Formación para el empleo

El sistema de formación profesional en España está integrado por dos subsistemas: la formación profesional reglada o inicial, que depende del Ministerio de Educación y de las comunidades autónomas, y por el subsistema de formación para el empleo, adscrito al Ministerio de Empleo y Seguridad Social a través del Servicio Público de Empleo Estatal y a las comunidades autónomas.

El subsistema de Formación para el empleo es el conjunto de instrumentos y acciones cuyo objeto es impulsar y extender entre las empresas y los trabajadores ocupados y desempleados una formación que responda a sus necesidades y que contribuya al desarrollo de una economía basada en el conocimiento.

Regulado por el Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, es fruto de la experiencia acumulada y el trabajo conjunto de los interlocutores sociales y la Administración, quienes, una vez más, en 2006, suscribieron el IV Acuerdo Nacional de Formación, de carácter bipartito, y el Acuerdo de Formación Profesional para el Empleo, de carácter tripartito. En ellos sentaron las bases del actual subsistema, cuya principal novedad es la integración de la formación ocupacional y continua.

Sus fines son:

  • Favorecer la formación a lo largo de la vida de los trabajadores desempleados y ocupados, mejorando su capacitación profesional y desarrollo personal.
  • Proporcionar a los trabajadores los conocimientos y las prácticas adecuados a las competencias profesionales requeridas en el mercado de trabajo y a las necesidades de las empresas.
  • Contribuir a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas.
  • Mejorar la empleabilidad de los trabajadores, especialmente de los que tienen mayores dificultades para el mantenimiento del empleo o para su inserción laboral.
  • Promover que las competencias profesionales adquiridas por los trabajadores tanto a través de procesos formativos (formales y no formales), como de la experiencia laboral, sean objeto de acreditación.