CUENTOS DE NAVIDAD

Presentamos una selección de los mejores relatos de Navidad creados por nuestro alumnado en este curso. Son el resultado de la actividad promovida por el profesorado de la red BiBescan de nuestro centro, y constituyen uno de los objetivos principales de nuestro Plan de Comunicación Lingüística: el fomento de la creación de productos del alumnado y darles difusión a la comunidad educativa.

CUENTO DE NAVIDAD

Rita Vaitiare  Q. Q. (Tramo III, Ofra tarde) 

Hoy es Nochebuena, las calles están llenas de nieve y hace tanto frío que podría cortarte la cara.

En un pequeño local de repostería trabajan sin parar Elena y Sofía, desanimadas y tristes por no poder estar hoy junto a sus familias porque su jefa, Verónica, les hará trabajar hasta tarde y llegarán tarde a la cena.

Preparan todo tipo de bollería para la venta al público. El día está muy movido, gente va y viene con ilusión en sus caras para que todo salga perfecto hoy. Verónica llegará sobre media tarde para supervisar que todo vaya bien y si algo no le gusta se pondrá como una fiera con sus dos fieles empleadas.

Elena y Sofía nunca le han fallado: cumplen con su horario, son puntuales y muy obedientes. No hay más que ver el ejemplo de este día. Podían estar junto a sus familias pero por el miedo a que las pudiesen despedir no han rechistado en venir hoy.

Un amable anciano entra en ese momento a la tienda. Lleva una bonita gabardina gris oscura, pantalones color negro y un bonito sombrero a juego con su abrigo. Va cargado con un par de bolsas de regalos y un periódico bajo su brazo derecho.

-Buenos días señoritas.- saluda con una amable sonrisa.

Sofía, que es la que se ocupa de atender a los clientes mientras Elena sigue preparando todo tipo de dulces detrás del mostrador, intenta parecer lo más feliz del mundo.

-Buenos días señor. ¿En qué le puedo ayudar?

El anciano observa a través del cristal los distintos dulces. Quiere que a su esposa, nietos y a sus dos hijos no les falte de nada: unos dulces como manda la tradición de la familia.

-¿Me podrías dejar cuatro milhojas de merengue, dos de hojaldre y crema, tres bollos de chocolate y cinco de mermelada de fresa?

Mientras le iba diciendo, ella los iba colocando en una preciosa caja con adornos navideños.

-Perfecto.¿Algo más?

-Eso es todo.

Paga los dulces y antes de salir le dedica una gran sonrisa a la joven.

-¡Feliz navidad! – grita antes de salir por la puerta.

La mañana pasa lentamente para las dos chicas que solo desean que llegue la hora para marcharse. Elena quiere ver la cara de ilusión que pondrán sus dos hijos al abrir los regalos, disfrutar de la compañía de su marido, hermanos, padres y sobrinos. Sofía quiere poder ver a su novio que llega de Londres solo para verla después de dos años, sus abuelos, sus padres y sus sobrinos…desea con toda su alma estar allí.

A las ocho de la noche se abre la puerta. Verónica aparece tras ella vestida de punta en blanco como siempre. Un vestido de tubo blanco, un abrigo de piel de zorro gris haciendo conjunto con una bonitas botas de tacón. Su cabello negro con corte de egipcio tiene copitos de nieve en el pelo.

-Hola,chicas.- dice quitándose el enorme abrigo – Espero que vaya todo sobre ruedas…

Elena saca fuerzas de lo más profundo de su ser y da el primer paso para preguntar si podrían salir antes.

-Todo va genial. – limpia sus manos en su mantel y se acerca a su jefa – Verónica…¿Podemos salir antes hoy? nuestras familias están esperándonos para cenar y nos gustaría llegar temprano.

Verónica suspira y niega con la cabeza sin decir nada. Las dos jóvenes contienen la respiración.

-Chicas solo estaremos una hora más y os podréis ir.

A Sofía le entra un cabreo encima que no puede evitar hablar sin pensar.

-Verónica, nosotras no tenemos culpa de que tú no tengas planes estás navidades…-sale del mostrador y se pone frente a ella – Elena tiene que estar con su esposo y sus dos hijos, mi novio ha hecho un viaje muy largo para pasar la noche conmigo y mis padres han renunciado a un viaje para estar con nosotros y mis abuelos.

Boquiabierta y sin saber que decir, Verónica se queda ahí de pie y sin mover ni un solo músculo.

Elena mira a su compañera sin poder creer lo que acaba de hacer.

El sonido de la campanita de la puerta llama la atención de las tres chicas. En la calle no hay ni un alma, todas las personas están en sus casas preparándose para la noche y les extraña que alguien quiera comprar dulces a esta hora.

Sofía es la más sorprendida al ver de nuevo al adorable anciano que aquella mañana había entrado a comprar unos dulces.

-¿Interrumpo algo?- dice dejándolas aún mas sorprendidas.

-¿Necesita más dulces señor?

El anciano niega con la cabeza y se quita el sombrero, no sin antes sacudirlo para quitarle la nieve y colgarlo con toda la confianza.

-¿No tenéis familia con la que pasar estas navidades?- pregunta sentándose en una silla.

Elena y Sofía no comprenden nada y miran a su jefa que está blanca como las cartas y sin habla.

-Tu madre, hermanos y tus sobrinos hemos estado esperando tu llamada pero al ver que no das tu brazo a torcer, he decidido venir hasta aquí para decirte que si tú no vienes a casa a cenar, vendremos nosotros aquí a cenar contigo.-dice cruzándose de brazos.

Corren lágrimas por el rostro de Verónica y negando con la cabeza sigue en silencio.

-¿Este señor es tu padre Verónica?-pregunta Elena

Al ver que no responde su hija habla.

-Mi nombres es Marcelo.- mira a su hija y le dedica unas palabras- No pretendas que estas pobres muchachas pasen la noche buena con sus familias por tu cabeza dura de no querer cenar con la tuya.

Las chicas contentas miran a su jefe en busca de una afirmativa suya.

-Vayan a cenar con sus familias chicas…-dice acercándose a su padre – Y perdonadme por culparos a vosotras de mis problemas.

-Muchas gracias Verónica- dicen al unisono y luego la abrazan.

-¡Feliz Navidad!- les desea antes de que salgan por la puerta dejando a esas dos personas solas.

-Vamos que a nosotros también nos esperan para cenar.- dice el anciano

Y cerrando la tienda se marchan juntos.

Esa Nochebuena terminó con una familia reencontrándose después de tanto tiempo enfadados, unos niños pudiendo abrir sus regalos juntos a sus padres y una chica volviendo a ver a su novio y cenando con sus familiares más cercanos.

 

LAS NAVIDADES DEL MICHI

Carmen Cecilia G. R. (Tramo III, Ofra tarde)

Érase una vez un gatito que había nacido en una casa grande, oscura y vieja con los años, en medio de la ciudad en Inglaterra. En ella vivía un hombre avaro, violento y sin valores morales. Una mañana fría del mes de diciembre, el hombre cuando descubrió a los gatos los cogió junto con sus hermanitos y la madre, y los arrojó a las calles frías y oscuras de la ciudad.

Era Navidad, pero él no creía en el espíritu de la navidad ya que con los años se había encerrado en sí mismo. Esa misma noche se le aparecieron tres fantasmas. Uno de ellos era su esposa fallecida que le recordó cómo había sido él en el pasado y el mal que había hecho. Al final le convenció que la  Navidad, como el resto del año, debería ser una época de paz, amor y armonía entre las personas y los animales.

La mujer le enseñó cómo estaban viviendo los gatitos que él había abandonado. Los gatos deambulaban por las calles en busca de algo de comida y cobijo, luchando con los obstáculos de las calles, como el sol, la lluvia, el frío e incluso la nieve. El veía cómo se protegían de las personas malas que se cruzaban con ellos. Y es ahí cuando le invade el sentimiento de culpa y arrepentimiento de sus actos y promete a su dulce esposa que nunca más volvería hacer algo así.

A la mañana siguiente se despierta aturdido todavía por el sueño que había tenido dudando de si fue real o no. Aún así, no duda que lo que hizo estaba mal y sale en busca de los gatos. Estaba desesperado por encontrarlos así que buscaba por cada rincón de la ciudad. Ya casi había perdido la esperanza pero como si de un milagro se tratase, al fondo de uno de esos tantos callejones que esa ciudad escondía, oye unos maullidos y corre hacia ellos. Sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas pues estaba agradecido con una mirada al cielo de que están sanos y salvo. Uno por uno, y con mucha dulzura y cuidado, va recogiendo los gatitos.

Ya en la casa, preparó con mucho esmero un cálido hogar para sus gatitos, dando luz y color y dejando atrás aquella casa abandonada. Ahora podría disfrutar de unas buenas navidades junto con los nuevos inquilinos que ahora formarían parte de su familia.

 

CUENTO DE NAVIDAD

María José A. G. (Tramo III, Ofra tarde)

El señor  era un joven, vagabundo, solitario y sin amigos. Era un hombre muy serio,  que no hacía más que ir desde el albergue donde dormía hasta el centro comercial iluminado y decorado con adornos navideños, sin siquiera mirar a la gente que lo rodeaba.

Cuando se acercaba la Navidad, Gaisel  se volvía aún más reacio. Creía que era todo una gran pérdida de tiempo, ¡para él la Navidad era un día como cualquier otro! Era víspera de Navidad y el señor  Gaisel  estaba, como siempre en  su lugar habitual,  junto a un bidón de metal donde  hacía su hoguera para calentarse, con su fiel compañera  botella de vodka.

Una visita inesperada

Cuando ya empezaba a caer la  noche y no quedaba alma viva por la calle, el joven  se dirigió a su lugar de refugio. Se preparó para irse a dormir, pero cuando estaba a punto de acostarse, sin poder salir de su asombro vio un fantasma que se apareció frente a él: lo reconoció al instante, era su antiguo compañero de cuarto  Marley, muerto unos años antes. Marley le dijo que estaba allí para hacerle abrir los ojos, que todavía estaba a tiempo de cambiar su vida. Aquella  figura imaginaria  le contó que su alma no descansaba en paz por culpa de la vida que había llevado, y que Gaisel  iba por el mismo camino.

 Le dijo que en las siguientes noches, tres espíritus vendrían a visitarte. Al terminar de pronunciar estas palabras, el fantasma de Marley desapareció.

Los espíritus

La primera noche, y tras la aparición de el espíritu de las navidades pasadas, llevó consigo a Gaisel a visitar el lugar donde había crecido. Allí pudo verse a sí mismo de niño y de joven, siempre alegre  y rodeado de niños. También pudo ver  a su hermana, que había muerto hace muchos años, y recordó lo mucho que la quería y cuánto habían compartido cuando eran niños.

Llegada la segunda noche, y mientras el joven  esperaba al segundo espíritu, pudo ver una luz que provenía del cuarto de al lado. Entró y vio una mesa vestida para fiesta repleta de platos con diferentes comidas. Junto a la mesa había un hombre con una antorcha: era el espíritu de las navidades presentes. Juntos fueron al centro comercial y vieron cómo la gente entraba y salía de las  tiendas, compraba regalos y deliciosos manjares para la cena de Navidad.

Luego visitaron varios hogares de la ciudad, y el joven vagabundo  pudo ver  como  aquellas  familias  contaban historietas y hazañas que solo producían risas y alegrías.

A la noche siguiente se presentó el espíritu de las navidades futuras. Salieron a la calle y encontraron gente que hablaba de alguien que había muerto. Luego vieron a compañeros del albergue peleándose por  las posesiones del difunto. Por último, fueron a ver el cadáver de el hombre muerto que estaba en su cama cubierto por una sábana: el joven  vagabundo lo levantó y pudo ver que la persona muerta era él mismo, el joven  Gaisel.

Un despertar feliz

A la mañana siguiente, Gaisel despertó y se dio cuenta que todo había sido un sueño. No habían pasado 3 días, era Navidad, y este descubrimiento lo hizo saltar de la cama loco de contento. Salió a la calle corriendo y entró a una tienda de alimentos. Con la propina que había recibido de los transeúntes del día anterior, le pidió al dependiente  que le vendiera,  en vez de su botella de vodka habitual, el pavo más grande que tuviera y lo llevo al albergue para que lo cocinaran y así poderlo compartir con los  compañeros que se encontraban en su misma situación. Luego se acicaló y  se vistió con sus mejores galas para compartir con el resto la gran cena de navidad, saludó a todos abrazándoles y pasó el día con ellos, riendo y  compartiendo hazañas  del pasado. A la mañana siguiente,  se levantó con entusiasmo  y con una actitud muy positiva lo que le ayudó a encontrar un puesto de trabajo. Desde entonces fue un hombre honesto y feliz, al que todos querían. Y sus navidades nunca más fueron tristes y solitarias. Desde ese momento,  todas las navidades repite la misma hazaña compartiendo con los más desfavorecidos.

 

CUENTO DE NAVIDAD

Moisés Carlos N. R.  (Tramo III, Ofra tarde)

«Estamos en la Navidad de 1990, Gobierno del PSOE, pero esta vez no está Podemos, sólo Felipe González, y el Rey Juan Carlos I en la 1 TV felicitando la noche de Navidad como era costumbre, pero eso es lo de menos pues a mí solo me interesa terminar de ver los Fraggle Rock en la televisión antes de irme a dormir. ¡No quiero que Papá Noel se salte mi casa por estar despierto! Como por arte de magia, todos los nervios que tengo se convierten en sueño desde que mi oreja toca la fría almohada de mi cama. Caigo en un sueño profundo que, para mi mala suerte, no duró todo lo que tenía que durar pues en medio del sueño, a la madrugada, empiezo a escuchar como un goteo que a medida que pasa el tiempo se hace un sonido más reconocible: ¿Es una mesa de ping pong? Me levanto de la cama y para no hacer ruido voy descalzo por el suelo helado y, como el niño curioso de 11años que soy, me asomo por la barandilla de las primeras escaleras de mi casa y no…no era Papá Noel probando mis regalos, sino un señor de unos 40 años canoso que estaba jugando con mi hermano de unos 18 años. Sin poder evitarlo reviento a llorar, lo que alarma a mi hermano y a aquel señor. No me costó mucho entender que quizás aquel señor llamado Papá Noel quizá no existía.

Mi hermano me consuela y afirma mis sospechas acompañado de aquel señor extraño. Me explica que ellos habían traído los regalos y aquel hombre que estaba con él me abraza y empieza a llorar conmigo: lo siento enano- me dice. Cuando deja de abrazarme puedo ver que su cara curiosamente se parece a la mía, quizá sea algún familiar mío… “

-Ha pasado tanto tiempo de eso cariño, pero te juro que cuando me miro al espejo veo al mismo señor canoso. Mi mujer se ríe y me abraza por detrás mientras que yo sigo mirando desconfiado el reflejo del espejo.

 

EL FRACASADO

Olga Esther G. del R. (Tramo III, Ofra tarde)

¡Mi niña! Eres tan pequeña y has aprendido tanto de la vida…, ya que empezaste tan joven un noviazgo y tan mal te han tratado. Has formado una familia, con tus niñas, te has visto sola y desamparada. La vida te ha hecho sobrevivir y el hecho de ser tan fuerte para cuidar de tus retoños.

La pobre trabajaba muchas horas sin descansar para dar de comer a sus niños, y año tras año han podido salir adelante gracias a su coraje, tras pasar tanto tiempo y estando sola. Sólo podría pensar que necesitaba un hombre que le diera sombra y cobijo. La pobrecilla soñaba noche tras noche que apareciera su hombre ideal.

Claro que con esas pintas que tenía: pelo seco, puntas abiertas, la cara con espinillas, uñas partidas y manos deterioradas de tanto lavar a mano, ¿quién podría fijarse en ella?

Una tarde de Navidad salió con unas amigas a tomar a tomar un cortado y se sorprendió de que aquel apuesto y atento camarero que las atendió le pidiera salir a conocerse, ya que él estaba solo y quería rehacer su vida. Pasaron días, y tras conocerse, el camarero y la muchacha decidieron estar juntos. A ella se le alegró la vida, todo lo veía de color rosa. Sin preocupaciones vivieron juntos y felices.

A los meses, la mujer con sus dos hijas y novio fueron a una cafetería cerca de casa, junto a un parque. Cuando su inseparable amor salía por algo de merienda un apuesto hombre se le acercó y con su voz suave se dirigió a ella y se presentó, intentando conquistarla le ofreció un beso en sus labios carnosos. Ella de repente lo empujó y al momento notó como su mano traspasaba su cuerpo, se empezó a erizar todo su cuerpo, al reaccionar supo de qué se trataba y como pudo corrió para poder contarlo a su amado. Fue a buscar a sus niñas, al llegar al parque había un nido de personas formando un círculo. El camarero y ella apartaban a la gente hacia un

lado, hasta que de pronto se encontraron a sus dos hijas tiradas en el suelo, sin abrir los ojos, sin respirar, apuñaladas. La mujer chilló lo más que pudo y se puso a llorar en los hombros del novio hasta que se paró a pensar en el hombre de antes, al cual rechazó. Y ahí ella fue a por el hombre, en ese momento no le importó nada ni nadie salvo encontrar a aquella persona que mató a sus hijas.

En ella ya no había lágrimas y dolor, sino rabia. Mientras el novio fue a buscar a la policía, su última opción, la mujer fue a buscarlo por sí misma. Pasó la noche y seguía sola, fuera de su casa. En su teléfono habían miles de mensajes y llamadas perdidas de su pareja, pero decidió no contestar. Al minuto después se quedó quieta, llegó al parque donde sus hijas fallecieron, se dio cuenta de que estaba dando vueltas como una loca. Fue a los columpios a sentarse, se dio la vuelta y vio al hombre que más odiaba con una pipa en la boca y caminando. De pronto ella corrió hacia él y le agarró de la chaqueta. Le chilló diciéndole que cómo es que estaba tan tranquilo después de matar a dos personas. El hombre rió, sacó una navaja y de repente… Despertó del sueño. Lloró, al lado de su novio y con sus hijas en la otra habitación.

Solamente pensó en cómo apareció ese hombre tan extraño en su memoria.

Al final no pudo esperar más tiempo y decidió ir a una vidente y así estuvo buscando dinero para poder pagarle, ya que era excesivamente cara. Finalmente supieron que se trataba de un fantasma que vivió ahí toda su vida y como la vida no lo trató como cualquier persona desearía, pobrecillo sin hijos, sin pareja y encima virgen, pues se encaprichó de la dama con sus hijos, y al parecer quería volver loco a su amado y que se fuera de su lado para estar con ella toda su vida. Fue un sueño muy traumático, pero lo manejó como pudo, alegando que ese desconocido era un fracasado sin más.

 

ACTO EN LA SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO

El 25 de noviembre tuvo lugar en el edificio de la Subdelegación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife un acto con motivo de la conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género. Al evento asistieron diversas autoridades de la Subdelegación del Gobierno en Canarias, la Alcaldesa y varios concejales del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, etc.

Durante el acto se leyó un manifiesto contra la violencia de género por parte de alumnado del CEPA Santa Cruz de Tenerife y se guardó un minuto de silencio por las víctimas de Violencia de Género.

Los asistentes pudieron observar una exposición realizada por el alumnado de las distintas UAPA y AAPA del CEPA Santa Cruz de Tenerife con camisetas que a través de sus mensajes transmiten la inquietud del alumnado en contra de esta terrible lacra. También puede verse hasta los próximos días una exposición de carteles realizados por alumnado del AAPA Establecimiento Penitenciario de Tenerife en un taller de serigrafía con la temática de la violencia de género como objetivo de sus trabajo.

 

EL CEPA SANTA CRUZ CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

El CEPA Santa Cruz expresa su rechazo a la Violencia de género con decenas de camisetas pintadas por alumnado de todos los grupos, UAPAS y aulas del Centro Penitenciario, que cuelgan hoy en las dependencias del Centro y se exponen en la Subdelegación del Gobierno.

 

 

Acto en la Subdelegación del Gobierno

Lectura de un manifiesto por alumnos de la AAPA

Exposición en la Subdelegación del Gobierno

TE RECOMIENDO LEER ESTE LIBRO

Queremos recoger en esta página las experiencias lectoras de nuestro alumnado. En esta ocasión, Beatriz G. P., alumna del Tramo IV de Añaza, nos recomienda la lectura del libro El protector, escrito por la autora británica Jodi Ellen Malpas y catalogado dentro del género de literatura romántica.

Puedes escuchar su comentario en el siguiente audio:

 

 

EL ALUMNADO DEL CEPA SE CONVIERTE EN CRONISTA DE LA ACTUALIDAD DE NUESTRO CENTRO

Inauguramos una nueva sección en este página. Nuestro alumnado se irá haciendo eco de toda la actualidad cultural y académica que se desarrolle en el centro. Para ello, redactarán noticias y crónicas sobre las diversas actividades y proyectos que desarrollamos. En esta ocasión, Javier M. F., alumno del Tramo IV de Ofra, ha redactado una noticia sobre la charla recibida sobre VIH el pasado 28 de octubre en nuestro centro. Muchas gracias por tu colaboración.

 

Prevención y tratamiento del VIH

 

El pasado 28 de octubre el alumnado del CEPA Santa Cruz de Tenerife recibió una charla acerca del VIH impartida por Omar Torres, antiguo alumno del centro, y en la que nos advirtió de la peligrosidad de dicha enfermedad y su alarmante crecimiento.

 

Tanto el alumnado del tramo IV como el del tramo III estuvo presente en la charla en la que Omar nos expuso de qué se trata esta enfermedad que afecta a tantas personas en el mundo, de cómo ha ido incrementando últimamente en Canarias y cómo evitarla y tratarla.

Para ello, explicó en la pizarra cómo funciona el virus, el cual se introduce en nuestro cuerpo atacando y destruyendo las células CD4, encargadas de protegernos de las infecciones. De esta manera, el virus va eliminando poco a poco nuestras defensas y podemos legar a enfermarnos con mucha más facilidad, sin posibilidad de curarnos como lo hacíamos antes.

También explicó que dicha enfermedad suele contagiarse mayoritariamente por mantener relaciones sexuales sin protección y por vía sanguínea, cuando varias personas comparten una jeringuilla al inyectarse droga. Incluso puede transmitirse de madre a hijo en el embarazo si la madre es portadora de dicho virus.

Después de señalar las diferencias entre VIH y SIDA y los tratamientos existentes, terminó su charla recomendándonos que usáramos siempre protección en las relaciones sexuales como procedimiento para evitar el contagio de la misma.

FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CUENTOS DE LOS SILOS 2018

 

FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CUENTOS DE LOS SILOS”

Como proyecto de trabajo dentro de las actividades complementarias, en la AAPA Establecimiento Penitenciario de Tenerife perteneciente al CEPA Santa Cruz, se ha desarrollado, durante los meses de octubre y noviembre, la actividad extraescolar “taller de narrativa – PALABRAS PRISIONERAS” con alumnado de todos los tramos de la FBPA.

Este taller tiene como objetivos trabajar las prácticas discursivas orales que mejoran la expresividad de las alumnas y alumnos, la lectura y la escritura. Todos estos objetivos se desarrollan, además, en las clases presenciales de Lengua Castellana y Literatura.

Este año el taller tenía como tema central el aire. Los alumnos y alumnas, dirigidos por Ernesto Rodríguez Abad (Director del Festival Internacional del Cuento de Los Silos) y asesorados por Andrés González Novoa (Doctor en Educación de la ULL), han conversado, acordado y preparado temas de trabajo sobre este tema y otros que les gustasen, con la idea final de escribir un cuento, poema, carta, historia de vida…

En el mes de octubre el alumnado trabajo la lectura de textos y la expresión oral con sus monitores, exponiendo ante sus compañeros, y siguiendo los patrones trabajados en clase, las ideas propuestas.

En noviembre, analizando la morfología del cuento y trabajando en torno a estrategias literarias y poéticas se elaboraron los escritos, que se fueron corrigiendo y perfeccionando hasta llegar al texto final.

El centro en general, y el alumnado en particular, se siente muy orgulloso de formar parte del programa de este Festival de cuentos y del trato recibido por sus organizadores. Y ellos, que se cuelan entre nuestras palabras, sienten el proyecto como un cuento sobre la libertad. Y la gente de Los Silos, aguarda con la paciencia de los pueblos, a que cada año, las palabras prisioneras les traigan historias que se liberan en sus oídos.

En esta página web pueden leer algunos textos, observar fotografías y vídeos de la exposición en el salón de actos en Los Silos y algunos vídeos grabados a internos que no pudieron acudir al acto.

Palique

Actuando

Entrada de la exposición

Final del día

En la guagua

Protagonistas

Protagonistas

 

Cuento francés

Salón de Actos

Visita a la exposición «Censura en la literatura»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SELECCIÓN DE TEXTOS

“¿ERES FELIZ?”

Todo comenzó una fría y húmeda tarde del mes de octubre mientras un joven regresaba a casa del trabajo. Pasaban ya de las ocho y era la tercera vez en aquella semana que había debido quedarse en la oficina más tarde de lo habitual.

El cielo había estado cubierto todo el día; sin embargo, decidió dejar caer la lluvia en el momento en el que el joven iba camino de su casa. Los pensamientos que ocupaban su mente fueron pronto interrumpidos por una pregunta que surgió de la radio del coche. Era una pregunta sencilla que el joven jamás se había hecho de forma consciente, y la respuesta le preocupó.

El joven, a sus treinta y dos años, había experimentado ciertos pasajes o vivencias que con tan solo una pregunta de tres palabras le hicieron recapacitar sobre su trayectoria vital. Esa pregunta que el locutor había lanzado a sus oyentes era sencilla y directa…

¿ES USTED FELIZ?

La cuestión en sí le dejó ensimismado. Él no tenía carencia ninguna: su salud era normal, tenía un trabajo estable y económicamente pagaba todas sus deudas y cubría sus necesidades. De repente, en el silencio de la noche, se encontró una verdad absoluta para él: mi felicidad depende de cómo me RESPONSABILIZO de mis actos.

Ya  su padre le decía: “Hijo, ten siempre presente que toda acción tiene como respuesta una reacción” ¡QUÉ CIERTO ES! Je, je, je…

A veces, él se ríe con este refrán que le ha ayudado, y le ayuda en la actualidad para poder controlar sus acciones, que podrían llevarle de nuevo al fracaso, por qué no lo sabe. Quizás le falta mucho por aprender de la vida, aún es joven y con muchas ganas de vivir. ¡Aún recuerda su quinto cumpleaños! Y algo que no se le quita de la cabeza, aquel regalo del cumple: ¡Un coche teledirigido! ¡Guauuuu, qué día tan fabuloso!

Por ello es por lo que digo que la vida viene acompañada de emociones fuertes que son imposibles de no olvidar. A su vez, resultan excitantes e incontrolables para el cuerpo, de tal punto que nos volvemos idiotas y cometemos estupideces. Pero esto forma parte de la vida, ¿no crees?  Se preguntaba el joven

Claro, se dijo, es el TIEMPO lo que debemos aprovechar, sean cuales sean las circunstancias. Lo importante es ser feliz y disfrutar de todo lo que te rodea.”

El muchacho sin nombre seguía escuchando aquella tertulia en la radio sobre esta grandiosa pregunta: ¿ES USTED FELIZ?

De pronto, un humo blanco que salía de la parte delantera del auto abortó sus pensamientos. ¡Maldita sea, cuando no es una cosa es otra! Murmuró para sí, mientras intentaba llevar el coche hacía el borde de la autopista. Salió y, al levantar el capó, un fuerte chorro de vapor caliente casi lo derriba.

Sin remedio, alzándose la chaqueta para cubrirse con ella la cabeza a fin de protegerse de la lluvia y el viento, se dispuso a caminar el kilómetro y medio que le separaba del pueblo más cercano para pedir ayuda, su móvil se había quedado sin batería.

Al llegar al pueblo, le preguntó por el mecánico a una joven que estaba resguardada de la lluvia en la puerta de una farmacia. Está le contestó que el mecánico de turno no estaría dispuesto hasta una hora más o menos: Lo único que podía hacer era volver al coche y esperar.

¿Para qué mi reflexión anterior sobre la felicidad? ¿PARA QUÉ? Ja, ja, ja … se rió. Y pensó: “Disfrutemos de aquellos días que empiezan con destellos radiantes de luz, pero también de aquellos otros que te despiertan con el caer de las gotas de un día nublado.  Solamente la belleza es suficiente para detener el tiempo, ese tiempo que hace que las cosas, buenas o malas, pasen o se terminen. Al fin y al cabo, la vida se compone de millones de gotas de segundos que se transforman en chaparrones de minutos; y estos, a su vez, en montones de horas de agua… que nos llenan de días, que afortunadamente no podemos controlar.

Cansado, con frío y mal humor, camino el joven de vuelta al auto. Años después sonreía abiertamente sintiendo la felicidad que encontró aquel día de felicidad, tertulia, lluvia y avería.

Así que relájate y disfruta de todo aquello que se presente, y no dejes de preguntarte: ¿ERES FELIZ?

Jairo


“LO SENCILLO ES LO MÁS HERMOSO”

La experiencia que estoy viviendo, al estar privado de mi libertad y de mis seres queridos, me ha hecho aprender a buscar lo imposible y sonreír.

Cuando mis días se encuentran nublados, y mis ojos se han secado después de tanto llorar, camino y no dejo nunca de desnudar mis labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estoy triste porque nunca se sabe cuando mi sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que pueda encontrarse en peor situación que yo.

Nada de lo que merece la pena puede lograrse sin una dosis de sacrificio. Ese sacrificio que implica desprenderse de algo como la libertad o la maravillosa compañía de los seres queridos.

Los reveses y fracasos en cualquier área nos entristecen; pero es más triste, por lo menos para mí, el quedarme lamentándome en el frío suelo de la autocompasión.

Quiero pensar que mis anhelos son justos, y no dañan a nadie los sueños que me impulsan… Insistiré una y otra vez y seguramente alcanzaré el triunfo algún día.

Cuando muere una ilusión, pienso que sigo teniendo alma para abrigar nuevas ilusiones, y por más que me golpee la vida, no claudicaré nunca…

¿Qué cosa es la esperanza?… si no el modo interior de creer en un mañana mejor.

Debo aprender…  aprender a admirar la naturaleza, las cosas que parecen insignificantes a primera vista y, sobre todo, aprender de las personas que me rodean.

También debo aprender a ser tolerante… tolerante frente a las cosas que no puedo cambiar… porque cuando uno es POBRE, pero se siente rico, jamás podrá llegar a ser miserable, ni sentirse marginado.

En conclusión, sé que la vida es pura energía y esa energía la producen las cosas sencillas y hermosas.


“EL AIRE CANARIO”

Para mí el AIRE es pura belleza, fortuna, grandiosa purificación que en nuestros días no llegamos a valorar muy bien. Personas como yo, sin embargo, que nos gusta el mar, la pesca, la naturaleza, la agricultura, no podemos vivir sin él.

El aire con sus poderosos vientos da vida a nuestras islas Canarias. Los vientos Alisios nos hacen acercan las mareas, las lluvias y precipitaciones y las corrientes y hacen que nuestras Islas sean atractivas por su belleza, aunque también por su gastronomía.

Vinos, comida, microclimas atraen a millones de turistas de extranjero que saben valorar estos productos que nosotros no cuidamos como deberíamos.

Cada día que pasa valoro más la importancia del aire puro para la atmósfera y el medio ambiente. Cuando pongo las noticias y veo lo que está pasando en nuestras ciudades con relación a la contaminación, me enfermo del alma y del corazón. Es necesario enseñar a cuidar y valorar nuestro planeta, y empezar por lo que nos rodea.

Me decían los viejos que cuando el aire viene del Norte hace que nuestro mar se enfurezca y dé un espectáculo lleno de bravura y mantos blancos de espuma. Días atrás hemos visto su parte más oscura con destrozos en establecimientos, locales públicos, casas particulares, vías urbanas…

Yo, como pescador que he sido en mis años pasados, no ahora que por el momento estoy atravesando unos malos momentos en este Establecimiento Penitenciario, no puedo dedicarme como me gustaría a disfrutar de mi aire canario. Disfrutar de ese querer sincero, amar mi tierra y mi gente; respetar y querer el medio de vida que me ofrece mi tierra canaria.

Debemos protegernos y cuidar el aire, porque sino seguiremos padeciendo tornados como el Delta, como las mareas que destrozaron el otro día las costas de Bajamar y Garachico. Cuando vemos estas cosas nos asustamos y nos aterrorizamos, pero cuando pasa nos olvidamos y no hacemos nada por CUIDAR NUESTRO AIRE.

Yo quiero seguir disfrutando de mi tierra, de sus bosques y volcanes, de sus pequeños climas, de mi mar, del AIRE.


“RELATO BASADO EN HECHOS REALES”

Ante ustedes comparezco para relatar esta historia. Soy un reo más que se encuentra pagando, a la sociedad y a la Justicia, todo el mal que he hecho a lo largo de mi vida.

Empiezo contando que mi vida siempre ha sido buena en casi todos los aspectos. No soy muy bueno contando relatos; pero ahí va, querido amigo/a, mi historia.

Entré en este Establecimiento siendo un niño, y me he hecho viejo aquí dentro. Siento que, a pesar de todo, he conseguido mis propósitos después de que hayan transcurrido dos lustros y medio. Como a muchos internos, nos cuesta contar la historia de nuestro encierro, la pena, el dolor… el encierro que sentimos al ver cada mañana rejas y celdas frías y tristes.

Soy culpable de todo lo que hice, a pesar de no querer asumirlo. Entré siendo un niño y ahora me miro al espejo y veo a ese chico que podía con todo y le acabó saliendo la barba al hacerse viejo aquí, allí dentro. Esta experiencia me ayudó a prestarle más atención a las cosas nimias, y ahora las ansío de la misma manera que cualquier persona que no se encuentre en mi situación.

Cada día que paso amarrado a esos barrotes sueño más y más con la brisa del mar, el abrazo de un buen amigo/a, que sabiendo como he sido sigue a mi lado.

¡SUERTE!, es lo único que desean todas las personas que están presas.

De pequeño jamás pensé que algún día estaría privado de libertad y que sufriría de esta manera; pero como te he contado querido amigo/a hace tiempo no era más que un niño que creía que el mundo se rendiría a sus pies, que se lo comería con papas fritas, y al final, por las malas decisiones, el mundo me engulló en las tierras movedizas de esta prisión.

He visto tanto, viví tanto, he pasado tanto, que aquí… allí dentro ya no me extraña nada.

Sin embargo, he sabido salir adelante y, después de mucho tiempo, compruebo que esto me ha servido, no solo para valorar lo que perdí durante tantos años, sino para reflexionar sobre todos mis pequeños pasos.

Miro hacia atrás y si quieres mi consejo querido amigo/a, te digo “Lucha por tus sueños y no juzgues a nadie. En esta vida nadie es perfecto.”

Tengo defectos, pero también algunas virtudes, y saber que puedes llegar a valorar lo que te cuento, me llena de alegría. Espero haberte tocado esa fibra sensible, que todo escritor busca, y si no lo he conseguido, recuerda que es mi vida lo que te cuento. Nunca olvides que todo esto está basado en hechos reales.


Mi historia empieza así…

Érase una vez un humilde campesino que nació en las grandes llanuras del Norte. Cuando creció y se hizo adolescente tuvo muchos problemas familiares ya que no se entendía con los padres y con sus hermanos. Por ello, decidió irse a otras tierras más al Sur, abrió sus alas como si de un pájaro se tratara y se echó a volar, porque deseaba alcanzar LA LIBERTAD.

Descubrió nuevos horizontes y por la fortuna del destino, fue nombrado caballero. Muchas campañas y gestas le hicieron pasar, animales terroríficos, bestias aladas, hasta dragones fueron derrotados por el caballero recién nombrado.

Un día el Rey lo hizo llamar y con firmeza le dijo: Mata al dragón que me tiene atormentado, y te cubriré de oro”.

Con valentía levantó su espada y como de una simple gelatina se tratase, penetró el corazón del dragón y lo hizo fallecer. Cortó su cabeza y la llevó ante el soberano. “Que lo bañen de oro” dijo el rey, y el caballero con humildad y respeto le contestó que quería la mano de su hija en vez de todo aquel oro.

El rey aceptó e hicieron un gran festejo donde otros reinos estaban invitados a la gran boda.

Por la noche, durmiendo abrazados, el ya príncipe se despertó con una pesadilla en la que aparecían todas las matanzas que había consumado.

Se levantó y abrió la ventana de su alcoba, y una gélida brisa le recorrió todo el cuerpo como si un manto de muerte se tratara, y en su lecho le hizo postrarse. Soñó, quién lo diría que el ser más diminuto le iba a vencer.

Pero no debéis preocuparos, una nueva historia muy pronto comenzará.


GRAN INDIO CHEROQUI

 Un lobo bueno y un lobo malo.

En un pueblo norteamericano vivía un individuo en una gran tribu india que, cansado de enfrentarse a otras razas humanas, fue capaz de tener contacto con los demás sin llegar a emplear la fuerza ni la violencia.

Lo consiguió explicando qué llevamos dentro de cada uno de nosotros.

Ese gran indio llamado CHEROQUI, llevado por sus experiencias personales, decía que dentro de cada ser humano convivían dos lobos: EL LOBO MALO Y EL LOBO BUENO.

El MALO no tenía moral, estaba hecho de malignidades, era desagradable, molesto, bellaco, rencoroso y violento.

El BUENO era muy agradable, educado, amable, divertido, con empatía, estaba de buen ver, era atento con los demás, voluntario del bien y lleno de bondad.

Con todo esto lo que el gran indio CHEROQUI quería transmitir cuando le preguntaban ¿Cuál es el lobo que gana en en esa gran batalla que tenemos dentro de nosotros mismos, dentro de nuestro más profundo ser?

Cuando le hacían esta pregunta, él contestaba con gran energía y voluntad:

GANARÁ SIEMPRE EL LOBO QUE VOSOTROS Y CADA SER HUMANO ALIMENTE.


“Sin aire”

Sin aire me muero…

Me falta cada vez que no te veo,

en cada segundo que paso en este lugar,

cuando no hablo contigo.

 

Las rejas de mi celda no permiten pasar el aire

de día, pero en mis sueños de noche

me vuelve a latir el corazón, se llenan de pulsaciones

mis sentimientos.

 

Aire, necesito el aire porque soy asmático

si solo te asomas a mi pensamiento,

si tengo poco espacio como en esta celda

corro a tu encuentro, busco angustiado tu ático.

¿Dónde están tus abrazos?

¿Dónde están tus besos?

Te necesito, necesito estar contigo,

sentir el calor de tus brazos.

 

Oscuridad, contaminación, ahora vivo sin aire,

recuerdo aquellos momentos dulces, hermosos…

mis ojos, mi universo era aire.

Ahora el aire que me rodea está contaminado como mi vida,

mi esperanza es que pronto lo llenaremos todo de puro aire.