“LAS TIC Y EL OPTIMISMO PEDAGÓGICO”

        En este trabajo que presentamos se pretende mostrar cómo a lo largo de la Historia los profesionales de la educación hemos estado, en menor o mayor medida, inquietos buscando estrategias que ayudaran a mejorar la labor docente, y que por lo tanto la integración de las TIC en el aula es una alternativa más para intentar mejorar la calidad de la enseñanza acorde con la sociedad actual…

Irene Betancort Cabrera
Profesora, IES “ZONZAMAS

 

***

La clave no es encontrar la respuesta a viejas preguntas, sino hacernos nuevas preguntas, preguntas que nunca antes nos hayamos formulado”

(Einstein, citado en ALONSO, 2.010).

             Si esta frase la llevamos al terreno de la Educación y nos preguntáramos ¿Para qué educamos? Diríamos que es una pregunta repetida hasta la saciedad a lo largo de la Historia de la Educación. Sin embargo, considero que en cada momento de la historia siendo la misma pregunta la respuesta no será la misma, las personas cambian y por lo tanto también cambian todos los factores ya sean sociales, económicos, políticos e incluso el paisaje… Todo, de alguna manera cambia con el paso del tiempo y por lo tanto el “sentido” más superficial de la educación también será diferente porque el sujeto de la misma, el hombre, evoluciona pero no lo hará el sentido más “profundo” de la educación, puesto que ésta, siempre ha de implicar ayudar al hombre a buscar su dignidad, su felicidad…

            Y es ese hombre sujeto de la educación quién continuamente se hace esa misma pregunta generando diversidad de respuestas que conllevan debate cuando, al pensar, contrastar, reflexionar o proyectar sobre la tarea diaria que los educadores desarrollan en el terreno práctico en las aulas, ayer, hoy… mañana.

          Si echamos una ojeada al pasado, siempre se ha “pecado” de “criticar” a unos por progresistas, innovadores, creativos… a otros por tradicionales, conservadores, obsoletos…Así hemos llegado a la era de la información y el conocimiento -que no es muy distinta a otras épocas en sus pretensiones- donde conviven los que encuentran el “remedio” a todas las necesidades educativas en las “nuevas tecnologías”, los que permanecen aferrados a la tiza y la pizarra y aquellos otros que admiten el progreso sin olvidar lo bueno que determinadas prácticas tradicionales pueden generar, pues si como ha dicho García Ruiz “Una de las lecciones más importantes que Finlandia nos ha dado al resto de los países industrializados radica en que no debe apuntarse al cambio educativo por el mero cambio, o en nombre de la supuesta”modernización” del sistema educativo. Las tradiciones deben mantenerse allí donde operan buenos resultados. Lo que funciona no se cambia. Y, en este país al menos, la tradición funciona” (M. López-Jurado, 2011). Por ello hoy aprovechando la excelente idea que ha tenido El Centro del Profesorado de Lanzarote (CEP) de dedicar un dossier especial sobre a las TIC en esta entrañable y conocida revista pedagógica Jameos que, hasta ahora, nos ha permitido expresar nuestro sentir docente libremente, decido, a modo de recordatorio, dar algunas pinceladas de cómo los maestros hoy “tradicionales” aprendíamos de aquellos que se sentían “adelantados” a las corrientes vigentes, aprendizajes tan significativos como… …a través de un mínimo de confianza y haciéndoles responsables de una labor en equipo las conductas reprochables podrían mejorar socialmente… (Makarenko, 1986), “Rompamos los muros de la clase. Llevemos al niño al campo, al taller, al museo…y en otro orden de cosas decía “ Dadme un buen maestro y él improvisará el local de la escuela si faltase, él inventará el material de enseñanza, él hará que la asistencia sea perfecta; pero dadle a su vez la consideración que merece… gastad, gastad en los maestros” (Cossío,1985) o también “Es mala esa prisa que no nos deja espacio ni tiempo para mirar hacia atrás y saber lo bueno que hemos dejado en la cuneta” ( Miret Magdalena, 2007)…

           Con ellos y con tantos otros con quiénes aprendí salvando las distancias que nos separan en el tiempo, no quiero dejar de mencionar a Sabater (1997) cuando escribe que la principal causa de la ineficacia docente es la pedantería…al exaltar el conocimiento propio por encima de la necesidad docente de comunicarlo… El profesor que quiere enseñar una asignatura tiene que empezar por suscitar el deseo de aprenderla… abrir el apetito cognoscitivo del alumno, no agobiarlo, ni impresionarlo; pero esta pedantería referida del docente al discente, es en ocasiones la que prevalece entre docentes de distintas tendencias olvidando que lo que debe imperar en la tarea educativa, lo que debe unirnos, al margen de los métodos que cada uno lleve a la práctica es el optimismo pedagógico, creer en lo que haces, ilusión por hacerlo mejor, entusiasmar al alumnado… porque en definitiva ¿qué es educar? Guiar al hombre al máximo perfeccionamiento, si no caminamos en busca de esa perfección humana, es posible que cualquier otro camino nos lleve a un mundo frío, insolidario, deshumanizado…

           Tradición, nuevos conocimientos y nuevos recursos educativos no deben entrar en conflicto dentro de las aulas sino han de atemperarlos con nuevos sueños porque cómo dice Cury (2007): “… Tus errores generarán crecimiento, tus miedos generarán coraje”, y, nuestros sueños educadores que nos lleven por el camino del optimismo, de la esperanza en las futuras generaciones, esas que te sobrevivirán… porque:

Educar es lo mismo que poner un motor a una barca…

Hay que medir, pensar, equilibrar…… y poner todo en marcha.

Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma

un poco de marino…un poco de pirata…un poco de poeta…

y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja,

que ese barco, ese niño irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras

hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca,

en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

(Gabriel Celaya, 1911-1991).

Bibliografía

COSSIO, M.B. (1985):“Una Antología pedagógica”, Ministerio de Educación y Ciencia. Madrid. Pág. 96.

CURY,A.(2007): “Nunca renuncies a tus sueños”, Barcelona, Círculo de lectores. Pág.8

LÓPEZ-JURADO, M. (2011): “Educación para el siglo XXI”, Bilbao. Desclée. Pág..180

MAKARENKO. A. (1986): “Poema pedagógico”, Barcelona. Planeta.

MIRET MAGDALENA, E. (2007): “La vuelta a los valores”, Madrid. Espasa Calpe, Pág. 10.

SABATER, F. (1997): “El valor de educar”.Barcelona. Ariel. Pág. 122

ALONSO PUIG, M. (2010): “Reinventarse”, Barcelona. Plataforma. Pág. 86.

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