I Congreso Atlántico Tricontinental de la Mediación: Innovando, construyendo convivencia

“Somos nuestras narraciones, somos nuestros relatos (…) que miran al futuro”

(Adela Cortina: ¿Para qué sirve la ética? )

Desde el 23 al 26 de Noviembre se celebró en la Universidad de Laguna (Tenerife) el I Congreso Atlántico Tricontinental de Mediación, bajo el sugerente título de Innovando, construyendo convivencia. En él se dieron cita profesionales de distintos ámbitos: del Derecho, Psicología, Educación… Como asesorías acreditadas en Mediación Escolar, tuvimos la suerte de participar en la 3ª sesión del Congreso en el Taller dirigido por Sara Cobb, una de las figuras más relevantes a nivel mundial en el ámbito de la mediación, impulsora del denominado modelo circular-narrativo para la mediación y resolución de conflictos.foto-con-sara-cobb

De las diversas sugerencias e ideas surgidas al calor tanto de las intervenciones como del taller, nos gustaría señalar algunas de especial relevancia para nuestro ámbito educativo.

Comprobar como desde ámbitos como el jurídico fundamentalmente, la mediación aparece como uno de los modos más adecuados para una resolución digna y satisfactoria de los conflictos, en los que las partes sienten reparados sus daños. Es lo que se conoce como justicia reparadora o restaurativa, es decir, “es una forma de pensar la justicia cuyo foco de atención son las necesidades de las víctimas y los autores o responsables del delito, y no el castigo a estos últimos ni el cumplimiento de principios legales abstractos”

Esto traducido al terreno educativo es lo llamamos convivencia positiva, que pone más el acento en las acciones positivas y proactivas que meramente reactivas y punitivas. Es más, tal y como se afirmó en una de las mesas de debate, es en el ámbito educativo donde adquiere plena justificación el recurso a la mediación como forma idónea de resolución de conflictos. La razón es muy clara: cuanto antes nos eduquemos en la cultura de la mediación mayores garantías existirán en el futuro de que convivamos en una sociedad menos violenta.

En definitiva, es totalmente inviable de cara a la mejora de la convivencia en nuestros centros educativos insistir de forma unilateral en el mero cumplimiento de ciertas normas con sus correspondientes sanciones. Es necesario algo más. Cuando hablamos de conflictos hablamos al mismo tiempo de una oportunidad de aprendizaje, es decir, una oportunidad de construir otra narración más positiva de nosotros mismos y de nuestras relaciones interpersonales. Al fin y al cabo, para eso sirve fundamentalmente la mediación: para construir al otro como “obra de arte”. Las personas somos “obras de arte”, decía Sara Cobb, somos “narraciones que miran al futuro” (Adela Cortina).

 

 

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