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Historia de nuestro colegio

El CEIP Tomás de Iriarte se encuentra situado en el casco histórico del Puerto de la Cruz. En el lugar donde se asienta se han ido sucediendo edificios dedicados a diversas funciones, hasta convertirse en la escuela Tomás de Iriarte en el año 1946.

Antiguamente, en el lugar donde hoy se encuentra nuestro centro se hallaba el antiguo y desaparecido Convento de Nuestra Señora de las Nieves, San Juan bautista y Santo Tomás de Aquino.El Convento de las monjas Catalinas, estaba situado frente a la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia, su creación tuvo lugar en la segunda mitad del Siglo XVII concretamente el 5 de julio de 1661. Esta primera edificación  desapareció casi por completo víctima de un voraz incendio en abril  de 1718.

La nueva edificación se concluye en 1721. Sin embargo, en el año 1837, tras la llamada Desamortización de Mendizábal, el Convento de Nuestra Señora de las Nieves fue confiscado por el Gobierno, y se cerró definitivamente el 29 de marzo  de l838 permaneciendo al culto solamente su iglesia.

Por Real Orden de 4 de diciembre  de 1872 se cedió el edificio provisionalmente al Ejercito para depósito de prisioneros Carlistas. Para alojar estos deportados se desalojó del edificio a diversos vecinos pobres que fueron puestos por las autoridades municipales y otros de alquiler, también fueron desalojadas las escuelas, una de niños y otra de niñas,  con las maestras que también vivían en él. Se adecenta  y adecúa el edificio enjarbegando y preparando las dependencias para los prisioneros y  las cocinas, y el día 30 de diciembre llegan al Puerto de la cruz 100 milicianos al mando del Capitán D. Manuel Jiménez para custodiar los 400 deportados carlistas. El 12 de mayo  de 1873 se devolvió el edificio nuevamente al Ayuntamiento.

En mayo de 1898 el Excmo. Capitán General de Canarias, Teniente General D. José Sánchez y Gómez, declara  el estado de guerra en la provincia, por la confrontación entre España y Estados Unidos por la isla de Cuba. Fue ocupado nuevamente el convento por las Milicias Provinciales de La Orotava nº 2 de Canarias, establecidas en el cuartel de San Agustín de dicha Villa. En febrero de 1899 se levanta el estado de guerra en la provincia y se entrega nuevamente el convento. instalándose en sus dependencias el Ayuntamiento.

El Convento fue víctima nuevamente del fuego en abril  de 1925, un gran incendio lo destruyó completamente. En esta quema desapareció el valioso archivo municipal que comenzaba en 1620 y gran parte de su colección de obras de arte que se encontraban en su interior, incluido  un cuadro firmado por Zubarán.

Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo

Tomás de Iriarte

Nuestra escuela lleva el nombre de uno de los fabulistas más conocidos de nuestro país y del cual nos sentimos muy orgullosos todos los portuenses. La casa familiar de Tomás de Iriarte se encuentra a unos pocos metros de distancia de nuestra propia escuela.  Es por ello muy importante que cualquiera que comparta alguna experiencia con nosotros en la escuela conozca a aquel por quien llevamos este nombre.

(Puerto de la Cruz, 1750 – Madrid, 1791) Escritor español. Fue junto con Félix María de Samaniego uno de los fabulistas más importantes del siglo XVIII. Sobrino del académico Juan de Iriarte, a los trece años se trasladó a Madrid para vivir con su tío, lo que le permitió adquirir una sólida educación. Sucedió a su pariente como traductor de la Secretaría de Estado y ocupó el cargo de archivero del Consejo de Guerra.


Tomás de Iriarte

Su figura destacó en los ambientes literarios y sociales. Frecuentó asiduamente la tertulia de la Fonda de San Sebastián donde trabó amistad con Cadalso y Nicolás Fernández de Moratín. Agudo crítico y gran polemista, mantuvo constantes disputas con Ramón de la Cruz, Juan Pablo Forner y Félix María Samaniego.

La fama le llegó con la publicación de la obra satírica Los literatos en cuaresma(1773), imprescindible para conocer a los escritores neoclásicos españoles. En 1777 tradujo en verso el Arte poética de Horacio. Trabajo tan elogiado como controvertido fue el poema didáctico La música (1779), traducido a varios idiomas.

Su mayor popularidad se debió a las Fábulas literarias (1782), publicadas un año más tarde que las de Samaniego, donde reunió una serie de poemas satíricos y moralizantes que encierran muchas veces una burla feroz de sus coetáneos. El autor aplicó a estos apólogos los preceptos clasicistas, se hizo eco de las ideas estéticas imperantes en su tiempo y se sometió a las reglas de universalidad, unidad formal y didactismo.

A pesar de que sus versos presentaron una mayor variedad métrica que los de Samaniego, y buscaron la máxima sencillez y claridad, las rimas resultaron un tanto forzadas y nunca alcanzaron la vivacidad de las de su rival. No obstante, el gran acierto del autor consistió en trasladar fielmente al género fabulístico las normas dictadas por la preceptiva, como puede apreciarse en piezas como «El burro flautista», «La mona», «Los dos conejos» o «El caballo y la ardilla».

De su actividad teatral cabe destacar el monólogo Guzmán el Bueno (1787), el drama en prosa La Librería (1790) y tres comedias morales en verso, El don de gentes (1780), El señorito mimado (1787) y La señorita malcriada (1788), que tratan sobre la dificultad de educar a los hijos. Estas piezas son antecesoras de las comedias de Moratín y de la alta comedia del siglo XIX. Cuatro años antes de morir hizo realidad su deseo de ver publicada su Colección de obras en verso y prosa (1789).

En este vídeo puedes escuchar una de las fábulas más conocidas de Tomás de Iriarte, que incluso fue musicalizada por el famoso grupo musical Los Sabandeños: «El burro flautista».