UNA OBRA DE TEATRO PARA ENTENDER «LA CELESTINA»

Por Claudia Arencibia (alumna de 2º ESO C)

El pasado viernes 6 de abril de 2018, los cursos 2º y 3º de la ESO, junto a 1º de Bachillerato, visitamos la Casa de la Cultura de Moya para ver la obra de teatro “La Celestina”, de Fernando de Rojas, autor español del siglo XVI.

Calisto, un joven noble, serio y educado, se encontró por el mercado a una guapa y joven dama con estrictas costumbres del amor cortés, de la que quedó profundamente enamorado y lo hace andar completamente abstraído. Ante el rechazo de ésta, Calisto cae enfermo por desamor y su criado Sempronio le recomendó que fuera a Celestina para lograr mediante ella el amor de Melibea. Celestina era una vieja astuta que, mediante hechizos, había deshecho muchos problemas de las personas del pueblo. Mediante pociones, artimañas y conjuros consiguió que Melibea se enamorara del joven noble. Calisto le fue dando recompensas, como puede ser monedas a Celestina. Ella había dicho que las iba a repartir con Sempronio y, cuando aquél reclamó su parte, la arisca y egoísta alcahueta no le dio dichas recompensas y Sempronio la mató. Entonces Areúsa contó este acto a todo el pueblo y fueron en busca de él. A quien tuviera su cabeza, le daban una gran cantidad de dinero. Así que, Sempronio decidió huir. Cuando Calisto se enteró de esto, fue a visitar a Melibea. La muerte con una manta negra cubriéndola, ahorcó a Calisto y a Melibea.

La iluminación daba una sensación de bienestar y un gran sentido a la obra, ya que nos indicaba cuándo era de noche y cuándo era de día, con luces más tenues y cálidas, o más alegres y vivas.

La decoración era de lo más simple. Había tres franjas a diferentes alturas con tiras de cuerdas finas formando una cortina. Esas cuerdas estaban cargadas de significado. Al principio pensé que solo eran para separar los distintos lugares de la obra, como puede ser la iglesia de la casa, pero el autor nos explicó al final del teatro que las había puesto porque él definía la historia como un amor enredado, lo cual me pareció muy original. Aún así me costó a veces saber cual era el contexto en el que se encontraba la obra.

Sobre la interpretación de los actores me pareció espectacular, ya que lo hacían con mucha naturalidad y te creaban un buen ambiente el cual te tenía constantemente atento a esperar el final.

Algo que me llamó mucho la atención fue que los personajes iban vestidos acorde con la época en la que estaba desarrollada la obra, pero su lenguaje no siempre correspondía a esa época. Gracias a que el lenguaje no fue siempre el castellano antiguo, pude entenderla mejor.

En definitiva, «La Celestina» es una obra muy famosa e importante y me gustó mucho cómo la representaron, porque así los jóvenes la podemos entender mejor.