Viaje a Lanzarote valorado por los alumnos de 5º curso

VALORACIÓN DEL VIAJE A LANZAROTE POR LOS ALUMNOS DE 5º
CURSO
A las 9 de la noche en el aeropuerto de Guacimeta en Lanzarote ,
todos reunidos en asamblea y sentados en el suelo, hacemos una
valoración sobre los días que hemos pasado en la isla. A continuación
detallo los comentarios de nuestros alumnos.
Que hay que mirar para delante, cuando uno va caminado.
Que debemos proteger la piel de los rayos solares. Aprender a convivir
con mis compañeros.
A disfrutar de la comida hablando en voz baja.
Aprendimos a guiarnos por el hotel.
A no perder las llaves de la habitación.
A tener paciencia con los demás.
A estar unidos.
A ayudarnos y consolarnos cuando a alguno le entraba la “mamitis”.
A colocar la maleta y que nos quepa todo.
A repartirnos las camas.
A conocer a otros amigos del otro cole.
A estar en silencio cuando es necesario para no destrozar las gargantas
de nuestros maestros.
A cerrar las puertas, ventanas y terrazas para nuestra seguridad.
Aprender a cuidar de nuestras cosas.
A no perder las cosas, como las gafas o la toalla.
A no pedir dinero a la gente.
A ligar.
A que los maestros nos quieran tanto.
A montar en camello, en bici y en kayac.
A tirarnos del trampolín con mucho cuidado.
A compartir el champú o el gel.
A entrar en el comedor en silencio y sin correr.
Aprender a bailar en step , body combat y street dance.
A practicar badminton, tenis,….
A no levantarnos de la mesa si no es necesario durante la comida.
A entender un cuadro de César Manrique.
Entendimos que importante fue César Manrique visitando su casa y
viendo sus obras.
A ir a la DISCO con mis compañeros. Lo pasamos SUPERGUAY.
A valorar el arte.
A dormir con los amigos entre risa y fiestas.
A perdonar y a pedir perdón.
A aprender a perder.
A utilizar la cámara profesional del profe.
Aprender a nadar.
A que no te “estafen” en las tiendas.
A mirar los precios antes de comprar.
A contar el dinero.
Que cada lugar tiene su belleza y su propio encanto.
A no comprar las maletas en el chino.
A dormir sin nuestros padres.
A estar cuatro días sin tele y sin internet.
Aprender a valorar el esfuerzo que han hecho nuestros padres para que
hayamos podido viajar.
Aprender que el trueque puede ser una buena opción.
A estar cuatro días sin mi perro.
A mejorar el inglés con los nativos.
A conocer la tierra de los volcanes.
A organizar el ropero sin mi madre.
Aprender a aprender.
Aprender a respetar a los demás.
Esperar tu turno.
A ser agradecidos.
A ser inmensamente felices.
Hemos echado muchísimo de menos a nuestra compañera Nira González
que se puso malita desde el primer día.
A volar en avión.
A leer la cartelería y a entender los tickets.
A ser puntuales en los puntos de reunión.
A escuchar con atención a mis maestro cuando nos daban las
instrucciones.
Que todo lo más grande no es necesariamente lo mejor.
A probar comidas diferentes.
A ligar por el balcón.
Aprender a portarnos bien para que el dire del hotel nos felicitara por
buen comportamiento.
A conocer el Archipiélago Chinijo: IMPRESIONANTE.
Me impactó el charco de los clicos .
Los experimentos en Timanfaya.
La vista impresionante desde el mirador del río.
El jardín de los cactus de César M.
Los juguetes de viento de César M.
La cueva de los Verdes y los Jameos del agua con sus cangrejos
blancos.
La casa de César y sus cuadros. A ponernos roncos de tanto reir.
El parque natural Timanfaya y los Hervideros .
Agradecer a nuestros maestros que nos llevaran, porque sin ellos no
sería posible que estuviéramos todos juntos compartiendo unos días en
Lanzarote.
A reírnos hasta quedarnos afónicos.
Nunca olvidaremos este viaje