11 comentarios sobre “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2010”

  1. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  2. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  3. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  4. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  5. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  6. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  7. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  8. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  9. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

  10. ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros siempre por estas fechas?

    Se nos felicita por muchas cosas, pero siempre es en momentos en que cada uno tiene una vivencia particular. Pero en Navidad confluyen en cada uno de nosotros «un algo» que hace que todos nos felicitemos, unos a otros repetimos continuamente y sin cesar ¡FELICIDADES!. ¿Que tenemos o qué sucede?¿Por qué sucede esto?. Es que es nuestro cumpleaños ¿Cumplimos años todos el mismo día? pues se suele felicitar siempre cuando cumplimos años, cuando hemos tenido un éxito…¿Es que tenemos cumpleaños y éxitos a la vez?

    ¿Por qué nos felicitamos los unos a los otros en estas fechas navideñas? ¿Qué será o tiene la Navidad para que todos nos demos tales felicitaciones? Es que me han dado unos días libres o de vacaciones y estoy muy contenta por ello.¡Tantas cosas podrían ser! Pero es que a todos no les dan vacaciones o días de fiesta, incluso trabajan más(como es el caso de los comercios). Es verdad que estas felicitaciones son siempre en el solsticio de invierno como nuestra postal nos indica y en ella y con ella va asociada «La Navidad» y claro «Felicidad por Natividad» deducimos que celebramos no solo la Encarnación de Dios, en Jesús. Y realmente debemos descubrir no el hecho puntual, sino la actitud eterna de Dios que encarna y penetra en todo ser humano (María descubre al verdadero Dios dentro de ella misma y ese descubrimiento la impulsa a comunicarlo y al servicio) y hay que buscar en nosotros lo que descubrimos en él. No tratamos solo de recordar y celebrar lo que pasó hace dos mil años en otro ser humano, sino de descubrir que la presencia de Dios, se da en cada uno de nosotros en estos momentos; y debemos descubrir y vivir conscientemente esa presencia. Es Dios el que se hizo hombre, hombre en Jesús y si se hizo hombre en Jesús se identifica con el ser humano de Jesús, entonces se hace hombre en todos los seres humanos. De ser solo Jesús el que se hace Dios, nosotros quedamos al margen de lo sucedido allí en aquel tiempo. Nosotros estaríamos despistados totalmente y nuestra experiencia de la Encarnación se reduciría tan solo a una tradición, creencia… Por tanto lo que pasó en Jesús, está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros- as, está pasando en mí (Mi 5,2-5;Hb10,14-17; Lc 1,39-45)
    Desde ahora a Dios lo debemos encontrar en lo cotidiano, donde se desarrolla la vida, Dios que siempre quiere lo mejor para el ser humano. Se trata de darnos a nosotros mismos. Esta actitud es la característica de una persona volcada sobre su verdadero ser, proyectada hacia lo divino que hay en él.
    No hay manera de descubrir a Dios sin volcarse en el prójimo. Este es el verdadero sentido de la Navidad y de ahí, que nos FELICITEMOS
    El Maestro Eckhart dice: «Dios me necesita para existir»

    Y como dice nuestra postal: «Que la Navidad te convierta… tu corazón
    en dulce morada.

    Olga Amador. Profesora de Infantil del CEIP Laurisilva

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