El CEIP La Verdellada ha desarrollado el proyecto “Aprendemos leyendo”, que se engloba dentro de la convocatoria de la Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa y la Dirección de Cooperación y Patrimonio Cultural, por la que se crean Club de lectura en las bibliotecas escolares durante el año 2012.
Los alumnos del segundo y tercer ciclo de E. Primaria han podido disfrutar de la lectura compartida de libros que se han adquirido con la dotación de dicho proyecto y que han pasado a enriquecer la biblioteca del centro, permitiendo a otros alumnos realizar la misma experiencia.

Las primeras tarjetas de Navidad comerciales fueron patrocinadas por Sir Henry Cole en Londres, 1843, y ofrecían una ilustración de Juan Callcott Horsley. La estampa de una familia que bebía vino junto con un niño pequeño se manifestó polémica, pero la idea era astuta: Cole había ayudado a introducir el Correo a Penique tres años antes. Una serie de 1.000 tarjetas fue impresa y vendida por un chelín cada una.

Yo vengo de ver, Antón, un niño en pobrezas tales, que le di para pañales las telas del corazón.
Lope de Vega

Una tarjeta de felicitación que se adorna de una manera que celebre Navidad. En España, se conoce popularmente como Crismas. El contenido típico se extiende desde símbolos verdaderamente cristianos tales como escenas del Nacimiento de Jesús y la estrella de Belén a las referencias puramente seglares, a veces chistosas, a veces estacionales (paisajes, meteorología, etc.) o a las actividades comunes de Navidad como compras y festejos. Las tarjetas de Navidad son enviadas durante el periodo navideño (alrededor del 25 de diciembre) por mucha gente (incluyendo no cristianos) en la cultura occidental y en Asia.

El árbol de Navidad es un elemento decorativo, típico de la fiesta de Navidad. Tradicionalmente suele emplearse una conífera de hoja perenne, destacando entre ellas las especies abies nordmanniana y picea excelsa, comúnmente conocidas como abeto. En la actualidad también está muy popularizado el uso de árboles artificiales, de plástico y otros materiales sintéticos. Se decora con adornos como bolas de colores de cristal y otro material menos frágil, luces, estrellas, lazos, espumillones y …. otras decoraciones.

La sonrisa de un niño es lluvia de estrellas que baña el desierto. Es pureza del alma, es canto de un jilguero que alegra las mañanas. La sonrisa de un niño es fuente de ingenio que aleja la tristeza. Es aquel arco iris que alberga el futuro bordado con alas de fe. La sonrisa de un niño es paz, bondad reflejada en sus tiernos ojitos. Es belleza total, es contagiante amor que abraza el corazón. La sonrisa de un niño es sentir un rayo de sol que emociona y conquista.

Es posible que el primer árbol navideño, como se conoce en la actualidad, surgiera en Alemania, donde se implantó por primera vez en 1605 para ambientar el frío de la Navidad, comenzando así su difusión. A Finlandia llegó en 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo en 1829, y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841, de la mano del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria
No cuesta nada, pero crea mucho.
Enriquece a quienes la reciben, sin empobrecer a quienes la dan.
Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y su recuerdo dura a veces para siempre.
Nadie es tan rico que no la necesite y nadie tan pobre que no pueda enriquecerse por sus beneficios.
Crea la felicidad en el hogar, alienta la buena voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos.
Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, sol para los tristes y el mejor antídoto contra las preocupaciones.
Pero no puede ser comprada, pedida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie, a menos que sea brindada espontánea y gratuitamente.
Y si esta Navidad encuentras a alguien que esté demasiado triste o cansado para darte una sonrisa, brindale una de las tuyas; porque nadie necesita tanto una sonrisa como aquél a quien ya no le queda ninguna que dar.