Despedida de Alicia. 

Sólo alguien que lleva este oficio de enseñar tan impreso en la médula de sus huesos es capaz de dar tanto y tan bueno por su centro y por su comunidad. Sólo alguien así es capaz de enseñarnos tanto a los que nos dedicamos a este oficio. Y tú eres así, Alicia. No hay gracias suficientes, compañera, para saldar algún día la deuda que tantos hemos contraído contigo.


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