Solarlab 2014

Solarlab es una iniciativa del IAC (Instituto de Astrofísica de Canarias) cuyo objetivo es que todos los escolares canarios se familiaricen con el sol, nuestra estrella. Los centros que participen en Solarlab tendrán acceso durante una semana (a partir del 27 de octubre) a un telescopio solar especializado. El telescopio incorpora filtros profesionales en el interior y es totalmente seguro, pero hay que hacer hincapié en que la observación del sol con cualquier otro instrumento (prismáticos, catalejos, etc.), o  incluso a simple vista, es muy peligrosa sin la protección adecuada.

El objetivo de la actividad es que los alumnos/as se familiaricen con los rasgos principales que se pueden ver en el sol antes de observarlo mediante el telescopio. El filtro usado en el telescopio se denomina H-alfa y nos permite ver una región muy concreta del espectro visible (en luz roja) que se corresponde con la parte del sol que llamamos cromosfera. El sol es una bola de gas (en realidad es plasma, el “quinto estado de la materia”) formada principalmente por hidrógeno y helio que brilla gracias a reacciones de fusión en su núcleo (el hidrógeno se convierte en helio). La “superficie” que podemos ver del sol se llama fotosfera y está a unos 6000º C, mientras que el interior alcanza los 15 millones de grados centígrados. El sol gira sobre sí mismo en unos 28 días, pero no lo hace como un sólido rígido (el ecuador se mueve más rápido que las regiones polares).

Gracias al filtro H-alfa podemos ver la cromosfera a simple vista, que es una capa del sol situada sobre la fotosfera. Los rasgos más destacables del sol que podemos ver con el telescopio son:

– Manchas solares: son zonas oscuras, cada una de ellas más grandes que la Tierra. Las manchas solares se forman por la acción de los campos magnéticos solares, que frenan el movimiento de convención del plasma. En realidad no son negras, simplemente son menos brillantes que el resto de la superficie, pero parecen de ese color por el contraste. Las manchas se mueven a medida que el sol gira sobre sí mismo, así que si observas el disco solar varios días seguidos verás diferencias en su posición. Las manchas están divididas en una zona interior más oscura (umbra) rodeada por otra zona menos oscura (penumbra).

 – Poros: son manchas solares pequeñas de apariencia puntual. No tienen penumbra.

– Fáculas: son zonas brillantes, normalmente situadas alrededor de las manchas solares.

– Espículas: son lugares en donde salen chorros de gas, formando lo que parece un campo de hierba ondulante.

– Filamentos: son líneas onduladas oscuras que cruzan el disco solar. Están formados por enormes cantidades de gas (plasma) suspendidas sobre la superficie del sol por acción de los cambios magnéticos.

– Protuberancias: son zonas de gas (plasma) que se ven alrededor del disco solar. En realidad son el mismo fenómeno que los filamentos, pero vistos “de lado”.

– Fulguración: es un fenómeno relativamente raro que ocasiona un aumento de brillo en una zona cercana a un grupo de manchas solares y/o fáculas. ¡Si observas una es que has tenido mucha suerte!

El número de manchas, filamentos o protuberancias es impredecible. El sol cambia constantemente y además sigue un ciclo de actividad de once años de duración. Actualmente el sol se encuentra cerca del máximo, así que es probable que veas muchas de estas características en el disco solar. ¡Cada observación del sol es única!

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