a formar un grupo de teatro con otras mujeres, Margarona y Agustina. Además, acompañaba a personas enfermas y a participaba en la parroquita de la Virgen del Mar y en la Asociación de Vecinos de la Isla.
Caracterizada por la pasión hacia su tierra, participó en los eventos más relevantes de la isla con poesías improvisadas, visita del rey Don Juan Carlos I, Romería de los dolores, fiestas del Carmen, hermanamiento con Betancuria. Además, con la venida del general García Escámez hizo de portavoz para gestionar las necesidades de la isla, convirtiéndose en un símbolo de esta.
Se han editado y publicado dos libros que recogen las obras de Inocencia: Poemas y El alma de una Isla, aunque se sabe que existen muchas obras más que no han sido publicadas.
A través de la poesía mostraba su amor por los lugares de esta pequeña isla, los versos de cada poema recogen historias y emociones reales que te trasladan a cada momento y lugar descrito. Existe una poesía, a la que llamó Mi Isla, mi sueño, donde queda reflejado el gran amor hacia su tierra y su deseo de permanecer siempre en ella, dedicándole, entre otros versos:
Y yo te pido Graciosa
que el día que yo me muera
no me dejes pasar frío,
tápame con tus arenas
Inocencia, tuvo el don de captar cada detalle de las maravillas de la Isla de pescadores y gente sencilla, quedando plasmados en su obra. Daba voz a su pueblo y disfrutaba creando y consolidando sus poesías con su estilo sosegado y noble. El relato rítmico de la vida cotidiana de las gentes, de las preocupaciones y de las luchas, de sentimientos y emociones, convierten la poesía de Inocencia en un referente sentimental para todas aquellas personas que, como ella, aman la isla. Se conoce a Inocencia Páez como una contadora de historias, recolectora de recuerdos y creadora de ritmos sobre su isla, supo captar con intensidad la belleza del mar, la isla y sus gentes, Identificándose de manera plena con su pueblo. La poesía de Inocencia te traslada a cada rincón que describe, y es que el amor por su tierra queda perfectamente recitado.
El Centro Socio – Cultural de La Graciosa lleva el nombre de Inocencia Páez, como la mujer representante del pueblo. Se consiguió en el año 2000 tras la petición de los vecinos y vecinas de la isla y de la directiva del centro al Ayuntamiento de Teguise.
Inocencia, permaneció toda su vida en la Isla que le dio vida. Finalmente, falleció el pasado año 2007, dejando una huella melódica en el corazón de los gracioseros y gracioseras.

 

 

Disfrutemos algunas de su poesías.

MI ISLA, MI SUEÑO
Eres mi isla Graciosa
tan bonita y tan pequeña
que voy a hacerte una cuna
para yo mecerte en ella

y te cantaré una nana
con una voz de sirena
y un dulce sueño te envuelve
a la luz de las estrellas

y soñarás tantas cosas
que no dices lo que sueñas
por temor de que el futuro
no sea como tu quisieras

Y entre soñar y soñar
las horas han transcurrido
y la noche lentamente
recoge su manto y se ha ido

Y a ti te despertarán
al amanecer la aurora
el canto de las gaviotas
que son muy madrugadoras

Y tu entornarás los ojos
un poco medio dormida
escuchando con el alma
esta alegre melodía.

que estas aves marineras
improvisan cada día
rompiendo con su jolgorio
la triste monotonía

Las Olas lavan tu rostro
y la brisa lo embellece
y tu como pequeñita
te da miedo y te estremeces.

Y ella con galantería
te está diciendo al oído
no llores mimosa mía
que entre mis brazos te abrigo.

Aquí mi pluma se para
y de escribir dejaré
pero antes quiero decirte
algo que debes saber;

En tu regazo nací
en tu regazo he vivido
y en él quisiera morir
para que fueras testigo
cuando mi cuerpo sin vida
exhale el último suspiro.

Y yo con el alma llena
de alegría y regocijo
te pido mi isla Graciosa
lo que nunca te he pedido.

Que el día que yo muera
no me dejes pasar frío
tápame con tus arenas
que me servirán de abrigo.

A LA MÁS VIEJECITA DE LA GRACIOSA
(El alma de una isla)
Hoy se le hace un homenaje
a la Señora Catalina
por el esfuerzo que ha hecho
para luchar en la vida.

Subiendo el Risco y bajando
para poderles traer
la comida de sus hijos
de Haría, Máguez y Yé.

y cuando llegaba a casa
tenía que ir a por leña
para guisar la comida
pues no había otra manera.

y con penas y trabajos
sus siete hijos crió
y hoy está orgullosa de ellos
sin sentir lo que pasó.

Dios le de mucha salud
y a su mente lucidez
para que este homenaje
sepa bien agradecer.

AL VIENTO SUESTE
(El alma de una isla)
Viento Sueste, viento Sueste
El que tanto daño hace
Haciendo tanto destrozo
y quemando lo que nace.

Sujeta un poco las riendas
No vayas tan a galope
y si no quieres sudar
No te pongas el capote

Mira que estamos cansados
De tanto oírte soplar
Con el día y con la noche
No nos dejas descansar

No ronques tanto al dormir
Ni abras tanto la boca
Que nos quieres asfixiar
De tanto como resoplas.

Estate ya quietecito
Se bueno por una vez
Que te compraré un juguete
Para que juegues con él.

A LOS QUE NO QUIEREN EL BIEN PARA LA ISLA
(El alma de una isla)
No quiero ofender a nadie
con lo que voy a escribir
pero me duele en el alma
lo que hace días leí.
Un artículo en el diario
que muy claro dice así
que se dejase la isla
tal como ha estado hasta aquí.

Yo sé que a muchas personas
la Isla no les interesa
sino el sol, las buenas playas
y capturar buena pesca.

Pero les ruego señores
que todos somos canarios
y cuando cojan un pez
de este mar azulado

Se lo ofrezcan al Señor
con creces pidiéndole algo
para esta isla sencilla
de marineros honrados.

Que están quemando sus vidas
para vivir marginados
careciendo en cada instante
de todo lo necesario.

AL HOMBRE Y LA MUJER GRACIOSERA
(El Alma de una isla)
Isla Graciosa pequeña
eres digna de admirar
con tus casitas tan blancas
como una flor de azahar.

Los hombres son luchadores
y trabajan sin cesar
para extraer con anhelo
el fruto de nuestro mar.

y alimentar a sus hijos
que esperan en el hogar
que les traigan su sustento
con amor y dignidad.
La mujer de La Graciosa
tiene roto el corazón
por las ausencias que pasan
sin poder ver a su amor.

y darle aquel fuerte abrazo
con amor y regocijo
que toda mujer desea
para el padre de sus hijos.

Pero llegando las fiestas
tenemos otra esperanza
pues aunque todos no vienen
muchos vienen a la casa.

A gozar de la presencia
de sus hijos y su esposa
que luchan con una espera
mientras él está en la costa.

La mujer con gran cariño
su nido de amor prepara
y lo albea con esmero
esperando su llegada.

Toda mujer graciosera
aprecia con mucho amor
el trabajo que su esposo
realiza con sudor.

La mujer de La Graciosa
con un orgullo sincero
si alguien le pregunta dice
mi marido es marinero

YO MODISTA
(Poemas)
Yo desde muy jovencita
aprendí sola a coser
y me hacía los vestidos
no de tela sino de papel.

Los vestidos los cortaba
por los que me hacía mi tía
pero yo quería aprender
corte tomando medidas.

Un día me preparé
y me fui al pueblo de Haría
para aprender con anhelo
la ilusión que yo tenía.

El corte que prendía
fue el sistema amador
y en pocos días que estuve
todo en mi mente quedó.

Pero un día decidí
irme para La Graciosa
pensando que a mi familia
les pasaba alguna cosa.

Yo bajé el Risco en compaña
de otras chicas que venían
y sin llegar a pensar
lo que al fin ocurriría.

Juan mi hermano no sabía
que yo aquel día regresaba
por eso no fue a buscarme
porque no sabía nada.

Y en una noche de invierno
nos tuvimos que quedar
al soco de una tegala
oyendo el ruido del mar.

Menos mal que una amiga
una manta se compró
y todas nos abrigamos
hasta que el día aclaró.
Son muchas las peripecias
que en esta vida he pasado
y menos mal que mi mente
todavía no se ha turbado.

ÓRZOLA
(Poemas)
Órzola puerto de mar
auxilio del graciosero
cuantas angustias pasamos
cuando atracar no podemos.
Cuando el mar se embravece
y tenemos un enfermo
el corazón se nos parte
por no auxiliarles a ellos.

Menos mal que en tantos años
no ha pasado una desgracia
y con el alma le doy
a nuestro Señor las gracias.

A ver si se solucionan
los problemas de una vez
porque oigo decir que el muelle
muy pronto lo van a hacer.

Sería una gran alegría
y una gran satisfacción
que los barcos atracaran
sin tener ningún temor.

 

 

Inocencia fue una mujer tradicional del medio rural, dedicada al cuidado de los demás, preocupada y dispuesta a tender su mano a las personas más desfavorecidas. Nació en una época complicada. El papel de las mujeres era invisible y no se las valoraba, se consideraba que las mujeres debían dedicarse a las labores domésticas y de cuidados hacia los demás, lo que conocemos como el rol de género asignado socialmente a las mujeres. A pesar de ello, y de las complicaciones que pudo sufrir, Inocencia no se frenó y pudo dar rienda suelta a su creatividad y transformar las historias de La Graciosa. Es un ejemplo de lucha, constancia y confianza en sí misma, que hizo que se atreviera a contar historias de una forma poco común y desconocida en esa época, que supo llenar de belleza y que cautivó a todo el pueblo graciosero.
Además, es una representante de las mujeres Gracioseras, en sus obras visibiliza el valor de las mujeres de su alrededor, así como la lucha y la fuerza de todas aquellas que están ocultas. Fue una mujer empoderada en su época, que consiguió que las condiciones en las que vivía y la falta de oportunidades no fueran obstáculos para lucha por sus ideales y derechos del pueblo.
También, participó en actos importantes de La Graciosa, poniendo en valor a la mujer como poetiza y luchadora, valorizando su papel en la sociedad y siendo ejemplo y referente para todas aquellas personas que han podido disfrutar su obra.
Inocencia fue y es admirada por las mujeres gracioseras que la conocieron y por las que han leído su obra. Amante de su pueblo pesquero y querida por hombres y mujeres del mar, una mujer inquieta y activa que dejó marcado el corazón de un pueblo.

 

WEBGRAFÍA

http://memoriadelanzarote.com/contenidos/20131205144851alma.pdf


https://historiadeteguiseblog.files.wordpress.com/2016/05/inocencia-paez.pdf


Inocencia Páez

 

 

• Poemas – Editado por el Ayuntamiento de Teguise
• El alma de una isla – Editado por el Ayuntamiento de Teguise, 2000.

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

4º ESO

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