“Barquito de papel”

Reciclar material, como el “papel”, no sólo nos sirve para cuidar el medio ambiente, sino que además:  fomenta el juego “simbólico”, alimenta la socialización y desarrolla nuestra creatividad.

¡Qué divertido aprender así!

¡Qué poesía tan bella nos han recitado los niños y niñas de cinco años!