Historia

Esta reseña histórica del Conservatorio ha sido elaborada por Dña. Hortensia Cabrera Silvera, profesora de Historia de la Música del Conservatorio.

La marcada afición que por la música ha existido siempre en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife se tradujo en la fundación de varias sociedades musicales a lo largo del siglo XIX. Como dice Alejandro Cioranescu en su Historia de Santa Cruz de Tenerife, “La música ha gozado siempre de mucha consideración y de pocas atenciones” y la enseñanza musical, si bien en otras ciudades del ámbito nacional ya se habían fundado algunos conservatorios, estuvo en su mayor parte en manos de particulares.

No será hasta 1892 cuando en el seno de la Sociedad Filarmónica “Santa Cecilia” aparezca una de las primeras escuelas de música. La idea fue un éxito, aunque antes de que terminase el siglo, tanto la sociedad como la escuela habían desaparecido.Más tarde, ya a principios del nuevo siglo, es fundada en el seno del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, la Academia de Música. Los cuadros de profesores de estas entidades educativas sirvieron de base para la fundación del Conservatorio Provincial de Música de Santa Cruz de Tenerife el 25 de Noviembre de 1931. Es probable que su creación estuviese relacionada con el efervescente clima artístico que se vivía en la Santa Cruz de los años 30 y con la importancia que entonces tenía en la capital el Círculo de Bellas Artes, pero este clima tampoco era ajeno al movimiento de alcance nacional que había hecho que desde principios del siglo se fundasen por todo el país gran cantidad de centros de enseñanza musical, así como que aparecieran gran cantidad de sociedades musicales, orquestas y grupos musicales de varios géneros.

En estos primeros años, el Conservatorio de Música se encontraba bajo la tutela de la Excma. Mancomunidad Provincial Interinsular, recibiendo a partir de 1934 una importante ayuda estatal, pasando a denominarse Conservatorio Regional. En 1936 se le concede la validez oficial de sus enseñanzas elementales y en 1942, la de sus estudios profesionales, al ser el único centro de enseñanza musical oficial existente por entonces en el archipiélago canario. Por entonces, el centro contaba entre sus fuentes de ingresos con una importante aportación económica por parte del Cabildo Insular, una subvención del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, y una aportación, más bien de tipo simbólico, por parte de la Mancomunidad, aparte de exiguos ingresos por matrículas, debido a lo escaso de la cuantía de las tasas establecidas. En estos primeros años de andadura, al tiempo que se desarrolla una intensa actividad concertística, tanto por parte de los alumnos como de profesores, vieron la luz algunas agrupaciones como el Coro de Cámara del Conservatorio (1935) o la Orquesta de Cámara del Conservatorio (1935), que tras independizarse en el mismo año, pasó a denominarse Orquesta de Cámara de Canarias y posteriormente, Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Durante toda esta etapa, y hasta 1975, fue su director Antonio Lecuona Hardisson, cuya figura probablemente se encuentra en el origen de la consecución de muchos de estos logros para el Conservatorio, y en definitiva para la enseñanza musical de las islas. En aquellos años heroicos fueron sedes del Conservatorio un edificio que estaba situado en la calle Ruiz de Padrón, frente a la Plaza del Príncipe, y más tarde, el edificio que hoy alberga el Parlamento de Canarias en la calle Teobaldo Power, y que precisamente fue construido a fines del siglo XIX por Manuel de Oraá como sede de la Sociedad Filarmónica “Santa Cecilia”.

El 17 de Mayo de 1971 se acuerda realizar el oportuno expediente para la solicitud del reconocimiento como centro de Grado Superior. Dicho expediente cristaliza en el Decreto 2141/74, de 20 de Julio, por el que se concede la validez académica de sus enseñanzas de Grado Superior, pasando a depender en lo económico íntegramente del Cabildo Insular. Para el Conservatorio comienza la que quizá ha sido su época de mayor auge, aumentando considerablemente en los años siguientes el número de alumnos, algunos de los cuales comienzan a despuntar a nivel nacional e internacional, ya como concertistas, ya como profesores en centro europeos de gran prestigio, o formando parte de las más importantes orquestas nacionales y extranjeras.

Desde un punto de vista colectivo se han conseguido importantes logros, como los del Coro de Alumnos del Conservatorio, fundado en el curso académico 1976-77, la Orquesta de Cámara Juvenil, fundada en 1979, o el Grupo Juvenil de Viento, fundado en el curso 1980-81. En el curso 1976-77, apoyado por el Cabildo Insular, el Conservatorio comienza una política expansionista, que da lugar a la instalación en distintos términos municipales de la isla, de filiales o hijuelas del centro, que tienen por objeto extender la enseñanza musical a toda la isla. Con el objeto de elevar el nivel, no sólo de los alumnos sino también de los profesores, se han lle-vado a cabo numerosas conferencias y cursos de perfeccionamiento que han sido impartidos por prestigiosos especialistas.

Con el gran desarrollo experimentado por el Conservatorio a finales de los 70 y principios de los 80, las dependencias del edificio de la calle Teobaldo Power llegaron a ser insuficientes, razón por la cual en 1979 comienza a proyectarse un nuevo edificio. El retraso en la construcción del mismo hace que en 1983 se inicie el traslado del Conservatorio al antiguo Colegio de la Asunción, hasta que en el curso 1992-93 fue inaugurado finalmente el edificio donde se encuentra ubicado en la actualidad. Desde 1975 han sido directores del centro D. Agustín León Villaverde (1975-80), Dña. René de Armas (1980-87), D. Jesús Ángel Rodríguez (1987-93), D. Manuel Gutiérrez (1993-99), Dña. Blanca Reyes (1999-2010) , Dña. Mª de los Ángeles Delgado (2010-2015) y desde 2015,  D. José Miguel Pombar Flores.  A principios de los años 90 comienza una nueva etapa para el Conservatorio, ya que al hecho de la implantación de la nueva normativa en materia musical hay que añadir el inicio del traspaso a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, hecho que se consumaría en 1998.