Lola Suárez

Texto: Ana Belén Hormiga Amador

Mª Dolores Suárez Suárez

1955

«Si no lees, no pasa nada. Pero si lees, vives dos veces»

 

 

 

María de los Dolores Suárez Suárez, más conocida como Lola Suárez, nació en Arrecife, Lanzarote, el 6 de junio de 1955.
Desde muy pequeña se aficionó a la lectura. Gracias a eso pudo disfrutar durante su infancia con los relatos de Antoñita la Fantástica de la autora madrileña Borita Casas; las aventuras de Guillermo y su pandilla de la escritora inglesa Richmal Crompton Lamburn o los cómics de la colección El Capitán Trueno, creados por Víctor Mora y por Ambrós.
A medida que crecía, pasaron por sus manos obras de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, Emilio Salgari, Julio Verne, Agatha Christie, Jane Austen, Torrente Ballester o Gabriel García Márquez.
En 1973, Lola Suárez se trasladó a Tenerife para cursar Magisterio y Pedagogía en la Universidad de San Cristóbal de La Laguna. Cuando finalizó estos estudios, comenzó a trabajar como maestra y durante más de treinta años se dedicó a esta profesión ejerciendo en varios colegios: Montessori, Finca España, San Benito, El Puerto de la Cruz y Camino de la Villa.

Lola Suárez siempre ha compaginado su labor docente con otras actividades artísticas y culturales. Desde muy joven participó en Marañuela, una revista fundada por docentes en la que se compartían lecturas y experiencias relacionadas con la literatura infantil y juvenil. El primer artículo que redactó Lola Suárez fue sobre Antoniorrobles y apareció en el segundo número de esta publicación. Era la primera vez que la autora escribía para que otras personas la leyeran, con el tiempo aparecería su primer libro. Después de este, vinieron otros títulos que la fueron convirtiendo en una reconocida escritora de literatura infantil y juvenil.
Durante su etapa como docente, Lola Suárez luchó para que las bibliotecas se convirtieran en el centro de las escuelas, había que integrarlas en los barrios para que las pudieran disfrutar el máximo número posible de personas. Esta idea provocó que trabajara por y para las bibliotecas escolares. El proyecto estaba unido, inevitablemente, a fomentar la lectura. Precisamente por eso, Lola Suárez ha participado como autora en el Programa Insular de Animación a la Lectura y Técnicas de Estudio (PIALTE); en muchísimas actividades para editoriales como Alfaguara o Anaya; en presentaciones; en talleres; en diferentes congresos; en diversas publicaciones literarias; en proyectos pedagógicos y en la creación de “El museo de los cuentos”. “El museo de los cuentos” fue una iniciativa que tuvo muy buena acogida pues combinaba la narración oral con una exposición de objetos relacionados con esos relatos (el anillo de barba azul, la manzana de Blancanieves…). Este trabajo se expuso en diferentes lugares como el CEP o la Universidad.
Lola Suárez también ha colaborado en el Festival de Cuentos de Los Silos como ponente y cuentacuentos.

Lola Suárez es una persona muy activa que actualmente participa con frecuencia en diferentes actos culturales y artísticos: encuentros de autor, presentaciones, talleres, congresos cuentacuentos… Además, pertenece a dos clubs de lectura y en uno de ellos es la persona encargada de coordinar esta actividad.
Lola Suárez continúa escribiendo y documentándose para poder elaborar sus obras. La escritora reconoce que sigue sintiendo pasión por la novela del siglo XIX: Tolstoy, Dickens, Benito Pérez Galdós o Émile Zola. Por eso, lee y relee los libros de estos autores sin llegar a cansarse de ellos. También disfruta con las obras de escritores de diferentes nacionalidades: Marta Sanz Pastor, Mo Yan, Stefan Zweig, Evelyn Waugh, Iris Murdoch, John Galsworthy, Henry James o Doris Lessing.

 

 

Disfrutemos con fragmentos de sus obras infantiles:

Juan Cabeza de Nido

Y de repente lo vio: un pajarillo marrón, con las patitas tiernas y torpes y las alas poco mayores que las de una mariposa salía de entre las papas nuevas y se recortaba en la claridad del mediodía que la rendija de la ventana, mal trancada, dejaba pasar.

Ed. Afortunadas. Colección Maresía. 1998

Piojos y tarea

-Oye, ¿crees que la estamos malcriando?-Carmen, preocupada, miró a su marido-, No sé si hemos hecho lo correcto con la tarea…y luego, tu cuñada, con sus tonterías, a veces da en el blanco. ¿Crees que deberíamos ponerle a María otro tipo de ropa?
-¡Carmen! Pero ¿qué tonterías estás diciendo? Tenemos una hija maravillosa: alegre, sana, llena de vida… ¡No quiero que cambie! María es una niña noble, de buenos sentimientos, inteligente…
Carmen se echó a reír.
-¡de acuerdo, de acuerdo! ¡Me has convencido! Tenemos una hija perfecta.
-¡Y tan perfecta!-añadió Pablo, dejándose caer en un sillón-. Tiene de todo: ¡hasta pediculosis!

Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2000

Cleta y Domitila

Cleta, que al principio caminaba lentamente, con mucho cuidado y algo de miedo, se iba animando, y su pasito se había convertido en trote rápido y alegre. Iba mirando hacia todos lados, ansiosa por descubrir alguna pista de la esquiva Domitila. Pero poco a poco la ansiedad fue desapareciendo y se iba sintiendo conquistada por cada animal, flor, piedra, nube que descubría.

Ed. Anaya. Colección El Volcán. 1996

Historias de fantasmas

Entonces lo oí. Oí mi nombre.
Alguien me llamaba. En voz baja, como si me susurrara en el oído. Ante el desconcierto de mi madre, miré hacia los lados, pero no vi a nadie.
Cada vez con mayor nitidez escuché mi nombre: reconocer la voz que lo pronunciaba hizo que se me helara la sangre en las venas.

Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2004

Matilde
De Hadas

Como era ella la más pequeña en una familia de cien hermanos y hermanas, cuando nació, sus padres ya habían agotado todos los nombres propios de hadas y elfos: Campanilla, Dalia, Cascabel, Rayo de Luz…, y por eso la llamaron Matilde, un hermoso nombre lleno de fuerza y que nada tenía que ver con los de sus parientes y conocidos. Por si esto fuera poco, también la hacían diferente de sus familiares su nariz respingona y pecosilla y, sobre todo, su pelo.

Diego Pun Ediciones, 2016

Disfrutemos con su literatura juvenil:

El secreto de la foto

Cuando al cabo de una hora llegué a la pared que tenían en común la ermita y el cementerio, descubrí una tumba cubierta por una lápida no de madera, como las otras, sino de mármol. Tenía dos ángeles grabados que sostenían entre sus manos gordezuelas una suerte de banda en la que se leía sencillamente: ”Descanso en paz, ¡por fin!”
No había nombre ni fecha, lo que me extrañó tanto como el curioso epitafio, muy diferente de los que ya había leído. También tenía una cruz, y donde las otras tenían solo la tarjeta, a esta le habían hecho una especie de urnita, cuya puerta de cristal dejaba ver la foto de una mujer joven y una flor de tela morada.

Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2007

Calima

-No soy un camello, niña, soy una dromedaria… Bueno, más bien soy una majalula. Aún no me han ensillado y hasta el año próximo no iré a trabajar.
Y, como si ya todo estuviera claro, el animal hizo un extraño movimiento y, doblando sus patas delanteras primero y luego las de atrás, quedó echada en el suelo. Ahora, los grandes ojos de color castaño quedaban frente a los de Rita, que seguían mirándola asombrada.
-¡Qué bonita eres!-. Rita hizo un amago de caricia, pero retiró la mano indecisa.
-Gracias-dijo la majalula, entornando los párpados de enormes pestañas-, eres muy amable… Y puedes acariciarme: me encanta que me rasquen detrás de las orejas…

Ed. Interseptem. 2005

Maresía

Rita era curiosa y tenía una madurez impropia de sus años. Era su ojito derecho. La chiquilla se lo había ganado por su sentido del humor, por su desfachatez y, sobre todo, por la manera en que, cada noche, saltaba sobre sus rodillas y, echándole los brazos morenos y nerviosos al cuello, le pedía:
-¡Cuéntame cuentos del mar, abuelo!
Y él no se quejaba del peso, a pesar de que su nieta cada vez estaba más grande y fuerte.
Le acariciaba el pelo, siempre revuelto y suave como la seda, y se embarcaba con ella de grumete en una aventura que nunca tenía fin, que iba prolongándose noche a noche en la cocina transmutada en barco, en galerna, en isla de piratas…
En todas las aventuras aparecía la abuela María. Rita no la recordaba y él había convertido su imagen en la de una princesa: bella, valiente, capaz de resolver cualquier problema, dispuesta siempre a embarcarse en una aventura.
…..

En secreto, mantenía el deseo de que algún día su abuelo Juan y ella se fueran de verdad en la “Mª del Mar” y vivieran una aventura. Estaba convencida de que, cuando botaran la barca al mar, aparecería su abuela María entre las olas y se vendría con ellos.
Lo que no le gustaba era que el abuelo Juan a veces acababa con las mejillas mojadas y los ojos empañados.
Una noche, siendo Rita muy pequeña, pasó los deditos por su cara y, curiosa, le preguntó:
-Abuelo, ¿por qué tienes los cachetes mojados?
A Rita le habían dicho que solo lloraban los niños.
Él le contestó, sonriendo entre lágrimas.
-Es la maresía, mi niña. Chúpate los dedos.
Rita, obediente, pasó las yemas de sus dedos por la lengua y sintió en ella el rastro amargo de las lágrimas del viejo marino.
Abrió los ojos asombrada:
-¡Abuelo!¡Parece que te has mojado la cara en el mar!

-Cuando te cuento mis aventuras en el mar, es como si volviera allí: por eso tengo la cara mijada y con gusto a sal: es la maresía, que empapa todo lo que tiene a su alcance.

Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2002

El callejón de la sangre

“Bueno, pues la cuestión es que allá por el año 1569 desembarcaron en Arrecife las naves del pirata Calafat que venía del norte de África y atravesaron la isla hasta llegar aquí, a La Villa de Teguise, que por aquel entonces era capital de Lanzarote.”
“Era el mes de septiembre y muchos hombres estaban en el campo trabajando. Dicen los que me contaron la historia que al principio fueron las mujeres las que se enfrentaron con los piratas y que luego, junto con los hombres que fueron avisados, consiguieron expulsar a los invasores. Pero en la pelea hubo tantos muertos que aseguran que corrió la sangre por las piedras del callejón.”

Ed. Cam PDS. Colección Episodios Insulares. 2012

 

 

 

Autora con un profundo sentido de la insularidad, sus relatos parten de experiencias propias o ajenas, ya que, como ella misma afirma: «Cada historia ha surgido en un momento diferente, motivada por una vivencia determinada…Todos mis cuentos parten de experiencias vividas y muchos de mis personajes son reales.».
Una de las principales características de la literatura de Lola Suárez es la variedad de temas y de registros, en los que el humor y el misterio destacan como componentes importantes y atractivos, a lo que se une una gran sensibilidad por todo lo que sucede a su alrededor.
La literatura de Lola Suárez une a su gran carga de imaginación y belleza plástica, la habilidad de combinar el lenguaje escrito y el oral, lo que enriquece y estimula a sus lectores que, al encontrarse con un lenguaje cercano, se acercan con más confianza a los textos.
Cecilia Domínguez Luis, Revista Literaria Academia Canaria de la Lengua, 2015

Lola Suárez nace en el Puerto del Arrecife, en el año 1955. La capital de Lanzarote era por aquel tiempo una aldea grande llena de gente que buscaba en el mar, o gracias al mar, un propósito para la vida; la fiebre del oro de la pesca amplió las fronteras sociales del pequeño enclave, especialmente desde que las factorías conserveras demandaran un gran número de mano de obra, en la mayoría mujeres, que se ocupaban de tender pescado para salazón o preparar y enlatar sardinas y atún. El bullicio, el tráfago de gente, evidentemente a escala de una pequeña urbe, a poco que fuera observado por unos ojos inquietos, sería un germen precioso para contar historias, aunque los asuntos contados traten sobre temas distintos a los que se observan, porque es como si Arrecife, su peculiar manera de sobrevivir, forjara la necesidad de fabricar historias. Es por eso que Lola, esté donde esté, siempre escribe desde Arrecife. Para ella, la sobria aldea que se lanza sedienta al mar, es en sí misma, una metáfora literaria.
La narrativa de Lola tiene distintos y variados registros, pero siempre mantiene un objetivo: despertar la curiosidad entre lectores infantes y jóvenes, pese a que sus creaciones no se alinean con ningún corte de edad. Su pasión como creadora abarca el campo de la educación y el de la escritura. Sus tareas educativas se han convertido en una necesidad creadora.
Con un excelente ramillete de libros escritos, Lola ha dado mundo y espacio a sus vivencias echando mano de la ficción y de la realidad más absoluta. Se mueve con gran facilidad en un estilo en el que las voces, la oralidad, se combinan con lo literario. Un modelo que ha venido garantizando su éxito narrativo.
Desencadenar una secuencia que va desde el rictus serio o impreciso en los labios de un niño hasta el esbozo de una sonrisa, provocada por las palabras de Lola Suárez, es el premio que ella cuelga, invisible, pero constantemente emotivo, en las paredes de su casa.
Félix Hormiga, 2018.

Dolores Suárez Suárez, cuenta con un extenso currículo donde ha tocado todas las teclas del mundo cultural.
En este sentido, nos podemos encontrar que la profesora lanzaroteña residente en Tenerife y que imparte clases en el colegio Camino La Villa de La Laguna, estudió pedagogía en dicha ciudad y luego formó parte del equipo de redacción de la revista Marañuela.
Ha sido miembro del grupo de trabajo Antoniorrobles y en la actualidad pertenece al grupo estable Atalanta que, como el anterior, se dedica a fomentar las bibliotecas escolares, así como la animación y dinamización de la lectura.
Suarez ha participado, como ponente y cuentacuentos, en el Festival de Cuentos de los Silos, ha realizado visitas a diversos colegios, centros de profesores y entidades culturales como cuentacuentos y ha participado, como autora, en las actividades del Programa Insular de Animación a la Lectura y Técnicas de Estudio del Cabildo.

Crónicas de Lanzarote, 2006

 

 

 

Lola Suárez es una artista comprometida. Esto resulta tangible, por ejemplo, en Perdone que no me calle. Se trata de un libro en el que han participado sesenta y dos escritoras para mostrar su repulsa ante la indefensión física y cultural que padecen las mujeres en diferentes contextos. Lola Suárez aportó este cuento para apoyar esta iniciativa de manera altruista.

¡UNO A CERO!
Desde la cocina le llegaba el run-run de la tele, que había encendido su hija al llegar al colegio.
Ella daba los últimos toques a la ensalada, cuando los gritos de júbilo de la niña la sobresaltaron. Con una mano enfundada en plástico rosa apartó el pelo de su cara y salió al encuentro de la pequeña, que venía brincando por el pasillo.
-¡Mamá, uno a cero!… ¡Ven, ven, mami!
Se dejó atropellar, y la niña la arrastró ante la televisión.
-“… la mujer había denunciado a su marido por malos tratos continuados, pero desobedeciendo la orden de alejamiento que pesaba sobre él, se presentó en el hogar conyugal, donde intentó agredir a su esposa, que lo apuñaló, causándole la muerte…”
Sintió la mirada exultante de su hija y no supo que decirle, pensó que no estaba bien festejar la muerte de un hombre.
-“… 29 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, a manos de sus compañeros…”
Entonces, lo tuvo claro. Abrazó a la pequeña y celebró con ella.
¡UNO A CERO!
Desde la cocina le llegaba el run-run de la tele, que había encendido su hija al llegar al colegio.
Ella daba los últimos toques a la ensalada, cuando los gritos de júbilo de la niña la sobresaltaron. Con una mano enfundada en plástico rosa apartó el pelo de su cara y salió al encuentro de la pequeña, que venía brincando por el pasillo.
-¡Mamá, uno a cero!… ¡Ven, ven, mami!
Se dejó atropellar, y la niña la arrastró ante la televisión.
-“… la mujer había denunciado a su marido por malos tratos continuados, pero desobedeciendo la orden de alejamiento que pesaba sobre él, se presentó en el hogar conyugal, donde intentó agredir a su esposa, que lo apuñaló, causándole la muerte…”
Sintió la mirada exultante de su hija y no supo que decirle, pensó que no estaba bien festejar la muerte de un hombre.
-“… 29 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año, a manos de sus compañeros…”
Entonces, lo tuvo claro. Abrazó a la pequeña y celebró con ella.

En el libro infantil Piojos y tarea podemos descubrir cómo su autora crea una protagonista que vive ajena a los roles y estereotipos de género. María es una niña feliz que juega al fútbol en el patio del colegio y disfruta con los juguetes que tradicionalmente se han asignado a los niños, por eso, decide quedarse con un regalo que su padre ha comprado para un compañero de clase y para que nadie se dé cuenta, rellena la caja vacía con los cacharritos que le dejaron los reyes.
Lola Suárez es una autora que apuesta por la igualdad. Por eso en 2016 participó junto a varios artistas (Ana Cristina Herreros, Emilio Lome, Ernesto Rguez. Abad, Félix Hormiga, Francisco Hinojosa, Juan Cruz Ruiz, Lola Suárez, Mohamed M. Hammú , Rosalía Arteaga Serrano y Xabier P. DoCampo) en Hadas. Se trata de un libro elaborado por cuatro autores canarios y varios de América latina en el que partiendo de una misma temática cada persona aportaba un relato. La obra fue publicada por la editorial Diego Pun y se caracteriza por la visión no estereotipada del mundo de las hadas.

 

 

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Lola_Suárez

www.academiacanarialengua.org/archipielago/lola-suarez/


https://www.anayainfantilyjuvenil.com/ficha_autor.php?id=127609

 

 

Acércate a la autora en su espacio vital. Toca en la imagen para que visites su lugar de trabajo, lectura, intimidad…

Imagen 360 lola Suárez

 

 

 

 

 

 

 

Jonh Jarndyce, personaje de “Casa Desolada” (Charles Dickens) tenía una pequeña habitación a la que se retiraba cuando quería recuperar la calma o necesitaba pensar. Él la llamaba su Gruñidera.
Yo les enseño la mía; más que un cuarto propio, es el refugio donde están mis discos, mis colorines, mis recortables… un espacio para dar rienda suelta a mis ganas de leer, de escribir y, a veces, ganas de bordar, de hacer muñecas, siempre con música de fondo: entren, están invitados a mi gruñidera.

(Lola Suárez)

 

 

 

• Cleta y Domitila – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 1996
• ¡Hoy no me quiero levantar! – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 1997
• Juan cabeza de nido – Ed. Afortunadas. Colección Maresía. 1998
• Piojos y tarea – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2000
• Textos canarios para la escuela. Desarrollo del currículo -Ed. Gobierno de Canarias. Consejería de Educación, Cultura y Deportes. 2000
• Maresía – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2002
• Historias de fantasmas – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2004
• Calima – Ed. Interseptem. 2005
• El secreto de la foto – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2007
• Las aventuras de Motita de Polvo – Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2011
• El callejón de la sangre – Ed. Cam PDS. Colección Episodios Insulares. 2012
• El misterio del collar- Ed. Anaya. Colección El Volcán. 2016

Lengua Castellana y Literatura (LCL)

4º ESO

  Recursos de la SA