Matricula abierta

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La LOE, en el apartado 1 del artículo 66, recoge entre sus objetivos y principios que la educación de las personas adultas tiene la finalidad de ofrecer a todos los mayores de 18 años la posibilidad de adquirir, actualizar, completar o ampliar sus conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional.

2013-2014

Aquí puede descargar la solicitud de inscripción para este curso del cepa Teror, se trata de un modelo oficial de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.

OFERTA FORMATIVA PARA EL CURSO 2014-2015

C.E.P.A. TEROR

  •   FORMACIÓN BÁSICA INICIAL (F.B.I.)
  •   GRADUADO EN SECUNDARIA (F.B.P.I.)
  •   PREPARACIÓN PARA LA PRUEBA DE ACCESO A CICLOS           FORMATIVOS DE GRADO SUPERIOR  (OPCIÓN A)
  •   ADMINISTRACIÓN Y GESTIÓN:                                                          -OPERACIONES AUXILIARES DE SERVICIOS ADMINISTRATIVOS    Y GENERALES.
  •  THAT’S ENGLISH (Pinchar aquí para más información).

MODELO 700 PARA EL PAGO DE TASAS ACADÉMICAS

Antes de solicitar un certificado:
1.- Acceda desde Internet a la dirección del modelo 700 para completarlo e imprimirlo.
2.- Vaya  a una entidad bancaria y efectue el pago correspondiente.
3.- Con el impreso sellado por dicha entidad bancaria acuda al centro, en los horarios de atención al público, y solicite su certificación.

¿Qué es Mentor?

Formación Mentor

Aula Mentor es un sistema de formación abierta, flexible y a través de Internet que depende de la Subdirección General de Aprendizaje a lo Largo de la Vida del Ministerio de Educación. La amplia oferta formativa de más de cien cursos está agrupada en varias líneas de formación: Tecnologías de la Información y la Comunicación, Energía e Instalaciones, Emprendedores, Salud y Educación, Desarrollo personalMedios Audiovisuales y Ecología.

Los cursos son de formación no reglada para jóvenes y adultos que pueden beneficiarse de una forma eficaz, útil y cómoda de este sistema de formación, ya sea desde el propio domicilio o desde cualquiera de las aulas repartidas por toda la geografía española y por varios países de Iberoamérica.

Las aulas Mentor ofrecen al alumnado los recursos suficientes para seguir su formación (en caso de que no disponga de ellos): equipos, aplicaciones informáticas correspondientes al curso, cuenta de correo electrónico; Así como los servicios de matriculación, horario de asistencia, asignación de tutor o tutora, asesoramiento sobre la planificación de su itinerario formativo y apoyo en el uso de las tecnologías de la información y comunicación.

La duración del curso la determina el propio alumnado según su dedicación y formación previa. No hay plazos para comenzar ni finalizar el curso. Incluso puede interrumpirse el proceso de formación y continuarlo pasado un período de tiempo; el único condicionante es que dicho curso siga en funcionamiento.

El alumnado debe estar dado de alta en el curso y tener activa la matrícula para acceder a las mesas de trabajoy disfrutar de la atención tutorial. Una vez finalizada la formación, tendrá derecho a presentarse a examen para obtener el certificado de aprovechamiento.

Para saber más accede a la Web Mentor www.aulamentor.es

La convivencia

 La convivencia

Había una vez una familia, la formaban el padre la madre y dos hijos.

Una niña de ocho años y un niño de trece, le faltaba poco para los catorce.

También en su casa vivía su abuela materna.

Todos vivían felices, mientras eran pequeños, su papá trabajaba y la mamá se quedaba en casa para cuidar a la familia.

Los niños iban al cole, pero antes de irse cada uno recogían y ordenaban su habitación y así ayudaban en casa lo que hacía que la convivencia fuera mejor.

Pero pasaban los años y los niños crecieron a las edades mencionadas; cada vez pedían más, las nuevas tecnologías le estaban invadiendo muy rápido y exigían tenerlas como todos los niños del colegio y del barrio.

Los papás se habían comprado la casa donde vivían y quedaban algunos años por pagar; lo que ya se les estaba haciendo muy difícil para afrontar todos los gastos y así que la convivencia cada vez se estaba haciendo un poco más difícil; pensaban, que podían hacer para salir adelante.

Un día a su madre le ofrecieron un trabajo de contabilidad en una empresa, se puso muy contenta, porque además era lo que había estudiado, entonces ella pensó que sería lo mejor para salir de la situación que estaban viviendo.

Así que reunió a toda la familia lo hablaron y a todos le parecía una buena idea. Cada uno pensó en sí mismo lo que podían tener¡ la idea era genial!

Y así fue……

Se repartieron las tareas para que todo funcionara y la convivencia no se deteriorara.

Pero eso sí, le compraron al niño un móvil por si le pasaba algo.

Entonces, los papás a trabajar; tenían turnos partidos y desde muy temprano salían.

Los niños a veces se quedaban levantados y mientras la abuela prepara el desayuno, ellos ordenaban como habían acordado .

En trabajo de la abuela era cocinar, lavar la ropa, prepararles la merienda y cuando llegaban del cole merendaban, descansaban y jugaban con las maquinitas, sus padres ya se las habían comprado porque todos los niños las tenían y después hacían los deberes.

Así un día tras otro.

Cuándo sus padres llegaban a veces no tenían tiempo para hablar, solo lo justo.

- ¿Cómo les fue hoy el cole?

-  ¿Han hecho todos los deberes?

-Y la abuela…¿Cómo te ha ido hoy el día?¿Te han dado mucha lata?.

La abuela le contesta: pues no; son niños y se portan como tal.

Pero luego se queda callada; y la hija le pregunta: ¿Qué te pasa mamá?

La abuela contesta algo preocupada; me preocupa el niño mayor, le veo intranquilo, nervioso, cada vez habla menos y se encierra en su habitación, yo diría que algún problema tiene. Su hija le contesta: no le pasa nada será cosa de la edad, como todos los chicos de su edad. Venga no te preocupes un día de estos hablaré con él.

Así un día y otro, apenas hablan ya no reían no contaban cuentos, el diálogo se había olvidado ya no se sentaban a ver la tele en familia, cada uno con sus juegos en su habitación pero… nadie decía nada.

Sus padres se estaban dando cuenta que algo no iba bien, y se decían y se lamentaban. Nuestros hijos ya no saben escuchar, cada día se nos hace más difícil llegar a ellos, pero buen ya veremos.

Y los niños ente ellos decían:

Cada día nos sentimos mas solos, nos peleamos por nada y por todo y nadie se da cuenta, está bien que papá y mamá trabajen, también que salgan con sus amigos pero…¿Qué pasa con nosotros?.

También la abuela se siente muy sola, gracias que a veces nos cuenta sus anécdotas de cuando era joven, se ríe y nos hace reír a nosotros aunque papá y mamá digan que “chochea”, pero gracias a ella no nos sentimos tan solos. Entonces ya no había convivencia, cada uno por su lado y era cada vez mas insoportable.

Fue entonces cuando los niños hicieron un plan entre ellos.

El mayor le dijo a su hermana vamos a esperar despiertos a mamá y a papá para contarles como nos sentimos y la pequeña contesta: seguro que te dice que no tienen tiempo pero ¡vale! Esperaremos.

Pero … esperaron y esperaron hasta que el sueños les venció y se durmieron.

Cuando sus padres llegaron, venían muy contentos pues habían ido a cenar con unos amigos.

Abrieron la puerta muy despacio, fueron a su habitación para darles el beso de buenas noches, la niña no se despertó; pero el niño sí; su padre le dijo:

- ¿todo bien? Anda vuelve a dormirte que mañana hay que ir al colegio y nosotros a trabajar.

-¡No papá! Contesta el niño casi llorando. Quiero hablar con ustedes, mi hermana duerme así que lo haré yo.

-Le contesta el padre algo enfadado- he dicho que es muy tarde;¡duérmete! Mañana hablamos.¡Nooo insistió el niño, mañana quizás sea tarde escúchame!

El padre se iba y el niño cada vez lloraba más y empezó a hablar muy rápido.

- Tienes que darme un poco de tu tiempo y si no me lo das, te lo compro pero por favor, escúchame. Necesito que me escuches con el corazón, para que sepas como me y la pequeña; también la abuela.

Medio llorando empezó a decir:

-Mi hermana y yo les agradecemos mucho todo lo que  nos han dado y han hecho por nosotros.

Tenemos muchos juegos, “la tablet”, la ropa y calzado de marca, un móvil por si nos perdemos o nos pasa algo, todo eso está muy bien

Pero papá, ya estamos perdidos en la tristeza, la soledad, nos falta el amor, el diálogo, hecho de menos hablar de lo que nos preocupa, de los cambios de mi vida, tengo problemas en el colegio dentro de poco cumplo catorce años y siento muchas cosas dentro de mí y no sé a quién confiarle

mis cambios, la pequeña también está cambiando.

Luego está la abuela, llora se siente sola y abandonada.

Pero te pido perdón, yo creía que teniendo todo lo material era feliz porque así lo entendí, en el colegio todos los niños lo tenían y yo me sentía diferente por no tenerlo pero me equivoqué.

Dile a mamá que si queremos que la convivencia de nuestro hogar funciones, escuchen y hablemos todos como antes.

Luego se calla y pregunta:

-Papá ahora dime ¿cuanto te debo?.

Sus padres se mirado con lágrimas en los ojos y se abrazaron los tres y luego dijeron:

- hijo mío vaya lección que nos has dado, perdona, nosotros creíamos que dándoles todo le hacíamos felices gracias por hacernos entender todo.

Papá yo creía que así era feliz , pero me dejé llevar por los amigos y quería ser como ellos, pero ya ves, me equivoqué.

Empecemos de nuevo.

Y así fue al día siguiente todos juntos y la abuela, hablaron y se prometieron que nunca más faltaría el diálogo, el respeto, confianza, la tolerancia, el perdón , el amor y la alegría en el hogar.

Si ya desde la familia tenemos estos mismos valores más fácil será la convivencia en el colegio, respeto, perdón, diálogo, creceremos como personas.

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