Artículo sobre la reforma educativa

Les adjuntamos el presente artículo sobre la reforma educativa enviado por nuestro compañero Juan Francisco Martín del Castillo.

Buenas noches:
    Me he permitido remitir al foro un artículo sobre la incipiente reforma educativa y su necesidad. Aceptando el reto lanzado por los responsables del mismo, acerca del envío de cuanto fuera susceptible de publicación en este espacio de comunicación, creo que debería existir un hueco destinado al pensamiento reflexivo en torno a la problemática del mundo educativo. En puertas de un cambio profundo y significativo de la realidad de la enseñanza, lo que se impone es que cada cual, y bajo sus propios criterios, exponga las razones que motivan su particular aprobación o desencuentro con los principios e ideales del nuevo texto legislativo. En justicia, sólo sería un ejercicio de honestidad intelectual, puesto que someter a la consideración pública lo que se mantiene en privado no habría de provocar mayor discusión que el mero intercambio de opiniones. Además, tengo para mí que el espíritu democrático se refrenda, y en no menor medida se fortalece, con la libre expresión de las ideas.
    Por supuesto, el escrito sólo refleja el modo de pensar de la persona que lo firma. Quiere esto decir que, tras las palabras que sirven de sostén a la reflexión, no se encuentra el criterio consensuado de uno o varios estamentos de la comunidad educativa. Y, menos aún, el del Departamento de Filosofía. Me valgo, en todo caso, de esta dirección electrónica para dar traslado del artículo, habida cuenta que con ella se identifica con mucha más facilidad la procedencia del mensaje. Es importante esta prevención, y así lo siente uno, para evitar equívocos o recelos de cualquier tipo.
    Aunque se explica sobradamente por sí solo, el contenido del breve ensayo requiere de una escueta justificación. En tiempos de crisis, tanto económica como de valores, habría que precisar que buena parte de las leyes educativas de la España reciente han adolecido de señaladas carencias. Lo que he estimado por oportuno, en apenas cuatro páginas, es darles justa identidad, motrarlas al juicio general. A mi parecer, son de raíz ética, aunque su presentación sea pedagógica. La libertad individual, el reconocimiento de las legítimas y naturales diferencias, sin apartarnos de la  justicia en los rendimientos y el principio de responsabilidad en las acciones y comportamientos, son los elementos que han sido, básica y persistentemente, ignorados o relegados de la virtud legal de los distintos ordenamientos jurídicos del sector educativo. La nueva reforma, sin embargo, apunta en esa dirección, ofreciendo un margen generoso al respecto. Ni por un instante olvido que la LOMCE tiene aspectos de oscuras consecuencias, incluso para la disciplina filosófica, pero semejante evidencia no debería ser un impedimento para apreciar las posibles bondades que encierra su capítulo expositivo, al menos, en orden a la conquista de los valores sobre los que gira la modesta contribución que envío.
    Animo a los responsables del blog a continuar la labor emprendida y difundir los contenidos y noticias de la página institucional. Quiera la fortuna que, en esa apuesta, la aportación del que suscribe sume nuevos e interesados visitantes a la realidad virtual del instituto de Arguineguín.
    Atentamente,
    Juan Francisco Martín del Castillo