«Un paseo por el pueblo» (Situación de aprendizaje «Patrimonio de Tunte»)

Alumnado de 4º de ESO con Daniel, uno de los profesores del grupo.
Alumnado de 4º de ESO con Isabel, profesora del grupo y Coordinadora del Proyecto de Educación Patrimonial

UN PASEO POR EL PUEBLO (SITUACIÓN DE APRENDIZAJE (“PATRIMONIO DE TUNTE”)

Los alumnos y alumnas de 4º ESO del CEO TUNTE han salido los días 13, 20 de noviembre y 11 de diciembre al pueblo para dar a conocer aspectos patrimoniales y culturales de Tunte al nuevo profesor que imparte Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial y Valores Éticos durante este curso. Ello va inserto dentro del Proyecto de Educación Patrimonial que tenemos en el Centro, se promueve desde Historia de Canarias y sirve de apoyo práctico para la materia de Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial.

Hemos realizado un recorrido por el pueblo haciendo parada en el Horno de Tejas, Lavaderos El Rosal, El Callejón Princesa Guayarmina, La Iglesia, la Plaza, el Centro Cultural, La Casa de Pancho Guerra, El Calvario, La casa canaria de la Montañeta, El cementerio, La bodega y el Camino de Santiago.

Esto es lo que nos mostraron nuestros alumnos:

El horno de tejas, situado en las proximidades del centro, es uno de los tres que tiene el pueblo y que guarda relación con el pasado del mismo. Fue fundamental para la elaboración de las cubiertas exteriores de las casas, con estructura de piedra y barro, y sin techo. En la parte baja se prendía el fuego y en la superior se depositaban las tejas para su cocción. Alrededor del horno se situaba un espacio donde se amasaba el barro y se oreaban las tejas. De esta información dio cuenta Alejandro.

Los lavaderos El rosal, lugar de encuentro y de faena al que acudían las mujeres de Tunte a lavar sus ropas y por donde discurre el agua que lleva la acequia hasta un estanque próximo de la Heredad del Rosal. Hasta 2011 sus aguas eran potables, pero una decisión de dicha Heredad cambió la calidad de sus aguas, no pudiéndose beber de ellas. De esta problemática nos habló Roberto.

El callejón Princesa Guayarmina nos sorprende por su empedrado y por su belleza. Suele presentarse engalanado con las flores que cuelgan de las macetas de sus casas. Gracias a Leonor pudimos colar nuestra mirada en el interior de una casa que se abrió.

La Iglesia, según nos contó Sheila, con sus tres naves, fue construida con cantería local, de estilo mudéjar, y sustituyó a otra anterior. Destacan en el interior su artesonado de madera, y las imágenes de San Sebastián y de San Bartolomé, que se atribuyen al imaginero canario Luján Pérez, entre otras. La pieza más antigua de la iglesia es la talla de madera de Santiago “El Chico”. En el exterior destacan su campanario y su reloj.

La Plaza, en el centro del pueblo y lugar de encuentro por excelencia, cuenta con dos buenos ejemplares de pino canario y con el ídolo de Tirajana.

El Centro Cultural Pancho Guerra, como nos explicó Leo, es un edificio de tres plantas, de estilo canario y se integra en el entorno junto a la plaza nueva. Ofrece biblioteca, aula de estudios, un salón de conferencias con aforo para 200 personas, salas de exposiciones, varias aulas taller y aparcamiento subterráneo.

La casa natal de Pancho Guerra nos recordó que el pueblo tiene una figura de renombre en la letras por haber creado el personaje de “Pepe Monagas”, exponente del humor costumbrista isleño. Domingo nos habló de Pancho Guerra.

El Calvario, parada y descanso tras la empinada subida con el difunto a hombros camino de la Iglesia. El ataúd se colocaba en un pequeño descansillo con una cruz, el conocido “descansadero de los muertos”. Allí estaba esperando el cura al cortejo fúnebre. Nos contó Zara que su nombre viene de la dificultad que suponía recorrer este camino cada vez que se trasladaba a un difunto desde las zonas bajas al cementerio (La Montaña, Hoya Grande, Hoya de Tunte, Taidía o Los Sitios) ¡un verdadero calvario!

La casa canaria, nos explicó Milvia, aunque es de piedra, por seguir teniendo uso como vivienda particular hasta la actualidad, resulta irreconocible. Posee planta cruciforme, es circular por fuera, tiene gruesos muros, si bien se ha encalado por el interior, se ha colocado piso y se ha sustituido el techo por cubierta a dos aguas. De ahí que pueda pasar casi desapercibida. No obstante, se sabe con certeza que fue vivienda de antiguos canarios.

El cementerio, nombrado patrimonio de interés cultural en 1996, constituye una interesante edificación, cuya fachada es de estilo neogótico, siguiendo la corriente ecléctica del siglo XIX. Por este estilo artístico se conocen aquellas manifestaciones que reúnen en ellas un compendio de varias corrientes introduciendo elementos modernos. Como dice Yamiley, es una joya dentro del patrimonio de Tunte, posiblemente atribuible a Laureano Arroyo y Velasco, arquitecto relevante de finales del siglo XIX. El ángel anunciador que remata el cuerpo central y que alimenta alguna leyenda en la fiesta de los finados, se supone que fue una donación de la familia Yánez, siendo realizado en París.

La Bodega “las Tirajanas”, elabora vinos con uvas de variedades diversas: castellana, vigiriega, listán, malvasía y moscatel. Ha recibido dos galardones por la calidad de sus vinos este año, en el “Mundial de vinos extremos”. Uno por su roble del año 2019 y otro por su malvasía fermentado en barrica del año 2018. Ofrece una visita guiada, si bien en esta ocasión Aroa nos ha explicado aquellos aspectos de interés, siendo muy útil la colaboración de Sheila.

El camino de Santiago, nos explica Yaiza, se inicia en un punto próximo a nuestro centro y une a Tunte con Gáldar, municipios que siguen ambos la advocación hacia el apóstol Santiago. Nuestro camino hacia Gáldar, que pasa por la Montaña de los Moriscos, forma parte del Camino de la Plata. El camino une los dos centros jacobeos de la Isla y por él circulaban los romeros. El recorrido es de 40 km. y presenta tanto ascensos como descensos de cierto rigor.

Desde que dejamos las casas nos introducimos en el camino real que se interna en el pinar y asciende hasta la degollada de la Cruz Grande, ya a unos 1255 metros sobre el nivel del mar. Posteriormente se sube el Paso de la Plata, tramo muy sorprendente por sus vistas y por su obra, construida hace más de 100 años a base de tierra y piedras. Es la parte más dura de este camino que conduce a la Cumbre, y primero nos esperan los Llanos de Pargana y después los Llanos de La Pez, a unos 1710 metros de altitud. Una vez en la cumbre tendremos que llegar hasta la Cruz de Tejeda para después dirigirnos hacia Gáldar.

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