El proyecto “Desde la ventana. Usos y costumbres de la flora del municipio donde trabajamos”, desarrollado en el CEPA Santa Cruz de Tenerife, ha sido premiado en el III Concurso Autonómico de Iniciativas en Educación Patrimonial en Canarias

El concurso fue convocado conjuntamente por la Agencia Canaria de Calidad Universitaria y Evaluación Educativa y la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. La entrega de reconocimientos estuvo a cargo del viceconsejero de Educación, David Pérez-Dionis Chinea y del director general de Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo Redondo.

El trabajo, coordinado por profesorado del AAPA Establecimiento Penitenciario de Tenerife con la idea de abordar el conocimiento y cuidado de nuestro medio ambiente, ganó el premio en la modalidad de Bachillerato, Formación Profesional, Educación de Personas Adultas, Enseñanzas Profesionales de Artes Plásticas y Diseño y Enseñanzas Artísticas Superiores de Diseño y Música.

El proyecto tenía varios objetivos entrelazados: partiendo de la sensibilización del colectivo destinatario sobre el respeto que le debemos a nuestra herencia patrimonial, en este caso las plantas y cultivos en las medianías del municipio de El Rosario, se trataba de abrir muros a través de la cooperación con otros colectivos de la zona.

Fue así como se fraguó la participación de alumnado del AAPA, que interactuó para materializar el trabajo con alumnado de aulas del CEPA ubicadas en Las Erillas y Llano del Moro, así como alumnado del CEO Leoncio Rodríguez. Participaron, igualmente, asociaciones como AFATE, Adicciones San Miguel y vecinos de esta zona de medianías.

El trabajo cooperativo produjo unas sinergias entre todos los colectivos; las aportaciones de cada uno llevaron a puerto los propósitos del proyecto.

Los productos generados han sido un calendario para el año 2020 y un manual, que contiene toda la información obtenida.

“Desde la ventana miraba con sigilo el deambular de mi abuela en aquel huerto mágico donde nacían milagros verdes: eucalipto para el catarro, ruda para los cólicos, tedera para las heridas y el dolor de barriga…hierba luisa y manzanilla. No había mal en el mundo que no tuviera un remedio naciendo desde la tierra, bañando todo de aromas, pariendo un alivio y una Esperanza, delante del marco abierto de mi ventana”.

Moisés D. González Miranda