LOS FINADOS, ENTRE LA TRADICIÓN Y EL OLVIDO

Hoy hemos recordado en nuestro centro la celebración de «Los Finados», una tradición que está en retroceso y que poco a poco se está recuperando como parte de nuestro patrimonio cultural. Primero se trabaja previamente en las clases el significado y tradición de esta fiesta en Canarias, y luego salimos al patio a compartir los frutos del otoño.

«En Gran Canaria, la noche del 31 de octubre, era la noche del año en la que las familias conmemoraban el recuerdo de sus difuntos en un ambiente de recogimiento y respeto en la que los mayores transmitían a las siguientes generaciones las historias de ausentes y narraban su memoria como preparatorio de la misa y visita al camposanto al siguiente día.

Al caer la tarde de la víspera, reunidos en la casa familiar al calor de la cocina, se recordaba a los fallecidos. Algunos mayores de la familia aprovechaban la ocasión para meter miedo a los niños, con historias y cuentos de brujas. Las castañas asadas en brasero de barro o guisadas con agua y matalauva eran comunes en todos los municipios pero también cada zona degustaba sus productos típicos como almendras en Tejeda, nueces en San Mateo y manzanas en Valleseco, donde ese día se mataba un cochino para hacer morcillas y chorizo y  salaban la carne del año…» (FEDAC, Cabildo de Gran Canaria)