CRÓNICA DEL SENDERISMO FIRGAS-SAN ANDRÉS

¡27.309 PASOS, UNA LOCURA!

Azuaje 1º ESO (portada)
Crónica del senderismo Firgas – San Andrés
Por Claudia Marrero (1º ESO C)

El lunes 27 de abril de 2015, los cursos 1º ESO B y 1º ESO C realizamos una excursión desde el mirador de Firgas hasta San Andrés, recorriendo varios recovecos del Barranco de Azuaje. Nos acompañaros los profesores de Biología Juan Navarro y Manuel González, junto con la profesora de Pedagogía Terapéutica, Dulce Guerra.
(…) Cuando llegamos al final del camino cogí mi nintendo y abrí la aplicación cuentapasos que había preparado al empezar la caminata. Para mi sorpresa vi que habíamos dado ¡27.309 pasos! Era una locura, pero la verdad es que me encantó.
PD: Ahora tendremos que hacer una excursión a la playa de El Puertillo.

EL AGUA ESTABA MUY MALA, PERO NOS LO PASAMOS GENIAL

Azuaje 1º ESO (contraportada)

Crónica del senderismo Firgas – San Andrés
Por María Hernández (1º ESO C)
En la salida al Barranco de Azuaje vimos plantas, bebimos agua de una fuente con sabor a hierro, metimos los pies en barro y en agua, tocamos dos caballos, nos caímos por caminos de piedras y sobretodo nos lo pasamos genial.
Salimos desde el mirador de Firgas, bajamos por caminos casi impracticables y llenos de cardos y piedras. Después de una hora de camino y algo más llegamos al Balneario de Azuaje. Allí el profesor de Ciencias de la naturaleza, Juan Navarro nos habló un poco de la historia de este lugar y su agua. Poco más tarde nos llevó a beber agua de una fuente que sabía a hierro, para mí estaba muy mala.
Descubrimos que aquello que habíamos pasado no era nada comparado con lo que nos esperaba. Estuvimos preguntando varios minutos por la parada para comer hasta que por fin los “profes” se rindieron y decidieron dejarnos comer. Luego seguimos caminando y encontramos a dos caballos con los que nos encariñamos mucho.
Hasta ahí todo iba bien hasta que tuvimos que pasar por un charco profundo de agua, en el que por cierto nos empapamos los pies. Después tuvimos que saltar uno de barro donde mis botines pasaron de ser azules a ser marrones. Ahí estaba Juan Navarro para tranquilizarnos diciéndonos “eso se lava, no pasa nada”.
Cuando por fin terminamos aquel camino que nos tenía los pies destrozados fuimos a la costa de San Andrés, ya que era nuestra meta. Ninguno tenía idea de cómo secarse los pies después de mojárselos, solamente Dulce que parecía experta en esto y llevó zapatillas.
Aunque el paseo fue duro me lo pasé muy bien con mis compañeros y los “profes”. Y aprendí mucho también.

Galería de imágenes (Total: 70 fotos)

Fotos: Juan Navarro