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LA METEOROLOGÍA EN LA ESCUELA.


La observación directa de los fenómenos atmosféricos, así como su registro, no ofrecen gran dificultad a los alumnos de cualquier nivel, muy al contrario, lo toman como un juego o una actividad natural y cotidiana. Esta actividad y observación diaria hará que los alumnos tomen conciencia de los cambios más importantes y los estados del […]

Autor: «Pedro Martín Gómez. CEIP Caideros ( Gáldar)» descargar pdf Descargar pdf. Publicado el abr 18, 2000 en Intercambio de experiencias (Revista 3) | 0 comentarios

La observación directa de los fenómenos atmosféricos, así como su registro, no ofrecen gran dificultad a los alumnos de cualquier nivel, muy al contrario, lo toman como un juego o una actividad natural y cotidiana. Esta actividad y observación diaria hará que los alumnos tomen conciencia de los cambios más importantes y los estados del tiempo que más se repiten. Según el nivel de los alumnos, la toma y registro de los datos puede hacerse, bien en la simple apreciación de los fenóme­nos, o bien en la correcta utilización de los ins­trumentos específicos de medida. El registro sistemático de los estados del tiem­po atmosférico proporcionará a los alumnos una serie de datos que pueden utilizarse en comparaciones, obtención de medias anuales, relacionarlas con la agricultura o la geogra­fía,… Por eso es conveniente poner de mani­fiesto la relación de causalidad entre ellos, lle­gado el caso.

OBJETIVOS BÁSICOS:

a)Observar algunos factores climáticos (llu­via, viento, temperatura) y registrar los datos obtenidos.

b)Conocer los principales instrumentos mete­orológicos y asociarlos a cada fenómeno.

c) Recogida de datos y elaboración de gráfi­cos y cuadros.

CONTENIDOS:

a)Organización de un pequeño observatorio meteorológico.

b) Uso de los principales instrumentos meteo­rológicos: termómetros de máxima y mínima, higrómetro, barómetro, pluviómetro

c) Recogida de datos y elaboración de gráfi­cos.

Aunque la toma de datos no sea operativa hasta el fin del curso, proporciona, en cambio, un buen banco de datos que permite el inter­cambio de información con otros lugares o   colegios y la comparación con datos obteni­dos en cursos anteriores, de tal forma que el colegio pueda tener un registro de los cambios de tiempo del lugar

Otros motivos que nos impulse a llevar a cabo esta actividad, pueden ser:

a)El de rentabilizar cualquier tipo de material que llega a nuestro Centro y que muchas veces por desconocimiento de su existencia o de su uso, permanece olvidado en cualquier estante   Otras veces, estos objetos que fueron utiliza­dos por antiguos compañeros que compartían esta preocupación, son ahora un mero instru­mento de decoración o adorno de las clases y pasillos.

 

b)Al mismo tiempo, la recogida de datos meteorológicos es, en sí mismo, un motivo más en la búsqueda de actividades con que incen­tivar al alumno para que sea participativo y responsable, al menos una vez al mes, del acontecer de la clase.

 

c) Otra posibilidad es la utilizarla como tema interdisciplinar, es decir, que nos sirva de nexo de unión entre varias materias distintas, y que luego veremos cómo lo pueden trabajar en los niveles de Primaria y Secundaria, o al menos, teniendo en cuenta que son datos abiertos al Centro, cómo pueden servir de base en cual­quier momento para ser utilizados por todo el  profesorado en sus respectivas áreas.

 

CONTENIDOS

a)              Organización de un pequeño observatorio meteorológico: Para la observación sencilla de los fenómenos atmosféricos no necesitamos aparatos sofisticados ni mucho gasto.

b)             Afortunadamente los voluminosos aparatos han dado paso a sencillos y manejables instrumentos que hacen posible la recogida de datos por los alumnos desde los primeros niveles de Primaria

c)              Pequeñas estaciones que incluyen: termómetro, barómetro e higrómetro. A estas le añadimos un termómetro de máxi­ma y de mínima y el sencillo pluviómetro y ya tenemos un observatorio escolar.

Esto admite todo aquello que el ingenio o la ayuda de las otras áreas ponga al servicio de quien lleve esta recogida de datos: Tecnología puede aportar una sencilla veleta o molinillo que nos indique la dirección y existencia de viento (ya que la compra de un anemómetro es más costosa. También una sencilla bandera o una “manga” (como la que se usa en los aeropuertos) nos puede servir para marcar la dirección del viento.

b)Uso de los principales instrumentos meteo­rológicos:

TERMÓMETRO: el más conocido y que pode­mos instalar en el interior del centro y en el exterior, con lo que obtenemos la diferencia de temperatura entre las clases y el entorno; e incluso entre clases, si los instalamos en dos clases con diferente orientación.

TERMÓMETRO DE MÁXIMA Y MÍNIMA: nos permite saber cada día la oscilación de la temperatura en nuestra zona, incluyendo la noche, ya que hasta que nosotros no la modi­fiquemos o haya variaciones mayores per­manece señalada.

HIGRÓMETRO: nos permite saber la cantidad en % de la humedad ambiente. Observaremos como por encima de ciertas medidas la posi­bilidad de lluvias es mayor (causalidad). Es sencillo y sólo hay que leer los datos. Muy variable y poco preciso. Cuidarlo.

BARÓMETRO: nos mide la presión atmosféri­ca y su variación repentina nos trae noticias de posibles cambios del tiempo. (Recordar el de los colegios antiguos con un monje que indicaba el buen o mal tiempo que hacía; no era otra cosa que un barómetro e higrómetro en uno).

PLUVIÓMETRO: ya con el sencillo medidor de los agricultores que usan el riego por asper­sión, tenemos solucionado el uso de un pluvió­metro móvil que nos recoge hasta 45 l/m? y que podemos poner clavado en cualquier sitio. Su numeración de 5 en 5 litros nos per­mite una lectura rápida e inequívoca. Ponerlo bien horizontal al leerlo.

ANEMÓMETRO O VELETAS: nos permite medir la velocidad del viento o en su defecto la dirección del mismo, c) Recogida de datos y elaboración   de gráfi­cos y cuadros: la recogida de datos es senci­lla, con una planilla elaborada donde se vuel­ca diariamente los datos de los diferentes ins­trumentos meteorológicos. El lunes se toman en conjunto los que han quedado reseñados del sábado y domingo. Una  leyenda (S= soleado, N= nuboso, C= calima, V= ventoso,…), que permita a los alumnos reseñar lodo con los mismos símbolos, hará más fácil la com­prensión de   las planillas. Al final de mes podemos volcar los datos en un gráfico o simplemente hacer las medias de temperatura, presión y humedad atmosférica; así como los litros totales de lluvia caída por metro cuadrado.

¿QUÉ  NIVELES PUE DEN HACER USO DE LA METEOROLOGÍA? Creo  que  todos, cada uno con el cariz que quiera plantearlo o el uso que vaya a hacer de los datos obtenidos.

INFANTIL: ¿Cómo puede jugar infantil con la meteorología? pues, con lo que conoce y le gusta: cobres y dibujos que se relacionan. Con  unos dibujos llamativos que  representen los cuatro tiempos más diferencia­dos   (soleado, nublado, lluvioso o ventoso) y unas llamativas chínchelas de colores que se relacionen con ellos es suficiente: SOL =  amarillo   NUBE = blanco LLUVIA-azul   VIENTO» negro Uso: debajo de cada dibujo habrá una serie de chinchetas con su color correspondiente, que el alumno irá  colocando cada día a con­tinuación de la última según el tiempo que haga. El primer día lo hará el/la profesor/a para que ellos lo hagan a continuación. Al final de cada mes   se verá por los diferentes colores la cantidad de días de cada uno (para ellos, la proporción de mayor o menor, más o menos, de coda color). Cuando llegue la Unidad de las   Estaciones, cambiaremos cada símbolo por el correspon­diente a la Estación: Nube * PRIMAVERA Sol = VERANO Viento = OTOÑO Lluvia – INVIERNO. Incluso, si existe una veleta o bandera, pueden indicar hacia donde “mira”. PRIMARIA: Incluso el primer curso del primer ciclo de primaria podría hacer lo mismo que Infantil. El resto de Primaria podría tranquilamente tomar los datos de los diferentes aparatos, aunque no conozcan bien la relación de cada uno con los fenómenos a los que mide, al menos al principio. Las diferentes temperaturas (máxima y mínima en tercer ciclo), la pluviometría, b humedad y la presión atmosférica. Elementos estos de fácil lectura.

Si existe veleta o algún indicador de dirección de vientos, elegir cuatro puntos geográficos claros y conocidos por todos, que nos marca­rá hacia donde se dirige el viento y desde donde sopla.

SECUNDARIA: Todo lo anterior, más la velo­cidad del viento si existe anemómetro y la dirección  exacta del mismo. Vaciado de dalos más tra­bajados.

¿DE QUÉ MANERA RELACIONO LA METEO­ROLOGÍA CON LAS OTRAS ÁREAS? Con los fenómenos atmosféricos y los datos obtenidos puedo acercarme al estudio casi completo de la zona en la estamos ubicados. Con el señuelo de las lluvias y su carencia, de bs vientos y sus efectos, de la lluvia horizon­tal de las nubes bajas y el alisio, etc., puedo obtener información válida para: LENGUA Y LITERATURA: Recogida de poe­mas, cantos, decires, romances, adivinas, etc. cuyo motivo principal sea un fenómeno atmos­férico o accidente geográfico (barranco, monte, etc.).

Uso de giros o palabras poco usuales para designar los cambios climáticos. Relación de la naturaleza con la predicción del tiempo: “Los  “abobitos” están cantando,  mañana habrá un día soleado”. Las gaviotas tierra adentro, Si la luna hace arcos, hoy el mar da aspaviento, la lluvia no forma charcos. Crear historias a partir de un suceso: “Hª del alisio”, “Hª de una gota de agua”,… CIENCIAS NATURALES Y SOCIALES: Son las asignaturas que más relación guarda con los cambios climáticos. Hay temas concretos y relacionados con ellos. Lo interesante es lle­varlos al plano local. Así, por ejemplo:

PLUVIOMETRÍA: las primeras lluvias son un buen motivo para investigar sobre la existen­cia de: nacientes, fuentes, remanentes, pozos, galerías,…

Para cada uno de ellos se confecciona una ficha que incluya: historia, buen o mal estado, uso (regadío, consumo humano o animal), cantidad, tipo de agua ( salobre, ferruginosa, “buena”), particular o municipal, etc. Saber si ha aumentado el caudal con las lluvias o no. Si son pozos o galerías preguntar la profundi­dad o longitud de los mismos. Con los datos obtenidos confeccionamos un plano de la zona señalando con diferentes colores los elementos encontrados, así como los que están en uso y bs que se han secado. Se pueden incluir planos municipales, anécdotas de los antiguos poceros y fotos. NUBES: Observar los tipos de nubes más frecuen­tes en la zona, dónde se sitúan con mayor fre­cuencia, etc. VIENTOS: Dirección más habitual, fuerza, presencia del alisio, etc.

Con todos los datos podemos ver si se mantie­nen los llamados Pisos de Vegetación y cuál se da en nuestra zona; las diferencias entre zona rural y de costa ,tipo de cortavientos en los cul­tivos y hacia donde se orientan los más fuer­tes, la orientación dada a las casas o a las antiguas cuevas aún habitadas, … MATEMÁTICAS: La utilización de las medidas y sus equivalencias, las gráficas, los volúme­nes y las medidas agrarias y de reparto de aguas tradicionales será un buen enganche entre los datos obtenidos y la asignatura. Se pueden hacer en Secundaria los porcenta­jes de lluvias, días soleados… del mes.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS: 1.- Establecer una correspondencia periódica entre colegios de la comarca, intercambiar los datos observados sobre el clima y hacer com­paraciones.

2.- Recoger noticias de prensa o televisión sobre el estado del tiempo y compararlo con los obtenidos en la clase. Observar si las pre­visiones se cumplen.

3.- Recoger noticias del estado de las presas, aguas embalsadas, previsiones, etc. 4.- En el medio rural: Hacer un informe sobre cómo ha influido el tiempo sobre los cultivos tradicionales de la localidad y si se ha perdido alguno en años anteriores y el actual. Conclusión: Considero que cualquier motivo es bueno para mantener y avivar en un alumno no la ilusión y atención en una escuela o una clase concreta, y el considerarse partid y parte de ella, es uno de las primeros objetivos que debemos conseguir, ¿y por qué puede ser el juego diario con la METEOROLOGÍA uno de ellos?

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