RED BIBESCAN

 

El  CEIP San José Artesano pertence a la  Red Virtual Educativa de “Bibliotecas Escolares de Canarias (BIBESCAN). Es un espacio virtual en el que se promueve el intercambio y la reflexión de las prácticas escolares letradas de los centros educativos de Canarias. A través de la lectura, la escritura, la expresión oral y el tratamiento de la información –componentes fundamentales de la Red-, se generan dinámicas de trabajo cooperativo en el que la Biblioteca escolar cumple la función de centro aglutinador de recursos para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje. La cordinadora de la red es Ana tutora de 2º de educación primaria.

En nuestro centro la biblioteca escolar está  activa,  el alumnado acude con el profesorado y los martes y jueves se dinamiza con diferentes actividades ( pintura, yoga, visión de cortos…). Disponemos del servicio de préstamo de libros. La biblioteca participa en las actividades de centro a través de competición de lectura, concurso de cuentos, maletas viajeras…

A través del Plan lector  el centro  potencia actividades de mejora de la lectura ( velocidad y comprensión). Por ejemplo,   el segundo trimestre se desarrollará un proyecto solicitado por el Ampa ARIMA y  Federación Galdós ” Leer jugando” destinado para el alumnado de 2º,3º,4º,5º y 6º que mejora la comprensión lectora. En 2º de Educación primaria se desarrolla otro  proyecto de lectura para la mejora de la comprensión y la velocidad lectora.

La lectura es la llave prodigiosa de la información, de la cultura, del mundo de la ficción, de la fantasía.… Conseguirla no es tan sencillo: está al alcance de todos los niñ@s, pero con condiciones. La importancia de la lectura en los niñ@s se basa en sus beneficios a la hora de estudiar y adquirir conocimientos. La colaboración de los padres y madres es necesaria para impulsar el proceso de aprendizaje.

Leer y compartir libros con los niños y niñas

La importancia de la lectura en los niños

Hay una labor familiar de preparación extremadamente importante antes de que los niños/as aprendan a leer, y de seguimiento, después. Aunque resulte increíble, se recomienda poner a los niños/as en contacto con la lectura a partir de un año

1. Enriquecer la relación adulto-niño

En esta relación mágica, niño-adulto-libro, el padre, la madre son los encargados de maravillar a su hijo/a con el libro y de descubrirle el mundo sorprendente que guarda. Estos momentos de “lectura” son muy gratificantes, porque están, además, envueltos en afectividad.

2. Familiarizar al niño/a con los textos

•- Acostumbrándole al objeto: al niño le gusta imitar a sus padres.
– Mostrándole que los pequeños signos  tienen un significado.
– Haciéndole experimentar la permanencia de la palabra escrita. Cuando llegue al colegio, la lectura le parecerá una actividad necesaria e interesante.

3. Ampliar y organizar el universo del niño/a

Tanto las imágenes como los textos le ayudarán a:

•- Conocer el mundo.
– Conocerse a sí mismo.
•- Dominar el entorno real. Los textos le adelantarán, además, futuras experiencias.

4. Desarrollar las capacidades mentales del niño/a

– Memoria. El niño/a podrá contar el cuento que le ha leído, siguiendo las imágenes.
– Lenguaje. A través de la lectura oída, el pequeño ampliará su vocabulario y aprenderá frases cada vez más complicadas.
– Capacidad de abstracción. El niño/a establece la relación entre los objetos que ha visto en la realidad y la representación de los mismos en las ilustraciones. Pasa, en consecuencia, a un nivel de abstracción.
– Imaginación. A partir de la imagen y del texto, el niño/a comienza a construir su propia representación, a crear una realidad en su mente.

Ideas que ayudan a motivar a los niños y niñas a leer

•- Un niño de siete años no digiere cualquier libro. Si no comprende lo que lee, no desarrollará una auténtica actividad de lector.

•- El lector principiante necesita un texto a la medida de sus capacidades, adaptado a su sensibilidad, que tenga en cuenta su lenta progresión.

– La lectura-placer es un magnífico entrenamiento para entender y apreciar los libros de texto. Y los libros de texto sugieren aficiones y otras lecturas.

•- Hay que dejar al niño elegir las lecturas. Si no termina un cuento, tal vez no sea por pereza o inconstancia, sencillamente se ha equivocado en la elección. Tendrá muchas oportunidades en su vida escolar y familiar para encontrar temas interesantes.

•- Para acompañar a un lector que empieza, es preciso conocer sus gustos. Animales, brujas, la prehistoria…… La propuesta debe ser amplia y variada. Si un niño está fascinado por un tema, decidirá voluntariamente detenerse en comprender el texto, ayudado por las imágenes.

•- Al principio conviene seguir leyéndole los textos, porque su lectura es dificultosa y lenta y puede acabar cortando la comunicación.

•- No se debe confundir la lectura escolar, que es un ejercicio de progresión, y la lectura-placer. En la lectura-placer se puede equivocar, interpretar mal el sentido. No importa. Él solo se corregirá.

•- La cita periódica y puntual con la lectura-placer es muy positiva.

-• Libros, revistas, cómics. La calidad es lo importante.

Empezar a leer desde niño…/a

Los especialistas en lectura están de acuerdo en que leer es un hábito, un placer, que difícilmente se adquiere en la edad adulta. Y que la afición a la lectura tiene muchas posibilidades de consolidarse cuando se ha despertado en la niñez. A veces escuchamos a los padres lamentarse: “a mi hijo no le gusta leer”. Y lo dicen con cierta inquietud. En realidad, hay muchas personas a las que no les gusta leer. Es una cuestión de temperamento, de intereses, de medio… Leer es una actividad contemplativa que necesita concentración, silencio, aislamiento, inmovilidad, exclusividad. Pero, a pesar de las excepciones, la afición a la lectura depende también de cómo se haya abordado la cuestión cuando los niños ya leen.

Muchas veces se ha considerado que un niño/a sabe leer porque pronuncia una frase escrita. A los seis o siete años aproximadamente, comienza a utilizar un código, pero le hará falta tiempo para saber utilizarlo realmente. Porque saber leer es apropiarse del texto: elegir la lectura, leer rápidamente, ser capaz de servirse del texto para algo, hablar del mensaje, completarlo y ampliarlo con otras lecturas.

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